jueves, 26 de marzo de 2015

Salamanca en el Caribe Mexicano: Las otras Salamancas.

   ¿Salamanca en el Caribe? Suena como a promoción de paquetes de Semana Santa para visitar las playas de aquellos rumbos, pero no lo es, se trata de una de las páginas de la historia que bien podemos de calificar de "curiosas" debido a que pensamos que Salamanca, esta del Bajío es la única que ha existido, amén de la original de España. Salamanca fue de las primeras ideas que a los españoles se le vinieron a la cabeza cuando comenzaron a nombrar a las poblaciones de México con nombres que les eran familiares y eso ocurrió a los pocos años de la Conquista, pues poco tiempo después Montejo enfiló rumbo oriente hacia la Península de Yucatán y comenzó a nombrar Salamanca a cuanto pueblo llegaba, pensando que allí asentaría una gran ciudad, al final la gran ciudad que prosperaría sería Mérida, las muchas Salamancas que fundó, casi todas serían efímeras y desaparecerían por motivos varios.

    "Nos es fácil identificar tres pueblos ya que en la zona de la costa comprendida entre Cozumel y Tulúm había más de tres pueblos en la época del descubrimiento. Bien podrían ser alguno de estos (de norte a sur). Playa del Carmen, cuyo nombre indígena parece haber sido Xamanhá mencionado en las crónicas como sitio de embarcación para Cozumel y elegido por Montejo y sus capitanes para ser la segunda de las muchas Salamancas ("Salamanca de Xamanhá") que fundaron en la península durante la conquista, ninguna de las cuales sobrevivió muchos años; Xcaret, frente a Cozumel que algunos autores identifican con Polé, importante pueblo indígena mencionado en el Chilam Balám de Chumayel, como puerto por donde llegaron los itzaes a Yucatán, y en las crónicas como el sitio donde convergían múltiples calzadas de piedra por las que llegaban los peregrinos para embarcarse hacia Cozumel, importante centro de culto y tráfico comercial nativo...

Paamul, uno de los más grandes sitios de la costa, que debe su nombre "cerro del castillo"  o "cerro de la torre" a su gran pirámide costera, conocida señal para navegantes, comparable a Tulúm y los otros grandes centros, y que han sido muy poco estudiado; la bahía de Akumal con numerosas ruinas a unos mil metros hacia el interior; la caleta de Xelhá, el mejor puerto de toda la región, con numerosas estructuras en los alrededores, en cuyas proximidades Montejo fundó la primera y efímera Salamanca (Salamanca de Xelhá); o el gran pueblo de Tancah (Xamanzamá), junto a Tulúm (Zamá). (1)

   De Salamancas en el Caribe hemos visto varias, aquí se anotan dos, la de Xelhá, actualmente un parque temático, la de Xamanhá, actualmente la ciudad centro de la zona turística de Riviera Maya, una más en Bacalar, que fue la que por más tiempo mantuvo el nombre y que llegó a tener título de Alacaldía Mayor de Salamanca de Bacalar; y ya dentro de la península de Yucatán vemos las Salamancas de Chichén Itzá, Pàcha y Chunhuhub, En la misma península pero del lado del Golfo de México las Salamancas que hubo fueron las de San Francisco de Campeche, Champotón, Alcán, las tres en el actual Estado de Campeche y, una más en el actual Tabasco, Xicalango. El final del virreinato la única Salamanca que sobrevivió con tal nombre fue la del Bajío.

Fuente:

1.- Gómez, Arturo. Chunyaxché (Muyil), un estudio en el Caribe mesoamericano que merece ser más estudiado. Boletín de Informaciones del Instituto de Investigaciones Históricas. No. 5 (Enero-Abril). UNAM. México, 1981.

miércoles, 25 de marzo de 2015

El pueblo de Santa Catarina en los mapas del siglo XVIII. Actual Municipio de Dolores Hidalgo, Guanajuato.

