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miércoles, 7 de febrero de 2018

De cuando el templo de San Agustín de Salamanca cumplió 300 años

  Cuando el tiempo se mide en siglos, en realidad lo que contamos es nuestra historia. Así ocurre con el templo de San Agustín y el claustro menor, que cumplen 300 años. El padre prior fray Jesús Amador Tapia y el cronista de la ciudad, Juan José Rodríguez Chávez, iniciaron los trabajos conmemorativos del trescientos aniversario de la conclusión de estas obras que simbolizan la identidad de Salamanca.

  Fue el 6 de diciembre de 1706 cuando se terminaron las obras del templo, siendo padre provincial fray Agustín Muñiz Abaunza y prior fray José de Cuéllar. “Haciéndose la aclaración de que la obra del claustro menor fue concluida en el año 1700, de estilo arquitectónico herreriano renacentista español churrigueresco”, precisa Juan José Rodríguez Chávez. El cronista tiene 15 años detallando la historia de nuestra ciudad y es un salmantino que ama su trabajo, en especial si se refiere al templo de San Juan de Sahagún o San Agustín, llamado así por la orden de los padres agustinos.

  Hablar de este templo es referirse a uno de los más bellos testimonios de una época, uno de los motivos principales para visitarlo es admirar sus bellos retablos, labrados en hoja de oro. “De 1768 a 1782 [*] se fabricaron los 12 retablos originales en talla de madera de sabino blanco, cedro y caoba decorados de oro de hoja de 24 quilates” cita el cronista. “tres de estos artísticos retablos son de estilo churrigueresco español salmantino y fueron trabajados en la ciudad colonial de Santiago de Querétaro, siendo los dos cruceros y el retablo mayor”.

  El retablo mayor  ya no existe –aclara el cronista-, pero aún queda memoria del maestro tallista Pedro José de Rojas. Los demás retablos que cubren ambos muros de la nave del templo fueron tallados en Salamanca por el maestro Antonio Elexalde Rojas. Pero no solamente es el arte. Historiadores también se han ocupado con interés del templo, ya que por sus paredes escapó en 1811 el famoso guerrillero salmantino Albino García Ramos, apodado el Manco; “él fue perseguido por las fuerzas realistas españolas al penetrar a caballo al templo de San Agustín y de aquí comunicarse hacia ambos claustros del convento, nada menos que por una puerta (a un lado de las ánimas) que hoy ocupa parte del templo y que ya no existe”, comenta Juan José Rodríguez. Como el tiempo inexorable erosionó la belleza del edificio y sus tesoros, entre 2000 y 2002 se llevó a cabo la restauración de los once retablos.


   La delicada misión estuvo a cargo del maestro tallista y doctor Agustín Espinoza Chávez, a través del Consejo Nacional Adopte una obra de Arte y se concretó con apoyo de la Fundación Mundial de Monumentos de la ciudad de Nueva York y Conculta, que donaron 3.2 millones de pesos cada una. Otro acontecimiento inscrito en la historia de San Agustín fue la visita del Rey Juan Carlos I de Borbón de España y la Reina Sofía. Los monarcas estuvieron el 17 de noviembre de 2002 a entregar las obras de restauración de los retablos artísticos y monumentales de la iglesia barroca de San Agustín. 


  En la ocasión acompañaron a los reyes el presidente Vicente Fox y su esposa Martha, el gobernador Juan Carlos Romero, el alcalde Justino Arriaga Silva, Beatriz Sánchez Navarro de Pintado, presidenta del Consejo Nacional Adopte una Obra de Arte y Juan Alcocer Flores, presidente local de la asociación, entre otros. Tras este suceso, el cronista llamó al conjunto de retablos “relicario virreinal de América Latina [**]”. Para la celebración de los 300 años ya se prepara un programa que iniciará con una misa concelebrada el 6 de diciembre a las 19 horas por el padre provincial fray Ramón del Río Abaunza. (1)

Fuente:

Francisco Javier Reséndiz. Xidoo, la vida de Salamanca, publicación semanal del Periódico A.M. León. Viernes 27 de octubre de 2006. No. 5, p. 12

Notas:

[*]    Los retablos de crucero, elaborado por Pedro de Rojas, fueron ejecutados de 1768 a 1769, según lo consigna José de Santiago Silva en su estupenda obra sobre el templo de San Agustín publicado por La Rana en 2004.

