jueves, 18 de septiembre de 2014

Breve historia del Kiosco de Salamanca y su placa recuperada.

   La guerra de Independencia comenzó el 16 de Septiembre de 1810, terminó oficialmente el 27 de Septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante hizo su entrada triunfal en la ciudad de México. Poco tiempo había pasado cuando se emite el primer decreto de la nueva Nación, en el se establece que deberán ser borrados todos los escudos de la Corona española que, en edificios públicos se habían colocado y deberían ser sustituidos, de ser posible, por el escudo nacional. Ocurrió que la noticia llegó a Celaya y el Arq. Francisco Eduardo Tresguerras, que había sido partidario del movimiento insurgente, tuvo la idea de concebir un monumento que conmemorara la lucha por la Independencia, es así como, en Celaya se construye una Columna, coronada por un águila encima de un trofeo al más puro estilo neoclásico, bien conocido por Tresguerras.

    Por trofeos debemos entender ese estilo romano en que se colocaban banderas, tambores, cornetas y todo tipo de armas que habían sido colectados luego de una batalla justo como "trofeos de guerra", cuando se pone de moda el Neoclásico, la idea de los trofeos es tomada como parte de la iconografía utilizada para representar el triunfo de la nueva Nación, México, sobre España. Tresguerras. "Adelantándose a la capital de la República, el primer monumento a la Independencia en el país se erigió en Celaya, quizás por estar en el territorio de Guanajuato, considerado cuna de la Revolución contra el dominio español. Gracias a la inspiración del arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras, se construyó en 1822 con cantera una columna jónica con capitel que sólo sostenía el águila devorando una serpiente, apoyada en un amasijo de armas y algunas hojas de laurel que sobresalían del conjunto." (1)

  Luego serían colocados otros Monumentos a la Independencia en otras partes de México, siempre con columnas de estilo griego, sean jónicas que corintias, Salamanca no fue la excepción pues se colocó una columna del más puro estilo corintio y  con una gran similitud a la que en Celaya Tresguerras había construido, si bien no estaba coronada ni con trofeos ni con un águila, si había a la mitad del cuerpo de la columna un Escudo Nacional. Era conocido por el nombre de "La Pirami", había sido colocada, dicen, en 1873. Y allí se mantuvo por varias décadas y era, en buena mediada el símbolo de la aun villa, que en 1895 fuera elevada a la categoría de ciudad. Para 1907 se forma la Delegación para los festejos del Centenario y se decide que sería un Kiosco la obra emblemática para conmemorar tal acontecimiento, es cuando se determina que dicho kiosco ocuparía el sito de La Pirami, la cual fue retirada a mediados de 1910. 

   La Comisión Nacional, asentada en la ciudad de México solicitó a cada uno de los Ayuntamientos de la República que enviaran una fotografía de la obra de mayor importancia realizada en la población, esto con el fin de incluirla en un álbum fotográfico que, a manera de catálogo, sería creado como parte de los Festejos del Centenario. El alcalde de Salamanca es notificado, tanto de México como de Guanajuato sobre el catálogo y la necesidad de una fotografía, es entonces cuando se define que en Salamanca la obra emblemática del Centenario sería un Kiosco en la Plaza de la Constitución o Jardín Principal.

Centenario de la Independencia.-
Comisión del Distrito de Salamanca.

     Recibí la Circular Número 2110 que, con fecha 14 de Febrero próximo pasado, se sirvió usted dirigirme, haciendo allí referencia al acuerdo de la Comisión Nacional del Centenario de la Independencia, relativo a la publicación de una Colección de Fotograbados de las mejoras que se hayan de inaugurar el próximo mes de Septiembre, en solemnidad del Glorioso Centenario de nuestra Independencia; y tengo la honra de contestar el precitado oficio; diciendo que el I. Ayuntamiento de esta ciudad ha contratado con la Casa de Jorge Unna y Cía. -San Luis Potosí- en 2,300$ un kiosco que se colocará en el centro de la Plaza.
     Existe en poder del C. Presidente de la Corporación Municipal los dibujos correspondientes, con expresión de sus medidas, pero nos ha parecido lo mejor aplazar, (si de esto no resultase inconveniente alguno, la fotografía hasta después que el kiosco quede puesto en su base, lo cual, á más tardar, será en la segunda quincena de Junio vender; mas si esta tardanza pudiere perjudicar en algo los trabajos de la publicación proyectada, se sacará la fotografía de los dibujos supradichos para ser remitida con oportunidad.
     Quedo en espera de las órdenes que tuviere Usted á bien darme sobre este particular; y con tal motivo, me es gato protestarle las seguridades de mi distinguida consideración y aprecio.

