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martes, 10 de enero de 2017

El Portal de los Bravo al paso del tiempo

   En la imagen de los años veinte, vemos al fondo el Portal Chiquito, el cual fue derribado en 1927, por lo tanto podemos considerar que la fotografía se hizo en 1925. Vemos el Portal de los Bravo en la toma hecha desde la torre del Señor del Hospital, la casa de don Joel Rojas, luego otra casona que luego pasaría a manos del Arq. Luis Vargas Aguilar, en la esquina la casa que luego sería propiedad de la familia Cárdenas.

   Mismo lugar, pero la toma hecha desde nivel suelo, década de los ochenta, ya no había circulación de vehículos en rededor del Jardín, el Hotel El Monte dominaba la escena por su altura, 7 pisos. El Portal de los Bravo seguía, prácticamente, intacto.

   En los últimos días del 2016 hice esta toma, en la que apreciamos el Portal ya rescatado y pintado en tonos pastel.



martes, 5 de julio de 2016

De cuando se propuso cambiar de nombre a la Plaza de la Penitenciaría

  El agua ha sido siempre clave en el desarrollo de Salamanca, sea por su abundancia que por su escasez, sea para el riego de los laboríos agrícolas que para el consumo humano. Ya desde la emisión de Merced de Fundación, en 1602 se veía la necesidad de construir una presa. Al principio, para el consumo humano cada quien se surtía del pozo que se tenía en muchas casas. Al crecer la población no todos contaban con un pozo, el abasto venía del río y, ya entrado el siglo XIX se trató de perforar un pozo que rindiera agua suficiente para todos. Esto no se logró, por carecer del equipo adecuado, hasta 1908, año en que se puso en operación el pozo artesiano, en la plaza de la Penitenciaría, es decir, en lo que hoy conocemos como Plazoleta Hidalgo alias Plaza de San Agustín.

 5 mil pesos fueron necesarios invertir para excavar el pozo, y una empresa, de capital norteamericano, fue necesario contratar, la F.B. Hoyt y Cía. S.E.C. de la ciudad de México. Los gastos correrían al 50% por la Penitenciaría del Estado y el Ayuntamiento de Salamanca, pero luego la suma se modificó pues el pago no fue hecho en una exhibición, por lo que la Penitenciaría, absorbió el pago de intereses. El 2 de noviembre de 1908 fue la entrega del Pozo Artesiano por parte de la mencionada compañía y se levanto un acta que a la letra dice:

  "En Salamanca, a las 4 de la tarde del día 2 de noviembre de 1908, pasé al Jardín de la Penitenciaría, a dar fe de la entrega del pozo artesiano que por cuenta de la Penitenciaría del Estado y de éste Municipio, estaba perforando en este lugar la casa F.B. Hoyt y Co. Sociendad en Comandita de la ciudad de México; y presente en dicho lugar se procedió a la medición de la profundidad del citado pozo por los mecánicos Señores K. Callihan y S.H. Prowell, para cuyo efecto se introdujo la barrrena perforadora hasta tocar el fondo de la excavación, lo que pudo comprobarse porque se vio que dejó de correr el cable que la sostenía, y que descansó la barrena quedando flojo el cable: enseguida comenzó a extraerse de nuevo la barrena, y a medir el cable que salía del fondo del pozo, resultando una longitud total de 497.60 metros hasta el extremo de la barrena que descansaba en el fondo del pozo, en cuya medición estuvieron conformes, así los mecánicos que por cuenta de la contratista hacían la entrega de la obra como de los señores licenciados Indalecio Ojeda, Director de la Penitenciaría del Estado y Jesús Espinoza, Jefe del Partido de Salamanca que la recibían en fe de lo cual se procedió a levantar la presente acta que firman conmigo las dos partes contratantes y los señores Lic. Rafael Partida, Eduardo Flores, Dr. Luis G. Ramírez, Dr. Vicente Flores, Vicente Casillas, Antonio Vega. Lic. Ramón Garcilita, Ramón N. Alemán, Vicente Aboites, Zabulón Puente, José Flores, Rafael R. Zamarroni, Aureliano Barajas y Pedro Guerrero. Quienes representaron el acto de medición y entrega del pozo que se consigna en el documento."