[**]  Habrá que aclarar que el título “Relicario de América” se le dio, desde hace mucho tiempo, a la ciudad de Puebla de los Ángeles.

lunes, 22 de mayo de 2017

De como era el templo de San Agustín al comenzar el siglo XX

  Esta era la Plaza de la Penitenciaría que, para 1950, cuando tomó la fotografía un señor de apellido Smitters, ya se conocía mejor como la Plaza de San Agustín, sitio en el que estaba el pozo artesiano que surtía de agua potable a las casas del centro, aquellas que no contaban con su propio pozo. Dicen que el agua brotaba caliente, ideal para el baño. El pozo se alcanza a ver en la parte de la derecha, abajo. Alcanzamos a ver algunas de las bancas que habían sido donadas por algunos ciudadanos y sus nombres aparecían en los respaldos.

 Las siguientes fotografías, en blanco y negro, son anteriores, tomadas, aparentemente, en las dos primeras décadas del siglo XX. La que vemos ahora corresponde a la puerta lateral. Vemos al lado izquierdo una construcción que desconozco cuál era su uso.

  Así quedó el claustro mayor luego del paso de las tropas Villistas y Carrancistas.

  Al ver con atención los retablos del lado oriente, notamos, entre ellos los confesionarios, muy elaborados, al modo barroco de todo el conjunto.

  El altar de crucero de lado oriente, que ahora tiene al centro la imagen de Guadalupe, que se dice es obra de Miguel Cabrera, no está ahí, en su lugar vemos una Dolorosa.

  Cuando el órgano funcionaba, estaba colocado del lado poniente.

  Las bancas desaparecieron durante la Revolución, quizá se convirtieron en leña.

 El retablo del crucero poniente, dedicado a San José. Notamos la ausencia de bancas, solo una sillería colocada de forma peculiar.

Nota: Las imágenes las obtuve de la Medioteca de la Secretaría de Cultura, las estoy usando sin fines de lucro y solamente para difundir lo que era el patrimonio material que había en Salamanca, Gto.

sábado, 20 de mayo de 2017

La placa que tal vez nunca se colocó en San Agustín

  En este espacio hemos dado cuenta de la desaparición y robo de muchas placas en Salamanca, placas en su mayoría de bronce que, en tiempos actuales, sea por perversidad, por vandalismo, inconsciencia, desconocimiento, que por interés económico al venderlas como "fierro viejo"  han sido objeto de hurto. 

  Hubo una placa que se mandó hacer cuando existía la Inspección General de Monumentos Artísticos e Históricos, esto significa que fue al poco tiempo de haberse creado el INAH, el 3 de febrero de 1939. Quizá la placa nunca se envió a Salamanca, quizá nunca fue colocada y se perdió como tantas otras cosas se han perdido en San Agustín. Quizá fue robada o, como recién ocurrió con el escudo de la SRH que había en la "bola de Agua" de la calle Guerrero, por desconocimiento fue destruida.

  Sea lo que sea, esta placa se une a la ya larga lista de placas desaparecidas en Salamanca.

lunes, 8 de mayo de 2017

Los cuatro púlpitos que hay en los templos de Salamanca

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Diccionario de Autoridades - Tomo V (1737)

PULPITO. s. m. Especie de balcón en forma quadrada o redonda, que se pone en las Iglesias, colocando a la altura competente, para que pueda ser visto de todos: y sirve para predicar, o para cantar la Epístola y el Evangelio. Es del Latino Pulpitum, que significa el tablado adonde salian los choros de las tragédias a hacer su representación. Latín. Suggestus. 

