miércoles, 23 de febrero de 2011

Las lenguas que se hablaban en Guanajuato a finales del siglo XVIII

En las primeras estadísticas correspondientes al Estado de Guanajuato, publicadas en el tomo I del Boletín de Geografía. se dice que, que se habla el PAME en la misión de Arnedo, y OTOMÍ en todo Guanajuato, a excepción de algunos pueblos del sur, que son TARASCOS. Así es la verdad, aunque debemos añadir alguna cosa. Los idiomas que le corresponden son, el otomí, el MECO, el pame y el tarasco.

Los otomíes de Guanajuato pertenecen a los chichimecas blancos, y los indios actuales son los descendientes de aquellas tribus errantes. Como en aquel terrreno no tenían moradas fijas, las principales fundaciones fueron hechas por los españoles, sirviendo algunas de presidios contra las incursiones de los bárbaros; por lo mismo la lengua española predomina en la generalidad de los habitantes. Los pueblos pertenecían a la diócesis de Michoacán en su mayor parte, y el resto al Arzobispado: he aquí los primeros.

Apasceo (sic)
Celaya
Chamacuero
Dolroes Hidalgo
Guanajuato Irapuato (sic)
León
Marfil
Piedra Gorda
Pueblos del Rincón de León
Slamanca
Santa Ana de Guanajuato
Santa Ana Amatlán
Salvatierra
San Juan de la Vega
San Miguel de Allende
San Pedro de los Pozos
Silao
Valle de Santiago
Villa de San Felipe
San Diego del Bizcocho

Los del Arzobispado, situados en la que se llamó territorio de la Sierra Gorda:

Casas Viejas o San José Itrubide
Xichú Mineral
Xichú de Naturales
Vicaría fija de Santo Tomás de Tierra Blanca
Vicaría fija de Atarjea

Tabasco: Idioma propio de Michoacán, hablado en los curatos de Acámbaro, Yuririapúndaro y Pénjamo.

Pame: Únicamente en la misión de la Purísima Concepción de Arnedo, a una legua de Xichú de Naturales, llamado hoy Villa Victoria.

Meco: Siendo inútiles las providencias tomadas por los virreyes para contener las depredaciones de los indios chichimecas, don Luis de Velasco, el segundo, encargó su reducción hacia 1594 a los religiosos de San Francisco, primero, y en seguida a los Jesuitas. En consecuencia, fue fundado el pueblo de San Luis de la Paz, en memoria del virrey y del gran fruto que se esperaba sacar con el establecimiento del pueblo. La parcialidad de chichimecas que fue congregada, pertenecía a la familia de los TONASES o JONASES, cuya lengua se llamó MECO por los misioneros, lo mismo que denominaron la de los habitantes de San José Vizarrón (Querétaro). No era el único idioma de aquellas gentes; usaban de otros muchos con tal confusión, que según los religiosos , cuando se reunían treinta vecinos, se encontraba cuatro o cinco dialectos, que se impedían se entendieran aquellos hasta después de mucho trato. No nos dice el nombre de todos los idiomas, sino únicamente del GUAXABANA. A un cuarto de legua al este de San Luis existe una ranchería que habla lengua distinta, aunque no dice cual sea.

Fuente:

Orozco y Berra, Manuel. Geografía de las lenguas y carta etnográfica de México. Edición original en 1864. Consultada en la edición electrónica en Biblioteca Cervantes Virtual.

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