viernes, 4 de diciembre de 2015

El Canal de Coria en su paso por el valle de Salamanca

  Estas fotografías son producto de largas caminatas que hice en distintos momentos a diferentes partes del norte del municipio de Salamanca, entendiendo que la línea divisoria entre el norte y el sur fue, desde la fundación de la villa, el Río Lerma. En aquel 1603 se denominó como valle de Salamanca a la parte norte, y de Santiago a la planicie del sur. También ocurrió que desde antes de la fundación, en 1600, cuando se inició eso que ahora llamamos "tramitología" para que la Corte autorizara la fundación de una nueva población de españoles se visualizó que el problema mayor era (irónicamente) la abundancia de agua que provocaba escasez. Me explico.

  La llanura del Bajío, en la parte de Salamanca, es la más baja de toda la región, son 1,718 metros sobre el nivel del mar los que se registran, hay la idea de que miles, cientos de miles de años atrás, esto que conocemos por Bajío era un lago, mismo que, con otros cientos de miles de años se fue evaporando y filtrando el agua. No digo que consumiendo pues no había ni población ni animales que lo llegaran a desecar, fue el paso normal del tiempo. Esta teoría está avalada con los trabajos de Kirchhoff. Es por eso que no es de extrañarnos que, a lo largo del siglo XVI hasta el XIX se viera un problema de abundancia y de escasez al mismo tiempo pues, siendo aquí el punto más bajo, lo que sobrevivía de aquel lago era justo lo que se conocía como La Charca, esta estaba en la parte nor-poniente, antes de la comunidad de Cárdenas hasta la Loma de Flores y San Vicente. 

  Lo primero que se marcó en la merced de fundación fue la de construir, a cargo de los fundadores una "saca de agua", el lugar se ubicó por el rumbo de lo que hoy es San Juan de la Presa, razón de su nombre Presa, pues allí se ejecutó esa saca que no era otra cosa que una presa, desde allí, con la tecnología del siglo XVII se enviaría el agua a través de unos canales que, con la fuerza de la presa, podrían irrigar la zona norte de Salamanca que regularmente estaba seca en el rumbo oriente, más o menos lo que hoy es Teckem, CFE, Iberdrola y Pemex. Pero la presa no funcionó.

  En cambio ocurrió que en el sur, en el valle de Santiago, la prosperidad fue tal que los recién llegados a vivir a Salamanca (muchos fundadores) prefirieron abandonar la villa e irse al valle del sur, pues allá el agua era abundante porque por allá las presas sí funcionaron, tanto la de Santa Rita como el llamado Brazo de Moreno y una más que se construyó del lado poniente, en el Cerrito. Del lado de Salamanca la prosperidad no llegó durante todo el primer siglo de su existencia, ya entrado el siglo XVIII fue cuando se logró llevar algo de agua y Cerro Gordo prosperó. Ancón tenía su propio arroyo, al igual que por el rumbo de Mendoza. Por la Charca se aprovechaba esa agua que se acumulaba en tiempos de lluvias, la hacienda de Santa Ana surgió.

   Comenzado el siglo XIX y más bien, comenzada la guerra de Independencia los problemas fueron totales, pues realistas e insurgentes se apoderaron de la región, y la agricultura se convirtió solamente de sobrevivencia y de auto consumo. Ya en la segunda mitad del XIX, con la implementación de las "cajas de agua" que aprovechaban las lluvias y los arroyos que entonces había, lograron finalmente grandes cosechas en ese rumbo norte de Salamanca.

  Sería hasta mediados del siglo XX que con mayores conocimientos y mejores máquinas se trazó y ejecutó el Canal de Coria, el cual se volvió la arteria por la cual se lleva agua a la zona en donde, tradicionalmente no había... solo que, luego de una década de funcionamiento del canal, con el crecimiento de población en el Bajío y el elevado consumo de agua, los mantos freáticos bajaron y con ellos volvió, una vez más la escasez de agua a la región.

  Es así como, en ocasiones vemos gran abundancia de agua por el canal, en otras una terrible falta del líquido...




















No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada