sábado, 24 de diciembre de 2016

La ciudad de Salamanca en víspera de la Navidad, 2016.

   Lo do hoy va dirigido a todos aquellos salmantinos que, por gusto, necesidad o alternativa de vida salieron de Salamanca para vivir en otras ciudades de México o de los Estados Unidos, incluso sé de una salmantina que vive en Turquía, de otra en Arabia Saudita y habrá más, muchos más que viven en lejanas latitudes que venir en los días más familiares al lugar de origen es cosa imposible, así que, hagamos un recorrido visual por Salamanca en este día, previo a la Noche Buena, es decir, las fotos las tomé ayer.

   Vivo por el norte de la ciudad, regularmente camino, por suerte no tengo prisa por llegar a ningún lugar y suelo ser bastante organizado en mis cosas y, sobre todo, en mis tiempos, así que, caminando enfilo al centro vía Nativitas para captar lo que huela a Navidad, lo primero que encuentro es algo en verdad magnífico. Este es el ángulo nor-poniente de la Bondojo, el lugar lo pintaron hace 30 años y así quedó, ahora con un plan del Gobierno del Estado se pintaron los edificios y el lugar luce... diré bello.

  El cruce de Árbol Grande con Tenixtepec, la parroquia del Sagrado Corazón, el cine que sigue abandonado, al fondo el edificio del Sindicato.

   Pensaba encontrar un Nacimiento tradicional en la parroquia de San Martín de Porres pero no, el adorno es más bien moderno.

   Por la calle Primavera, encuentro este singular sitio, lo digo por su nombre Facelook...

   Aprovecho para llegar a la capilla de la Virgen de las Mercedes, en la esquina de Hidalgo con Primavera para dejar mi donación... larga historia que tal vez un día cuente, como quiera será interesante saber que hay esta capilla, de tipo doméstica, en Salamanca.

   En otra parroquia, la de Nativitas, el adorno sí que es tradicional, me recordó tiempos infantiles, cuando se colgaba heno (yo lo conocí como paxtle), faroles y piñatas...


   En Nativitas usan unas figuras enormes para su Nacimiento, aquí las vemos junto a las velas de Adviento.

   Claro es que la basura va de acuerdo a la temporada...

   Hace poco, en Noviembre, fue el aniversario del Centro de las Artes, este es el cartel que anuncia la exposición, bastante buena, por cierto, básicamente con obra de Tamayo, con algunas de otros artistas, dentro de poco publicaré, en El Bable lo que allí vi.

   Entramos al claustro menor del Ex convento de San Agustín, sede de la Casa de la Cultura, del taller de piñatas que hubo acabo de publicar sobre los resultados de ese trabajo, cosas sumamente interesantes, coloridas y de bastante creatividad, lo puedes ver aquí.

   Otro taller que se da ahí es el de muñecas de trapo, aquí el resultado.


  Y ni que decir del de cartonería. En cuanto al Nacimiento tradicional que allí se exhibe, ese lo publicaré hoy en El Bable.

   Seguimos el recorrido, no entré a San Agustín porque había boda, bien sabemos que en estos días muchos Paisanos llegan y abundan boda, XV años y todo tipo de celebraciones, además de las navideñas. Igual ocurrió en El Señor del Hospital y en la Parroquia Antigua... la idea era ir a ver sus nacimientos, será en otra ocasión. Lo que vemos es el templo de Las Tres Caídas, con una iluminación excepcional como lo puedes ver en la toma.

   Seguimos al Mercado, el cual está rebozado desde hace muchos años, y si agregamos la venta navideña, esta va a dar a las calles aledañas, no en rededor del mercado, sino las que siguen, justo a un lado de la terminal de camiones que van a los ranchos. Los "monos" ahora no todos vienen de Tlaquepaque, como antes, sino de China.

   Ramas de oyamel y de pino, papel para envolver regalos...

   Flor de peña para los Nacimientos.

   Estrellas brillantes, no se si Made in Mexico o Made in China... creo lo segundo.

   Pesebres...

   Más flor de peña y es en donde reflexiono si la alegría de la época justifica la devastación de bosques michoacanos, lo que queda de los guanajuatenses, los de la huasteca, los del Estado de México... creo que no.

   Piñatas, fruta de temporada, ideal para las piñatas y para el ponche...



  No podían faltar las cañas...

  Cae la tarde y nos vamos a la Plaza de San Agustín, oficialmente llamada Plazoleta Hidalgo, allí se instaló la "Villa Navideña".

  Aprovecho para recordar que el 31 de diciembre cumpliremos 8 años de diaria publicación en El Bable.

  El Portal Muñozledo decorado acorde a la época.

   Desde el Jardín hasta Zaragoza la que fuera calle Revolución, desde hace algunos años es Andador, y así está en estos días.

   Y así se ve la Villa Navideña en la noche...




  Así pues, ya vimos Salamanca vestida para la Navidad, tiempos difíciles se avecinan para todos, ya veremos como los enfrentamos, mientras, un saludo para los salmantinos ausentes... si quieres reenviar este artículo a tus amigos en otras ciudades o en el extranjero, les comento, si es que no lo saben, que a través de este espacio, el Blog del Señor del Hospital, desde hace siete años y medio, venimos dando cuenta de la historia regional de esta parte del Bajío.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Los tradicionales Nacimientos en Salamanca, Guanajuato.

   Una de las cosas que ha caracterizado a Salamanca desde hace mucho tiempo en la temporada navideña son los Nacimientos, tradición que estuvo muy arraigada en la población a lo largo del siglo XIX y XX, en la actualidad son pocos los que se instalan si comparamos con lo que era antes. Como quiera, los esfuerzos se mantienen por seguir con la tradición. Esta vez nos apoyamos en el texto escrito por una buena amiga, Martha Susana Ruiz Rojas, quien nos da un panorama de lo que fue la tradición en las últimas décadas del XX.

   “Tradición que se levanta orgullosa de sus raíces, impactando a quien la admira y honrando a quien la practica: los monumentales nacimientos salmantinos, que muestran a propios y extraños diversos pasajes bíblicos instalados con figuras de cera producidas por la imaginación y las manos maravillosas de los artesanos del municipio, en una manifestación de creatividad que ha trascendido las fronteras del país. Cera que toma forma, que se colorea y se riza, adoptando formas angelicales y santas en manos de artistas que plasman el amor religioso con el que acarician la cera… y cosen y bordan primorosos atuendo que lucen los pastores, los reyes, los ángeles y la Sagrada Familia. La elaboración de estas preciosas piezas no se limita a figuras humanas, también se elaboran palomas, camellos y borregos de éste material que en efecto parece que cobran vida y calor sometido a la creatividad artesanal. La tradición de instalar bellos paisajes representando escenas bíblicas con motivo de la Navidad se inició aproximadamente en el año de 1825, cuando los sacerdotes católicos motivaban a las familias salmantinas y de todo el Bajío a propagar ésta costumbre.

  "El párroco José Guadalupe Valencia, quien vivía en la calle de “Carreras”, que hoy conocemos como Guerrero, aproximadamente a la altura del número 300, inició la costumbre de instalar los nacimientos en la ventana, y sobre la banqueta, para que pudieran ser apreciados por una mayor cantidad de curiosos y visitantes; el nacimiento era colocado muy temprano por la mañana y desmontado por la noche, para volverlo a instalar todos los días, desde los primeros de diciembre, hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria, fecha en que los fieles llevan a los Niños Dios, a la iglesia, para ser bendecidos en una bellísima ceremonia religiosa dedicada a la Luz Espiritual. La tradición indica que los vecinos y visitantes eran invitados a pasar al interior de las casas donde se encontraba un nacimiento cuyos instaladores, dueños y anfitriones de la casa, ofrecían agua de sabores, y “frutas de horno”, que no son sino unos pastelillos recién horneados tradicionales ya entonces en la temporada navideña. En un principio las dimensiones de los nacimientos instalados con verdadera intención creativa y religiosa, como obras de arte sacro familiar, variaban de cuatro a ocho metros cuadrados y las figuras eran de barro o de trapo, y de madera primorosamente tallada por los escultores salmantinos; algunas eran de porcelana, más no importaba sino de los caolines del río Lerma que aquí mismo alcanzaron fama de ser hermosamente trabajados. La tradición se fue enriqueciendo y cobrando fuerza, los materiales se sustituyeron por obras de arte en madera, de las cuales aún se enorgullecen de poseer algunos salmantinos.

  "Había quienes complementaban su exposición con música de manubrio, que armonizaba los cantos de villancicos y los relatos de los pasajes en exhibición; mediante los mecanismos especiales se ponían en movimiento algunas figuras, haciendo que cobraran “vida”; los carpinteros aserraban, el agua corría… implantando novedades cada año, lograban experiencias maravillosas para los visitantes cuyo número fue creciendo. La elaboración de las figuras de cera en Salamanca, nación y predominó cuando desaparecieron los artesanos de talla en madera (imagineros o santeros) que le dieran fama al municipio, como por ejemplo los Olivares. Hoy en día los nacimientos son instalados sobre varios metros cuadrados de piso o sobre bases de madera, muy resistentes, para soportar el peso de las imponentes grutas, formando una plataforma en varios niveles, se cubren con musgo, arena y plantas con troncos secos y piedras de ligero peso, formando el paisaje de la antigua Palestina, en los que se colocan las figuras representando escenas bíblicas, con efectos de luz y sonido que se convierten en verdaderas obras de arte en las que cada uno de los instaladores proyecta su creatividad individual y manera maravillosa.

