Para nadie es novedad ver lo que está sucediendo en los tiempos actuales, no únicamente en Salamanca, o el Estado de Guanajuato, o más aun, en todo México, en el que somos víctimas de robos, asaltos, secuestros, extorsiones, y de todo aquello en que el crimen organizado, en cualquiera de sus niveles, puede realizar. Hace algunos meses daba cuenta en este espacio cómo ha sido Salamanca víctima de la desaparición de las placas que, colocadas por algún motivo específico, sea la conmemoración de un momento histórico, como el Centenario del inicio de la guerra de Independencia, o el centenario del natalicio de Benito Juárez, la inauguración del puente Negro o la del puente El Molinito, y su desaparición sea por intransigencia gubernamental que por olvido, que por ignorancia... el caso es que, buena parte de las placas históricas de Salamanca ya no existen.
Y lo que ahora, en estos días y, desde hace semanas, está sucediendo en esta ciudad es el robo de las placas que marcan inauguraciones que las distintas administraciones municipales o, diversos organismos, como el Club de Leones o la Parroquia del Sagrado Corazón, colocaron en su momento para dejar testimonio del evento. Una a una han sido robadas, seguramente fundidas y, lo peor del caso es que se han perdido irremediablemente para las generaciones futuras. (A un costado del templo de San Agustín había una placa que recordaba a El Giro, Andrés Delgado)
Estos actos suceden, seguramente, en la noche, cuando no hay vigilancia alguna que impida el hurto de algo que, si bien no es trascendente, si nos está dando cuenta fehaciente del nivel de inseguridad que estamos padeciendo pues, si esto sucede en el colectivo, no me quiero poner a pensar lo que sucederá con los bienes particulares. (Cercano a la estación del tren, estaba una placa, justo encima del paso a desnivel de la calle Obregón).
En lo personal me da lástima ver vacíos los pedestales en donde hace poco estaba colocada una placa. Una placa que nos decía fechas, obras y personajes, pérdida sencilla pero que lleva en sí una parte de la memoria colectiva que, usando martillo y punzón nos ha sido arrebatada. Una lástima que esas cosas sucedan en Salamanca y se sigan multiplicando. (La placa ya desaparecida en el monumento al padre Campusano, afuera de la parroquia del Sagrado Corazón).
Aquí estaba la placa del Parque Infantil de San Antonio.
En la esquina de Zaragoza y Morelos había una placa de cuando don Florencio Orozco había sido Presdiente Municipal y se había inaugurado el alumbrado público del centro de Salamanca.
En los sesenta el Club de Leones de Salamanca colocó este monumento frente a sus instalaciones, la placa ha sido robada.
A un lado del puente del Molinito, junto al campo de futbol del mismo nombre, hace ya meses que desapareció la placa que recordaba las mejoras hechas por el municipio al puente sobre el río Lerma.
En el Jardín Lázaro Cárdenas también desapareció ya la placa que se colocó cuando fue inaugurado.
La de la Escuela Secundaria 18 de Marzo.
Creo que está fue una de las primeras placas en desaparecer, sino la primera de todas. Es en la calle Hidalgo, una cuadra antes de llegar a la calle Progreso y/o El Sol, seguramente la placa era relacionada a la ampliación de esa que era la entrada a Salamanca en su momento, estaba frente a Nativitas.
Ni al Padre de la Patria respetaron, también desapareció ya la placa que en su monumento en la glorieta de las Calles Hidalgo y Héroes de Cananea habían colocado.
Otra placa desaparecida es la que estaba en la esquina de Faja de Oro y Veracruz.
Cuando se hizo la ampliación de la Avenida Faja de Oro, se colocó una placa, la cual hace tiempo desapareció, es decir, fue robada.
La placa que estaba a la entrada de Valtierrilla, también desapareció.
Pensaba que por su localización, en la calle Vasco de Quiroga, muy próxima a la estación de Policía, la placa de 1985, cuando se repavimentó esa calle, no sería robada, pero sí, si fue robada.
Esta creo fue la última fotografía que le tomaron a la placa de la inauguración de la "bola" (que no es bola) y que desaparecieron en abril de 2015... espero pecar de desconfiado y que aun sigue allí, pero lo dudo.
En el inicio del Boulvard Clouthier había una placa que recordaba su inauguración, ahora ya desaparecida.
