Mostrando entradas con la etiqueta Robo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robo. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de septiembre de 2011

La restitución de la corona robada al Señor del Hospital en Salamanca.

Seguramente te enteraste que el año pasado, además de haber celebrado el 30 de marzo (2010) el 450 aniversario de la llegada del Cristo del Señor del Hospital, sucedió que el 9 de agosto de ese mismo año la corona que durante muchos años portaba el Cristo fue robada. De lo que sucedió después, de que si fueron detenidos sospechosos o culpables nada se supo, lo que si se supo fue de la movilización que a lo largo de un año los fieles de la zona tuvieron para colectar los fondos necesario para reponer la corona. A raíz de lo sucedido se especuló mucho sobre la antigüedad y valor de la pieza, hubo quien se atrevió a decir y publicar que la corona tenia casi la misma antigüedad que el Cristo, incluso hubo quién dijo que casi 500 años tenía, aseveraciones por demás exageradas y absurdas.

Recientemente apareció un libro que publica la Presidencia Municipal de Salamanca en la que se hace, por primera vez, un estudio profesional de la historia de la fundación de esta ciudad. Son muchos los datos que hemos encontrado en él, pero ahora nos enfocamos a uno en específico, el que aclara la antigüedad que la corona del Cristo del Señor del Hospital tiene: 233 años al día de su robo.

La historiadora, Monserrat García Rendón, tiene a bien ofrecernos un capítulo que habla sobre las cofradías que en Salamanca se formaron en el siglo XVI y XVII, allí menciona sobre la existencia de una de esas cofradías que tenía por sede la Capilla de la Asunción, templo que en la actualidad conocemos como El Expiatorio y que para entonces, 1777, se le denominaba Santuario del Señor del Hospital. La cofradía se llamaba La Preciosa Sangre de Cristo y su mayordomo era José Leonicio.

"(...) José Leonicio yndio descendiente de los que fundaron la Iglesia y Santuario del Señor del Hospital de esta villa (...) he sido seis años mayordomo contados desde el año setenta y cinco para el de setenta y seis en el que pinte la Yglecia con la aprobacion del Sr. Cura D. Pedro fernandes de Agreda. El siguiente en que tambien lo fui se le hizo al Señor una corona de oro. En el tercero trate de entarimar la Iglesia.Y fui en persona a Ucareo a que se cortaran las vigas y tablas. Y en el cuarto fue cuanto tuvo efecto dho entarimado y en el mismo se hicieron Albas, manteles, Amitas, purificadores (...) (Archivo Parroquial del Señor del Hospital. Varios, paquete: Cofradías, juicios y peticiones, año de 1783). (1)

Fuente:

1.- García Rendón, Moserrat. Génesis de una villa y su parroquia. Salamanca siglos XVI-XVII. Presidencia Municipal de Salamanca, Administración 2009-2012. Salamanca, 2011.

lunes, 16 de agosto de 2010

Dos pinturas del siglo XVIII sobre San Agustín en su templo de Salamanca

Para adquirir una apenas ligerísima idea del valor que las ideas de san Agustín tuvieron en la humanidad, especialmente en el mundo Católico, leemos lo siguiente: “La iconografía suele representar a san Agustín con u libre en la mano y con el corazón inflamado: el libro representa la ciencia; el corazón en llamas, el amor. Amor y ciencia fueron en Agustín bienes inseparables. Además de ser doctor de la Iglesia ha sido llamado “doctor universal” y “doctor de la Gracia”. Su influencia en el campo de la religión es tan extraordinaria como el de su filosofía y la política…” (1)


Hace algunos meses, seis para ser precisos, fueron entregadas tres obras totalmente restauradas que forman parte del patrimonio artístico que el templo de San Agustín de Salamanca tiene. Quizá, dado el lamentable acontecimiento del robo que sucedió en el otro templo salmantino, El Santuario del Señor del Hospital, la visita a la sacristía se vuelva aun más restringida y no podamos admirar directamente estas manifestaciones artísticas que nos invitan a la reflexión.


En la numerosísima obra de san Agustín aparecen continuamente frases que nos impactan por su sencillez y profundidad, de ellas hay dos que, en lo personal me parecen de una fortaleza única:


No busques que dar, date a ti mismo.


La medida del amor es el amor sin medida.


“La iconografía clásica nos ha acostumbrado a imaginarnos a Agustín con un rostro de facciones occidentales, báculo y la mitra y hábito pontifical. Sin embargo, este retrato no es fiel a la realidad. Agustín era africano; había nacido el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste, hoy Souk Ahras, pequeño núcleo urbano de Numidia, la cual corresponde casi por completo a la actual Argelia. Era pues, de raza bereber, aunque ciudadano romano. Su mismo apellido, Aurelius, demuestra que sus antepasados habían adquirido la ciudadanía romana después del edicto de Carcalla del año 212”. (2)


Pararnos frente a estas dos pinturas que aquí te comparto y las varias que en el recinto agustino de Salamanca existen es adentrarnos a la profundidad del tema espiritual y a la representatividad que cada cuadro encierra y que nos muestra facetas de la vida del Obispo de Hipona. El verlo en una biblioteca en donde los ángeles del cielo acomodan su obra nos da fe de lo mucho que él escribió y que le dio un lugar especial en la historia del Catolicismo, ubicándolo dentro de los cuatro doctores de la iglesia más importantes de un total de 33 que obtuvieron el título.


Ambrosio, Jerónimo, Gregorio, son ellos los otros tres de los cuatro pilares de los que, en buena medida, se asienta la filosofía de la Iglesia y, como San Agustín de Salamanca es una clara muestra iconográfica de estos valores, vemos en las pechinas del templo, el retrato de estos cuatro doctores, ellos te los compartiré próximamente. Ahora sigamos disfrutando de estos lienzos.


La idea de María, su Inmaculada Concepción y la Virginidad, es una idea que a lo largo de su vida va desarrollando a profundidad. Leemos en el Sermón 188 de san Agustín: “…Celebramos; pues, con gozo el día en que María dio a Luz al Salvador, la casada, al creador del matrimonio; la virgen, al príncipe de las vírgenes; ella virgen antes del matrimonio, virgen en el matrimonio, virgen durante el embarazo, virgen cuando amamantaba…”


Y dentro de la explosión de ideas en torno a María, san Agustín la incluye como principio y fin de la misma tierra. En el Sermón 189 encontramos que “…maravilloso fue su nacimiento. ¿Qué hay más maravilloso que el parto de una virgen? Concibe y es virgen; da a Luz y sigue siendo virgen. Fue hecho de aquella a la que el hizo; le aportó la fecundidad sin quitarle la integridad. ¿De dónde procede María? De Adán. Y Adán ¿de dónde? De la tierra. Si Adán procede de la tierra y María de Adán, también María procede de la tierra. Si María es tierra, reconozcamos lo que cantamos: la verdad ha brotado de la tierra…”


Y san Agustín explota dándonos una reflexión que en intensa poesía nos invita a reflexionar, especialmente a los creyentes, especialmente a los que vivimos en esta parte del Bajío y que fuimos agredidos al ver profanado el recinto en donde el Cristo Negro del Señor del Hospital es venerado, hace precisamente una semana.


TARDE TE AMÉ


Tarde te amé, belleza infinita tarde te amé, tarde te ame belleza siempre antigua y siempre nueva!


Y supe, Señor que estabas en mi alma y yo estaba fuera, así te buscaba mirando la belleza de lo creado.


¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.


Señor tu me llamaste, tu voz a mi llegó, curando mi sordera con tu luz brillaste cambiando mi ceguera en un resplandor,

¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.


Tú estabas conmigo, mas yo buscaba fuera y no te encontraba, era un prisionero de tus criaturas, lejos de Ti.


¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.


Hasta mí, ha llegado el aroma de tu gracia, por fin respiré, Señor yo te he buscado, siento hambre y sed, ansío tu paz.


¡Tarde te amé belleza infinita, tarde te ame, tarde te ame, belleza siempre antigua y siempre nueva!.


Es mucho el arte que podemos ver en Salamanca, solo que, ahora que tenemos los medios de comunicación adecuados para difundir las joyas que aquí se guardan nos encontramos en el momento justo de cerrar puertas, de ver a nuestro rededor quién viene y con que intención viene. Es lamentable que los recintos sacros hayan sido también ya violentados, esto nos limita en mucho el gusto por admirar las artes, por entender los simbolismos que allí se encierran… ha pasado una semana de que el recinto del Señor del Hospital fue ensuciado. En Salamanca eso nos duele.


Fuente:


1 y 2. Ghilardi Agostino. San Agustín. Colosos de la Historia. Promociones Editoriales Mexicanas. México, 1981.


Si te interesa el tema de los Doctores de la Iglesia y la idea de la Purísima Concepción, entra aquí:

Descargar - Iconografía de los Padres de la Iglesia en torno a la ...