   El mapa que ahora vemos es de 1770 aproximadamente, se trata de la zona central del Bajío guanajuatense, vemos con claridad el curso del Río Grande que viene de Lerma, como se le conocía entonces al que ahora solo nombramos como Río Lerma, aparece también el Laja, que pasa por debajo de Celya, de Huaje, actual Vilagrán, luego, al norte está marcado el Molino de Sarabia, antes de las Adjuntas está Valtierrilla, y, bien lo sabemos, la parte más norteña de todo el curso del Río Lerma es justo cuando pasa por Salamanca, sigue luego Pueblo Nuevo y la Hacienda de Pantoja, eso si seguimos su curso al sur. Un poco al norte de Salamanca se marca un punto como "Molino" no identifico ningún molino en esa zona que sería entre Ancón y Marigómez, quizá sea un error de dedo y pusieron el Molino arriba y Sarabia abajo, en lugar de ponerlo todo junto. Vemos, a la izquierda de Salamanca otro punto que creo también incluye un error pues dice BuenaVentura, y allí lo que se localizaba era la Hacienda de Buenavista, el río que por allí baja es el de Temascatío, el cual bien, claro es, de la zona que tiene ese nombre. Alcanzamos a ver a Irapuato, la Hacienda del Copal, la de Arandas y, al ver el ángulo superior derecho está San Miguel el Grande.

  En esta sección que corresponde a la parte occidental de la Intendencia de Guanaxuato, vemos la bajada del Río Turbio, por los Pueblos de Rincón, las Haciendas de Cañada de Negros y Jalpa en la parte de la izquierda, al centro están las de Silao y Romita: Sandía, San Bernanrdo, Sardinas, La Gavia, Peñuelas y varias más, un poco más al sur aparece Cuerámaro, San Gregorio y Corralejo.

   Es en esta parte, al norte de Salamanca, en donde tengo una gran duda, ya que son varios los mapas del siglo XVII y XVIII en los que he visto un lugar llamado Santa Catarina, quizá fue una hacienda, pero no tengo más datos, fuera de que se localizaba entre San Miguel y Guanajuato. Alcanzamos a ver varias Haciendas que están en el actual municipio de Guanajuato: Burras, Cuebas, La Trinidad. Santa Catarina está en el actual municipio de Dolores Hidalgo, ¿Cuál fue la importancia que tuvo Santa Catarina en esos siglos que regularmente aparece marcada en los mapas? No debemos confundir con la actual Santa Catarina cabecera municipal localizada en la Sierra Gorda, esta Santa Catarina, presumo, estaba en el camino directo entre Guanajuato y San Miguel.

   Este es otro mapa, también del siglo XVIII, se trata del de la Provincia de San Diego de Nueva España, vemos en el bien claro el trazo del Camino Real de Tierra Adentro, abajo aparece Tlautla, en el actual estado de Hidalgo, San Juan del Río, la hacienda de El Sause, Querétaro, Celaya (dice Salaia) San Miguel, Santa Catha., que se refiere a ese pueblo que me intriga, Santa Catarina, y sigue Guanajuato.

  Tú que lees este espacio, ¿sabes algo sobre este sitio de nombre Santa Catarina? en caso afirmativo, agradeceré me compartas la información. Mi correo: oficina.utt@hotmail.com

martes, 24 de marzo de 2015

El primer proyecto de tren que hubo para el Bajío, 1857.

    Muy en lo personal el tren ha impactado mucho mi vida, especialmente en la infancia, que es la etapa formativa, vivía a tan solo una cuadra de la Estación, en la calle La Fortaleza, en la noche más que molestarme, el ruido del paso de los vagones del ferrocarril me gustaban, me parecía un ritmo placentero; claro es que cuando el tren "se atravesaba" era un tormento esperar media hora, una hora o aun más tiempo a que continuara su marcha; tenía prohibido el subirme para cruzar cuando el tren estaba estacionado, esperando no se que, seguramente a que le dieran "vía libre" para que pudiera seguir su rumbo, ya sea a México que a Aguascalientes o a donde fuera. El tren llegó a Salamanca en la década de los años ochenta del siglo XIX, por un lado en la parte local, de Celaya a Irapuato, por otro en la nacional, que correría de la ciudad de México hasta la de León, luego crecería para llegar a Paso del Norte que, ya entonces, se llama Ciudad Juárez. Y, bien lo sabemos, hubo otra línea, una que era un “ramal”, del Ferrocarril Central Mexicano, que correría de Salamanca a Valle de Santiago y Jaral del Progreso.

