jueves, 20 de agosto de 2015

El rancho de San Jacinto, en Salamanca, Guanajuato

   Bien sabes que acostumbro ir a toda fiesta patronal que hay en Salamanca, en ocasiones se me complica por lo alejado de la comunidad o por la carencia de servicio público de transporte. Esta vez, caminando, solo crucé la autopista, pues San Jacinto está del otro lado, rumbo norte. Hay algunos puntos por donde se puede cortar camino, claro es que está prohibido (creo) cruzar la autopista a pie, pero, si no es por ahí, la caminata se prolongará media hora. Así que para allá enfilé y no oí, al aproximarme, ni música, ni cuetes, ni la habitual algarabía de una fiesta patronal. Seguí caminando, llegué a la capilla del rancho y... estaba cerrada, no había adornos. ¿Qué pasa?, encontré a un muchacho y le pregunté de la fiesta. Fue ayer  me respondió.

  Efectivamente, esta vez me equivoqué, quizá debido a que fueron varias fiestas en el santoral católico seguidas que van el 15 de agosto con la Asunción, el 16 con San Roque, el 17 con San Jacinto, que pensé que éste último era el 18. Error no haber consultado en la mañana el Calendario de Galván.

   San Jacinto es un santo de la Orden de los Predicadores, es decir, dominico. Nació en Cracovia, predicó en el norte de Europa: Dinamarca, Suecia, Noruega y Escocia; "también su palabra resuena en Rusia, a orillas del Mar Muerto, en Constantinopla, y en Grecia". A México llega, evidentemente, a través de los frailes dominicos que, por cierto, no tuvieron presencia en Guanajuato, como quiera, a Salamanca llegó el culto de San Jacinto ¿cómo? no lo sé. El rancho de San Jacinto es un desprendimiento de la hacienda que originalmente se llamaba San José de las Sardinas. Sardinas, como sobrevivió el nombre, fue dividida, luego de la guerra de Independencia, quizá durante uno de los periodos del dictador Antonio López de Santa Anna, en tres partes, cada una adquirió un nombre distinto, aunque conservó el apelativo Sardinas. De la que quedó como propiamente Sardinas, se desprendió, ya en el siglo XX, el rancho de San Jacinto.

  A San Jacinto lo reconoceremos entre los tantos santos existentes, por su hábito dominico blanco y negro, en la mano derecha lleva un ostensorio, es decir, una custodia; en la izquierda la imagen de la virgen María (recordemos que él era de Cracovia que es la actual Polonia, y Polonia, junto con México son países eminentemente marianos.) La razón por la cual los lleva es porque él se dedico a propagar la fe. Quiero pensar que el próximo año, si es que estoy en Salamanca, tendré bien anotada la fecha en que se celebra a San Jacinto.

miércoles, 19 de agosto de 2015

El río Lerma y el Puente Negro de Salamanca

    Seguro sabes de los tianguis que se ponen en Salamanca, el más conocido es el del Miércoles, a un lado de la terminal de autobuses del Mercado, el del sábado, se que pone en el barrio de San Gonzalo en donde, por cierto, en ocasiones se encuentran libros usados con temas interesantes. Hay otro que se pone creo que también en sábado por el rumbo de la Calle del Sol, más allá de la Colonia Guanjuato y uno más, al que suelo ir, es el del domingo en Nativitas, en donde he encontrado libros que ni idea tenía se habían publicado a precios excepcionalmente bajos.

   Es por eso que cada vez que voy por ese rumbo veo como se encuentra el río Lerma. De contaminantes ya ni hablamos pues bien lo sabemos que sus niveles son altos. Esta vez lo que me llamó la atención es el nivel tan bajo que tiene, tan bajo es que ya se forman bancos de arena, como pequeñas islas, esta toma la hice desde el Puente Negro.

   De sobra sale mencionar, además, el cambio climático. Ese lo estamos padeciendo ya. Primero fueron las lluvias atípicas de mayo y junio, todos pensamos que sería esta una terrible temporada de abundantes lluvias pero no lo ha sido, por el contrario, estamos enfrentando una sequía que no sé que tan alarmante sea pero no veo nada bueno al leer la página de Conagua que nos dice de los excesivamente bajos niveles que tienen las presas en todo México, y la prueba está aquí, al ver la poca, muy poca cantidad de agua que corre por el Lerma.

 
  Como punto de comparación tenemos esta imagen de 1926, cuando hubo inundación y el nivel del agua estaba a escaso metro y medio del puente.