  "La tradición favorecida por las enormes piezas y salones de las casas del centro de la población, propició que los nacimientos fueran tomando dimensiones extraordinarias, los pasajes bíblicos que se representan comenzaron a ser muchos y muy variados; El rescate de Moisés, La Anunciación, El Nacimiento, La Huida a Egipto, El degollamiento de los Inocentes, etc. No han faltado familias que presentan desde pasajes del Edén hasta la Crucifixión. A principios del siglo XX comenzaron a parecer las figuras de cera, humanas y de animales, todas ellas elaboradas por los artesanos salmantinos y por las familias de los instaladores. En la década de los años cincuenta, muchos hogares contaban con moldes de barro con que se elaboraban las figuras menores de los nacimientos. Durante casi todo noviembre y la primera quincena de diciembre, las familias se dedicaban a la elaboración de borregos, palomas, ranas, puercos, pescados, burros y demás fauna pequeña para formar las escenas con gran realismo. Las figuras humanas, generalmente eran adquiridas en talleres artesanales, donde les daban vida los artistas y artesanos de la localidad.

  "Aparecen entonces los grandes escultores en cera de la ciudad, entre otros, Velia Villanueva cuyas manos impregnan movimiento expresiva animación, a miles de piezas que son apreciadas en el mundo entero; el maestro Bartolomé Hurtado Pérez, quien además se encarga de enseñar el arte de escultura en cera a un nutrido grupo de jóvenes salmantinos, fortaleciendo la tradición de esta artesanía que ha recorrido también senderos mundiales. Al contribuir así en la continuidad de la tradición, ayudando incluso en los montajes monumentales de nacimientos y haciendo escuela, estos artistas de la cera han fortalecido las raíces del pueblo en su patria chica. Cabe mencionar que casi todos los nacimientos de Salamanca poseen piezas de estos dos magníficos artífices. Entre los alumnos más destacados del maestro Bartolomé se encuentran Oscar Ramírez Salgado, joven dinámico participativo que  ayuda a la instalación de la mayoría de los nacimientos que ennoblecen a Salamanca, promotor incansable de la tradición que heredó de su abuelo, impulsa a los instaladores e imparte también clases de escultura en cera.

  "La tradición salmantina de instalar nacimientos, se ha visto enriquecida de tal manera que hoy en día –como se dice con orgullo- estos son visitados por personas de todo el mundo, viajeros que vienen a admirar las monumentales instalaciones recubiertas de musgo, flor de peña, heno y pelo de ángel en que se representan escenarios sugeridos por la lectura bíblica, salpicados de gallitos y florecillas de papel, en donde toman vida las ceriesculturas formando un mundo mágico en torno al nacimiento de Jesús, Niño Dios que preside, desde las grutas monumentales a los 7 coros de ángeles, a los Reyes Magos, a los pastores, y conmueve los corazones extasiados de los visitantes. Algunos de los primeros instaladores que se hicieron famosos por la belleza e ingenio con que ponían sus monumentales nacimientos fueron: la señorita Dimas Juárez, don Juan B. Moreno, la señora Elvira García de Arredondo, el licenciado Florentino López Lira, entre otros". (1)


Fuente:

Tradiciones Salmantinas. Monumentales nacimientos con figuras de cera. Casa de la Cultura de Salamanca, 2001.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Uno de los secretos que se guardan en la parroquia del Señor del Hospital en Salamanca.

   Ocurre solamente 3 días al año, se trata del Triduo en honor a la Virgen de Guadalupe que se le hace en la Parroquia del Señor del Hospital. El día 9 la pintura de la virgen es bajada del lugar en el que el propio pintor decidió colocarla pues no era parte del diseño original del altar mayor del templo fue una circunstancia específica la que motivó a Candelario Rivas a pintarla y colocarla en el sitio en que habitualmente la vemos.

   En esos tres días hay la posibilidad de ver más cerca y, sobre todo, de notar que en la parte alta no hay ningún recuadro para insertar allí la pintura, lo que hay es un elaborado diseño que incluyen uvas y un par de ángeles a cada lado, cabe decir que el diseño es sumamente armónico y refuerza el diseño neoclásico de todo el conjunto.

   En esta toma vemos completo ese, digamos "copete"...

  Este es un acercamiento al lugar en el que se colocó, desde 1922, año en que el pintor terminó el lienzo y determinó colocarlo allí.

  Este es el lugar en que la vemos habitualmente la vemos.

   Esta es la oportunidad de verla un poco más de cerca, del 9 al 12 de diciembre cada año que es bajada.

  Aquí tenemos al pintor posando frente al lienzo terminado, la foto fue tomada en Salamanca, no sé la fecha exacta, ocurrió en algún momento del referido año, ya que el atentado dinamitero en la Basílica de Guadalupe ocurrió el 14 de noviembre de 1921, durante casi un mes, luego del evento fue Candelario Rivas quién hizo el trabajo de restauración pues la imagen, aunque se dijo oficialmente no había sufrido nada, sí tuvo algunos daños que la maestría de Rivas logró reparar. Quizá la fotografía fue tomada por su hijo.

   Y esta fue la obra de la mano de Rivas, que tenemos, como tesoro oculto, en Salamanca. Para leer algo de la historia que hay detrás de este lienzo, entra aquí. Más datos los puedes leer aquí.