   Sorpresa mayúscula me llevé la primera vez que leí sobre el ramal norte, el que partía de Salamanca, pasaba por la Hacienda de Cerrogordo, continuaba a San Juan de la Vega y llegaba a Empalme, empalme de vías de trocha corta y ancha, que llevaba, en aquel entonces el nombre de González, que era en honor al benefactor y patrón de la zona, Eusebio González (esposo de la salmantina Emeteria Valencia), que luego cambiaría su nombre por el de Empalme Escobedo, en honor a uno de los consumadores de lucha en contra de la Invasión Francesa.

    Ahora que hemos logrado (considerando que este blog tiene ya seis años de publicarse) adentrarnos más a la Historia de Salamanca encontramos un pasaje más que no se ha documentado del todo para nuestra memoria colectiva, no solo en Salamanca, sino en todo el Bajío pues, bien lo sabemos, que en todo movimiento político siempre habrá de favorecer a aquellos que apoyan un pronunciamiento o levantamiento (cosa común en el siglo XIX), y fue precisamente eso lo que ocurrió en Guanajuato, más concretamente en el Bajío guanajuatense luego de que Manuel Doblado apoyó desde su gobernatura, el Plan de Ayutla y el pronunciamiento de Ignacio Comonfort como Presidente Sustituto en la República Mexicana. 

   Mucho hemos leído sobre la construcción de los ferrocarriles en México, todo siempre nos conduce la línea férrea levantada entre la ciudad de México y el puerto de Veracruz, pero, hemos pasado de largo por un Decreto proclamado el 1° de Junio de 1857, luego de haber sido decretado “el camino de fierro de Veracruz a México, vía los Llanos de Apam y Puebla” el 1° de Febrero de 1856 y haber conformado la Junta Directiva a cargo de Gregorio Mier y Terán, Hermenegildo de Viya y Cosío y Pablo Martínez del Río. Vendrían más concesiones y decretos en esa Presidencia Sustituta, encabezada por Comonfort, la del Matamoros a Monterrey a Esteban Zenteno y José Dionisio González; la de Jorge Luis Hammeken del México Tacubaya; la de Albeto C. Ramsey, de Antón Lizardo (en Veracruz) a Acapulco, y la de Antonio Escandón de Veracruz a Acapulco, sólo por mencionar algunas de las doce concesiones el que Presidente Comonofort autorizó, y su Minstro de Fomento, Manuel Siliceo dice que “cuatro son los ferrocarriles que hasta ahora anuncian más seguridad en el éxito” (1). Uno de ellos era el Querétaro-La Piedad, que pasaría por Salamanca. 

    Se construiría el de México a Tacubaya, se comenzaría el de México a Veracruz pero el de Querétaro a Guanajuato y La Piedad nunca se concretó. El Decreto para la constitución de una empresa encargada de desarrollar ese camino de fierro se publicó en la ciudad de México el 1º de Junio de 1857, es bastante largo, consta de 20 Artículos siendo el primero el que a continuación transcribo:

Ministerio de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República Mexicana. Sección Quinta. El Excelentísimo Sr. Presidente de la República se servido dirigirme el Decreto que sigue:

   El ciudadano Ignacio Comonfort, Presidente de la República Mexicana, a los habitantes de ella, sabed: Que en uso de las facultades que me concede el plan proclamado en Ayutla y reformado en Acapulco, he tenido a bien decretar lo siguiente:

Art 1°.- Con el objeto de hacer un camino de fierro en el Bajío del Estado de Guanajuato, que una la capital con Querétaro por un lado, y con el pueblo de la Piedad por el otro, se formará una compañía con capital de tres millones de pesos, dividida en trescientas mil acciones de diez pesos cada una. (2)

   Se pedía formar una empresa con un capital de tres millones de pesos, que para entonces era una fortuna enorme, gigantesca, el gobierno del Estado de Guanajuato pensaba cobrar un 5% adicional a toda la mercancía que se vendiera en el Estado y con ella soportar el proyecto, además de que se gravaría también con un porcentaje adicional a todas las fincas rústicas y urbanas dentro del Estado a tasa de un millar anual. El proyecto nunca se concretó, y el 1º de Enero de 1872 se inauguraría el servicio de ferrocarril de pasajeros y carga entre México a Veracruz, sería el único de los cuatro que pensaba Comonfort se materializarían de los doce autorizados.