   Y andando por ahí me di cuenta de algo que había pasado totalmente desapercibido en las muchas veces que he pasado por el puente: que no era solamente una placa la que se colocó una vez concluida la obra, sino cuatro. No me refiero a la placa inaugural, esa, hasta donde se, nunca se puso; la que si estuvo fue la del puente anterior, aquel que colocó el Ingeniero Barton, de la que da cuenta Pedro González en su Geografía Local.

   A las placas que me refiero son a las colocadas por la American Bridge Company, la primera estaba en el lado derecho yendo en dirrección norte-sur, en el primer tramo del puente (que es la foto anterior), la segunda estaba en la misma dirección, en el segundo tramo, que es la que vemos ahora, en donde solamente quedan los tornillos en donde estuvo colocada y se ven las marcas de dónde a dónde iba.

   Esta es la única placa que sobrevive, aunque son notorios los intentos de robo que ha tenido, como quiera allí sigue. Estamos ahora en dirección sur-norte, este es el segundo tramo.

   En el primer tramo, dirección sur-norte es aun más notorio el lugar en donde estuvo colocada esa cuarta placa. ¿Cuándo habrá desaparecido? eso no lo sé, lo que sí se...

  Lo que sí puedo asegurar es que esas placas estaban allí, por un lado es notoria la mancha, pero, en esta toma que creo es de sur a norte, y que lo que se ve al fondo es parte de la Sierra de Codornices, al ver con atención el punto que marca la flecha, allí estuvo colocada una de esas desaparecidas placas.

martes, 18 de agosto de 2015

La fiesta de San Roque en Salamanca, Guanajuato.

    Otra de las grandes tareas que tenemos pendientes los salmantinos que gustamos de la Historia, es documentar la creación de sus barrios. De la fundación de la villa, villa que fue de españoles, tenemos tanto la merced de fundación del 16 de agosto de 1602, como el acta de formación del Primer Cabildo del 1° de enero de 1603. Tenemos, además, el acta de fundación del pueblo de Santa María de la Natividad, mejor conocido por Nativitas, cosa que ocurrió en 1655, pero de los demás pueblos y barrios no hay datos concretos.

   En esa acta de fundación de Nativitas se habla de un barrio que formaba parte de ese pueblo, el de San Juan de la Presa, por lo que su antigüedad, en documentos, la podemos datar a la par de la fundación de Nativitas en el entendido de que anterior a esa fecha ya había allí un conglomerado, más no reconocido oficialmente hasta que se legalizó su fundación.

  De los pueblos que tenemos pendientes por documentar cabalmente es el de San Pedro, aunque ya dimos razón de que en el censo o padrón levantado en  1683 aparece con 22 habitantes, por lo tanto podemos considerar que fue fundado en 1680 aproximadamente.  Los barrios que tenemos esa tarea pendiente son los de Señor San Roque, Nuestra Señora de San Juan y San Antonio, siendo de esos tres el de mayor antigüedad el de San Roque pero aun no tenemos la fecha precisa, por aproximaciones podemos decir que data de mediados del siglo XVIII, cuando la villa de Salamanca comienza a tomar auge que sería ente 1725 y 1750. Posterior a estas fechas es la creación del barrio de Santa María de San Juan, que mejor conocemos por San Gonzalo y para 1780, aproximadamente, el de San Antonio.

   Algo que me llamó la atención en la fiesta que apenas el domingo pasado, día 16 de Agosto, hubo en San Roque, fiesta que es en honor a su santo, San Roque de Montpellier, santo que es de la orden Franciscana ya que abrazó la Orden Tercera siendo él joven aun, aunque, en realidad murió joven a los 32 años. Para leer sobre la vida de este santo, entra aquí.

   Siendo Roque de Montpellier un hermano Tercero de la orden Franciscana, es la razón por la cual lo vemos vestido con el hábito café característico de los franciscanos. Su atributo es el bastón y peregrino y un perro que le sigue, el perro lleva en el hocico un pan, debido a que, cuenta la leyenda, que San Roque, siendo atacado por la peste, se aisló para no contagiar a más personas y un perro le llevaba diariamente un pan con el cual se alimentó durante un tiempo.

   En muchas de las representaciones de este santo lo veremos con una pierna descubierta, pierna que está herida, debido a la peste. San Roque es el patrono de: los peregrinos, de los contagiados por epidemias (especialmente la peste y el cólera), de los enfermeros, de los falsamente acusados, de los inválidos, y de los cirujanos.




