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lunes, 19 de noviembre de 2012

El legado de José Rojas Garcidueñas: Un pasaporte Nansen

 Fue este viernes, el 16 de noviembre, que se celebró el Centenario del nacimiento de José Rojas Garcidueñas, el llamado Bachiller, entre sus colegas y Pepe, entre sus amigos. Del evento hemos dado ya cuenta en "el otro blog" el que llamado Bable; aquí lo que queremos es dejar muestra de uno de sus escritos, quizá el más corto de ellos, pero el que guarda un conocimiento bastante particular sobre algo que en la década de los años cuarenta, del siglo XX, años en los que el fantasma de la guerra azolaba a todos y por todas partes. José Rojas escribe uno de sus relatos, los cuales solía enviar a sus más cercanos amigos a manera de saludo navideño en sus ya míticas Ediciones La Paloma, uno en el que da cuenta de ese sentimiento reinante en el tiempo que le tocó vivir, más específicamente, en el tiempo de la post guerra. Las imágenes que estamos viendo las tomé en la exposición El legado de José Rojas Garcidueñas que la Casa de la Cultura de Salamanca montó como parte del Homenaje a su memoria.  

 Un pasaporte Nansen.

"El caso debe haber ocurrido hacia 1948 aproximadamente. Fue así


Un norteamericano, digamos Mr. Smith, estaba en el restaurante de un céntrico hotel de Cuernavaca. En otra mesa había cuatro o cinco norteamericanos, residentes en la misma ciudad, todos ellos periodistas o escritores que habían salido de Estados Unidos huyendo del macarthismo. En otra mesa un matrimonio de gringos turistas.


Entró una pareja de norteamericanos negros, ocuparon otra mesa e inmediatamente la pareja de gringos blancos turistas dijeron a los negros que se salieran; como los negros no hicieron caso, el gringo se levantó y con visible ira fue a exigir del gerente del restaurante que expulsara de ahí a los negros.

 "El gerente se negó, el gringo se irritó más y el gerente acabó por decirle secamente que en México no existe discriminación, que los negros tenían derecho a ser atendidos en ese restaurante y que si ellos, la pareja de turistas, no querían estar en el mismo local que los negros, podrían salirse de allí.


Los escritores que estaban en la otra mesa, al darse cuenta de lo que ocurría, y mientras la pareja de turistas recogía furiosa sus sombreros y lo que llevaban y salían dando un portazo, los escritores norteamericanos desde su mesa gritaron dos o tres veces : "Viva México", "Down the United States", "Viva México"

 "Sin duda el turista gringo, que salió lívido de ira, hizo averiguación de quiénes eran los que estaban en el restaurante, pues días más tarde Mr. Smith fue llamado a la oficina de su Embajada donde le notificaron que su pasaporte había sido cancelado, y aunque él aseguró que no había gritado ni dicho nada, sino que sólo fue testigo de aquella escena, la Embajada dijo tener órdenes y lo dejó sin pasaporte.


Entonces Mr. Smith recurrió a la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Refirió el caso de don Lorenzo Hernández y éste le consiguió una audiencia con el ministro don Jaime Torres Bodet.

 "El Secretario de Relaciones indicó el procedimiento para poder ayudarlo; hizo que Mr. Smith solicitara por escrito de la Embajada de Estados Unidos la reposición de su pasaporte como ciudadano de aquel país, la Embajada contestó negándose porque, según ella, Mr. Smith había perdido su ciudadanía por haber insultado a los Estados Unidos. Ya con esa respuesta por escrito, que fue presentada a la Secretaría de Relaciones, ésta resolvió que se trataba de un individuo que había quedado apátrida y que era el caso de expedirle, como en efecto se hizo, un pasaporte Nansen". 4 de mayo de 1966. (1)

 El relato lo encontrarás, quizá, muy sencillo y muy anecdótico; pero en realidad encierra un gran conocimiento. Menciona a don Jaime Torres Bodet, quién fuera, Secretario de Relaciones Exteriores, así como Secretario de Educación Pública y, además, Director de la UNESCO. Menciona al Pasaporte Nansen, el cual "era una cédula personal destinada a servir de documento de viaje, expedida a los refugiados de acuerdo con las disposiciones de instrumentos de la anteguerra. Las cédulas fueron diseñadas por Fridtjof Nansen en 1922, como parte de sus gestiones para atender a la problemática de los desplazados surgida a raíz de los diversos conflictos armados del siglo XX (antes y después de la primera guerra mundial). Como resultado, Nansen fue nombrado Alto Comisionado de los Refugiados para la Liga de las Naciones, y fue uno de los motivos que contribuyó a que recibiera el Premio Nobel de la Paz". (2) Además nos deja ver lo que fue el inicio de un severo problema de segregación racial que hubo en los Estados Unidos durante los años cincuenta, en el que los negros o afroamericanos no eran aceptados por la sociedad "blanca" de ese país.

Leer a José Rojas Garcidueñas es ir de la mano hacia una buena cantidad de conocimientos que nos amplían  más y más el panorama y nos ayudan a seguirnos cultivando en las infinitas formas de saber humano.

Fuentes:

1.- Rojas Garcidueñas José. El erudito y el jardín. Anécdotas, cuentos, relatos. Academia Mexicana. México, 1983.

