domingo, 7 de febrero de 2016

El santo y la seña, entendiendo el significado

   De pronto pensé que al decir aquello del "santo y seña" estábamos haciendo referencia a algún antiguo refrán, pensé que se refería al nombre exacto de un santo, pues hay varias docenas de Juanes y de Franciscos, por ejemplo, y que la seña era lo que deberíamos entender por el atributo que lo identifica; pero no es así, ya que el santo y la seña no es un refrán, sino era una manera de comunicar algo en la España del siglo XIX que se adaptó primero y luego se adoptó a la tradición del lenguaje coloquial en México. Me explico.

  El santo era la contraseña que se usaba para evitar ser asesinado en tiempos álgidos y, como suele ocurrir, hubo la necesidad de implementar una contraseña también. La seña era el santo, la contraseña era seña. Así, en la oscura noche, al gritar aquello del ¡Santo y Seña! y responder acertadamente se evitaba recibir un plomazo. A México no sé cuándo habrá llegado la frase, que se comenzó a usar como sinónimo de un reporte a detalle de algún acontecimiento, el dar santo y seña se volvió hacer una relatoria puntal de algo que no era otra cosa más que un sabroso chisme.

  Para enterarte bien de lo que es el santo y seña, entra aquí. El San Antonio, bastante bello por cierto, que vemos aquí se localiza en el templo de la Merced en el barrio de Mellado en Guanajuato capital.

sábado, 6 de febrero de 2016

De Castas y Españoles en la villa de Salamanca, silgo XVII.

  De pronto hay quien aun en esta segunda década del siglo XXI que estamos viviendo, afirma venir de una noble ascendencia. No admite aun que en México confluyeron tres razas y que de allí surgimos todos nosotros. Estamos por cumplir cinco siglos de la conquista, cosa que ocurrirá en 2021, año en que tendremos, además otro Bicentenario más, el de la Consumación de la Independencia. Y del Quinto Centenario de la conquista estamos a tan solo 6 años, un sexenio, para entender mejor el tiempo que falta para llegar al aniversario.

   Cada siglo se compone de tres generaciones, por lo que, si estamos a cinco siglos de la Conquista, quiere decir que han habido 15 generaciones desde entonces. Generaciones que se han ido mezclando y volviendo a mezclar, de Europa nos llegaron ya de por si mezclados, venían de la España con larga presencia judía, larga presencia árabe, larga presencia romana, visigoda  y seguramente alguna otra civilización más. Así que hablar de una pureza de sangre está difícil. Ya desde antes de la Conquista había comenzado el mestizaje. Hay quien piensa que el primer mestizaje entre Zazil ha, del pueblo maya, con Gonzalo Guerrero. Se piensa eso ocurrió en Akumal. Y hay quien dice que el mestizaje fue a partir de Hernán Cortés con Ce Malinali, Malinche o Doña Marina, como gustes llamarla.

   Los primeros españoles que llegaron lo eran (por así decirlo) de chile, de dulce y de manteca, pues igual venían judaizantes, que portugueses, que italianos, que flamencos y, (creo) uno que otro alemán  pues entonces el Imperio Español era enorme y abarcaba muchas naciones europeas. Insisto en algo, si en este siglo XXI hay quien todavía piensa descender de razas puras, eso esta difícil, más aun en México. Pero me dejo de elucubraciones y entro en materia: el mestizaje que se dio en Salamanca. Ya desde tiempos prehispánicos el sitio que hoy ocupa Salamanca era de confluencia de pueblos, al sur del río estaban los Purépechas, al norte los Chichimecas Guamares, pero en oriente, eran también Chichimecas, del pueblo Pame, luego vendrían los Otomís junto con los Españoles y, casi simultáneamente llegaron Negros y Mulatos. El rumbo fue un auténtico crisol, en donde se fundieron buena cantidad de pueblos, de naciones. De lo ocurrido entre 1603 y 1651 en término de nacimientos, matrimonios y defunciones, no sabemos nada pues el primer libro no se comenzó hasta noviembre de 1651. Y es en esos libros que vemos aparecer el crisol más que manifiesto pues vemos las "castas", las "categorías" anotadas en cada registro bautismal: españoles, mulatos, castizos, mestizos, moriscos, lobos, coyotes.