  Ese mismo día, 2 de noviembre, los principales ciudadanos de Salamanca de común acuerdo solicitaron al Jefe Político que la Plaza de la Penitenciaría fuera cambiado su nombre por el de Plaza Indalecio Ojeda, dado que fue él quien promovió la construcción del pozo artesiano el cual vino a proveer de agua potable a toda la población. Todo indica que tal solicitud no fue realizada pues la plaza se le llamaría indistintamente como de la Penitenciaria, como de San Agustín, para luego nombrarla del Mercado. 


sábado, 16 de abril de 2016

Antes y Ahora: La calle Juárez frente a la plaza de San Agustín

Calle Juárez, 1970.- No estoy del todo seguro de la fecha, supongo es 1970 debido a dos cosas, una que la plazoleta de San Agustín (o Hidalgo) aparece con foto, la otra, que el Hotel El Monte está en construcción, agreguemos a eso los modelos de los tres vehículos que se ven claramente en la toma. Hay varios detalles interesantes, uno que la fonda estaba allí, que la entrada al estacionamiento del Mesón funcionaba. Seguía un local llamado Pesca Mar, supongo venta de pescados y mariscos (el nombre es evidente), siguen dos locales, que no sé cuáles eran, luego el Bar Gambrinus y en la esquina la Discoteca Aguilar.

Calle Juárez, 2016. la fonda sigue allí, Mi Jacalito; la entrada al estacionamiento del Mesón; le sigue la frutería El Papaloapan. En la casa de color verde está un local de accesorios para celulares y sigue la Coppel-Canadá. Siempre serán las calles del centro de cualquier población las que más cambios sufran.

Misma esquina vista hacia el oriente.

1945, cuando el Mercado Municipal estaba en construcción.

1980, cuando estaba el Monumento a Hidalgo y las fuentes.

sábado, 16 de enero de 2016

De cuando San Agustín de Salamanca tuvo atrio.

    Me sigo sorprendiendo. A la vez sigo acrecentando más la idea que tengo de que no sabemos ver, más en la época actual que somos bombardeados por cientos de miles de imágenes diariamente y las vemos solo de refilón, pocas veces nos detenemos a analizarlas, a no ser de que andemos en búsqueda de algo. Y como yo andaba en búsqueda del ya reducido atrio que tuvo el templo de San Agustín en los años treinta, encuentro varias tomas que me confirman que, efectivamente, el recinto agustiniano tuvo uno, muy pequeño, que abarcaría el doble de lo que es actualmente la banqueta que tiene. Si observas con atención esta toma lo notarás.

   No estoy del todo seguro cuándo fue que al templo lo pintaron en cuadros, tampoco sé cuáles eran los colores que tuvo; uno claro y otro oscuro. Presumo que fue luego de la Revolución, y más aun, luego de que se solucionó el conflicto Estado-Iglesia, eso que conocemos como Guerra Cristera. Así que digamos que fue a lo largo de los treinta que tenía esa pintura exterior y que, además, mantenía un muy reducido atrio, había calle de por medio y luego seguía ese jardín en el que, al centro, estaba el pozo artesiano de agua caliente, que era el que surtía del liquido a la población.

   Esta toma es posterior, tal vez de los cuarenta, vemos un tipo de bancas diferente, esas que se hacían de una especie de granito o de pedacera de granito, al que se les solía poner el nombre del donador, vemos que las palmeras han crecido y que el alumbrado público ya existe. Al fondo medianamente alcanzamos a notar que seguía aun la barda de ese reducido atrio.

   La entrada lateral estaba bardeada, alta era esa barda según lo vemos en esta foto que creo es de los cincuenta, pues en el anuncio que colocaron en mitad de la calle del Baile Blanco y Negro del Club de Leones, y las camionetas estacionadas en la calle nos dice de esa época de los cincuenta.

  Y sí, mira, sí hubo una época en que el templo de San Agustín tuvo un atrio.

jueves, 9 de octubre de 2014

Las pirámides, los obeliscos conmemorativos en México y su presencia en Salamanca.

   Para muchos en Salamanca, los que gustan de su historia, ha sido un enigma la razón por la cual se le llamaba "Pirami" a la columna que había en el sitio en donde actualmente se ubica el Kiosco en el Jardín Principal. En repetidas ocasiones hemos comentado que la palabra pirámide la entendemos en la actualidad en referencia a lo que es un templo prehispánico, sea de la civilización maya o cualquier otra y no vemos relación entre una pirámide y una columna. Para entenderlo habrá que ver la evolución que el significado de algunas palabras van adquiriendo al paso del tiempo. Por ejemplo, si eres joven, sabrás bien lo que es un antro, pero, hace apenas medio siglo un antro no era eso que ahora tu conoces, muy por el contrario, eran lugares a donde poca gente, a no ser maleantes, acostumbraban asistir. Eso, creo, es el mejor ejemplo que te puedo dar en cuanto a la evolución o la deformación, del significado de las palabras.