     Salamanca, 2 de Marzo de 1910.
     Indalecio Ojeda (rúbrica).

Ciudadano Secretario de la Comisión
Nacional del Centenario de la Inde-
pendencia. (2)

   Es así como, de acuerdo a lo establecido, el Ayuntamiento de Salamanca cumplió, en tiempo y forma, con la solicitud hecha por la Comisión Central, las fotografías son enviadas a Guanajuato para que de allí, seguramente concentradas las de todas las municipalidades, serían remitidas a la ciudad de México, será interesante localizar el mencionado Álbum para conocer la fotografía remitida, no dudo que fue de excelente calidad, como esta que se conserva como parte de la memoria colectiva de todos los salmantinos, toma hecha el 16 de Septiembre de 1910, cuando el Kiosco es inaugurado.

   En este acercamiento vemos que las señoritas flanquean la placa que fue colocada para marcar el singular evento, cuando en Salamanca se conmemoró, oficialmente, el Centenario de la Independencia, para ello, también de la Casa Unna de San Luis Potosí, fue enviada, por orden del Gobierno del Estado de Guanajuato una placa metálica con la leyenda "16 de Septiembre 1810-1910" que fue colocada en el Kiosco, eso lo podemos ver claramente en esta estupenda toma.

   Otra de las fotografías que sobreviven del día de la inauguración del Kiosco, es esta, en ella destaca, y marcado con una flecha, la placa de inauguración. Estas placas sobreviven en algunos de los Kioscos de algunas poblaciones guanajuatenses, como es el caso de Jaral del Progreso que no está en el Kiosco sino adosada a una de las columnas de los portales aledaños. En Tarimoro está aun en el Kiosco, así como en Villagrán.

   Otra de las fotografías del evento del Centenario, en ella aparecen las señoritas salmantinas que quizá fungieron como edecanes , sería bueno reconocerlas, no dudo que los apellidos de Garcilita, Domenzáin, Orozco, Puente, esté entre una de ellas. Sobresale al fondo el frente del templo del Señor del Hospital, obra que llevaba varios años suspendida y que hasta una década más tarde sería reanudada, para ser consagrado el 30 de abril de 1924.

   Esta es otra toma de la época pero no cuento con la fecha exacta. En ella vemos al lado izquierdo, la casa de dos pisos propiedad de don Octaviano Arredondo que luego pasara a posesión de su hijo, Pedro. Allí estaba localizada la tienda La Bandera Verde, especializada en artículos de papelería, luego se colocaría, en esa esquina, la única bomba de gasolina que había, la de El Águila. Vemos al fondo los arcos mixilíneos del Portal Bravo.

   En esta toma hecha en la década de los años veinte desde la torre de la Parroquia Antigua aparece, en primer término el templo del Señor del Hospital que me da la sensación de que aun no estaba concluido, al fondo el templo de San Agustín y del lado izquierdo sobresale entre los ya crecidos árboles de trueno, el Kisoco del Centenario. Nótese el tendido de las vías del tranvía sobre la calle de Allende.

   El Jardín de la Constitución visto desde la torre del templo Expiatorio, esta fotografía tal vez es de finales de la década de los treinta, quizá de los primeros años de los cuarenta, notamos varias cosas, una es el tipo de arbortantes que habían sido colocados, la otra el expendio que había en la esquina sureste, y, lo que ahora nos interesa más, que el Kiosco había sido cubierto, en su rededor por una especie de jardinera que ocultaba la placa del Centenario.

   Otra de las fotografías del Kiosco que encontramos en donde aparece aun la placa original del Centenario es esta, lamentablemente no tenemos la fecha de la toma, quizá fue luego de que se retirara esa jardinera que lo rodeaba, lo digo en base a que esta toma es más clara que la anterior y, además, notamos que los árboles están más crecidos.

   Y así fue como permaneció el Kiosco, luego de sus varias remodelaciones, con la placa extraviada desde nadie sabe hace cuanto tiempo. Una de las primeras personas que lo denunció fue el Lic. Castro en una publicación contenida en el compendio histórico de la Revista Radar de 1988. En las celebraciones del Bicentenario este detalle pasó desapercibido y es, hasta ahora, en 2014, que la autoridad municipal de Salamanca hace la recuperación de la placa conmemorativa del Centenario, para que quede constancia en la memoria colectiva de todos los salmantinos.

Fuentes:

1.- Martínez Assad, Carlos. La patria en el Paseo de la Reforma. UNAM-FCE. México, 1995. p.22

2.- Archivo Histórico Municipal de Salamanca, Caja 260. Sección Gobierno. Serie Cultura y Deporte 1831-1949.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Rafael García de León, el Cura de Salamanca que participó en la Guerra de Independencia.

   Son tres los personajes que habitualmente se nombran en Salamanca, adicionales a la lista de los héroes de la Independencia Nacional, los tres nacieron en Salamanca, conocemos sus nombres y algo de sus vidas pues han sido historiadas por varios autores. Ellos son: Tomasa Esteves, Albino García y Andrés Delgado. Hay uno más que, si bien no nació en Salamanca, sí estaba aquí cuando el cura Hidalgo pasó el 25 de Septiembre rumbo a Guanajuato. Todo indica que, siendo un miembro del clero, además de interesado en el movimiento de insurrección, eran los motivos suficientes para que tuviera un encuentro con Hidalgo y le manifestara su interés por revolucionar, solo que, documentos que así lo indiquen no hay. Nos referimos al que llevara el nombre como caudillo de "Padre Garcilita", pero que en su vida regular se llamaba Rafael García de León.

  Se dice que Rafael García nació en Valladolid, llegó a Salamanca quizá en 1807, el dato aun no lo he investigado, pero, en base al documento que ahora ves, que corresponde a la primera página del libro de bautismos No 20 que comprende del 2 de febrero de 1808 al 5 de septiembre de 1813, del Archivo Parroquial de Salamanca, vemos asentada su firma. Aparece antes, su título "Br." eso quiere decir que era Bachiller, es decir, que cursó varias asignaturas en el sitio que ahora conocemos por Seminario, que era el equivalente a nuestras actuales Universidades, quizá lo hizo en el Colegio de San Nicolás, pero no lo puedo asegurar. Vemos que solamente aparece su firma en un sólo registro, eso nos indica la movilidad que el Padre Garcilita, como se le apodaba, era continua. Además, el cargo que tenía era el de Teniente de Cura. Eso quiere decir que había un Cura principal y que el padre Garcilita era su auxiliar, ya que "el Teniente de Cura era un Cura auxiliar que ayudaba a ejercer la cura de almas en una parroquia, era usualmente el que ejercía de económico al fallecer, enfermar o ausentarse el párroco sin más nombramiento" (_)

    En el mismo libro de bautismos vemos tres registros del año de 1810, no aparece la firma del Br. Rafael García de León, pero sí su nombre, con el mismo cargo que en 1808; en el primero y segundo de los registros está la fecha del 12 de agosto, el tercero el 13, y en los tres hay, al final, la fórmula que dice: "y lo firmé con el Sor. Cura encargado", esto quiere decir que el bautizo lo hizo uno de los sacerdotes auxiliares en ausencia del Cura, en este caso el Padre Garcilita.

   En las siguientes páginas, siempre en el año de 1810, encontramos algo que nos dice de la partida del Padre Garcilita, pues en los registros que ahora vemos aparece su nombre, sin su firma; y la fórmula cambia a: "y lo firmé con el Sor. Cura substituto", las fechas son el 23 y 24 de Septiembre, en la víspera de la llegada de Hidalgo a la villa de Salamanca. En ese periodo que comprenden los años de 1808 a 1810 vemos diferentes nombres de sacerdotes anotados en los libros de bautismo, allí aparecen: José Valencia, Teniente de Cura; José María Solache, Teniente de Cura; José María Peredo, Sacristán Mayor; Juan Bautista Resámano, que para 1809 era ayudante de Cura y en 1810 tiene ya el título de Juez Eclesiástico. Ignacio Muñoz, Teniente de Cura, fray Diego Flores, del convento Agustino. En 1811 vemos ya a Mariano Páramo como Teniente de Cura. 