Todos sabemos que en lo que hoy es el Jardín Principal o Plaza de la Constitución, el Kiosco que allí se colocó fue en 1910 y fue la manera en que Salamanca participó en las Fiestas del Centenario, al construir esa obra en beneficio de toda la población. El kiosco vino a suplantar a la Pirámide que durante varias décadas estaba al centro del mismo, tiempos en que los árboles eran apenas escuetos palos que comenzaban a "echar hojas". Dicen por ahí que la Pirámide, que no era eso que ahora imaginamos con la palabra, sino una columna, fue desmantelada y colocada en el Jardín de San Antonio.
Esto es a lo que me refiero. La toma fue hecha al finalizar el siglo XIX, esa columna era algo habitual en todas las ciudades del Bajío y, en general, de todo el centro del país. Se conocían como "pirámides" debido a que la palabra, en el siglo XIX se entendía como sinónimo de columna. Al ser desmantelada la pirámide de Salamanca nunca fue colocada en el Jardín de San Antonio, el cuál no era precisamente un "jardín", pues, originalmente fue un cementerio, mismo que desapareció poco antes de 1897 que se inauguró la escuela modelo y lo que quedó allí fue un páramo.
Vemos ahora, al lado izquierdo, lo que era el Panteón de San Antonio, los árboles de trueno tenían, quizá un par de años de haber sido plantados, no sabemos bien cuándo fue tomada esta fotografía, pero, por los vestidos podemos intuir que es a principios del siglo XX. La pirámide seguía entonces en el Jardin Principal, vendrían luego los episodios nada gratos de la Revolución, carrancistas, obregonistas, y algunas otras filiaciones pasaban por Salamanca, nada bueno dejaban. Y para 1920 se anunció que se celebraría otro Centenario, esta vez el de la consumación de la Independencia.
Lo que se colocó en el Jardín de San Antonio fue un busto de Miguel Hidalgo, el padre de la patria; el nombre del lugar cambió al de Jardín Hidalgo.
¿Cuándo habrán tirado el busto? pues, si esto ocurrió en 1921, y luego, en 26 hubo una inundación, quizá entonces fue que se cayó y desapareció, datos no confirmados, meras suposiciones.
Solo que, la inundación de 26 no fue tan catastrófica en el rumbo de San Antonio, entonces replanteo mi duda ¿en casa de quién terminó el busto de Miguel Hidalgo? Siempre he tenido la curiosidad de saber si en la Escuela Hidalgo hay un busto, quizá sea ese.
Esto que ahora encuentro en el Archivo Histórico Municipal de Salamanca es en verdad curioso, seguramente hubo toda una metodología propia de los primeros años del siglo XX, la cual atendía al mínimo detalle sin importar lo que se fuera a realizar, las comunicaciones eran siempre precisas y con mucha propiedad se solicitaban y se daban datos. Dentro de las tantas cosas ocurridas dentro del marco de las Fiestas del Centenario, a nivel nacional, sabemos que a cada población se le pidió ejecutar una obra que fuera de servicio para toda la ciudadanía, en Salamanca se optó por construir un Kiosco en la plaza principal y ocurrió que cuando se estaba construyendo se notificó de un monumento geodésico que debería ser levantado.
Más detalles sobre dónde y cómo se construiría tal monumento no encontré, será menester de volver a revisar los documentos del años de 1910 y quizá hubo más cartas intercambiadas entre el Jefe Político de la ciudad y el encargado del proyecto, el teniente Manuel Malanche; sin embargo, con la carta que ahora vemos en la imagen nos podemos dar una idea de lo que iba a ocurrir.
Lo que ahora vemos es un punto geodésico, no está en Salamanca, sino en Valle de Santiago. Allí podemos leer que fue instalado por el Ejército Mexicano en 1955, era la Comisión Cartográfica Militar y marca el punto Geodésico Interamericano correspondiente a esa población. En esa época era el Ejército el encargado de las mediciones del territorio nacional, luego, cuando fue creado el INEGI, e implementadas las comunicaciones satelitales, el punto geodésico sería instalado con otro tipo de materiales, posibles de detectar a enormes distancias. El que vemos en la siguiente fotografía es el que corresponde a Salamanca y que está en funciones, vemos allí que fue instalado en diciembre de 2002.