   “En 1760, el gremio de platería erigió un obelisco o pirámide, como entonces se decía también, inmediato a la antigua fuente, en el centro de la mitad oriental de la Plaza, con motivo de la exaltación al trono de Carlos III (1759-1788). Según la descripción publicada en 1763, componíase de tres cuerpos. El zócalo de cantería tenía 1 ¾ vara (1,55 m.) de alto y 5 varas (4,2 m.) en cuadro. La base tenía 4 varas (3,4 m.) de alto y 3 varas (2,5 m.) en cuadro con 4 escudos ovalados de tecali con inscripciones en sus 4 fachadas. La altura del obelisco propiamente dicho era de 23 varas (19,3 m.). En su cúspide estaba la estatua pedestre del rey, 2 1/3 varas (2 m.) de alto. La altura total del monumento era de 31 varas (26 m.). Se concluyó el 4 de Noviembre, día de S. Carlos de 1763 y costó $1900.  Las inscripciones, compuestas en un estilo ampuloso y obscuro, eran las siguientes:

   La inscripción de la fachada Poniente: A Carlos de Borbón, tercero de este nombre, pero a nadie inferior en valor, quien abandonó el reino de las Dos Sicilias y fue proclamado rey de las Españas e Indias, dedican los plateros por su dignidad esta priedra, un testigo de su fidelidad, un testigo de su gratitud, como el amplísimo monumento de su amor, (para aumentar) su fama, honra y gloria. A 4 (o: “3”) de noviembre de 1763”. (Carlos III, quinto hijo de Felipe V (1700-1746), primero fue rey de Nápoles y Sicilia, pero a la muerte de su hermano Fernando VI (1746-59), abandonó esos Estados para recoger la corona española.)

   La inscripción de la fachada Norte: “Dedicado a la deidad más noble, para que brille con rayos más nobles, más grande por su nombre, se levanta este obelisco, consagrado a Carlos de Borbón. ¿y por qué no se elevaría? Por cierto, cuanto más alto se levanta, tanto más se acerca a las plantas del rey. Sin duda gusta estar coronado por ellas; con razón alcanza su deseo, como puede verse en la imagen que, colocada encima de su capitel, es su corona de obediencia, congratulación y aplauso”.

   La inscripción de la fachada Oriente: “Esta pirámide, vengadora del olvido, testigo de la memoria y una prenda de su amor, la erigieron los plateros. ¡hulla el olvido, y el mudo mármol, con sus letras bien esculpidas, declare esto ante los ojos de todos: ¡Carlos de Borbón, rey de las Españas e Indias!”

   La inscripción de la fachada Sur: “Elevase esta obra única del gremio de los plateros, labrada con admirable arte y erigida con admirable liberalidad. Celebra, predica, ostenta y recomienda la mano del artífice, la libertad del gremio, el ornato de la Ciudad y la gloria de Carlos”. (1)

   Y si te preguntas que qué tiene que ver lo ocurrido en Puebla con Salamanca, te diré que, sí aquí en Salamanca hubo Exequias Reales para Carlos III, es muy probable que también se le haya levantado a él o a cualquier otro de los reyes españoles un monumento, que regularmente era un obelisco, quizá no de las dimensiones del de Puebla pero algo similar. Quizá fue ese el motivo por el cual en la Plaza de San Agustín había un obelisco, quizá ese obelisco, como todos los que había en México, luego de la Consumación de la Independencia, le fueron borrados los escudos españoles y las inscripciones que tenían del Rey de "las Españas", y se colocaron los escudos de nueva Nación, la mexicana; la posibilidad existe.

Fuente:

1.-  Leich, Hugo. Las calles de Puebla. Gobierno del Estado de Puebla. Puebla, 1999. pp.474-176

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El enigmático Jardín de San Agustín y la otra pirámide que hubo en Salamanca.