Fuentes:

1.-Siliceo, Manuel. Memoria de la Secretaría y Despacho de Fomento, Industria y Comercio. Imprenta de García Torres. México, 1857, p.21

2.- Ibid, pp. 80-83

viernes, 20 de marzo de 2015

El problema habitacional en Salamanca, 1946.

    Me he maravillado en muchos pueblos del Estado de México, el de Morelos y el de Hidalgo al llegar y ver un magnífico convento. Por esos rumbos abundan los levantados en el siglo XVI, son recintos magníficos, algunos restaurados, otros en franca decadencia, algunos más en el semiolvido. Un día me hice la típica y tradicional pregunta de ¿cómo es posible que lo tengan en este estado?, no pasó mucho tiempo en que el recuerdo de lo ocurrido en Salamanca me diera la respuesta, pues acá, por fortuna, llegó el momento en que el recinto fue rescatado, dignificado, cubriendo una función adecuada a las características arquitectónicas que cuenta, pero hubo una vez...

    Los frailes agustinos, la igual que de todas las demás órdenes religiosas, sean de hombres que de mujeres, fueron exclaustrados a consecuencia de la Leyes de Reforma, el gobierno vendió en muchos de los casos, los magníficos recintos novohispanos, algunos subastados, otros derruidos, unos más fragmentados. A nadie le importó la riqueza histórica y arquitectónica que cada uno tenía, el de Salamanca no fue la excepción, estuvo en el abandono por mucho tiempo. La Reforma ocurrió en 1857, no se aplicarían cabalmente porque al poco el país estuvo invadido por Francia, luego de la resinstauración de la República se aplicarían. En 1868 se funda la Penitenciaría de Salamanca, es así como el claustro mayor del Convento de San Juan de Sahagún, que conocemos con el nombre de San Agustín, fue la sede de dicha penitenciaria.

    Durante la Revolución fue sede de las tropas, tanto Villistas como Carrancistas, sería luego Enfermería del incipiente hospital civil, sería luego sede del Partido de la Revolución Méxicana, antecedente del PRI (claro es que apenas un par de celdas, no todo el conjunto), sería luego ofrecido para construir allí una especie de Hotel para albergar a varias docenas de trabajadores de Refinería que se encontraba en construcción; luego se convertiría en el antecedente de eso que conocemos por Casino Petrolero, sede de la recién creada Escuela Preparatoria de Salamanca, incluso casa habitación de Carmelo Servín, representante local del Sindicato petrolero, todo esto debido a que, por un lado se le quería dar uso al inmueble y por otro, por el severo problema de alojamiento que se dio en Salamanca al comenzar la construcción de la Refinería que llevaría por nombre el de Ing. Antonio M. Amor, y que conocemos por RIAMA. El problema se agudizó en 1946, aquí unos ejemplos:

Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.
Sección 24. Ciudad Madero, Tamaulipas.

Asunto: Pide la intervención de la H. Autoridad, sobre el costo alto de la vida.
Fecha:   Marzo 30, 1946.
Oficio:  No. 20, Exp. 102.6

C. Presidente de la H. Junta de Administración Civil.
Ciudad.

   El número de trabajadores movilizados por Petróleos Mexicanos a esta región, no justifica el desequilibrio económico de la misma ni los abusos que se están cometiendo con nuestros coasociados muy especialmente por los propietarios de casas habitación que en el término aproximado de seis meses han subido sus rentas de 300 a un 500%, en tal forma que ni aun con los salarios en la Industria Petrolera podemos pagar, por lo que nos permitimos dirigirnos a usted a fin de que esa H. Autoridad intervenga en la misma forma que ya se hizo en la ciudad de México por decreto del C. Presidente de la República, congelando los precios de los arrendamientos para casas habitación.