Lic. Indalecio Ojeda. Salamanca, Gto. Calle del Angel núm. 5.- Julio 24, de 1910. Señor Teniente Don Manuel Malanche San Juan del Río. Muy estimado y fino amigo:
Ayer recibí la tarjeta que tuvo usted la bondad de remitirme, la cual contiene los datos relativos a la situación astronómica y topográfica de esta ciudad de Salamanca. Doy a Usted expresivas gracias, en nombre de la Comisión del Centenario y también el mío, por su valioso obsequio, y digo además, que me voy a permitir exponer a Usted mis dudas. La tarjeta mencionada dice a la letra:
Datos: Situación astronómica: Situación topográfica: Longitud = 2º 04' con México Altura sobre el nivel del mar = 1707.61 Latitud = 20º 34' 02;595 sobre la ciudad de México. Longitud = 2º 04' 2"74
Me tomo la libertad de preguntar a Usted cuáles son los datos exactos sobre la longitud, y también cuál sea la altura del suelo, y también de esta ciudad, respecto al suelo de la ciudad de México.
Cuento con el favor de Usted para el dibujo del Monumento, en el concepto de que, por no bastar el tiempo que falta hasta el 16 de Septiembre para que quede terminada la obra, nos limitemos a colocar la primera piedra del Monumento en la citada fecha, cuyo Número en el Programa de nuestra festividad cívica será el más brillante, debido al favor de Usted.
Correspondiendo expresivamente sus memorias al apreciado Señor Moreno; y reiterando a Usted nuestros agradecimientos, quedo su Afmo. amigo. (1)
Sobre la instalación de monumentos geodésicos en 1910 no había leído nada, y al consultar la página de la Sociedad Astronómica del Estado de Hidalgo, encuentro un artículo que, con todo respeto copio íntegro y que nos da una idea de las razones de tener un punto geodésico en Salamanca:
"Al desarrollarse el interés por los trabajos geodésicos se organizó en Europa en 1864 la Asociación de la Europa Media, que al ampliar su radio de acción adoptó en 1866 el nombre de Asociación Geodésica Internacional, a la que se afilió México, y que guardó una actitud pasiva hasta 1898, cuando aceptó colaborar con Canadá y los Estados Unidos en la medición del arco del meridiano de 98°W de Greenwich, el cual atraviesa esos países.
Los trabajos se iniciaron en 1901 y se concluyeron en 1915; se hizo la liga con la triangulación estadounidense en mayo de 1916 y se obtuvo un cierre de 1: 25 000 que hizo que el director de la Coast and Geodetic Survey declarara en Hamburgo, en el seno de la Asociación Geodésica Internacional, que la participación de México había sido "de la misma calidad que la de los americanos" (estadounidenses). Además, se ejecutó la triangulación del paralelo de México que parte de una base en la cuenca de México y termina en la torre sur de la catedral de la ciudad de Puebla y en el cerro de San Juan, a las afueras de la misma ciudad, habiéndose ligado a la triangulación del meridiano 98°.
Se hizo también la triangulación del estado de Hidalgo, ligándola a la del paralelo 98° que en parte cruza el estado de México. El monumento de la foto es el marcador del Meridiano 98 que pasa por Tolcayuca Hgo. construido hace casi 100 años y que ahora se encuentra abandonado y cada vez deteriorándose más. Sin duda alguna el marcador del Meridiano 98 es una monumento histórico porque representa la participación destacada de México en proyectos internacionales para cartografiar nuestro planeta". (2)
Nos queda una tarea más por averiguar: lo relacionado a ese monumento geodésico del Centenario en Salamanca, Guanajuato, y, quizá, esta disposición del marcaje geodésico en cada población de México tenga algo que ver con esto que vi hace algunos años en el pueblo de Santiago, municipio de Los Cabos, Baja California Sur:
De él sólo tengo la referencia de que fue conocido como "el monumento del Centenario", no recuerdo bien en cuál libro lo leí, luego, en una ocasión que tuve la oportunidad de ir allá, logré encontrarlo, encima de una loma justo al final de la calle que, antes de doblar hacia la izquierda, se va rumbo al panteón. No me fue posible subir debido a que el cerro estaba desgajado. Ahora que sé que se dio una orden de levantar monumentos geodésicos, intuyo que este sí fue construido durante el Centenario, razón por la cual la referencia de "Monumento del Centenario en Santiago, Baja California Sur", y más aun, al encontrarse en las cercanías de la línea imaginaria del Trópico de Cáncer que, tal vez, con los sistemas conocidos en 1910 determinaron que por ahí era el cruce.
