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miércoles, 6 de julio de 2016

¿En dónde quedó Sancho de Barahona?

   Seguro has oído que una de las estancias que había por estos rumbos en el último cuarto del siglo XVI era la de Barahona. Se ha dicho, se ha afirmado que era de los hijos del conquistador, ese conquistador se llamaba Juan de Barahona, pero no se quedó en México, sino que siguió para Guatemala, se dice que junto a Pedro de Alvarado. Él tuvo dos hijos, uno de nombre Juan y el otro Sancho. Un Sancho de Barahona fundó varias poblaciones en Guatemala, con lo que confirmamos que él no atendía su estancia en lo que luego sería Salamanca.

   En el escrito que seguramente es de la autoría de Vicente Flores, que relata una leyenda bastante fantasiosa sobre la imagen del Cristo negro que conocemos como El Señor del Hospital afirma que era un tal Ledesma el que administraba la estancia de Barahona y que un tal Marañón era quien conservaba un manuscrito otomí del que hizo una transcripción... cosas poco creíbles.

   Fuera de lo que menciona la Merced de Fundación del 16 de agosto de 1602, en ningún documento hemos encontrado algo relacionado a esa estancia, en cambio sí encontramos los datos de la que obtuvo un Sancho de Barahona, quizá el mismo personaje, quizá otro distinto, pero sus propiedades estaban en lo que hoy es el estado de Hidalgo, se habla de un Trapiche en Ticomán, que es en la actual Delegación Gustavo A. Madero, pero nada de una estancia en los Chichimecas Blancos, que era como se refería entonces a la región del Bajío en donde luego se fundaría Salamanca.

  Así, pues, ¿dónde quedó el Sancho de Barahona que tuvo la Estancia en lo que luego sería Salamanca?

  Este último registro lo debemos analizar. Se expidió 6 años luego de la fundación de Salamanca, y menciona tierras en Atotonilco, por Celaya, y aparece un Sancho de Barahona ya con la categoría de "Don".

sábado, 6 de febrero de 2016

De Castas y Españoles en la villa de Salamanca, silgo XVII.

  De pronto hay quien aun en esta segunda década del siglo XXI que estamos viviendo, afirma venir de una noble ascendencia. No admite aun que en México confluyeron tres razas y que de allí surgimos todos nosotros. Estamos por cumplir cinco siglos de la conquista, cosa que ocurrirá en 2021, año en que tendremos, además otro Bicentenario más, el de la Consumación de la Independencia. Y del Quinto Centenario de la conquista estamos a tan solo 6 años, un sexenio, para entender mejor el tiempo que falta para llegar al aniversario.

   Cada siglo se compone de tres generaciones, por lo que, si estamos a cinco siglos de la Conquista, quiere decir que han habido 15 generaciones desde entonces. Generaciones que se han ido mezclando y volviendo a mezclar, de Europa nos llegaron ya de por si mezclados, venían de la España con larga presencia judía, larga presencia árabe, larga presencia romana, visigoda  y seguramente alguna otra civilización más. Así que hablar de una pureza de sangre está difícil. Ya desde antes de la Conquista había comenzado el mestizaje. Hay quien piensa que el primer mestizaje entre Zazil ha, del pueblo maya, con Gonzalo Guerrero. Se piensa eso ocurrió en Akumal. Y hay quien dice que el mestizaje fue a partir de Hernán Cortés con Ce Malinali, Malinche o Doña Marina, como gustes llamarla.

   Los primeros españoles que llegaron lo eran (por así decirlo) de chile, de dulce y de manteca, pues igual venían judaizantes, que portugueses, que italianos, que flamencos y, (creo) uno que otro alemán  pues entonces el Imperio Español era enorme y abarcaba muchas naciones europeas. Insisto en algo, si en este siglo XXI hay quien todavía piensa descender de razas puras, eso esta difícil, más aun en México. Pero me dejo de elucubraciones y entro en materia: el mestizaje que se dio en Salamanca. Ya desde tiempos prehispánicos el sitio que hoy ocupa Salamanca era de confluencia de pueblos, al sur del río estaban los Purépechas, al norte los Chichimecas Guamares, pero en oriente, eran también Chichimecas, del pueblo Pame, luego vendrían los Otomís junto con los Españoles y, casi simultáneamente llegaron Negros y Mulatos. El rumbo fue un auténtico crisol, en donde se fundieron buena cantidad de pueblos, de naciones. De lo ocurrido entre 1603 y 1651 en término de nacimientos, matrimonios y defunciones, no sabemos nada pues el primer libro no se comenzó hasta noviembre de 1651. Y es en esos libros que vemos aparecer el crisol más que manifiesto pues vemos las "castas", las "categorías" anotadas en cada registro bautismal: españoles, mulatos, castizos, mestizos, moriscos, lobos, coyotes.