   De ese ciento de fotografías antiguas que se conservan para fortuna de todos en Salamanca, en donde podemos apreciar lo que fue la ciudad a principios del siglo XX, y algunas pocas imágenes de finales del siglo XIX, hay una que la hemos visto en repetidas ocasiones pero que, creo, no nos hemos detenido a analizarla puntualmente. La fotografía se dice fue tomada en lo que era el Jardín de San Agustín, eso que ahora conocemos como Plazoleta Hidalgo, en la cual estuvo primero el Pozo Artesiano, luego se construyó en poco más de la mitad de la cuadra el Mercado Municipal que llevó por nombre, como la tradición marcaba, el de Hidalgo. En esta fotografía lo que una vez comenté fue la presencia del perro galgo, eso me llamó la atención pues hay otra fotografía, de 1912, cuando aparece otro perro, un sanbernardo, el cual tenía por nombre Otelo y que fue personaje central de un relato intersantísimo que hizo Rojas Garcidueñas, incluido en su libro El erudito y su jardín.

   En un artículo previo, habíamos visto a través de una buena cantidad de fotografías como esta sitio, frente al templo de San Agustín, ha ido evolucionado a lo largo del siglo XX y las primeras décadas del XXI, basándonos en dos cosas solamente, lo que fue el Mercado Municipal, y lo que es la Plazoleta Hidalgo. Ahora complementamos esa información con este análisis, en el cual, lo que vemos al centro del Jardín es una columna que guarda gran similitud con la que existió en el Jardín de la Constitución, y que llevó por nombre La Pirámide, a la que todos referían, en aquel entonces como la Pirami

   Para quienes gustan de saber el origen de las palabras, siempre hay la duda de por que dos conceptos que creemos disímbolos se entrelazan. Por pirámide entendemos siempre un cuerpo de cuatro caras en forma triangular ascendente, esto debido a que se nos viene a la mente la imagen de las pirámides más conocidas, sean las de Egipto que las Mayas o Teotihuacanas pero, entendiendo que el lenguaje evoluciona, el concepto de pirámide era distinto en el siglo XIX y antes, pues estaba asociado con la palabra Tronco. Por tronco entendemos sea el de un árbol que el de una persona, pero en términos arquitectónicos se asociaba al tronco por un cuerpo alargado que, en ocasiones, quedaba trunco, cortado, y, como muchos de los monumentos conmemorativos eran, en ocasiones, columnas truncas, se generalizó el uso de la palabra pirámide, por lo que hoy solamente entendemos por el de columna. En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, al consular la palabra tronco nos da esa asociación entre columna y pirámide de este modo:  2. m. Cuerpo truncado. Tronco de pirámide. Tronco de columna. De este modo podemos entender mejor la razón por la cual, durante el último cuarto del siglo XIX en Salamanca se le dio por nombre a ese monumento que se colocó al centro del Jardín de la Constitución el nombre de Pirámide o Pirmi como su contracción. Pero, ahora nos surge la duda de si hubo dos pirámides en Salamanca en ese tiempo. La fotografía corresponde a la última década del XIX, no sé de una fecha exacta de la toma. En cuanto a dimensiones, aparenta ser más corta que la la otra pirámide, ¿qué habrá sido de ella? ¿cuándo se levantó? ¿cuándo se eliminó? Muchas dudas nos quedan.

   En una exposición de fotografías antiguas de Salamanca, que por pocos días se exhibe en el Centro Estatal de las Artes, en el ex Convento de San Agustín, se muestra una fotografía que en verdad me sorprendió, se trata de una toma hecha en el Jardín de San Antonio, sito en el que, se dice, fue trasladada la Pirami, dato del que no tenemos documento que lo certifique, en cambio, en esa fotografía lo que aparece es un busto de Miguel Hidalgo en mitad de ese jardín, el cual, al parecer fue colocado en la conmemoración del Centenario de la Consumación de la Independencia el 27 de Septiembre de 1921. Lo traigo a colación porque en los tres jardines hay cosas coincidentes, uno el nombre de Hidalgo, el otro lo de la Pirami pues, como vemos en la foto ampliada a continuación, la que conocemos como Plazoleta Hidalgo, en donde hay actualmente un busto de Miguel Hidalgo, al parece, hubo allí una Pirami. En el Jardín de la Constitución, en donde estuvo la Pirami, se colocó el Kiosco en las fiestas del Centenario y se creía que la Pirami había sido trasladada al Jardín de San Antonio, en el cual, lo que realmente se colocó fue un busto de Miguel Hidalgo. Curioso ¿no lo crees?