lunes, 10 de octubre de 2016

Gente de Salamanca que estuvo presente en la Toma de Granaditas

  Varias veces he comentado en los otros blogs que mantengo la idea que me genera el episodio histórico conocido como “Toma de Granaditas”, especialmente el que se haga una fiesta en la ciudad de Guanajuato que se considera dentro de las más importantes celebraciones que en el calendario cívico estatal se contienen. Sabemos de la ceremonia de la renovación del fuego que, tengo entendido se celebra o celebraba cada día 28 en la Alhóndiga para que siempre esté ardiendo el fuego, símbolo de la libertad, frente a una representación de Hidalgo. La idea es interesante y no es única, la hay en varios países del mundo, pero, el que se haga en relación a la toma de la alhóndiga nos dice que el fundamento no es del todo suficiente dado que no fue un hecho brillante, sino una revancha, una ira contenida por varias generaciones que se volcó en pocas horas aprovechando el temor de los españoles congregados en el recinto. De ello podemos hacer largas disertaciones pero no es el caso, el caso es saber quiénes de Salamanca estuvieron presentes en la Toma de Granaditas.

  Uno de ellos, que participó dentro del ejército realista, dado que era capitán de Dragones del Príncipe fue José del Rivero, alcalde que fue de Salamanca durante varios periodos, recordando que en la época virreinal los alcaldes eran elegidos para ocupar periodos de un año, entraban en función el 1° de enero y tenían la posibilidad de reelegirse cuantas veces fuera necesario, así que Rivero lo fue en 1801, 1803 y 1804, quizá en otros años también, pero documentos que lo avalen solamente he visto de esos años. Sobre su participación en la toma de Granaditas vemos que: “…El señor mayor general de caballería coronel don Diego García Conde, y el de infantería teniente coronel don Manuel de la Sota Riva con sus ayudantes don Esteban Munuera, capitán de dragones de Puebla y el teniente del príncipe don Casimiro León, el capitán de la Corona don Juan Cosío, que sacó una herida contusa en el pie izquierdo en el ataque del cerro de la Higuera, y el de la misma clase ayudante del batallón de Huichapan don Antonio Padilla, desempeñaron con acierto sus encargos y obligaciones, y lo mismo los del cuartel maestre general capitanes don Saturnino Samaniego, don Francisco Diez de Bustamante y don José del Rivero, habiendo sido el primero herido de un golpe de metralla en una rodilla, en el ataque de la entrada de la cañada de Marfil, a quien y al capitán de mi escolta don Ramón Falcón, recomienda mucho mi segundo el señor conde de la Cadena, como también a sus ayudantes el de infantería de Valladolid don Manuel Gutiérrez de los Ríos, y al alférez don José Ignacio de la Cuesta” (1)

  De los asesinados el 28 de septiembre de 1810 en el enfrentamiento vemos a Benigno Bustamante, dueño, junto con su padre y hermanos, de la hacienda de San José Temascatío de Salamanca, él no vivía ni en la villa ni en la hacienda, pero era de su propiedad y tenía residencia en la ciudad de Guanajuato: “….Entre los oficiales perecieron mucho jóvenes de las mas distinguidas familias de la ciudad y quedaron otros heridos gravemente, entre ellos D. Gilberto Riaño que murió a pocos días, y D. José María y D. Benigno Bustamante; de los españoles murieron muchos de los mas ricos y principales vecinos…” (2).

  El caso más penoso y triste de lo sucedido con los vecinos de Salamanca fue el del español, encargado de la Real Hacienda, es decir, quien veía los intereses monetarios de la Corona española en la villa lo era su recaudador, Cañas quien junto con su esposa, su hija y su yerno son aprehendidos por los insurgentes cuando Hidalgo hace su entrada en la villa, son llevados a Guanajuato y una vez concluida la “batalla”, son desnudados y ejecutados dentro de la misma alhóndiga, sobreviviendo su hija. Liceaga en las Adiciones dice que: “… D. Agustín Cañas, Administrador de alcabalas en Salamanca, al que acompañaban allí, su esposa, su hija y el yerno: y aunque solo la hija quedó con vida, pero desnuda y herida tan gravemente, que duró mucho tiempo su curación en la casa a la que la llevaron. A todos los cadáveres dejaron enteramente desnudos, y tirados en el suelo, saqueados los tercios, que con efectos estaban depositados en aquel edificio, del que se veían salir a los pelotones de plebe con las lanzas y puñales escurriendo la sangre, y con los colchones y toda la ropa que sacaban muy ensangrentada”. (3)

  Uno más, del que sabemos por Bustamante en su obra que era de Salamanca y que se unió al movimiento de insurrección fue Manuel Resámano, pocas noticias tenemos, pero, por los hechos podemos deducir que también estuvo presente en Granaditas. Seguramente hubo más salmantinos en el brutal encuentro de realistas e insurgentes, pero sus nombres y sus acciones las desconocemos.

Fuentes:

1.- Parte de la toma de Guanajuato rendido al virrey por don Félix María Calleja. México, 16 de diciembre de 1810. Número 159 - Tomo II

2.- Alamán, Lucas. La revolución del cura Miguel Hidalgo. Capítulo II, 2a. parte

3.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones a la Historia de México. Edición facsimilar conmemorativa. México, 1985. p 156

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