   Al principio me confundió un poco la clasificación, luego, al ir viendo uno, otro y otro más, hubo dos "clasificaciones" que me llamaron más la atención: los lobos y los moriscos. Y luego de buscar y buscar, finalmente encuentro el texto que los define cabalmente:

   
   "A pesar de los importantes avances intelectuales de estos últimos años, tan sólo hemos comenzado a comprender el significado del sistema colonial de castas y sus implicaciones sobre la vida de los colonos en el Nuevo Mundo. El siguiente estudio explora algunos aspectos de la vida de moriscos y lobos a través de los registros matrimoniales de Nueva España. Este análisis forma parte de un proyecto mayor a partir del cual pretendemos examinar la historia social de estos grupos y cómo contribuyeron a definir, articular y modificar las interpretaciones de la casta y la raza durante la temprana edad moderna.

  "Comencemos con algunas definiciones. Dentro del sistema de castas el término lobo se refiere a la cría mezclada, desde un punto de vista racial, de indios y negros. El término era también usado para referirse a la mezcla de mulatos e indios. De ahí, lobo funcionaba como las categorías de zambo, zambaigo, jarocho, loro, cocho, cambujo y pardo —todas ellas se aplicaban a la cría de indios, negros y mulatos—. Muchos de estos términos tenían un significado muy local, como cocho (usado en Michoacán) o cambujo (usado en Oaxaca). El término lobo probablemente se empezó a utilizar en Nueva España con alguna frecuencia a principios del siglo xvii. Antes, las clasificaciones de zambo y zambaigo habían sido usadas de manera más común, pero perdieron aceptación hacia finales de 1500 (aunque permanecieron como categorías importantes en otros lugares del reino español). La desaparición de las categorías de zambo y zambaigo, con mucha probabilidad puede ser el resultado de las ordenanzas.

  "A diferencia de los lobos, los moriscos eran esencialmente mulatos de piel clara, provenían fundamentalmente de la mezcla de españoles (blancos) y mulatos. Derivado de “moor” (moro), la categoría de casta “morisco” representaba una designación étnica y religiosa transformada en una especie de categoría de raza. A lo largo del periodo colonial, el término morisco también se aplicó a individuos que creían en el Islam. Gracias a los trabajos de investigadores como Karoline Cook, sabemos que en el siglo xvi y la primera mitad del xvii, un número de musulmanes viajó a las colonias desde España de forma legal e ilegal. Algunos de los primeros vinieron como soldados cautivos, sirvientes y guardias en los ejércitos de los conquistadores". (1)

Clasificación de bautismos en la Villa de Salamanca de acuerdo a su calidad: (ES: español. MU: mulato. MO: morisco. ME: mestizo. CO: coyote. LO: Lobo.)

Año:     ES   MU  MO  ME   CO  LO
1651      3      3      1       1      0      0
1652      2      3      1       3      0      0
1653      4      3      3       1      0      0
1654      0      3      2       3      0      0
1655      4      1      1       0      0      0
1656      2      3      3       1      1      0
1657      9      3      1       2      0      0
1658      4      1      1       5      0      2
1659      4      1      1       2      0      0
1660      2      1      2       0      0      0
1661      9      5      3       2      0      0
1662      5      6      2       8      0      0
1663      5      2      0       1      0      0
1664      2      1      1       3      0      0
1665      1      2      3       4      0      0
1666      2      2      3       5      0      0
1667    10      4      3       2      0      0
1668      6      3      3       3      0      0
1669      2      5      2       2      0      0
1670      8      5      4       7      0      0

En otra ocasión incluiré aquí los años siguientes:

Fuente:

1.- Vinson III, Ben. Moriscos y lobos en la Nueva España. Debates históricos contemporáneos: Africanos y afrosescendientes en México y Centroamérica. Coord. María Elisa Velásquez. Centro de estudios mexicanos y centroamericanos. México, 2011. pp. 159-178

viernes, 10 de abril de 2015

Se ubica el lugar y forma para la traza inicial de la Villa, 5 de febrero de 1603.