Un estudio de representaciones medievales en La Ciudad de Dios de San Agustín, está aquí:


http://www.raco.cat/index.php/Dart/article/viewFile/100051/150834




viernes, 13 de agosto de 2010

Entendamos muy bien lo sucedido en Salamanca, eso fue un sacrilegio.

Sacrilegio


(Del latín Sacrilegium, robar un templo, de sacer —sagrado— y legere —hurtar, robar—).


Por sacrilegio se entiende generalmente la profanación o trato injurioso de un objeto sagrado. En un sentido más amplio, se podría considerar sacrilegio cualquier desafuero contra la integridad y pureza de la religión.


Los teólogos están básicamente de acuerdo en considerar sagrado aquello, y solamente aquello que, mediante ceremonia pública y por mor de costumbre divina o eclesiástica, está destinado a ser instrumento de la adoración a Dios. El punto clave es que en ello debe intervenir una autoridad pública; la iniciativa particular, no importa cuán ardiente sea su devoción o encomiables sus razones, no basta. Atribuir a un objeto un carácter sagrado es un acto jurídico, y como tal es competencia del la potestad gobernante de la Iglesia.


Es ya una costumbre distinguir la existencia de tres clases de sacrilegio: personal (contra las personas), local (contra los lugares) y real (contra las cosas, res). Santo Tomás nos enseña (Summa, II-II, Q., xcix) que personas, lugares y objetos se vinculan respectivamente a una clase diferente de santidad. Por ello, la irreverencia que se pueda mostrar hacia cualquiera de estas categorías es específicamente distinta de la manifestada hacia las otras dos. Suárez (De Religione, tr. iii, 1-3) no encuentra esta división demasiado lógica, pero la acepta por ser acorde con los cánones.


Sacrilegio personal. Un sacrilegio personal significa comportarse de una manera tan irreverente con una persona sagrada que, ya sea por el daño físico infligido o por la deshonra acarreada, viola el honor de dicha persona. Este tipo de sacrilegio puede cometerse principalmente de tres maneras:


- Poniendo las manos violentamente sobre un clérigo o un religioso. Esto constituye una infracción de lo que se conoce como privilegio del canon (privilegium canonis), y se castiga con pena de excomunión.


- Violando la inmunidad eclesiástica, en la medida en que ésta existe aún. Los clérigos, antiguamente, estaban exentos de la jurisdicción de los tribunales laicos (privilegium fori). El sentido, por lo tanto, es que todo aquel que, a pesar de esta exención, les arrastre ante un tribunal de una manera distinta a la estipulada en los cánones, sea culpable de sacrilegio y excomulgado.


- Pecando, en cualquier manera que sea, contra el voto de castidad aquellos que se han consagrado a Dios, es decir, quienes hayan tomado las sagradas órdenes (en la Iglesia Latina) y los religiosos, incluso aquéllos que hayan hecho los votos simples, si éstos son perpetuos. La opinión mayoritaria entre los moralistas es que no se incurre en esta falta si se viola un voto de castidad hecho en privado. La razón de esto parece estar en que, a pesar de que sí hay ofensa contra Dios Todopoderoso, dicho voto, al carecer del reconocimiento y la aceptación de la Iglesia, no convierte al individuo, formalmente, en una persona sagrada; es decir: no hace que dicha persona pueda considerarse jurídicamente destinada a ser instrumento de veneración. Es obvio señalar que se considerarán igualmente culpables del pecado de sacrilegio quienes sean cómplices de las personas sagradas en la comisión de este tipo de pecados, aunque sean laicos.


Sacrilegio local. Se considera sacrilegio local la violación de un lugar sagrado. Por lugares sagrados se entiende no solamente las iglesias –aunque no estén consagradas, sino únicamente bendecidas-, sino también los oratorios públicos y los cementerios canónicamente establecidos como lugar de enterramiento de los fieles. Por lo general en este apartado se distinguen cuatro categorías:


- El robo de objetos que se hallen en el interior de los templos, especialmente si son propiedad de éstos.


- La violación de la inmunidad que se reconoce a los lugares sagrados, en la medida en que ésta prerrogativa se mantiene en nuestros días. Debe observarse que en este contexto el término “lugar sagrado” debe entenderse en un sentido más amplio que el que se indicó anteriormente, pues no sólo se refiere a iglesias, capillas y cementerios, sino que también incluye los palacios episcopales, los hospitales erigidos por la autoridad episcopal que tengan una capilla para celebrar la Santa Misa, y también a la persona del sacerdote mientras está celebrando. A todos estos elementos les estaba conferido el derecho de asilo, cuya violación se considera sacrilegio.