   No desconocemos que el alza y baja de los precios están regidos esencialmente por leyes de carácter económico pero estimamos que el caso de esta Ciudad existe un alza artificial para lo que bastarían medidas gubernativas a fin de remediarlas con beneficio de los trabajadores y de la población en general.

   Lo que está pasando con el arrendamiento de las casas habitación sucede igualmente con determinados artículos de primera necesidad, vgr. del azúcar en que la tienda de la Distribuidora local, las cantidades de azúcar que recibe para regular el precio de este artículo en plaza, parece que son entregadas en forma subrepticia a los comerciantes que especulan inmoderadamente con todos los artículos de primera necesidad; por lo que suplicamos se haga una investigación de las cantidades que recibe y la forma en que son distribuidas, pues casi siempre se encuentra conque la tal distribuidora, se le ha agostado el azúcar para su venta local.

   Consideramos urgente la intervención de esta H. Autoridad por las razones antes expuestas, a fin de que se ponga coto a la especulación sin tasa de que son objeto nuestros compañeros y la población en general.

   Agradecidos por la atención que a la presente se sirva dispensarnos, nos es grato repetirnos como siempre a sus respetables órdenes.

Atenta y agradecidamente.
Unidos Venceremos

Salamanca, Gto., marzo 30, 1946
Por el Comité Ejecutivo Local.
J. Carmelo Servín López.
Representante Local.

Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.
Sección 24

Asunto: Enviando lista de trabajadores a esta sección.
Fecha:   Julio 10, 1946
Oficio:   No. 318   Exp. 102.6

C. J. Tulio López Lira.
Presidente Municipal
Palacio Municipal
Ciudad.

   De acuerdo con las pláticas verbales que tuvo la Comisión Sindical de esta Sección, adjunto al presente estamos enviando a Ud. la lista de los trabajadores miembros de ésta y que actualmente están rentando casas en la localidad; en dicha lista encontrará el importe que por concepto de renta pagaban los inquilinos que antes ocupaban dichas casas, así como también se podrá ver a simple vista la diferencia de lo que están pagando actualmente. Como casos concretos, tenemos la casa de la Sra. María Pérez en Ave. Revolución #12, que se encuentra en pésimas condiciones y que en ella viven 5 inquilinos, recibiendo mensualmente dicha señora la cantidad de $225.00 por una sola vivienda, al igual que el Sr. Victoriano Morales en Juárez 129, quien rentaba su casa anteriormente en la cantidad de $8.00 y actualmente percibe de nuestro compañero Domingo Tamayo, la cantidad de $40.00 mensuales y así sucesivamente.

   Agradecemos por anticipado la atención que se sirva dispensar al presente y sin más de momento, nos complace suscribirnos.

Atentamente.
Unidos Venceremos.
Por el Comité Ejecutivo Local: Claudio Morales Maya. Srio. Gral. Interino.

  Los problemas se resolvieron, la constructora Atlas comenzó a trabajar en lo que sería luego conocida como la Colonia Bellavista, se proveería a la gran mayoría de los trabajadores de Pemex una vivienda y los espacios del Ex convento de San Agustín serían recuperados. El Claustro Menor fue sede de una escuela primaria por varias décadas, actualmente es la Casa de la Cultura de Salamanca y el Claustro Mayor es, en la actualidad el Centro Estatal de las Artes.

Fuente:

Archivo Histórico Municipal de Salamanca. Caja 326. Sección Gobierno. Serie: Industria y Comercio. Pemex.

martes, 17 de marzo de 2015

El camino de Uriangato a Guanajuato en 1928, pasando por Salamanca.