    De los esfuerzos que un grupo de salmantinos hicieron, allá por los ochenta del siglo XX, cuando crearon una asociación de rescate histórico de nuestra población, seguimos cosechando interesantes pasajes de nuestra memoria colectiva. Muchos somos los que nos seguimos intrigando con el nombre que las calles, especialmente las del centro, llevan. Esos nombres han ido cambiando al paso del tiempo, se han ido adecuando de aquella tradición que había en toda la Nueva España de nombrarlas de acuerdo al punto más importante que había en ellas, así eran las casa de los más importantes que templos y conventos los que se tomaban por nombres de esas calles. En la actualidad rendimos homenaje a los héroes patrios al darles sus nombres a las calles. Y es así que en el “intrigante”, digamos así, intrigante centro, cuando se hizo la traza original, se asignaron nombres tan emblemáticos para la época como: Calle Real, De la Feria, de los Donceles, de la Acequia y Calle del Río, esta última, por cierto, es la única que mantiene el nombre original, solo que con el agregado de Río Lerma. 

   Escribe Juan Diego Razo: “Una mera casualidad hizo llegar a manos de Pepe (sic) Rojas Garcidueñas un curioso y rarísimo documento, mal impreso, parece que hacia 1880-85 aquí en Salamanca; al cual, sin embargo, Pepe (sic) Rojas Garcidueñas no se atrevió a otorgar el crédito histórico que denota su contenido, en especial porque carece de referencia a su fuente archivística y se ignora cuál autoridad intelectual hizo la paleografía y la transcripción. Como otros muchos papeles y libros suyos, Pepe (sic) me donó el dicho documento, suponiendo buenamente que yo podría quizás un día certificar su valor histórico. Y en esas ando con las limitaciones y cautelas que ya anoté. Pero creo que es hora de avanzar un paso más en esto”.

Acta de Cabildo de la Villa de Salamanca, del 5 Febrero de 1603.

   “Andres García de Valencia Bartholome Sanchez Thorrado Moran Escribano de su magestad. (Al margen. Auto para la planta) En la villa de Salamanca en Cinco días del mes de Febrero de Mil seiscientos y tres años se tornaron a juntar al Cavildo los Alcaldes y Regidores arriba referidos y estando juntos y congregados en su cavildo y Ayuntamiento y habiendo practicado entre ellos el horden y forma que se ha de tener plantar y fundar el ámbito y cérquito de esta dicha Villa y la parte y lugar donde se havia de hazer todos unánimes, y conformes Dixeron que por lo que conviene al pro y utilidad y aumento de esta Villa y comodidades de ella es necesario, y conveniente se plante, y funde ochocientos pasos poco mas o menos de los Salomon distante y apartada de esta casa que llaman de Barahona yendo por el Rio arriba por el camino que bá a la Villa de Celaya por ser la parte mejor unas comoda y de mejores calidades que las demás de esta comarca y principalmente por que el dicho sitio cae en tierra realenga perteneciente al Rey nuestro Señor, y porque conbien que dicha planta se haga con brebedod cometieron el efecto de execusion para hazerla al dicho Bartholome Sanchez Thorrado Alcalde ordinario como hombre perito é ynstruido y bien ynformado en lo que en ella se debe hazer, y assi lo dclararon y firmaron de sus nombres. Andres Garcia de Valencia. Bartholome Sanchez Thorrado. Juan de Chavarria Diego Hernandez Ante mi Pedro Moran Escribano de su Magestad. (Al margen. Planta de la Villa)

 Despues de lo susodicho en este dicho dia mes y año dichos se tornaron á juntar en el dicho Cavildo el dicho Justicia y reximiento y estando juntos paraecio en el dicho cavildo el dicho Bartholome Sanchez Thorrado Alcalde ordinario y dixo que conforme á la comission que le fue dada el tiene echa la planta y fundamento della en la parte y lugar que se le mando en la qual formo una plaza de seiscientos pies de largo y cuatrocientos de ancho en la qual formo dies calles y en el ámbito y circuito de la plaza en una quadra della que tendrá doscientos pies se á de formar y levantar una Igelcia mandaron de la dicha Villa á la parte del Oriente, y frontero a la dicha Iglecia por la parte del Norte queda otra quadra de trescientos pies en la que se ha de levantar y fundar casas Reales de Adiensia, y cárcel y meson para el Albergue y posada de los pasageros, y en lo restante de los quatro lienzos de la dicha plaza se han de levantar y repartir veinte solares á diez vezinos que cada uno dellos tenga veinteycinco varas de marca de frente y ancho y sinquenta de largo que juntos los solares se han de dar á cada vezino á cinquenta varas en quadro de ancho, y largo, 