- La comisión, dentro de un recinto sagrado, de algún acto pecaminoso por el cual se considere que, conforme a lo que establece la ley canónica, el lugar queda mancillado. Estos actos son: el homicidio; cualquier derramamiento de sangre por cuya magnitud el daño ocasionado pueda considerarse como una grave ofensa; cualquier delito contra la castidad (incluidas las relaciones conyugales tenidas sin necesidad); el enterramiento en la iglesia o recinto sagrado de una persona no bautizada o de alguien que ha sido excomulgado, bien nominalmente o porque notoriamente haya quebrantado el privilegio del canon.


- La ejecución de ciertos actos que, sean o no pecados, resultan incompatibles, por su propia naturaleza o por lo dispuesto en las leyes, con el comportamiento que se debe mantener en el lugar. Por ejemplo, usar una iglesia como establo o mercado, o como sala de banquetes, o como corte judicial para dirimir en ellas cuestiones meramente seculares.


Sacrilegio real: El sacrilegio real es la injuria hacia cualquier objeto sagrado que no sea un lugar ni una persona. Este tipo de sacrilegio puede cometerse, en primer lugar, administrando o recibiendo los sacramentos (o, en el caso de la Eucaristía, celebrando) en estado de pecado mortal, y también cuando se hace el escarnio consciente y notorio hacia la Sagrada Eucaristía se considera el peor de los sacrilegios. Asimismo se considera sacrilegio real la vejación de imágenes sagradas o reliquias, el uso de las Sagradas Escrituras y objetos litúrgicos para fines no sacramentales, y también la apropiación indebida o el desvío para otros fines de bienes y propiedades (muebles o inmuebles) destinados a servir a la manutención del clero o al ornamento de la iglesia. A veces se puede incurrir en sacrilegio al omitir algún elemento necesario para la adecuada administración de los sacramentos o la celebración de la Eucaristía, como, por ejemplo, diciendo la Misa sin las vestiduras sagradas.


Fuente:


SLATER, Manual of Moral Theology (New York, 1908); RICKABY, Moral Teaching of St. Thomas (London, 1896); BALLERINI, Opus theologicum morale (Prato, 1899); D'ANNIBALE, Summula theologi moralis (Rome, 1908); SPELMAN, The History and Fate of Sacrilege (London, 1888).


JOSEPH F. DELANY

Transcrito por Douglas J. Potter

Dedicado al Sagrado Corazón de Jesús

Traducido por Alejandra González Bonilla


Tomado del sitio electrónico de la Enciclopedia Católica.


http://ec.aciprensa.com/


Bendito sea Dios.

Bendito sea su Santo Nombre.

Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre.

Bendito sea el Nombre de Jesús.

Bendito sea su Sacratísimo Corazón.

Bendito sea su Preciosísima Sangre.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.

Bendita sea la Incomparable Madre de Dios la Santísima Virgen María.

Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.

Bendita sea su gloriosa Asunción.

Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre.

Bendito sea San José su casto esposo.

Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.




jueves, 12 de agosto de 2010

El sacrílego robo de la corona del Señor del Hospital

Suele suceder que hasta que los problemas nos afectan es cuando les tomamos importancia. Tal es el caso de lo sucedido hace apenas 72 horas aquí en Salamanca: el robo de la corona al Señor del Hospital, que una vez sabida la desagradable noticia, nos damos cuenta del enorme problema que el robo de arte sacro ha generado en México. Sí, una calamidad más nos afecta. Sabemos del narcotráfico, lo vemos, lo sentimos, de eso da puntual cuenta la prensa escrita, la hablada y la televisada. El robo de arte sacro, a decir de la PGR, ocupa ya el segundo lugar, luego del narcotráfico, en nuestro país y si eso ocurre es porque en él hay fuertes sumas de dinero.