2.- Wikipedia.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Programa del Homenaje a don José Rojas Garcidueñas.

 El próximo viernes 16 de noviembre estaremos celebrando el Primer Centenario del nacimiento de don José Rojas Garcidueñas, sin lugar a dudas el salmantino más ilustre que tenemos en la más bien corta lista de personajes destacados de Salamanca. Con tal motivo, en la Casa de la Cultura, ubicada en el Claustro Menor del Ex convento agustino de San Juan de Sahagún, en la calle Revolución del Centro Histórico de Salamanca, se le estará rindiendo los días 15 y 16 de noviembre un Homenaje a su memoria y su obra.

 Programa:

Jueves 15 de Noviembre, 2012.

11:30 Inauguración de la exposición El legado de José Rojas Garcidueñas en el deambulatorio superior.
12:00 El erudito y su jardín. Lectura de algunas de sus obras de narrativa y cuento.
13:00 Momento musical
13:30 Continuación de las lecturas en la Sala del Refectorio.
18:00 Acercamiento a la persona de José Rojas Garcidueñas, con la participación del Maestro Juan Diego Razo Oliva, Dr. Juan Alcocer Flores, Lic. Gabriel Santoscoy Domenzáin, Lic. Mariel Vera Serna, Maestro José Luis Lara Valdés y Lic. Beatriz Rojas Herrera.
19:30 Momento musical.

Viernes 16 de Noviembre, 2012.

11:00 Vida y obra de José Rojas Garcidueñas, charlas a cargo del Dr. Luis Rionda Arreguín, Dr. Diego León Rábago, Maestro Eugenio Trueba Olivares y Lic. Benjamín Arredondo.
13:00 José Rojas Garcidueñas y la génesis de una facultad por el Maestro Luis Palacios Hernández. Participación de la Universidad de Guanajuato. Proyección del documental 60 años de la facultad.
17:00 Homenaje solemne que realiza la Presidencia Municipal de Salamanca.
18:00 Trascendencia, obra y los recuerdos. Simposio coordinado por Lic. Roberto Ruiz Rojas, con la participación de: Dr. Adolfo Castañón, Dra. María Rosa Palazón Mayoral, Dr. Jaime Morera y González y el Maestro Juan Diego Razo Oliva.
20:00 Momento musical a cargo del grupo Ópalo Jazz Paper.

El Homenaje a don José Rojas Garcidueñas está abierto a la participación de todos los interesados, la entrada es libre.


viernes, 24 de febrero de 2012

La capilla de la cárcel en Salamanca, siglo XIX

La pregunta había sido una constante para quienes valoramos la riqueza histórica de Salamanca. Pensaba que esa bóveda que destaca y podemos ver, incluso desde el Jardín Principal -si somos buenos observadores- como es que aparece entre las pocas construcciones que sobreviven de principios del siglo XX en esa manzana. Pensé fuera la capilla de la familia Casillas que por una buena cantidad de años vivió allí pero, gracias a la investigación del historiador Espiridión Contreras, publicada en los cuadernos que trimestralmente edita la Casa de la Cultura de Salamanca, ahora sabemos que esa capilla data de mediados del siglo XIX y que se ubicaba dentro de la que fue la cárcel de la villa de Salamanca antes de ser trasladada al ex convento de San Agustín. Consecuentemente ubicamos que luego de la consumación de la Independencia y hasta la Reforma, la cárcel se localizaba en lo que hoy es la primera calle de Tomasa Estévez.

En esta fotografía tomada en los años veinte del siglo pasado desde la torre del Señor del Hospital, vemos asomándose por entre lo que ahora es una tienda de equipos de radio, la bóveda de la capilla, la cual estaba ya, desde entonces, abandonada.

En la investigación de Espiridión Contreras vemos que para mediados del siglo XIX había una enorme hacienda se localizaba en la zona nor-oriente de Salamanca, se llamaba Sardinas, la última propietaria de esa enorme propiedad fue Isidra Gallegos que muere para 1860. Ella era la mecenas, mejor dicho, la devota, que mandó instalar la capilla en la cárcel. Sabemos, por parte de José Rojas, que cuando Maximiliano estuvo en Salamanca fue a la cárcel cuando era ya la tipo Modelo, y obsequió 50 pesos para reparaciones. Esto ocurrió en agosto de 1864, para entonces la capilla estaba en desuso, para 1880 la hacienda de Sardinas, de donde salía el mantenimiento de la capilla, había sido comprada por Aurelio A. Ojeda.

En esta fotografía de 1901, se ve el Palacio Municipal en construcción y, al fondo, la cúpula de la abandonada capilla, aun no había sido construida la casa de la esquina en los predios que habían sido precisamente de la presidencia municipal y que fueron comprados por don Octaviano Arredondo y su esposa, Felipa Ojeda, para construir su casa. Quizá ella era pariente, tal vez la hija de Mariano o de Aurelio Ojeda, quienes aparecen como propietarios de Sardinas. Todo esto se relaciona debido a que el predio conocido como El Jericó, cuya cabeza era el rancho El Baúl, era propiedad de Octaviano Arrendondo y buena parte de él se asentaba en terrenos que habían sido de la Hacienda de Sardinas. Sin lugar a dudas estas relaciones de familias habrá que estudiarlas más a fondo.