 y esta orden y traza se ha de thener en lo ancho y largo de los demás solares que se repartieron en las dies calles referidas y cada calle ha de thener de hueco y pasage quarenta pies, y una de las calles de la dicha Villa que corre por el camino real que viene de la ciudad de México á las minas de Guanaxuato se ha de llamar é intitular la Calle Real y otra calle que corre de Oriente á Poniente, y pasa á la parte del Norte por la plaza se ha de llamar la Calle Azequia y otra calle que pasa por las espaldas de la Igelcia de Norte á Sur se llama la Calle de Donzeles y otra calle que corre de Norte á Sur y atraviesa la plaza por delante de la Iglecia se llama la calle del Rio y otra calle que assi mismo ba de Norte á Sur y pasa por la plaza por la vanda del Poniente se llama la calle de la feria la qual dicha traza y división de calles que ban dichas y plantadas de la forma referida por el dicho Alcalde y le parece quede presente hasta esta planta para repartir los solares que se han de dar á los que hasta ahora están y se hallan presentes 

 y si fuere nesesario el tiempo adelante fundar y plantar mas calles se puede hacer pues ai tierra y sitio para ello y habiendo echo esta relación y dado este parecer el dicho Justicia y Reximiento lo aprobó y tubo por bueno y mando que conforme a el se haga el repartimiento de solares entre todos los vezinos que están presentes y entre aquellos que tienen dado poder ó tienen voz de persona que asista actualmente en esta dicha Villa y por escusar muchos inconbenientes desinciones y pleitos que se podían causar si el dicho repartimiento se hiciese á arbitrio y parecer de este Cavildo ordenan y mandan que se hagan por suertes por la órden acostumbrada en semejantes casos y que esto se da á entender á todos los pretensores é interesados para que si quieren se hayen presentes al sacar de las suertes y para este efecto el escribano de Cavildo asiente en este libro los nombres de las personas en quien se han de repartir, y asi lo probeyeron y firmaron. Andres Garcia de Valencia. Bartholome Sanchez Thorrado. Juan de Cuellar. Diego Hernandez. Juan de Chavarria. Ante mi Pedro Moran Esscribano de su Magestad. (1)

    Seguramente, tu que esto lees eres salmantino, además interesado en la parte histórica, y más aun interesado en informarte lo más posible de sólidas bases que nos dejen ver, entender, apreciar, cómo se fue dando el crecimiento de la población. En este documento queda más que claro que en los primeros días de la Villa nada había, sus fundadores vivían en las propiedades que ya tenían por el rumbo de Temascatío algunos, otros por lo que hoy es Araceo en el municipio de Valle de Santiago. Este documento nos dice comprueba que el 1° de Enero de 1603 lo único que hubo fue una misa, luego la elección de Regidores, luego la de Alcaldes y allí terminó todo. Seguramente fueron varias horas las que el ceremonial duró. Un mes más tarde, el 5 de febrero, se volverían a reunir para hacer la primera traza de calles y la distribución de los predios para el gobierno civil y el de las almas, creo, supongo, luego hubo una más para hacer el reparto de terrenos a los fundadores, eso se llamaba el reparto de solares, seguiremos hurgando (quizá en el Archivo General de la Nación) para saber a quién le dieron cada cuál de los solares en que se dividió la villa en un principio.

Fuente:

1.- Gaceta de la crónica e historia de Salamanca. Número 8. Salamanca, enero de 1988, p.16

martes, 29 de julio de 2014

Una joya del Barroco amenazada: La Parroquia Antigua de Salamanca.

   Uno de los grandes misterios que tenemos en Salamanca es quizá la excepción que rompe la regla a aquello de la real Ordenanza en la que determinaba que las fundaciones de villas y ciudades que se dieran en Nueva España deberían tener una plaza central, ocupando un lugar principal la parroquia y las casas reales. En buena medida se estaban basando, o en todo caso fue una gran coincidencia, con lo escrito por Tomás Moro en su Utopía. En la actualidad vemos en todas las ciudades coloniales de México que la Plaza de la Constitución o Jardín Principal son el centro de la población, en una de sus caras está la parroquia, en otra la Presidencia Municipal, y, regularmente, hay portales en las otras dos caras. En Salamanca no ocurrió así.