Fuentes:
1.- Archivo Histórico Municipal de Salamanca. Caja 260. Sección: Gobierno, Serie: Cultura y Deporte, 1831-1949.
2.- Velasco Camacho, Alfredo. Meridiano 98. Comisión Geodésica Mexicana. Sociedad Astronómica del Estado de Hidalgo. Sito Electrónico.
En este 2012 estamos recordando el centenario del fallecimiento de don Pedro González, salmantino que durante varios años en el porfiriato fungió como Jefe Político de varias municipalidades del Estado de Guanajuato, esto le dio oportunidad de conocer a profundidad todo el estado y ese conocimiento tuvo como consecuencia el libro Geografía local del estado de Guanajuato publicado en 1904 y reeditado para nuestro disfrute por Ediciones la Rana (a precio muy accesible, por cierto).
Dentro de la parte introductoria al libro, don Pedro hace una selección de los que él considera los 35 monumentos más importantes en el estado, sea por su belleza arquitectónica o por su valor histórico. El listado es el siguiente:
1.- El fuerte del Sombrero en Comanja.
2.- La mesa de los caballos en Rincón de Ortega, San Felipe.
3.- Un grabado prehistórico en la Hacienda del Cubo.
4.- La inscripción recordatoria del Ferrocarril Central Mexicano en Cuesta de Chirimoya.
5.- El monumento a Hidalgo en Dolores.
6.- La casa de Hidalgo en Dolores.
7.- La casa de Abasolo en Dolores.
8.- La parroquia en Dolores.
9.- La cruz donde murió Francisco Ortíz, el Pachón, en la Hacienda Catalana, San Diego de la Unión.
10.- Los picos de la mina Santa Brígida en Pozos. (Los vemos en la foto).
11.- Casa de Allende en San Miguel.
12.- El templo de Ejercicios en Atotonilco. (Cuarta fotografía).
13.- La columna donde fue fusilado Comonfort en San Juan de la Vega.
14.- La columna en Celaya. (La vemos en la primera fotografía).
15.- La lápida recordatoria en San Antonio, Celaya.
16.- La lápida en el puente de Batanes, Salvatierra.
17.- La pila bautismal en Acámbaro. (Quinta fotografía).
18.- La fuente taurina en Acámbaro.
19.- La isla de El Fuerte en Yuriria.
20.- La peña de la barranca del Venadito.
21.- Monumento a Hidalgo en el Rancho San Vicente. (Sexta fotografía).
22.- Las ruinas de la casa de Cristóbal Hidalgo en Corralejo.
23.- La capilla de Corralejo.
24.- El fuerte de los Remedios.
25.- Las yácatas en Pénjamo (Plazuelas).
26.- La casa de José Antonio Torres en Piedragorda. (Tercera fotografía).
27.- La casa donde nació el obispo Juan Cayetano Portugal en Piedragorda.
28.- La casa de Manuel Doblado en Piedragorda.
29.- El castillo de Granaditas. (Ultima fotografía).
30.- Lápida recordatoria de la visita de Iturrigaray a Valenciana.
31.- El templo de la Valenciana.
32.- El monumento al padre Jarauta en Valenciana.
33.- El lugar en donde murió el Giro en Cañada de Landín, Guanajuato.
34.- El monumento a Hidalgo en Guanajuato.
35.- El monumento a la Paz en Guanajuato.
Hay en el listado dos cosas que me llaman la atención, una que no incluya nada de Salamanca, su lugar de origen, sabiendo del esplendor del templo agustino aunque, hay que considerar que, desde la proclamación de las Leyes de Reforma y la de Desamortización de los Bienes de la Iglesia, los frailes agustinos se quedaron sin fondos para el debido mantenimiento del templo. La otra cosa que, si su libro se publicó en 1904, seguramente ese listado fue incluido después, quizá en otra edición, ya que ese monumento a Hidalgo en Guanajuato fue colocado a raíz de las fiestas del Centenario de 1910.
De todas las fotografías antiguas que tenemos en Salamanca hay varias que nos dejan ver como era el jardín principal, cuando apenas habían sido plantados los árboles, esos truenos que siguen en pie en nuestros días. Y al centro del jardín, en donde actualmente vemos el kiosco construido para celebrar las fiestas del Centenario, se levantaba una columna que por tradición se le nombraba "la pirami".