   Son pocos los datos que tenemos del Padre Garcilita, de lo encontrado te puedo compartir lo siguiente, recordando algo que, si estuviste presente en la plática que dí sobre Tomasa Esteves, casi al final comenté que si Salamanca no fue incendiada, como ocurrió con algunas otras poblaciones de la región, esto fue debido a que nunca se declaró total y abiertamente partidaria de realistas o insurgentes, eso lo leerás ahora:

   "El capitán de milicias de León, Gutiérrez de la Concha, aseguraba que Salamanca era un pueblo cuyos vecinos "el que no es insurgente, es egoísta, y no tiene resolución para abrazar decididamente algún partido: si se les oye hablar, son unos infelices que dominados de sus fuerzas han tenido que ceder". Gutiérrez ya los había sometido varias veces y siempre lo recibían con repique de campanas. En una ocasión salieron a recibirlo creyendo que había sido derrotado, pero cuando vieron a las tropas todos huyeron: A este lugar lo único que quedaba por hacer era incendiarlo, aseguraba. Los habitantes del rancho de Santa Cruz también se movían entre los dos bandos. En una ocasión como en ese lugar se celebraba una boda, el realista Francisco Guizarnotegui envió una partida a inspeccionar si en la fiesta había rebeldes. Cuál sería su sorpresa al encontrar al jefe insurgente Mariano Ramírez, "administrador general de todas las haciendas de la provincia de Guanajuato y recaudador de pensiones". Él y sus dos ayudantes, Ignacio Centeno y José Olvera, fueron fusilados". (1)

   Con este panorama vemos cuál era la situación reinante en la región de Salamanca, para 1811, luego de la derrota de Calderón en los primeros días de enero, el movimiento insurgente se avivó más en el Bajío, la iniciaría Albino García, la continuaría Andrés Delgado y Rafael García de León, el Padre Garcilita, del que encontramos la única biografía que existe y que dice:

   "Se adhirió a la causa insurgene en los primeros momentos de la lucha. Era religioso y, probablemente, originario de Salamanca, ya que organizó allí, después de la muerte de Miguel Hidalgo, una partida insurgente junto con fray Santiago Rodríguez. Esta partida amenazaba a la cd. de Guanajuato. Se fue después del ataque de la cd. de Valladolid dirigido por Muñiz y en el que él tomo parte (21 de julio de 1811) a incorporarse al Ejército de Morelos y trasladado a Zacatula, escribió al cabildo metropolitano, después de recobrar la libertad, que allí se encontró con el P. Garcilita, de quien dice tenía la misión de ir a los E.U.A. y solicitar auxilio de 15 mil hombres. La desaprobación de Morelos por el proceder del P. Garcilita queda manifiesta en esta carta que escribió al presidente de la Suprema Junta, Ignacio López Rayón, con fecha 16 de junio de 1812: "Señor: El ayudante D. Manuel Borbosa, me ha dado parte, que el P. Garcilita le pidió su firma a título de mariscal para ser su apoderado, y que a ese fin trae un libro cogiendo firmas a las repúblicas de los pueblos, y con los que se puede explicar les dice que va a hacer alianza con los E.U.A., para libertar al reino. Yo no dudo que así sea, pues ha viajado por tierra caliente dando vuelta por la costa enseñando que todo lo que yo he hecho necesita reponerlo, digo, de reforma; y esto mismo tuvo atrevimiento de escribirme a mí, quejándose de que en la tesorería de Chilpancingo no le ministraron su sueldo como mariscal, tropa y demás bagaje para su torcida marcha, cuyo todo se le negó. Esta empresa de Garcilita es claramente es desatinada (y creo que fue la causa de que el enemigo hubiera entrado a estos pueblos) y entiendo que V.M. mandará recoger a este ministro a algún convento o curato hasta la conclusión de la guerra. Yo voy a despachar en seguimiento por la costa, pues siembra mucho veneno. Él y el cura Delgado de Urecho, que se halla en el Balsas, se han metido a reformadores del mundo..." (Ms. Varios Bib. M.N.M., 1812-1813, t.II, bis; Alamán: H.M., t.II pp. 235; 286, t.III, p.576; Hernández y Dávalos: D.H.G.I., 1810-1821, t.I, p.110.) (2)