   Al principio me confundió un poco la clasificación, luego, al ir viendo uno, otro y otro más, hubo dos "clasificaciones" que me llamaron más la atención: los lobos y los moriscos. Y luego de buscar y buscar, finalmente encuentro el texto que los define cabalmente:

   
   "A pesar de los importantes avances intelectuales de estos últimos años, tan sólo hemos comenzado a comprender el significado del sistema colonial de castas y sus implicaciones sobre la vida de los colonos en el Nuevo Mundo. El siguiente estudio explora algunos aspectos de la vida de moriscos y lobos a través de los registros matrimoniales de Nueva España. Este análisis forma parte de un proyecto mayor a partir del cual pretendemos examinar la historia social de estos grupos y cómo contribuyeron a definir, articular y modificar las interpretaciones de la casta y la raza durante la temprana edad moderna.

  "Comencemos con algunas definiciones. Dentro del sistema de castas el término lobo se refiere a la cría mezclada, desde un punto de vista racial, de indios y negros. El término era también usado para referirse a la mezcla de mulatos e indios. De ahí, lobo funcionaba como las categorías de zambo, zambaigo, jarocho, loro, cocho, cambujo y pardo —todas ellas se aplicaban a la cría de indios, negros y mulatos—. Muchos de estos términos tenían un significado muy local, como cocho (usado en Michoacán) o cambujo (usado en Oaxaca). El término lobo probablemente se empezó a utilizar en Nueva España con alguna frecuencia a principios del siglo xvii. Antes, las clasificaciones de zambo y zambaigo habían sido usadas de manera más común, pero perdieron aceptación hacia finales de 1500 (aunque permanecieron como categorías importantes en otros lugares del reino español). La desaparición de las categorías de zambo y zambaigo, con mucha probabilidad puede ser el resultado de las ordenanzas.

  "A diferencia de los lobos, los moriscos eran esencialmente mulatos de piel clara, provenían fundamentalmente de la mezcla de españoles (blancos) y mulatos. Derivado de “moor” (moro), la categoría de casta “morisco” representaba una designación étnica y religiosa transformada en una especie de categoría de raza. A lo largo del periodo colonial, el término morisco también se aplicó a individuos que creían en el Islam. Gracias a los trabajos de investigadores como Karoline Cook, sabemos que en el siglo xvi y la primera mitad del xvii, un número de musulmanes viajó a las colonias desde España de forma legal e ilegal. Algunos de los primeros vinieron como soldados cautivos, sirvientes y guardias en los ejércitos de los conquistadores". (1)

Clasificación de bautismos en la Villa de Salamanca de acuerdo a su calidad: (ES: español. MU: mulato. MO: morisco. ME: mestizo. CO: coyote. LO: Lobo.)

Año:     ES   MU  MO  ME   CO  LO
1651      3      3      1       1      0      0
1652      2      3      1       3      0      0
1653      4      3      3       1      0      0
1654      0      3      2       3      0      0
1655      4      1      1       0      0      0
1656      2      3      3       1      1      0
1657      9      3      1       2      0      0
1658      4      1      1       5      0      2
1659      4      1      1       2      0      0
1660      2      1      2       0      0      0
1661      9      5      3       2      0      0
1662      5      6      2       8      0      0
1663      5      2      0       1      0      0
1664      2      1      1       3      0      0
1665      1      2      3       4      0      0
1666      2      2      3       5      0      0
1667    10      4      3       2      0      0
1668      6      3      3       3      0      0
1669      2      5      2       2      0      0
1670      8      5      4       7      0      0

En otra ocasión incluiré aquí los años siguientes:

Fuente:

1.- Vinson III, Ben. Moriscos y lobos en la Nueva España. Debates históricos contemporáneos: Africanos y afrosescendientes en México y Centroamérica. Coord. María Elisa Velásquez. Centro de estudios mexicanos y centroamericanos. México, 2011. pp. 159-178

viernes, 5 de febrero de 2016

Fiesta de la Inmaculada Niña María

  Si has seguido mis pasos por este blog, o por el otro llamado El Bable, o por mi cuenta en Facebook, te habrás enterado de las publicaciones en las que he participado junto a la editorial local Raíces y sabrás que ya salió el Boletín del Archivo Histórico de Irapuato en el que tuvieron a bien darme el espacio para publicar el estudio que sobre Tomasa Esteves hice. Todo eso lleva mucho tiempo, más de que imaginas.