Apenas hace poco, doce días antes del robo, en la ciudad de México esto era lo que se decía: La Arquidiócesis de México demandó la tipificación del robo de arte sacro como "delito grave" en la legislación, para contribuir a desalentarlo, y reconoció la labor realizada por la Procuraduría General de la República (PGR) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el mayor rescate de obras de arte sacro y piezas prehispánicas en los años recientes”. (1)


Ya desde años anteriores aparecía en la prensa nacional sobre robos, especialmente en los estados de Puebla y Tlaxcala, lugar de gran abundancia de obras artísticas del siglo XVI y XVII, en donde los ladrones, “sobre pedido” realizaban los robos, esto para no arriesgar nada, sabiendo que una pintura o escultura de tales características solo interesarían a un coleccionista, especialmente a uno que pueda afrontar la suma de dinero que ese tipo de obras llegan a costar en el mercado negro. Apenas en junio del 2009 en Michoacán, lugar que se vio fuertemente afectado por el robo de arte sacro pusieron los focos rojos sobre la problemática.


En La Jornada de Michoacán del 22 de junio de 2009 se publicó que “Esa laxitud en la legislación mexicana permitió que el robo de arte sacro se convirtiera en la segunda actividad delictiva con mayores ganancias en el territorio nacional, después del narcotráfico, pues solamente en el sexenio de Vicente Fox, según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se registró la pérdida de 964 objetos religiosos extraídos de un universo de 19 mil edificios sacros, de los cuales se recuperaron 190 sin contar las 10 mil 485 piezas prehispánicas sustraídas de los casi 35 mil sitios arqueológicos nacionales. La Procuraduría General de la República (PGR) informó que en el mismo lapso de tiempo se iniciaron 192 averiguaciones previas sobre el tema de las cuales se resolvieron 175, y se estima que sólo el 10 por ciento de las piezas robadas son recuperadas”. (2)


Al comenzar este mes de agosto, se daba cuenta, también en la prensa nacional, que unos ladrones especializados en arte sacro habían sido capturados en la ciudad de México junto a las obras “pedidas” por coleccionistas


Pero si hay rateros profesionales que han encontrado en el arte sacro la fuente de su latrocinio, peor aun, de sus sacrilegios, es porque hay los compradores. En una interesante nota que publicó El Universal en junio de 2008, se daba cuenta de que estas obras robadas iban a dar a los Estados Unidos, lo dice de esta manera: “En los estados de Arizona, California, Nuevo México y, en menor medida, Texas, se da un mercado con gran interés por el arte religioso mexicano. No tengo pruebas, pero entre muchos ricos estadounidenses –sajones- es una moda el Mexican Ranch Style, y es una paradoja: odian a los mexicanos que se brincan para ir a trabajar allá, pero adoran la cultura mexicana. Se construyen sus casas como las del siglo XVIII o del XVII mexicanos, y para que sean más increíbles necesitan objetos originales, no copias. Esa gente exige cuadros originales. Eso no quita que mucha gente del propio México los compre”. (3)


Fue en septiembre del 2009 en una reunión celebrada en Guadalajara con distintas autoridades de países latinoamericanos preocupados en la conservación de arte y avalados por la UNESCO y se dijo:”… que hoy es un momento clave para reflexionar en torno a las estrategias que favorezcan la incorporación de nuevas visiones patrimoniales y el desarrollo de mecanismos gubernamentales y de la Iglesia, para la protección, registro, capacitación y conservación de los artículos religiosos”. (4)


Desafortunadamente esto entra ya en el pasado, en el “hubiera”. Lo sucedido en Salamanca nos debe llevar a una profunda reflexión a pensar y sobre todo, a planear las estrategias adecuadas para que este tipo de cosas no sucedan. Si los valores cívicos, morales se ven ya perdidos, con esto vemos que nada detiene el interés de ciertas personas por hacerse de dinero de la forma más fácil y ruin: robando.


Y si a esto le agregamos el concepto de lo que es un sacrilegio, es decir, una profanación a algo que va mucho más allá del valor que en pesos y centavos puedan tener las cosas, esta vez se está robando algo que pertenece a la conciencia, al respeto, a lo sagrado, a algo que es intangible y que por lo tanto difícilmente podrá ser reemplazado.


Si te interesa leer las notas completas, entra aquí:


1.- La Jornada, 28 de julio, 2010.

http://www.jornada.unam.mx/2010/07/29/index.php?section=cultura&article=a03n3cul


2.- La Jornada de Michoacán, 22 de junio, 2009.

http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2009/06/22/index.php?section=cultura&article=020n1cul


3.- El Siglo de Torreón, 28 de junio, 2008

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/360971.el-robo-de-arte-sacro-de-lo-amateur-a-lo-prof.html


4.- El Informador. Guadalajara, 29 de septiembre, 2009.

http://www.informador.com.mx/cultura/2009/141621/6/unesco-pide-leyes-eficaces-contra-saqueo-de-arte-sacro-en-mexico.htm