   En Salamanca, había una capilla denominada del Hospital, lo cual quiere decir que anexo a ella estaba un hospital de indios, se dice que fue mandado construir por el primer obispo de Michoacán, don Vasco de Quiroga en el año de 1562, la capilla, luego de muchas intervenciones sigue en pie y es conocida como Templo Expiatorio. Está, precisamente, en una de las caras de la Plaza de la Constitución, esa que conocemos coloquialmente como "el Jardín". Y, a un costado, desde 1904, está la Casa Municipal. Anteriormente, a mediado del siglo XIX, el local del Ayuntamiento se encontraba en la otra cara, en las esquinas de las actuales calles de Allende y Tomasa Estévez. Sitio en el que hoy día se localiza el banco Banorte.

   El 16 de agosto de 1602 el virrey en turno, que era el Conde de Monterrey, firma la autorización para fundar una nueva villa que llevará por nombre el de Salamanca y agrega, "para siempre jamás". El 1º de enero de 1603, como marcaba la tradición cuando se hacía una jura solemne, luego de oír la misa del Espíritu Santo, que se celebraba solamente en ese día, se hizo la traza de la villa, se dieron las elecciones de regidores y ellos eligieron a los alcaldes. Todo esto ocurrió en la hoy esquina de Allende con Sánchez Torrado. No es de extrañarnos que justo sea esa calle la que lleva el nombre de la persona que encabezó el trámite para solicitar al virrey la merced de fundación, esa que se dio el 16 de agosto de 1602.

   Se asignó el primer terreno, el que ocuparía la parroquia de Salamanca, considerado como el mejor de todos, el privilegiado, por ser la sede de la Iglesia Católica en la localidad, y claro que lo era, pues a pocos metros al sur, estaba la ribera del río Grande de Toluca, y a pocos metros al norte el arroyo, ya desaparecido, que se conocía por el de Socorro. La nueva villa se desarrollaría, como marcaba la tradición, en torno a la parroquia. Cada manzana sería dividida en cuatro solares, uno para cada uno de los treinta firmantes del Acta de Fundación. En apenas 8 manzanas cabrían perfectamente las 30 familias fundadoras, agreguemos a ellas un par de manzanas más, una, asignada a la Parroquia, la otra para las Casas Reales o sede del Ayuntamiento. ¿en dónde se habrán ubicado? Lo desconozco.

   Dice don Pedro González que se piensa que la primera piedra de la Parroquia de San Bartolomé por el obispo Ramírez del Prado, el 14 de junio de 1651 cuando hizo su visita pastoral a la villa. La fecha concuerda, al menos en el año, con el inicio de los registros en los libros parroquiales de bautismos. Para 1680 la obra se encontraba muy adelantada y, para 1690 el Señor Cura y Juez Eclesiástico de la Villa de Salamanca, Bachiller Don José de Solís y Grijalba era quien se encargaba de concluir la construcción; para 1694 se bendice y oficia la primera misa el 24 de noviembre por el obispo Juan Arteaga y Montañez.

  En la interesantísima reseña que hace don Pedro González sobre la Parroquia Antigua, (la puedes leer aquí) no dice cuándo y quién de los Curas que han estado encargados en Salamanca mandaron pintar la fachada principal (la sur) y la lateral (la oriente), me da la impresión de que no fue durante el curato de don Luis Saavedra, pues, quiero pensar, él tenía un gusto, era letrado y, al menos, conocía Guanajuato, dado que allá radicó el año que fungió como Diputado. A su muerte, en 1866, sería otro el cura de Salamanca, luego ocuparía el cargo don Manuel Hinojosa que fue quien mandó construir los altares neoclásicos que ahora vemos en el interior del recinto, esto ocurrió entre 1896 y 1898, un poco antes se tomó una fotografía, que es la más antigua que tenemos de la fachada de la Parroquia, misma que fue incluida por el propio Pedro González en su folleto-libro que entregó por parte de Guanajuato a los participantes en el IX Congreso de Americanistas en la ciudad de México en 1895.