  Desde hace varios meses me encuentro trabajando en otro tema, uno relacionado con las Haciendas de Salamanca, en él llevo ya seis años recabando información y desde hace cuatro meses estoy inmerso en el tema, organizando, verificando, clasificando toda la información que he colectado en distintos archivos y libros. Eso me ha llevado más tiempo del que imaginé, voy a la mitad del periodo que pienso cubrir, esto implica que muchas de mis salidas que hago a los ranchos y a las fiestas patronales de Salamanca, allí quedan y de pronto me doy cuenta de que no las he publicado, como es el caso del día de hoy, de algo que ocurrió el 8 de septiembre y que por motivos varios no las publiqué en su momento.

   Estas tomas las hice el día de la festividad de la Inmaculada Niña María, celebración que creo, debido al equilibrio que guarda la filosofía en que se basa la religión, que es la dualidad, expresada a través del hombre y la mujer, entendida como Jesús y María. Si existe una festividad del Niño Jesús, se creó, al paso de muchos siglos, la festividad de la Niña María. Tengo entendido de que esta celebración de la niña se originó en México, lo que no estoy seguro es si el Vaticano la aprobó para ser celebrada en todo el mundo o se limita sólo a nuestro país.

   Dejo, pues, memoria de la fiesta celebrada en la Parroquia Antigua el día en que se celebró a la Inmaculada Niña María, el pasado 8 de septiembre de 2015.


jueves, 4 de febrero de 2016

Las Diligencias que pasaban por Salamanca en la segunda mitad del siglo XIX

  Hace tiempo habíamos visto sobre el Camino Real (lo volvimos a hacer ayer) y también sobre las Diligencias que pasaban por Salamanca y que tenían su paradero por lo que hoy es la calle Zaragoza, casi en la esquina con Juárez, en lo que antes se llamó Calle de las Flores. Lo que hoy veremos son un par de publicaciones que tuvieron a bien compartir desde Tepatitlán, Jalisco, en las cuales se menciona las Diligencias que hacían el servicio en la segunda mitad del siglo XIX teniendo como una de sus escalas a la villa de Salamanca, cuando venían de México y continuaban para Guadalajara. Los siguientes recortes de periódico de 1868 y 1872 dan cuenta exacta de lo que el servicio ofrecía, los considero unas verdaderas joyas de información que va directo a la memoria colectiva de los salmantinos.


Ambos documentos fueron incluidos en una de las publicaciones del Archivo Histórico de Tepatiltán, Jalisco.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Un vistazo al Camino Real cuando pasaba por Salamanca en 1850

   Interesante es, por demás, este mapa del Camino Real en su tramo de Querétaro a Guanajuato. Los datos fueron recabados en el décimo, o tal vez el onceavo periodo de gobierno del general Antonio López de Santa Anna cuando, ya ungido como Su Alteza Serenísima requería de más y más dinero para sostener las extravagancias de su gobierno, no tanto la obra pública, sino el fatuo, como, por ejemplo, que todos los más próximos a él, en su mayoría militares, llevaran a diario el uniforme de gala. Podríamos ahondar más en la abigarrada personalidad del personaje pero el objetivo es otro: estudiar el paso del Camino Real por Salamanca.

   Al salir Santa Anna de la onceava presidencia, dentro de las tantas cosas a medias que dejó estuvo una serie de estadísticas que había mandado levantar para tener una idea de la industria que había en México, es allí en dónde nos enteramos que la fábrica de loza, propiedad del cura Saavedra, se llamaba San José y que trabajaban 18 personas en ella, también fue allí que nos enteramos de cuántos empleados y en dónde los tenía don Patricio Santana en sus obrajes, pues esas dos eran de las pocas industrias establecidas, no solo en el estado de Guanajuato, sino en todo el país. Dentro de los datos dejados está la situación de caminos, con mapas incluidos, los cuales son publicados en la presidencia de Ignacio Comonfort cuando tuvo la idea de crear el Ministerio de Fomento, que incluía la industria y los caminos, entre otras cosas.

   Por lo tanto este mapa fue elaborado, entre 1850-1854. Vemos en esta primera parte la salida del Camino Real de Querétaro, al poniente, pasando por un punto de nombre Banegas, cruzando un arroyo para pasar próximos a La Calera, sitio próximo al pueblo de San Miguel Istla, en donde se dice vivían los salteadores de caminos, de allí que fuera ellos quienes construyeron las muchas capillas del poblado. El camino enfila a la Hacienda del Tunal para llegar luego a Apaseo el Grande, luego pasa próximo a la Hacienda de La Labor.