  La definición que acabas de leer es la que se daba a un púlpito hacia 1737, tiempo en el que se estaban colocando dos de estos elementos en dos de los templos más antiguos de Salamanca, uno el de San Agustín, el otro en la Parroquia Antigua. Pero en Salamanca contamos con 4 de ellos, veamos:

  El de la Parroquia Antigua no sabemos cuándo fue construido exactamente. Sabemos que el edificio comenzó a construirse en 1630, fueron sesenta años los que llevaron a su conclusión en una primera etapa que fue eso que llamamos "cascarón", el decorado fue realizado a lo largo del siglo XVIII, sin saber la fecha exacta. Contamos con una relación del interior del templo fechada a mitad del siglo mencionado, pero no hace referencia al púlpito. Cabe la posibilidad de que haya sido elaborado ese que vemos actualmente, en la remodelación que se hizo en la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue colocado el altar mayor de estilo Neoclásico. El púlpito fue restaurado hace poco tiempo, razón por la cual vemos el dorado intenso.

  El púlpito del Santuario del Señor del Hospital fue elaborado por un carpintero de apellido Torres, fue ejecutado entre 1923 y 1924.


  "El púlpito se encuentra en el ángulo que forma la nave con el brazo poniente del transepto. en los inventarios del templo se le menciona varias veces, la primera en 1709 y la última en 1852, en que se le describe como "púlpito de madera fino con embutidos de hueso que  aunque antiguo es de una hechura muy exquisita con su tornavoz lo mismo". Se desprende de ésta referencia que a mediados del siglo XIX ya se le veía viejo, probablemente a los ojos decimonónicos aparecía ya pasado de moda pero se le tenía respeto por su calidad artesanal. se le considera de buena madera y se creía incrustado únicamente de hueso. En realidad las incrustaciones son también de marfil y madera, además está pintado.

  "Es interesante el hecho de que existe por lo menos otra pieza técnica y estilísticamente emparentada con el púlpito de Salamanca, nos referimos al que se conserva en el templo del ex Convento de Santa Rosa de Viterbo en Querétaro; también es notable el de Santa Clara en la misma ciudad. Este tipo de muebles deben haber sido, si no comunes, al menos frecuentes en los templos del siglo XVIII, aunque desgraciadamente pocos se han conservado.


  "El púlpito tiene el pretil o ambón de planta exagonal con diámetro de aproximadamente 89 centímetros. Está sustentado por una columna de madera torneada, con múltiples molduras a manera de candelabro que mide 1.23 m de alto, y bajo ésta, en contacto con el piso hay una pieza de piedra cilíndrica moldurada de 60 cm de alto.

  "La escalinata de acceso se desarrolla hacia el brazo poniente guarnecida por una barandilla ondulante de doble trayectoria; tiene originalísimo trazo, con perfil en forma de roleo mixtilíneo que resulta un tanto bizarro. En su cara exterior se puede ver una decoración pintada con las alegorías del Jardín del Edén, los continentes y los elementos. Es posible que esta decoración y aun la escalinata entera no correspondan a la época de la fabricación del resto del púlpito, sino que se trate de una reposición posterior; en todo caso, es del todo diferente a aquel. Habría que pensar que no es fácil que una escalinata de madera en uso continuo se conserve en buen estado por más de un siglo, y por otra parte, ni su trazo ni su decoración pictórica armonizan con el resto del conjunto, sino que corresponden al periodo churrigueresco, mientras que aquel tiene características de inconfundible origen oriental (1).

   El cuarto púlpito está en el Templo de Jesús Nazareno, mejor conocido como Las Tres Caídas, hecho como el del Señor del Hospital, en madera, pero no podemos asegurar que sea el mismo carpintero quien lo elaboró. Quizá éste púlpito fue elaborado en el último cuarto del siglo XIX pero no tenemos la seguridad de ello.