   Hagamos otro viaje más al pasado de Salamanca y la región aledaña, manteniendo la idea de la Microhistoria, es decir, la historia regional. Para ellos nos apoyaremos en este mapa, publicado en Septiembre de 1928, tiempo en el que Plutarco Elías Calles era el Presidente de la República, estaba ya en los últimos días de su presidencia, pues el 1 de Diciembre entregaría el mando a Emilio Portes Gil. El conflicto Estado-Iglesia estaba en pleno, los templos cerrados y la gente del Bajío alterada y confusa por esta situación, pero, fuera del asunto religioso, las cosas seguían su rumbo habitual.

   El mapa que hoy analizaremos es el denominado Camino Morelia-San Luis Potosí, en el tramo del Rancho La Cinta a Guanajuato. Para entonces aun no se construía el puente del Molinito sobre el río Lerma para cruzar a Salamanca. Las canoas seguían usándose, tendría que pasar más de un sexenio y tres Presidentes para que se construyera. Digo que un sexenio con tres Presidentes porque entonces el concepto sexenal aun no se implementaba y las Presidencias eran de 4 años; luego de Calles vendrían los 4 años de Portes Gil, los 2 de Ortíz Rubio y 2 más de Abelardo Rodríguez, no sería hasta Lázaro Cárdenas que se construiría el puente y la comunicación se volvería expedita en esta región del Bajío.

   El camino que venía de Morelia, pasando por Tarímbaro y Cuitseo, entraba al Estado de Guanajuato por el Rancho de La Cinta, de allí continuaba a la Hacienda de San José Cuaracurio, pasaba por un lado de Moroleón y cruzaba Uriangato.

  Seguía por las rancherías del Municipio de Yuriria, pasando cerca del Rancho de San Miguelito y el de Peñuela.

   El trazo es el mismo que actualmente conocemos, con ligeras variantes, pasaba junto a la Hacienda de Andaracua, la Hacienda de la Manga y el pueblo de la Magdalena, cerca del Rancho de San Juanico y del de San Gerónimo, entraba a Valle de Santiago. Aparece allí el trazo de la Burra entre Valle y Jaral.

   La Burra, salía de Jaral del Progreso, pasaba junto a la Hacienda de La Bolsa y la Hacienda Grande, seguía rumbo a Valle de Santiago.

   La Burra, como todos conocemos al ramal del Ferrocarril Central Mexicano, pasaba antes de entrar a Valle de Santiago por las haciendas de San Xavier y Santiago. Mientras que el camino carretero continuaba a Salamanca, pasando cerca de la Hacienda del Cerrito, la Hacienda del Malpais y la de Guantes.

   Poco antes de llegar a la Estación de Lobos, que era una de las dos estaciones que había en La Burra, entre Salamanca y Valle (la otra era Garma), casi se unían el camino carretero y la vía del tren, en la Estación de Lobos estaba la Hacienda de Lobos, pasaba luego cerca del Rancho de Palo Blanco y, por el rumbo que actualmente es el libramiento carretero, se abría el camino y la vía; el camino pasaba cerca del Rancho San Antonio entraba a Salamanca y continuaba rumbo a Irapuato.

   Estamos ya en Salamanca, habrá que hacer algunas observaciones, una que se marca, del lado izquierdo, la zona volcánica, esos mogotes que están en lo que hoy se llama Cerro de las Antenas, se ven varios trazos, los de Ferrocarril son notorios, son tres los que entran a Salamanca y uno que sale. De lado izquierdo vemos la entrada de la Burra de Valle. Abajo a la izquierda es la entrada del Ferrocarril Central Mexicano, que viene de Celaya (las paradas era Cortazar, Villagrán y Sarabia) y entra a Salamanca. Abajo de lado derecho vemos la vía del tren que venía de Soria, San Juan de la Vega, Cerrogordo y entraba a Salamanca. Arriba la vía que continúa a Irapuato. En cuanto a caminos carreteros tenemos dos tipos, uno que era el de herradura, que se marca con dos rayas y un camino de primera, aun no estaba asfaltado, que se marca con una raya más gruesa es el camino que específicamente se marca en este mapa, el que iba a Guanajuato, pasando por Salamanca y que seguía Temascatío, es decir un ramal del Camino Real. El otro que fue Camino Real que venía de Celaya y continuaba a Irapuato, está trazado como camino de herradura, aunque era camino de primera.