    Luego de Apaseo y la Labor, hay un entronque de un camino de herradura que va para Salvatierra, más adelante está el puente que construyera Tresguerras sobre el río La Laja, el camino llegaba a Celaya, vemos allí el otro camino, transversal, al sur hacia Salvatierra, al norte a San Miguel.

   El Camino Real, en forma recta cruzaba los llanos del Bajío, pasando por el rancho del Huaje, actual Villagrán, el Molino de Sarabia, el rancho de Mexicanos, un punto que desconozco llamado Peña y el rancho de Los Orozcos, alcanzamos a ver en el mapa abajo a la izquierda, el punto conocido como Las Adjuntas.

   Al entrar a Salamanca aparece un arroyo, quizá sea el de San Antonio pero ese no desembocaba en el río, sino en la Charca que no aparece especificada en el mapa. Se ve claramente el Cerro gordo, en la villa está marcada, al norte la calle Pasajero, de donde partía el camino a Guanajuato, pasando por Temascatío. Se ve la Hacienda de Buenavista, Irapuato, las haciendas de San Francisco, Arandas, Lo de Garrido, Lo de Juárez, Los Hernández y La Calera, más adelante ambos caminos se unirán, por el rumbo de Jaripitío que no está especificado en el mapa.

  El Camino Real pasa en este tramo por la Hacienda de Burras, la Venta de San Cayetano, Santiaguillo, el Pedregal, la de Puentecillas, la de Cuevas, el estanco del Pulque, la capilla de San Miguel y Marfil.

  Hace poco, me presenté con este tema en Lagos de Moreno, la acogida fue amplia, el interés que levanta es mucho entre la gente que gusta de la lectura histórica y que tiene bien firme el sentido de identidad, espero presentarlo pronto en Salamanca, pues es de esta región que más datos tengo.


martes, 2 de febrero de 2016

La veneración a la Virgen de San Juan de los Lagos en Salamanca.

   El 2 de Febrero está asociado al culto de la Virgen de San Juan de los Lagos, advocación mariana que desde mediados del siglo XVII comienza ser venerada en el pueblo de San Juan cercano a la villa de españoles de Santa María de los Lagos. Convirtiéndose al poco tiempo en imán que atrae más y más visitantes a su templo al grado que se crea la feria más importante que durante todo el virreinato hubo en Nueva España, aventajando por mucho a las celebradas en Acapulco y Xalapa.

  En Salamanca no sabemos cuando comenzó a venerarse, documento que lo diga no hay o no ha sido encontrado hasta ahora, podemos determinar que todavía a mitad del siglo XVIII capilla en donde se le venerara no existía pues aun no se había creado el barrio de Santa María. La fundación de los barrios "nuevos" por así decirlo, que eran los de San Antonio, San Roque y Santa María ocurrieron entre 1770 y 1790, tampoco sabemos cuándo se le cambio de nombre tanto a la capilla como al barrio, por el de San Gonzalo aunque ya contamos con un indicio que hemos encontrado en el propio templo.

  El año pasado, 2015, se hizo un rescate de la antigua capilla, se remozó totalmente, tanto en pintura exterior como en interior y ahora, será porque cambiaron de ubicación los cuadros o porque fueron limpiados, pero es hasta ahora que podemos ver con claridad la fecha que fue anotada en el cuadro que como devoción o ex voto se le mandó hacer a San Gonzalo. En una pintura virreinal cuando se anotaba "a devoción de" quería decir que tal persona había mandado pintar el cuadro como agradecimiento a un favor cumplido, como promesa o manda.

   Y en el cuadro lo que vemos, en la parte inferior derecha es un medallón que dice: "San Gonzalo de Amarante. Tu que pasaste la mar, Concédeme este milagro, Que yo comienzo a bailar. A 4 de marzo de 1830." Hay la posibilidad de que sea a partir de esta fecha que la devoción a San Gonzalo comience en Salamanca, pero la titularidad del templo seguirá siendo a la Virgen María en su advocación de San Juan. La razón por la cuál se le conocía como San Juan Chihuahua la tengo ya ubicada, pero ese dato me lo estoy reservando para la próxima publicación impresa que haga.