   En el cartel de la fiesta patronal vemos que esta fiesta tiene una tradición de 107 años, lo que quiere decir que data de 1908.





 Y como buena fiesta patronal salmantina, hubo kermese, y en ellas, claro es, se vendían las enchiladas...

   Como en toda fiesta patronal, hubo música de banda...

  Se estaban preparando para colocar el palo encebado, manteniendo la tradición y por la tarde hubo carreras de caballos, aquellas que se llamaban "pollos".

   Y la correspondiente feria, lo que no vi fue escenario para la banda y el baile, quizá no lo hubo, pero sí se quemó un castillo.


lunes, 17 de agosto de 2015

La devoción a la Virgen María en Salamanca, Guanajuato.

   El sábado que acaba de pasar, bien lo sabemos, fue 15 de agosto, día de la Asunción, hay quien nombra a este día como de la Dormición de María. Aquí en Salamanca se ha dicho que en el templo primitivo del Hospital, es que fue reemplazado luego por el Expiatorio, se veneraba originalmente, antes de la llegada del Cristo negro del Señor del Hospital a esta advocación mariana. Yo creo que estamos en un error, pues la tradición en tiempos de Tata Vasco era la de construir hospitales en cada población del Obispado de Michoacán y todos bajo la advocación de La Purísima Concepción de María, festividad que, bien lo sabemos, es el 8 de diciembre. Hay una capilla, que no tienen la misma antigüedad, ya que aparece relacionado en el último cuarto del siglo XVIII, quizá fue, a la par que el Barrio de Sen Antonio, que se fundo el Barrio de Nuestra Señora de San Juan, sitio en cuya capilla se veneraba a la Virgen de San Juan de los Lagos.

   A la Virgen de San Juan se le festeja en dos ocasiones a lo largo del año, la primera es el 2 de febrero, día de la Candelaria, también conocida como Día de la Purificación ya que esta festividad se da luego de 40 días, que es una cuarentena, del nacimiento de Nuestro Señor y que en tiempos antiguos solían practicar todas las recién paridas, eso de mantener reposo durante cuarenta días. La otra festividad que la Virgen de San Juan tiene es la del 15 de Agosto, día de la Asunción. 

   Y ocurre que la tradición en el barrio de Nuestra Señora de San Juan sigue en pie, y este sábado, que fue el día de la Asunción, se le levantaron varios altares a la advocación y los días previos, en varias casas se realizaron los rosarios de su novenario.

   Aun no sabemos cuándo fue que la capilla que estaba dedicada a Nuestra Señora de San Juan cambió de nombre por el de San Gonzalo, el único dato que contamos hasta ahora es el cuadro de San Gonzalo que hay en la capilla que está fechado en 1880, tampoco tenemos el dato del por que se comenzó a difundir el nombre de San Juan Chihuahua, siendo que ese no es un nombre que tenga relación alguna con la Virgen de San Juan.

   Este altar no fue levantado en el barrio que ahora conocemos como de San Gonzalo, sino en la capilla de San José en el rancho de La Tinaja.

    Esta es la capilla de la Inmaculada en Valtierra, en donde hubo una misa de función y el templo estuvo con los colores marianos: blanco y azul.



   Este es uno de los altares que se le levantó a la Asunción de María en la calle Albino García.


Y este otro altar se le levantó en una casa del Barrio de San Roque.

sábado, 15 de agosto de 2015

La fe mueve montañas y también pedalea

   Dicen que eran 700 los ciclistas que pasaron el miércoles, más o menos al mediodía por Salamanca. No pasaron por el centro, lo hubieran colapsado, sino por la Autopista que igual fue semi-colapsada, 700 bicicletas son un montón, y si aunamos los camiones de servicio que lleva esta peregrinación, aquello se volvió una auténtica romería por los rumbos del rancho de San Jacinto, poco antes de llegar a la caseta de cobro, que fue el lugar en donde los vi. Y si salí a verlos fue porque fueron muchos los claxonasos que se oían y me hizo salir de donde me encontraba para aproximarme a la autopista y comprobar la interminable hilera de ciclistas que iban pasando rumbo a la Basílica de San Juan de los Lagos para ir a ver a la Virgen de San Juan en una de sus dos festividades que cada año se le celebran, la del 2 de febrero y la del 15 de agosto.