   Estupenda, sin lugar a dudas, es esta fotografía, tomada con la técnica de gelatina de plata, lo cual nos deja ver detalles, pero, en blanco y negro, no sabemos si la moda del siglo XVIII se mantenía en la fachada o fue pintada posteriormente, al comenzar el siglo XX. La moda a la que me refiero es aquella de pintar, de colores, la cantera esculpida para darle mayor lucidez. El 3 de octubre de 1902 fue la ceremonia de consagración de la Parroquia de San Bartolomé en Salamanca pero, en la reseña, no se anota nada sobre la fachada, o sobre los decorados que había en el templo.

   De acuerdo al historiador  David Wright fue en los siglos XVII y XVIII cuando era común pintar la cantera, "fue hasta la época de la independencia, y particularmente durante el porfiriato, cuando los arquitectos usaron la piedra desnuda como acabado final de una manera más o menos generalizada". (para leer el artículo de Wright sobre la costumbre de pintar las fachadas de los templos entra aquí).

   Tenemos, pues, la base para entender mejor lo que hoy día está ocurriendo en Salamanca. Fue apenas este sábado 26 de julio que, caminando por el centro de Salamanca, pasé una vez más frente a la Parroquia Antigua, esa que dejó de ser Parroquia cuando el nuevo templo del Hospital fue consagrado, en abril 1926. La tarde estaba nublada, quizá sea por eso que esta vez noté, mejor que nunca, los vestigios de la pintura con que estaba cubierta la portada de exquisito trabajo que hay en la que fuera la Parroquia de San Bartolomé y que hoy es el Templo de la Santísima Trinidad.

   El 26 de abril de 1965 fue expedido un oficio por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que firma el Sub Director del mismo, Jorge Enciso y que envía al Director General de Bienes Inmuebles de la Secretaría del Patrimonio Nacional, con copia al "Presbítero encargado de la parroquia de Salamanca, Gto." en donde notifica los daños que, luego de un estudio realizado por INAH, detectaron en el inmueble.

   "A continuación enumero a usted el programa de obra de restauración del que este Departamento se hará cargo en la antigua parroquia de Salamanca y que serán supervisadas directamente por el C. Arq. Mario Gutiérrez. La restauración se canalizará a quitar todos los adosamientos, quitar toda la pintura, decoración tanto en fachadas como en interiores que están tapando la cantera. Este programa de obra no incluye presupuesto puesto que deberá aplicarse los precios unitarios y de mano de obra específicos dentro de esa ciudad..." 

   "Fachada sur.- Limpieza total de la portada, que se encuentra pintada su cantera casi en su mayoría..." La carta continua detallando las necesidades para ser restaurada completamente, pero, nunca se llevó a cabo; quizá hubo alguna respuesta por parte de las autoridades civiles o religiosas en Salamanca en cuanto a la cantidad de dinero a erogar pero no se le da seguimiento hasta que, el 23 de abril de 1974, INAH envía una notificación a través de la Dirección de Monumentos Coloniales de la República, oficio No. 3415. Expediente VIII-2/(724.4)/ en el que notifica que el costo de la restauración es de $ 370,000.00 pesos. Una fortuna para la época.

    Se formaría un Comité, el Señor Cura era don Luis G. Flores, participarían allí el presbítero Rigoberto Méndez, Flavio Flores, Francisco Borjas, Guadalupe Pérez, Octavio Arredondo, José Bravo y Vicente Guerrero; los tes últimos, ex alcaldes de Salamanca. Sería hasta la década de los ochenta cuando se hizo una restauración en el inmueble.

   Pasaron treinta años, en 2011 se hizo una intervención en la que se aplicó, sin autorización de INAH, la pintura exterior, la cual sigue allí, pero, lo grave, es que se aplicó un sellador a la fachada de la Parroquia Antigua el cual, según lo apreciamos en la siguiente fotografía, está causando un enmohecimiento que perjudicará a la cantera.

   Creo, salmantinos, es hora de actuar, pedir al Instituto Nacional de Antropología e Historia que esa intervención sea hecha ya, pues el templo se encuentra en estado crítico, no solo en el exterior, también el interior tiene ya problemas, especialmente en las bóvedas, las cuales ya presentan severos daños por las filtraciones de agua. Las fotografías son lo suficientemente elocuentes. Al final va la carta con la que se promovió en la década de los setenta, la restauración a este inmueble.



















 Aquí notarás como era originalmente la barda perimetral, con la esquina chata, que ya no existe.

   En estas condiciones estaba la Parroquia Antigua antes de la primera restauración que se hizo en los ochenta del siglo XX.