lunes, 5 de enero de 2015

1º de Enero, día de fiesta del Señor de la Piedad en el Rancho del Divisador, Salamanca, Guanajuato.

    El primero de enero es en Salamanca, como lo es en todo el país y en casi todo el mundo, el único día en que al levantarse temprano, lo que hay es paz y tranquilidad debido a que la gran mayoría de la población por no decir que toda, sigue dormida, luego de la prolongada fiesta que hubo para despedir al año y darle la bienvenida al que sigue. Es el día que algunos aprovechamos para pasear, para disfrutar totalmente la tranquilidad de esa mañana, los pocos autos que circulan y todas las bendiciones que un día así ofrecen. Así que, luego de comer me dispongo a cruzar los campos del nor oriente de Salamanca en dirección al Divisador, la razón es una, es el día de la fiesta de El Señor de la Piedad.

   Las cosas han cambiado, especialmente en el año que recién termino pues, ahora si ese rumbo al oriente ha cambiado drásticamente, la barda de la refinería con su reconfiguración y su co-generación de la mano con CFE, la desplazaron casi hasta el canal y ya no se puede "cortar" camino de Sardinas para el Divisador y hay que dar una enorme vuelta hasta el entronque del camino de herradura de la que fuera Hacienda de Dolores para luego tomar, por el bordo del canal, rumbo al Divisador, para allá voy pues allá este primer día del año es día de fiesta, ya que se celebra allí al Cristo que preside la capilla del lugar y este es su día de fiesta, su nombre: El Señor de la Piedad.

   Andamos por los rumbos que, a mediados del siglo XVIII fueran propiedad del capitán don Juan Antonio Santana, él era de esos hacendados que a los que bien se les pudiera aplicar aquello de que sus posesiones llegaban "hasta donde te alcance la mirada" pues casi todo el norte de lo que hoy es el municipio de Salamanca eran de su propiedad, luego vendría la guerra de Independencia y, algunas vendidas, otras fragmentadas, otras usurpadas, quedarían en distintas manos. Pasamos por lo que fuera la parte norteña de la enorme Hacienda de Sardinas, justo por donde está la parte que se nombró, para mediados del siglo XIX, "las Trojes de Sardinas", sigo caminando y paso por un rancho que, creo se llama San Patricio, hay fiesta, pero a la que voy es más allá, en el Divisador.

    Hay que estudiar bien los caminos pues, con eso de la reconfiguración de la refinería, esa zona cambió totalmente, veo al fondo las nuevas enormes, gigantescas chimeneas de Iberdrola, parece ser que ya están operando, de ser así deben de usar las más nuevas tecnologías pues no hacen ruidos, ruidos infernales son los de los quemadores de Pemex, pero esos están más para allá. En el horizonte se alcanzan a ver los destellos de la fiesta del Divisador, ya estamos cerca.

    Brincolines y demás juegos "modernos", por decirlo de algún modo, son los que abundan, ya no son ferias de caballitos y tiro al blanco, las cosas han cambiado. La "modernidad" (insisto en usar el entrecomillado) nos ha hecho cambiar en muchas cosas, incluidas las fiestas tradicionales, y las fiestas patronales. 

    Por más insistencia que haga el Gobierno Federal en cuanto al consumo de productos chatarra, grasas polinsaturadas y excesos en azúcar, sal y endulcolorantes artificiales, eso es lo que abunda, aunemos a esto los "Cantaritos" que son de tequila con refresco de "toronja", los Waffles, son una oda al engordamiento. No veo por ahí gorditas, quizá sea por la hora, ya son casi las 5, hora en que comienza la misa.

    Montones de trocas, como les dicen a las camionetas, muchas con placas de los USA, dejándonos ver que muchos de los jóvenes salmantinos de la zona rural, van y vienen "al gabacho" y en esas venidas traen vehículos, que buena falta hacen por estos rumbos en donde, los horarios de servicio público, en ocasiones, son muy limitados.

   Y surgen los elementos tradicionales del mero Bajío, los garbanzos y los elotes....

    En el kisosco está ya puesta y dispuesta la banda, solo entonan una pieza pues la misa está por comenzar. Antes eran misas "de función" las que había en toda fiesta patronal, a las meras 12 del día, ahora, por ser día primero de enero, la misa es hasta las cinco de la tarde. Se está montando ya el escenario, de seguro banda y grupo norteño harán la delicia de esta fiesta que más bien es la tornafiesta del fin de año para muchos.

    Entro a la capilla, no queda un sólo lugar, están dando la tercera llamada, hay silencio en el recinto y un decorado espléndido, abundancia de flores, muy bien dispuestas y equilibradas con los colores propios del campo: verde y amarillo. Están las velas escamadas, dignas representantes que sobreviven a la más añeja tradición salmantina de la cerería. 