   Hacia el Oriente de Salamanca vemos esta parte del camino de herradura que pasaba junto a Valtierrilla, por ahí hubo en algún tiempo, otro camino que seguía, a partir de Valtierrilla, a Salvatierra, ese fue muy usado durante la guerra de Independencia, desconozco cuando dejo de estar en servicio. A la izquierda el Ferrocarril Central Mexicano, a la derecha el Ramal Empalme Escobedo-Salamanca, que pasaba por la Hacienda de Cerro Gordo en donde estaba una estación.

    Esta es la parte norte de Salamanca, por ahí no había camino carreteros, solo de herradura, varios puntos aparecen marcados, abajo, que es el oriente, el Rancho del Ancón, a la derecha, que es el norte, están Cañada de Ortega, la Hacienda del Fuerte, a la izquierda, que es el sur, el Rancho de los Locos y el de Sauz de Cruces y la Hacienda de Mendoza. Se mencionan los nombres de los cerros: Mendoza, San Juan y el de la Cofradía.

   El camino a Irapuato pasaba cerca de la Hacienda de Mancera, continuaba al Rancho de San Vicente, seguía al Rancho de Chico, pasando cerca de la Hacienda de Buenavista, el Ferrocarril Central Mexicano seguía de Salamanca, hacía parada en Chico y continuaba a Irapuato. Mientras que el camino a Guanajuato pasaba cerca del Rancho de Cárdenas, la Hacienda de Temascatío y la Hacienda de la Purísima.

   Un poco más al poniente vemos como el Central Mexicano entra en Irapuato y de allí se dividía, una vía a León y Lagos, la otra a Guadalajara. De Irapuato partían varios caminos, uno de ellos a la Hacienda del Copal, que es parte de la actual carretera 45. Del lado derecho vemos el camino a Guanajuato que pasa por el Rancho de Lo de Sierra y el de Valenciana.

   Luego de Lo de Sierra y Valenciana, pasaba por Belmonte y Jaripitío.

   El Central Mexicano tenía luego de Irapuato una estación en Villalobos, mientras que el camino a Guanajuato pasaba por la Hacienda de San Vicente, el Molino de Santa Ana y el Rancho de La Paz.

   Así pues, de Jaripitío, actual Aldama, San Vicente, Santa Ana y La Paz, seguía a la Hacienda de Guadalupe, pasaba muy cerca de la Hacienda de Burras, el Rancho de la Trinidad, el de Cajones y la Hacienda de Puentecillas.

   De la Hacienda de Puentecillas continuaba al Rancho del Pulque para llegar a Guanajuato.


Fuente:

1.- Mapoteca Manuel Orozco y Berra. Camino Morelia-San Luis Potosí, tramo La Cinta-Guanajuato. Guanajuato, 1928. 1693-CGE-7244-A

lunes, 16 de marzo de 2015

Los preparativos (y problemas) que había en Salamanca ante la llegada de Pemex en 1945.

    Algo queda en la memoria de algunos salmantinos que lo vivieron o que sus padres se lo contaron en torno a la noticia que se dio en 1945 cuando se formalizó la construcción de una nueva Refinería de petróleo en el centro del país. Salamanca no estaba preparada para recibir, de pronto, docenas y docenas de personas que vendrían a trabajar en la instalación de la nueva planta. Aunque Salamanca en 1895 había obtenido el título de ciudad no quería decir que tuviera todas las facilidades que una población con esas características debía contar, una de ellas el hospedaje. Encuentro en el Archivo Histórico Municipal una carta que el entonces presidente municipal, Edmundo Domenzáin, envía al que era el Gobernador del Estado en turno, Ernesto Hidalgo, dándole los pormenores de un sitio que se podría habilitar para hospedar a los empleados de Pemex que llegarían en la primera avanzada. El sitio propuesto fue el Ex convento de San Agustín. El C. Gobernador se encontraba en la ciudad de México, quizá arreglando algo relacionado con la instalación de la nueva Refinería, es por eso que allá le envían este informe:

Informe que rinde al C. Gobernador Constitucional del Estado, el C. Presidente Municipal que suscribe.