  "La derrota de Calderón dividió a la insurrección en una serie de movimientos locales donde la mayor parte de los notables de las poblaciones se organizó en contra de los rebeldes. A partir de ese momento, los insrgentes que no se indultaron salieron de las poblaciones y se refugiaron en los cerros o en los pueblos insurgentes, y utilizaron el sistema de "guerra de guerrillas" luchando en grupos pequeños. En el Bajío se aprecia claramente la división social entre notables y plebe, aquellos, arrepentidos, se alinearon con los realistas mientras el pueblo bajo continuaba apoyando a los insurgentes. En las poblaciones "no había insurgentes" mientras permanecían las tropas realistas en el lugar, pero una vez que las abandonaban, inmediatamente las volvían a ocupar otras fuerzas. Esto sucedía con mucha frecuencia en Salamanca, donde el principal líder rebelde era el propio cura del lugar, Rafael García, alias "Padre Garcilitas".

   La pacificación de las poblaciones insurrectas fue lenta porqu las fuerzas militares no lograban sostener a los pueblos. Las provincias de Guanajuato, Valladolid y Guadalajara fueron las más convulsivas hasta 1812. En febrero de 1811, "Garcilita" y José Ignacio Martínez volvieron a sublevar a la plebe de Salamanca y saquearon la aduana y algunas casas de peninsulares, destruyeron las cárceles y archivos públicos y nombraron juez a Luis García. Cuando se conocieron los sucesos de Salamanca en Irapuato, la plebe los invitó; la gente distinguida huyó y se nombró alcalde a Mariano Azonobieta. Luego entraron las fuerzas insurgentes de Martínez,Menchaca,Fray Mariano Rodríguez; la plebe se amotinó nuevamente y dio muerte varios patriotas y nombraron nuevas autoridades "a gusto de la gente". Para reprimir a los sublevados se organizó una expedición con fuerzas de Guanajuato, León y Silao. El populacho se enfrentó a las tropas y fue derrotado; el día siguiente volvió acompañado de fuerzas insurgentes de la región y también fracasó en su intento. Marañón consideró que solo con tropas permanentes podría someter a los rebeldes. (2)

   Con esta lectura nos podemos dar cuenta de lo mucho que nos falta por investigar sobre este controversial personaje que fue Cura de la Villa de Salamanca,  por lo menos, de 1807 a 1811.


Fuentes:

1.- Ortiz Escamilla, Juan. Los pueblos y la independencia de México. Colección Nueva América. Universidad Internacional de Andalucía. Sevilla, 1997. pp.111-112

2.- Miquel i Vergés, José María. Diccionario de Insurgentes. Editorial Porrúa, 1969. pp.227

3.- Ortiz Escamilla. op. cit. pp.77-78

martes, 16 de septiembre de 2014

El Centenario y el cambio de nombres en las calles de Salamanca.

    Dice el dicho que "a río revuelto, ganancia de pescadores"; creo que aplica perfectamente en este caso. Se trata de una carta que encontré en el Archivo Histórico Municipal de Salamanca en el expediente relacionado a la correspondencia general del año de 1909-1910, cuando se estaban haciendo los preparativos para los festejos del Centenario de los cuales Salamanca no podría ser la excepción. Y hubo alguien por ahí, seguramente bien relacionado en las altas esferas gubernamentales, que obtuvo una concesión por demás sui géneris. Me parece sumamente curiosa la propuesta que aquí se hace, es por eso que transcribo el documento en su totalidad:

Ciudadano
Jefe Político del Distrito de Salamanca, Gto.

     Sabiendo que en la cabecera del Distrito que es á sus órdenes, falta la numeración uniforme de las casas, que tanto sirve para la dirección postal, como a la particular de las personas cuando se hace necesario, y que ésta se vá á hacer más indispensable, con la nueva nomenclatura que deben sufrir las calles de la población para celebrar el Centenario de Nuestra Independencia Nacional; el que suscribe, contratista de numeraciones esmaltadas de sólida fabricación, con residencia en esta ciudad, solicita del H. Ayuntamiento que Ud. dignamente preside, su superior aprobación para que, por su cuenta y la de los propietarios de las fincas urbanas de Salamanca, se fije la numeración correspondiente bajo las bases que a continuación se expresan:

PRIMERA:

     El contratista, se compromete bajo su más estricta responsabilidad y cuidado personal, á fijar en todas las casas de la ciudad de Salamanca, en el Estado de Guanajuato, los números que a ella corresponden sin que el Municipio tenga que erogar en pro de esta mejora, ningún gasto por insignificante que sea.