    Dejo el campo libre pues veo que en el atrio el padre y sus acólitos están ya preparándose para entrar a oficiar la misa....

    ¿Cuántas fiestas religiosas habrá en Salamanca? pues, a ojo de buen cubero podría decir que al menos son 80, pues 80 son los templos y capillas que existen en el Municipio, quizá sean un poco más, pero, hasta el momento tengo ya documentadas 72 de ellas, en buena medida me sirvió de base el artículo que publiqué hace un año en el que iba colectando los anuncios de las Novenas y Fiestas Patronales que hay en nuestra población, lo puede ver aquí.

    Aunque el Divisador lo conocí siendo niño, podría más bien decir que, cuando conocí en realidad este sitio, me llamó la atención los ángeles que estaban en la barda perimetral de la capilla, veo que ahora solamente sobrevive, y en muy buenas condiciones, uno de ellos, fue por eso que aquel artículo lo titulé Los Ángeles Caídos, allí podrás ver algo de la historia de este Rancho.

   Pero, estando aquí en, en esta fiesta de rancho, se me vienen a la cabeza dos cosas, una es entender la razón por la cual es la fiesta justo el día 1º de Enero. La otra, recordar que fue el 1º de Enero cuando, en 1603, se realizó la misa del Espíritu Santo, la primera que se ofició formalmente en la recién creada Villa de Salamanca. Esa misa era una de las más solemnes que se realizaban a lo largo del año pues, entonces era considerada como la fecha para hacer todo tipo de juras solemnes, como, en este caso, juraron con solemnidad los 32 o 40 (número por acabar de corroborar), asistentes a esa misa en la esquina de Allende y Sánchez Torrado, en donde se levanta actualmente la Parroquia Antigua, ¿o fue en la de Juárez con Tomasa Estéves? Ese es otro dato que nos falta corroborar.

   Los españoles llegados casi un silgo antes de la fundación de la villa de Salamanca, 84 años para ser precisos considerando la llegada de Cortés a Veracruz, en 1519; ellos traían aun muy vigente el repudio a los Judíos, el rechazo a su religión, incluso el término judaizante era suficiente para levantarle juicio a cualquiera, "marrano" era el modo en que se referían a los judíos, y sabemos bien el alcance de esa palabra. Así pues, considerando que era el 1º de Enero el día que la Iglesia Católica celebraba como el de la Circuncisión del Señor, ellos, en ese entonces, pensaban en que la práctica de la circuncisión era propia del pueblo judío, que no del católico, entonces, quizá, esa sea la razón por la cual las festividades que se implementaron en México para el 1º de Enero fueron las de la adoración de Jesús, más concretamente, las de Jescuristo.

   Esto lo podemos sustentar con lo siguiente: "En medio de las fiestas del año nuevo, hay un aspecto que va cayendo insensiblemente en el olvido: la celebración de la festividad de la Circuncisión del Señor. Esta solemnidad fue instituida, para celebrar la memoria de la sangre derramada por Jesucristo en los primeros días de su vida mortal. Nuestro Señor, movido por un amor inconmensurable al género humano, tomó sobre sí nuestros pecados. Para lavarlos, quiere ya derramar en su primera infancia, gotas de su sangre infinitamente preciosa en favor de los hombres, y hace así pensar en el sacrificio augusto que los redimirá del pecado, los arrancará de la muerte eterna y les abrirá las puertas del Cielo." (Tomado del sitio Acción Familiar.)

   Pero habrá que reforzar esta idea con algo que nos viene de nuestra más antigua tradición mexicana, de los pueblos nahuas y de su religión, costumbres y tradiciones. Una de ellas era la de sangrarse el cuerpo, incluso, en el Calmecac, que era en donde los caballeros Águila se preparaban en las artes de la guerra ese sangrado se hacía en el prepucio, punto en el que, una vez más, encontramos el lazo de unión entre las tradiciones, ideas y creencias que los españoles trajeron, (en términos religiosos) entre la sangre que se derrama durante la circuncisión y la sangre que se derramaba al hacer estas punciones en el Calmecac. Quizá estos términos, estas ideas te sean difíciles de asimilar, pero, así eran... Sigamos viendo lo que sucedió en la fiesta del Señor de la Piedad, por cierto, la única que se conserva en el Municipio de Salamanca el 1º de Enero, fecha que, tradicionalmente hemos entendido como la Fundación de Salamanca, aunque, en realidad la villa fue fundada el 16 de Agosto de 1602... pero de ello habrá luego la oportunidad de hablar más largamente.







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