   La Virgen de San Juan de los Lagos tiene varias celebraciones, será difícil determinar cuál de ellas es la principal pues todas ellas van asociadas a la Virgen María, pero en diferentes advocaciones. La primera, en el año, es la de hoy, 2 de Febrero, día de la Presentación al Templo de Nuestro Señor, día también de la Purificación, rito que en aquel tiempo se seguía de la cuarentena luego del parto. Aun a mi me tocó ver, como las parturientas en los años sesenta y setenta del siglo XX guardaban religiosamente esa cuarentena. Es también la fiesta de la Virgen de la Candelaria, festividad que nos llegó a México desde las islas Canarias, en España.

    Todo el mes de Mayo está dedicado a la Virgen de San Juan de los Lagos, si bien el calendario litúrgico oficial establece el mes dedicado a la Virgen María pues el 13 de ese mes, fue la primera aparición de la virgen en su advocación de Fátima. El 15 de Agosto es otra fiesta de la Virgen de San Juan, asociada a la Asunción de María, celebración que es conocida también como Dormición. Y la última fiesta que tiene es la asociada a la Purísima Concepción, el 8 de Diciembre.

   En Salamanca hoy hay fiesta en el templo de San Gonzalo, también en una capilla al sur de la población en la colonia Benito Juárez, en una capilla dedicada a la Virgen de San Juan de los Lagos.

lunes, 25 de enero de 2016

Ya le colgaron el milagrito...

   Hace tiempo, en este espacio El Señor del Hospital, pretendí dar un giro que al poco se me complicó mucho. Pensé lograr una documentación gráfica de algunos refranes, específicamente los de México y, más aun los del Bajío que, en la mayoría de las veces no tienen nada de connotación regional sino que se vuelven comunes en todos los países que hablan español. Claro está, con ciertos matices que las palabras y sus significados dan en cada uno de ellos.

   Andando ahora por Lagos, al entrar en el templo de la Merced, una belleza por cierto, me llamó la atención el "milagrero" que hay a un lado de la vitrina que contiene a San Judas Tadeo. Me hizo recordar ese intento que hice pues de inmediato recordé aquello del "colgarle el milagro al Santo" o simplemente "colgarle el milagro". Refrán muy popular por todos lados de nuestro país.

    Los "milagros", bien lo sabemos, son los exvotos que se colocan a las imágenes religiosas luego de recibir un favor del santo al que se le pidió. En ocasiones se llegan a confeccionar artísticos cuadros utilizando los milagritos que se le han ido a colocar al santo, esa es una tradición añeja, quizá del siglo XIX, tal vez anterior... es común ver brazos, piernas, ojos, cabezas, un sin fin de formas, todas manifestando la cura de algún mal.

  Pero, en el refranero mexicano, el "colgarle el milagrito" más bien se refiere a la adjudicación de la paternidad a alguien que, a ciencia cierta no se sabe si en verdad la tiene.

milagro s, m. 1. Acontecimiento extraordinario y maravilloso, producto de la intervención de Dios o de otra fuerza sobrenatural: hacer milagros, conceder un milagro, «Yo le pedí al Ánima sola que me ofreciera el milagrito», «El Señor de Chalina hace muchos milagros». 2. Acontecimiento o intervención de alguien que resulta extraordinario y benéfico: un milagro de la técnica, un milagro de la naturaleza. 3. Figurita de oro o plata, generalmente con forma de corazón, de cruz, o de persona arrodillada, que se cuelga en las vestiduras de la imagen de un santo para agradecerle un favor extraordinario recibido. 4. Colgarle un milagro a alguien (Coloq.) Atribuirle a alguien alguna acción, generalmente condenable: «Le colgaron el milagro de haber embarazado a la muchacha». 5. De milagro. De manera inexplicable y repentina: «Nos salvamos de milagro, pues el coche quedó completamente destruido», «Una cultura no se hace de milagro». 6. Hacer uno milagros (Cóloq.) Hacer más de lo que se supone posible: «Tenemos que hacer milagros con nuestro sueldo». 7. ¡Qué milagro! Expresión con que saluda uno a quien ha dejado de ver hace mucho tiempo y se presenta sorpresivamente: «¡Pepe, qué milagro, dónde has andado?». 8. (Caló) Billete de mil pesos: «Ese bato traía puros milagros». (Tomado de Sensagent.)