El nombre ha sido enigmático, nos da la impresión de que es la contracción de la palabra pirámide, pero lo que vemos allí no era una pirámide, sino una columna. De cuando se construyó no tengo la menor idea, fue en la segunda mitad del siglo XIX, había una base octogonal que se antoja del mismo tamaño del actual kiosco, luego se levantaba un zócalo de al menos unos cuatro metros de altura y de allí partía la columna de estilo corintio.
Al centro, mirando hacia cada uno de los portales, el Bravo y el Corregidora, se colocaron unas especies de escudos, pero no hay una foto que sea lo suficientemente clara que nos deje identificarlos. Tampoco, hasta donde sé, existe una descripción del monumento de cuando fue levantado y que nos diga para qué fue colocado.
Lo que siempre me ha parecido una curiosidad es el saber la razón del nombre "Pirami". Pues la respuesta es sencilla: en el siglo XIX no se usaba la palabra obelisco, y por obelisco se entendía pirámide. Si bien esto que había en Salamanca no era un obelisco, sino una columna, a final de cuentas fungía como diseño alterno a un obelisco y se le nombraba pirámide, de allí que la gente le haya comenzado a nombrar coloquialmente como "la pirami". Lo que es aun más misterioso es saber qué era lo que había en la Plaza de San Agustín, allí también s levantaba una "pirámide", es decir, allí también hubo una columna.
Como ejemplo del uso corriente de la palabra pirámide refiriéndose a un obelisco lo tenemos en Buenos Aires, Argentina, en donde se le sigue denominando como Pirámide de Mayo al obelisco que se levanta en la Plaza de Mayo, luego de haber sido movido de su lugar original en la Plaza de la Victoria.
Singularidad es lo menos que puedo decir sobre el monumento que al centro de la plaza principal de Jamay, Jalisco, se levanta, desplazando un poco al occidente el kiosco que, regularmente se posiciona justo en el centro, podríamos decir que esta columna es el ombligo de Jamay.
La columna nos va contando la vida de Giovanni María Giambattista Pietro Pellegrino Isidoro Mastai Ferretti Sollazzi (1792-1878) que en 1846 asume el trono papal convirtiéndose en Pío IX.
No se sabe con exactitud cuanto tiempo llevó el título papal San Pedro, quizá 34 años, Pio Nono lo fue durante 31 años, Juan Pablo II estuvo 26 años. Por cierto, fue Juan Pablo II quién, en el año 2000, beatificó a Pio Nono.
Barroco, Neoclásico, Rococó, la verdad no sé como calificar el estilo en que se desarrolla este monumento, creo que bien podríamos definirlo como Ecléctico. ¿Tú que crees?
Si eres de Salamanca o la visitaste hace un par de décadas, recordarás que al entrar por la autopista, tomando lo que ahora es el Boulevard Clouthier, pasando en aquellos años la Comercial Mexicana el canal de Sardinas y la "Bondojito" se llegaba al Casino Petrolero y allí la estatua del petrolero era el que daba la bienvenida a todo aquel que por esa zona entraba a la ciudad. La escultura fue removida y en su lugar se puso un ¿monumento?... mejor dicho, una cosa, una especie de enormes "palomitas" de esas que se usan en la primaria para decir que está bien lo que se respondió en un exámen y la pregunta es ¿dónde está el monumento al petrolero?
Pues bien, esa escultura está en un pasillo trasero del mismo Casino, junto al auditorio recién remodelado, esperando a que, en algun momento, se le haga justicia y tal vez se tire esas horrendas palomitas y se vuelva a colocar en su sitio al petrolero.
Hay un monumento que verás cuando nos vengas a visitar a Salamanca a maravillarte con sus tesoros, ese lo verás en la explanada frente a San Agustín, será bueno hacer algunas anotaciones, la primera es que este no es el atrio del Templo de San Agustín, aunque se dice que hace un par de siglos todo el frente, tanto la actual plaza como la cuadra de casas contiguas, eran parte de ese, digámosle así, gran atrio.
El monumento que ahora tenemos, el llamado “de los obeliscos” es una selección que se hizo, hace tiempo y no se por parte de quién, de recordar a los salmantinos más distinguidos que a lo largo de la historia hemos tenido.