SEGUNDA

     El H. Ayuntamiento solo queda obligado con el Concecionario de la mejora mencionada, a expedir un aviso, obligando á los propietarios de una, dos o mas fincas, a que, sin resistencia de ningún género, permitan la colocación en sus casas, de los respectivos números, pegándolos conforme a las bases de esta concesión y conminándolos con una multa prudencial si no lo hicieren.

TERCERA

     El que suscribe se compromete a fijar por su cuenta y sus expensas la numeración ya citada, utilizando la clase de números esmaltados cuya muestra tengo la honra de acompañar á esta solicitud, y cuya duración se garantiza por más de cincuenta años den estado brillante.
     La cuota que cubrirá el concesionario por cada casa numerada y tenga uno, dos o más guarismo; será de cincuenta centavos, que pagará el propietario al ser fijado su respectivo número.

CUARTA

     Que el señor Jefe Polñitico, haciendo uso de su autoridad, haga cumplir a su presencia a las personas que por morosidad no hubieran cubierto la citada cuota, a fin de que las obligue a solventarla

QUINTA

     Los trabajos de esta obra, darán principio tan luego como la H. Corporación Municipal resuelva favorablemente esta solicitud.

Celaya, a 4 de noviembre de 1909
Juan Guerra y Carpio.

   Además de lo curiosa que nos pueda parecer esta propuesta, en ella encontramos algo: el cambio de los nombres que se estaba haciendo a algunas calles. Ya en 1906 se solicitó, por parte del gobierno Federal, que una de las calles principales de la población llevara el nombre de Benito Juárez, eso ocurrió en la antigua calle de la Victoria, la más comercial de todas en Salamanca. Anteriormente, en una reunión de Cabildo, realizada el 22 de agosto de 1887, cuando don Apolonio Garcidueñas era el Jefe Político, se decidió honrar a los héroes de la insurgencia local, cambiando los nombres de las calles por el nombre de cada uno, de acuerdo al dato con que se contaba entonces, del lugar en donde ellos habían vivido, así fue como la calle conocida por Marte cambio a Tomasa Esteves, la que se conocía como Las Flores, cambió por Andrés Delgado y una más, la del Calvario y Barroso, cambió por el de Albino García.

  Tocó luego a la calle que primero se conoció como del Camino Real, y que luego llevó el nombre de Santuario, Saavedra y Ángel, se cambiara por el de Miguel Hidalgo, esto como parte de los festejos del Centenario, quizá lo mismo ocurrió con la calle de Allende, Aldama, Abasolo y Morelos, pero de eso no tenemos el documento que así lo especifique. Pero la lógica nos lo dice en el documento que acabamos de ver en el que menciona que "con la nueva nomenclatura que deben sufrir las calles", y esto lo interpreto con los nombres de los principales personajes de la Guerra de Independencia.

Fuente:

Archivo Histórico Municipal de Salamanca, Caja 260. Cultura y Deporte 1831-1949. Caja 5, Actas y Acuerdos, Legajo 1. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

El antiguo mercado municipal de Salamanca. La transformación de la Plazoleta Hidalgo.

   Era frente al templo de San Agustín, en la plaza que ocupaba la mitad de esa cuadra, en el espacio que hoy conocemos por Plazoleta Hidalgo, que se desarrollaba el comercio en Salamanca, eso que ahora conocemos por tianguis y que era el mercado de perecederos, se fue desarrollando, al paso del tiempo en esa zona. La actual calle de Zaragoza llevaba por nombre el el Las Flores, y Juárez se llamaba Victoria, por ahí había varios mesones y era en donde las "diligencias" dejaban la mercancía que llegaba de diversos punto del país, todo esto ocurría en la segunda mitad del siglo XIX. 