C. Ernesto Hidalgo.
Gobernador Constitucional del Estado.
Hotel Carlton. -Ramos Arizpe 24.
México, D.F.

   Tengo el honor de rendir a usted el informe relativo a las condiciones que puede prestar para el alojamiento provisional de los trabajadores de la Planta Refinadora de Petróleo que se pretende establecer al Norte de esta ciudad, el edificio de la Ex Penitenciaría del Estado, antiguo convento de frailes Agustinos, hoy en poder de Bienes Nacionales y cuya administración y cuidado está en manos del C. Enrique Rolón, Jefe de la Oficina Subalterna Federal de Hacienda de esta ciudad, y es como sigue:

   Planta Baja, frente: tres departamentos con entrada exterior ocupados actualmente por el Sindicato de Trabajadores de Irrigación, Oficinas del PRM y anfiteatro del Hospital Civil. –Interior: -En los departamentos disponibles se pueden acomodar hasta 150 personas, con la posibilidad de poderse instalar un Restaurant Colectivo, Panadería, Cooperativa de Consumo, Baños y Albercas que ya existen y hasta Cinematógrafo al aire libre, en el patio churrigueresco que tiene 33 metros de claro y una superficie de 1,600 metros cuadrados, contando con los cuatro corredores.

   En el piso superior, en el frente, hay 16 cuartos grandes, con el ala derecha o galeras que pueden alojar 75 personas; en el ala izquierda, Ex Enfermería, con tabiques capuchinos se pueden hacer 14 cuartos grandes para familias de corto personal y en el departamento del fondo, donde están los separos individuales, se podrán acomodar 42 solteros; estos separos necesitan puerta y pintura interior. En todos los departamentos enumerados hay necesidad de hacer un pasto de instalación y arreglar los techos que son de viga y hormigón en el corredor de la Ex Enfermería y encalar algunas paredes que por haber hecho fuego en ella para cocinar, desde la época en que hizo uso del edificio para acuartelar tropas, sufrió el maltrato correspondiente. Podría por lo tanto, una vez hecho este gasto, quedar en condiciones para su ocupación provisional por los obreros de la Pemex y mediante la vigilancia oficial para el cuidado y seguridad del edificio y ocupantes.

   Reitero a usted mi atenta y respetuosa consideración
   Salamanca, Gto., 23 de mayo de 1945. 
   El Presidente Municipal
   Edmundo Domenzáin.

Fuente:

Archivo Histórico Municipal de Salamanca. Caja 326. Gobierno. Industria y Comercio. Pemex.

domingo, 15 de marzo de 2015

1882: El año en que se veía ya la necesidad de un puente sobre el río Grande de Lerma en Salamanca, Guanajuato.

   Sabemos bien que en Salamanca la comunicación hacia el sur, se daba luego de cruzar en canoa el río Lerma, situación que se complicaba un poco en la temporada de lluvia cuando el río crecía y, en ocasiones se desbordaba. Ya en 1864, cuando el Emperador Maximiliano visitó la villa se le planteó la necesidad de construir un puente sobre el río Lerma para agilizar la comunicación con Valle de Santiago y algunas otras poblaciones de sur del Estado; pero bien sabemos que el paso de Maximiliano fue para recibir peticiones y no más. Ocurriría luego que, en 1880 se vuelve a plantear esa necesidad, pero esta vez la situación económica no permitiría levantar el tan ansiado puente, se habla de $80,000.00 pesos, que para ese tiempo era una verdadera fortuna y se plantea como solución que el puente sea construido por empresas particulares y, aunque no se dice en el documento, eso llevaría implícito el cobro por el uso del puente. Será hasta 1934 que el General Lázaro Cárdenas de la orden para que el puente sea construido.

Fuente:

1.- Buenrostro, Felipe. Historia del primer congreso contitucional de la República Mexicana. Tomo II. Tipografía Literaria de Filomeno Mata. México, 1882. p.167-169