Hoy día sería bueno hacer una revisión a fondo de quienes si y quienes no deberían realmente estar allí, eso será menester de mucho tiempo, lo sé, pero es bueno comencemos a recapacitar sobre quienes realmente merecen estar en tal selecto elenco. En lo personal creo que el tener allí a Bartolomé Sánchez Torrado no es correcto, pues un español que vino, como miles, en busca de fortuna y no más que eso y haber tenido la casualidad que el tiempo y la circunstancia le ofreció para solicitar la fundación de una villa no es mérito alguno para rendirle, en todo caso se le dieron más que las gracias, se le dieron muchos terrenos que él y su familia usufructuaron y tan no dejo huella que de él, fuera de las actas en donde se asienta su nombre en la lista de aquellos autorizados por la Casa de Contratación de Sevilla para venir “a hacer la América”.
Me gustaría mucho dar fe completa de en que libro y en que partida aparece, solo que, no tengo el documento, sin embargo cada vez que se consulta en los infinitos archivos de Internet, en los libros que no permiten ser consultados virtualmente, siempre aparece él, así pues, Bartolomé Sánchez Torrado si existió, pero tanto así como para seguirle manteniendo uno de los siete obeliscos creo, la verdad, no lo amerita.
¿Y quienes serían los candidatos? Pues bien, hace ya más de medio siglo, digamos que en la década de los ochenta del siglo XIX, hubo un AUTENTICAMENTEdistinguido salmantino que nos legó un elenco de 20 personas que a su juicio eran los más distinguidos, si no todos nacidos en Salamanca, que hicieron algo realmente de provecho por Salamanca.
Insisto en algo, en algo que no contrapuntea en lo mínimo a lo dicho por don Miguel Hidalgo y Costilla en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 cuando, ya descubierta la conspiración dijo:
“Señores llegó la hora de coger gachupines!”
Así que, si sustituimos a Bartolomé Sánchez Torrado, que merito, insisto, no tiene, por uno que si lo tenga, para ello, aquí va la lista:
“Ha tenido Salamanca distinguidos hijos e ilustres benefactores. En un plano de la población, (el plano de que se trata es una copia en fotografía, tomado del que en junio de 1887 sacaron los alumnos de la Escuela de Minería, bajo la dirección del Ingeniero don Juan N. Contreras. Están diseminados 20 retratos, con sus respectivos apuntes biográficos formados por el Sr. Pedro González) que tenemos a la vista, se ven los retratos de unos y otros, con algunos apuntamientos acerca de sus hechos más prominentes. En ese curioso plano están en efigie: el virtuoso obispo don Vasco de Quiroga, fundador Cristianismo en el antiguo pueblo de Sidoo, hoy Salamanca; el virrey don Gaspar de Zúñiga, que proveyó la fundación de la villa, efectuada en 1630 como ya se dijo; fray José Ortega, que construyó el convento de San Agustínen 1771; Andrés Delgado, el Giro, temerario insurgente que murió el 3 de junio de 1818, fray José María Marocho, sabio y progresista agustino, que combatió en 1840 el proyecto patrocinado por el alto clero para restablecer la monarquía en México; don Eusebio de la Herrán, que fundó el alumbrado público; el cura don Luis Saavedra, que introdujo en el país la fabricación de la porcelana, estableciendo en Salamanca la primera fábrica; el licenciado don Manuel Doblado, que erigió el Partido Político de Salamanca; don Teófilo Araujo, compositor de merecida fama; y el Pbro. don Vicente Bustos, que construyó a fuerza de constancia la torre en que está colocado el reloj público. Figuran también en ese cuadro Margarito Cárdenas que murió combatiendo contra la intervención francesa en Uruapan; y los Sres. Juan Machuca, Patricio Valencia, Tiburcio Gasca, Vicente Flores, Gral. Miguel M. Echegaray, Gobernador Francisco Z. Mena, Lic. Indalecio Ojeda y la Sra. Emeteria Valencia de González, a quiénes por diversos títulos Salamanca les debe un recuerdo de gratitud”. (1)
Espero que tú, salmantino que esto lees, no escojas a Vicente Flores, de él, en el próximo artículo te diré algo de lo que fue su actuar en el momento en que ostentó ese pequeño poder.
Fuente:
De la Torre, Juan. Ferrocarril Central Mexicano. Imprenta de I. Cumplido. México, 1888.