   Era esta la esquina que formaban las actuales calles de Andrés Delgado y Juárez en donde se desarrollaba mucho del comercio, la primera construcción que vemos en esta foto de época, al lado izquierdo, estuvo por muchos años ubicada la Botica de Guadalupe, todas esas construcciones desaparecerían con el tiempo para dar paso al Mercado Hidalgo.

  En otra fotografía de época, que nos dice un año, el de 1925, pero creo esa toma es un poco anterior, lo podemos ver en un detalle, los sombreros que estos paisanos usan, quizá sea, más bien de 1920 o 1919, como quiera, nos deja ver lo que era ese jardín frente a San Agustín, incluso alcanzamos a notar, en la parte inferior izquierda, uno de los jarrones que adornaban el acceso al jardín, en cuyo centro se construyó el pozo artesiano.

   "Se hace la perforación de un pozo artesiano, en el centro del Jardín de San Agustín; brota el chorro de agua a más de metro y medio sobre el nivel del suelo; tiene una temperatura de 53º C.; analizada, demuestra ser potable. Por un grueso tubo se la lleva a verter en una pileta, en la orilla poniente del jardín; allí llenan sus botes los aguadores, que la llevan a las casas por unos cuantos centavos cada "viaje". En las obras de exploración, perforación, etc., tuvo gran empeño y dio muy grande ayuda el señor licenciado don Indalecio Ojeda. Este pozo, del que se dijo cuando brotó, que duraría tal vez veinte o veinticinco años, en realidad suministró agua potable a la población cincuenta años aproximadamente". (1)

   Fue en junio de 1942 cuando comienza a construirse el Mercado Municipal de Salamanca,  "al año siguiente y después de haberse hecho una inversión de cerca de 123 mil pesos, fue inaugurado este mercado. Constaba de 28 locales exteriores para comercios mayores, además de las mesas interiores en donde se colocaban los comerciantes menores principalmente de productos perecedero". Fue a don Carlos Espinosa Partida, entonces presidente municipal, inaugurar este recinto.

Esta toma aérea fue realizada en 1950 aproximadamente, la flecha indica el sitio donde se levantaba el Mercado Municipal, frente a San Agustín. Aun no se han construido ninguno de los edificios que hoy día conocemos, como el que se localiza en el Portal de los Bravo, o en la esquina de Juárez y Tomasa Esteves, que es el Hotel El Monte. O el del Hotel María Teresa o el Hotel Trevi. Alcanzamos a ver, al lado derecho, el Árbol, aquel gigantesco trueno que dio nombre a la cancha deportiva.

   En esta foto que, seguramente, es de 1966 debido a que vemos el anuncio de la campaña política de Luis González Villarreal, que fuera presidente municipal de 1967 a 1969, vemos la esquina formada por Juárez y Andrés Delgado, con los distintos establecimientos que formaban el Mercado Municipal.

   En esta otra toma hecha quizá un 18 de marzo, ya que no hay adornos patrios para decir que es el desfile del 16 de Septiembre, alcanzamos a ver el banderín y la escolta de la escuela Josefa Ortíz de Domínguez, la toma fue hecha desde lo que era el Seguro Social, vemos claramente los locales que daban hacia la calle Andrés Delgado.

  Tomada en el mismo punto, pero desde la azotea, alcanzamos a ver al fondo y al centro el Hotel Trevi, la torre Catalítica de la Refinería y la torre del Santuario de Guadalupe.

   Desde el mismo punto, el que fuera el Seguro Social, pero enfocando hacia la explanada, la cual ya estaba totalmente ocupada por puestos comerciales, notamos, al fondo el Ex convento de San Agustín.

   Me parece interesante comparar esta toma con la siguiente, pues  fue tomada casi desde el mismo punto pero en épocas distintas. En esta toma no alcanzamos a distinguir la Catalítica, y el Hotel María Teresa se encuentra en construcción, quizá aun no estaba tampoco el Hotel Trevi, pero la toma no es tan abierta como para asegurarlo, creo esta fotografía fue hecha en 1960.

   Casi el mismo punto pero unos 4 años después, esto de que fue cuatro años después que la foto anterior, lo podemos decir en base a que ya vemos al fondo y al centro la torre Catalítica, la cual entro en operación en noviembre de 1964 y el María Teresa está totalmente terminado, pero no notamos el bar con sus peculiares ventanas en el último piso.