Fuente:

1.- De Santiago Silva, José. El templo agustino de San Juan de Sahagún en Salamanca. Editorial La Rana. Guanajuato, 2004. pp. 413-417

martes, 8 de noviembre de 2016

La Leyenda de la Reliquia de San Agustín

  Varias veces lo he dicho, lo haré una vez más, las leyendas no me gustan, regularmente son repetitivas, regularmente ocurren en la noche, con fantasmas, almas en pena, ruidos de cadenas, rechinidos, incluso risas. En cuanto a los "relatos piadosos" la gran mayoría cuenta de la llegada de unos personajes, normalmente humildes, que piden hospedaje por una noche y al día siguiente desaparecen dejando una imagen que, cuando la quieren mover de lugar está pesada y no se puede trasladar a ningún punto. Eso en cuanto a la anécdota que cuentan. Lo que no me gusta es que muchas personas lo asumen como un hecho histórico sin tener en cuenta que es una leyenda, es decir, un cuento.

  Me parece curioso que una leyenda de Salamanca sea contada en Celaya, y será bueno hacer algunas puntuaciones. Los retablos fueron creados por Antonio de Elejalde, entalladores de antigua tradición, su historia la puedes ver aquí. En cuanto a los retablos de crucero, estos vienen del taller de Pedro José de Roxas, aquí está su historia. En cuanto a las reliquias, son varias las que hay (o hubo) en Salamanca, la mayoría en el templo de San Agustín, el listado está aquí. Así que, ahora pasemos a la leyenda, ojo, leyenda:




Fuente:

Leyendas Mexicanas. Antología. Selección de José Rogelio Álvarez, Editorial Everest. León, España. 2004. pp. 427-431

viernes, 3 de junio de 2016

Antes y ahora: El claustro mayor del Ex convento de San Agustín

Claustro Mayor de San Agustín, 1945. Luego de haber sido cuartel militar, prisión estatal, el ex convento agustino se convirtió en sede de bomberos, casa particular, dormitorio, club social, cine, escuela.

Finalmente, luego del año 2000 vino el rescate y se ubicó allí el Centro de las Artes de Guanajuato.

domingo, 29 de mayo de 2016

¿Dónde quedó la tronera oriente del Ex convento de San Agustín?

   Fotografías hay muchas, no tantas como debería de haber pero, con las que hay nos damos una idea de lo que fue Salamanca. Sin embargo, especialmente ahora que la redes sociales han prosperado enormemente, se cae en el vicio de ver las fotos darle la palomita "like" correspondiente pero no la analizamos y, entonces, la foto pierde su valor histórico.

   Toda foto vieja, o antigua, siempre nos dirá algo, pero, para escuchar eso que nos quiere decir, hay que aprender a ver, no solo a ver, a observar y analizar. Las fotos van y vienen, los copy paste se multiplican exponencialmente pero en pocos (o en ninguno) se analiza, solo se ve y se pasa de largo la imagen... muchos dice que "me gustan las fotos de antes", sí eso está muy bien, pero no hay análisis por lo tanto no hay interpretación y el copiarnos, enviarnos y (en ocasiones) abrumarnos con fotos vistas, revistas y más que vistas a nada llega.

   Con el fin de educar nuestros ojos, nuestra interpretación, esta vez te invito a poner atención a la esquina de las actuales Revolución y Vasco de Quiroga. Allí hubo, durante varias décadas, una tronera, esto debido a que el ex convento fue usado en la guerra de Independencia, en la Reforma y en la Revolución como punto estratégico y había la necesidad de fortificarse allá en lo alto, eso ocurrió más bien en la Revolución cuando el sitio fue cuartel de Villistas, antes de Carrancistas y desde allí vigilaban.

   Cuando la guerra de Independencia tanto el ex convento como la torre de la parroquia Antigua servían como punto de avistamiento, había un fortín, frente a la actual ZH, se llamaba Del Socorro, por lo que no creo que esa tronera en el ex convento sea de esa época sino más bien de la Revolución. Las imágenes las he acomodado cornológicamente, para ver lo que hubo y como fue cambiando poco a poco hasta desaparecer.