  Esta toma fue hecha entre diciembre de 1972 y enero de 1973, cuando el nuevo mercado, el Tomasa Estéves ya estaba en operación y el antiguo mercado comenzaba a ser demolido.

   Esta toma es un poco más antigua, cuando los puestos de la explanada habían sido ya removidos, quizá en 1970.

   En 1973 apenas comenzaba el año, el Arq. Carlos Arredondo era ya el Alcalde de Salamanca, y la demolición de antiguo mercado continuaba .

   Interesante toma en donde vemos varios negocios que muchos recordamos aun, como las Discotecas Aguilar, localizadas en el sitio en donde ahora encontramos a Coppel-Canadá, y uno de los bares más antiguos y conocidos de Salamanca: el Gambrinus.

   José Francisco Aguinaco Alemán fue Alcalde de Salamanca de 1970 a 1972 y fue "en este periodo se construyó la Plaza Hidalgo, que dio un nuevo y bello perfil a Salamanca. Al ser demolido el antiguo y viejo mercado (que tenía su lugar en esta plaza) se erigió otro nuevo, moderno y funcional, el mercado "Tomasa Esteves" señalado la obra más importante de este periodo, por el servicio que presta a la ciudadanía..." (3)


  Las remodelaciones se sucederían unas a otras, se instalarían jardines, fuentes, se construiría luego un estacionamiento subterráneo, la plaza luciría la escultura de cuerpo entero del Padre de la Patria, luego sería cambiado de sitio para enviarlo a la glorieta de la calle Hidalgo y Héroes de Cananea, la Cabeza de Aguila del sesquicentenario sería guardada. En la plaza se colocaría un busto de Hidalgo y se levantarían los obeliscos cuya idea original fue el colocarlos en el parque de Nativitas, en donde estuvieron y en donde se desarrollaría por varias décadas la ceremonia de Fundación cada 1º de Enero, el espacio se iría transformando al ir pasando el tiempo.



Fuentes:

1.- Rojas Garcidueñas, José. Salamanca. Recuerdos de mi tierra guanajuatense. Editorial Porrúa. México, 1982. p.227.

2.- Razo, Guillermo. Salamanca hoy. 1987-88. Editorial Radar. Salamanca, 1987. p.60

3.- Ibid. p.63

sábado, 13 de septiembre de 2014

Antes y ahora: La parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.

   Colonia Bellavista, 1979. El templo católico que se construyera pocos años después de que la Refinería Ing. Antonio M. Amor comenzó como una capilla de forma sencilla, fue el 23 de octubre de 1958 que se colocó la primera piedra, ya en 1969 se comenzaría a construir el templo que todos conocemos, quizá influenciado en su estilo por la Nueva Basílica de Guadalupe. La obra fue concluida en 1977 y realizada la consagración el 15 de diciembre de 1979.

   Colonia Bellavista 2014. Desde 1975 el templo fue elevado a la categoría de Parroquia, para 2011 es Vicaría y tiene a su cargo todos los templos y capillas ubicados en el norte del municipio considerado ese Norte, a partir de las vía de Ferrocarril que atraviesan el municipio y la ciudad de Salamanca. Así luce en la actualidad este recito, en la esquina de las emblemáticas calles de Tenixtepec y Arbol Grande.

viernes, 12 de septiembre de 2014

La maqueta del Ex convento de San Juan Sahagún de Salamanca.

    Grata sorpresa me llevé ayer, al visitar una de las salas del Museo Arte y Cultura de Guanajuato en el Forum de León, en donde, al ir caminando luego de la parte de introducción aparece una sección en donde se exhiben las maquetas de algunos de los conventos que hay en el estado de Salamanca que son los más representativos, como los de Acámabaro, Yuriria y Salamanca.

    Efectivamente, allí se muestra la totalidad del templo y convento agustino de San Juan de Sahagún de Salamanca y, al verlo así, en escala, con toda su dimensión y monumentalidad, nos percatamos, más aun de cuán magnífico es el edificio que, sin lugar a dudas, es la joya de Salamanca.






   Indudablemente esta es una visita obligada, a todo salmantino en la primera oportunidad que tengas para visitar el Museo Arte e Historia de Guanajuato, en el Forum Cultural de León.