  Hubo más troneras en el ex convento, pero de ellas hablaremos en otra ocasión.

viernes, 20 de mayo de 2016

El templo y convento de San Agustín en 1976

  Las fotografías que hoy comparto las tomé en 1976, aparecen algunos detalles en algunas de ellas de cosas ya desaparecidas o modificadas, de entrada podemos ver las condiciones en que se encontraba el exterior del templo y del convento, que estaba pintado de blanco con pintura que estaba por desaparecer. En esta toma hay un detalle, el Flecha Amarilla que venía de Valle. 

 Ni que decir de la plaza de San Agustín, que estaba ajardinada.

No sé bien el color que tenía el Ex convento, parece un tono rosado.

Por la calle Vasco de Quiroga estaban o estuvieron (creo) los bomberos.

Vemos la parada del urbano que iba del centro a la colonia Bellavista.

 En la pared de la cancha del árbol se anunciaba a López Portillo, eran tiempos electorales.

 Así estaba el claustro mayor del convento.

 ¿Será rosa el color que tenía entonces el convento? no lo recuerdo...





martes, 9 de febrero de 2016

Fiestas de los santos agustinos en Salamanca, Guanajuato

  En el 2015 pensé asistir al mayor número de fiestas patronales que me fuera posible, por alguno u otro motivo hubo varias a las que no llegué, pero que, en le caso de algunas de las celebradas en el templo de San Agustín pasé por ahí en la víspera y pude ver que al santo por celebrar le colocaban en el lado de la epístola para hacer la debida veneración.

  Supongo que es debido al orden que llevan los agustinos que no hacen la típica "fiesta de pueblo" con kermese y su vendimia, castillo, música y hasta baile, y su festividad se vuelve solemne y sencilla, así lo podemos ver con la novena a Santa Rita de Casi, del 13 al 22 de mayo.

  El adorno para la santa se hace en base a rosas, pues la tradición marca de llevar al menos una ese día para ser bendecida y conservarla como amuleto a lo largo del año.


  Para la festividad de San Agustín no anduve por Salamanca, así que no tomé fotos del santo colocado en el lugar de veneración para la novena, su fiesta es el 28 de agosto.

   Se dice que Santa Mónica, la madre de San Agustín, tuvo un sueño en el que ve a la Virgen María que le ofrece su consuelo, de ahí la razón por la cual es en los templos agustinos en donde se venera la advocación mariana conocida como Nuestra Señora de la Consolación, de la que se deriva el nombre Consuelo.

   En este caso no es una novena sino un triduo el que se le ofrece a la virgen de la Consolación en Salamanca, y también se coloca la imagen del lado de la epístola.

  "Nuestra Señora de la Consolación es una advocación de la Virgen que no podía faltar entre las virtudes y los méritos que se atribuyen a la Madre de Dios. En las letanías es invocada todos los días por la Iglesia como Consolatrix afflictorum (Consuelo de los afligidos), porque entre los papeles que los cristianos le han asignado a la Virgen como Madre universal, está el de consolar a los que gimen y lloran en este valle de lágrimas. Santa Mónica, la Madre de San Agustín, sueña con la Virgen María, la que la consuela por su dolor ante su hijo alejado de Cristo en su práctica y como signo de ese consuelo esperanzador de la futura conversión de Agustín, le muestra su correa. De esa manera encontramos en la Virgen de la Consolación, o de la Correa, la imagen de una Madre que estando en el cielo es la sublimación de las virtudes de todas las madres de la tierra. Su fiesta se celebra el 4 de septiembre". (Tomado de Misioneras Agsutinas Recoletas.)

   El 14 de noviembre de 2015 fue la celebración del 60 aniversario de la coronación de la virgen de la Soledad, otra de las advocaciones marianas que se celebran en el templo de San Agustín, debemos aunar la fiesta de la Virgen del Socorro, solo que a esa fiesta no fui... aclaro que ni están todas las que son, ni son todas las que están. (Igual que en el dicho.)