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jueves, 19 de abril de 2012

El ex convento de San Agustín: sus variados usos a lo largo del tiempo.

De todo ha funcionado el ex convento agustino de Salamanca, creado en sus enormes dimensiones con la idea de albergar la Universidad Agustiniana de Salamanca, proyecto que nunca se realizó, como quiera, pudo llegar a ser Colegio, pero luego debido a la desamortización, hasta allí llegó, luego resistiría, como en todo el Bajío, los atropellos de uno y otro bando (realista e insurgentes) para luego de un cuarto de siglo de consumada la Independencia, caer en total desuso pero, a consecuencia de las Leyes de Reforma y la pérdida de todas las propiedades que la Iglesia tenía, el claustro mayor del convento en Salamanca encuentra un uso: convertirse en cárcel. La que vemos en la fotografía de 1901 es el acceso a la penitenciaría.

Y ahora a quienes vemos es al Alcaide y todo el aparato burocrático que allí existía, la foto fue tomada, según vemos en el calendario de la izquierda, el 13 de septiembre de 1901. Había pasado casi medio siglo de la histórica visita del Emperador Maximiliano a la cárcel de Salamanca, visita en la cual el Emperador obsequió 50 pesos para mejoras del inmueble, específicamente para los sistemas de ventilación.

Entrado el siglo, el ex convento agustino tenía no solo una, sino dos funciones, en el claustro mayor, como ya lo vimos, funcionaba la Penitenciaría; en el menor era la Escuela de Artes y Oficios la que se había instituido.

Pero el recinto también cumplía con funciones sociales, pues en 1926 sirvió de albergue para los damnificados de la inundación, cosa que no sucedió en la ocurrida en 1912, pues el ex convento servía como base de las tropas, según el momento, de los grupos revolucionarios. Carrancistas en 1912-1913, villistas en 1914.

Vemos aquí que dentro del ex convento había una imprenta. Me atrevería a pensar que era la de la escuela de Artes y Oficios, quizá era la que respaldaba a la que había en Guanajuato... ¿o era esta la Imprenta del Colegio de Artes y Oficios de Guanajuato que se localizaba en Salamanca? habría que verificarlo.

Un pequeño huerto y un pozo se localizaban en el claustro mayor, la foto es de principios del siglo XX pero no tiene fecha específica.

Quizá podría ser este uno de los maestros Araujo en una de sus clases en el claustro menor, el que en la actualidad ocupa la Casa de la Cultura de Salamanca.

Una escena que nos es familiar a muchos y que no ha cambiado en nada al paso de los años. Esta fotografía si cuenta con una fecha, fue tomada en 1943, cuando en Salamanca se estaban formalizando los actos de una supuesta compraventa de terrenos, que en realidad fueron una expropiación, para ubicar allí la Refinería... casualidades de la vida es ver que para el año 2000 Pemex entra en el programa de Adopta una Obra de Arte y se hace cargo del rescate del recinto agustino.

Los talleres de la cárcel se encontraban, como lo vemos en la foto, en los pasillos. El recinto es usado en la actualidad por el Gobierno del Estado de Guanajuato como Centro Estatal de las Artes.

Alguna vez hubo un jardín allí, sin palmeras, como las que hay en la actualidad...

Y en la inundación de 1957 el claustro mayor sirvió también como refugio para los damnificados.

Durante una buena cantidad de años el ex convento agustino sirvió como Escuela Primaria Pública, eso en el claustro menor y fue la sede de la primera preparatoria que hubo, la oficial de la Universidad de Guanajuato, que estaba en la planta alta del claustro mayor. Fue también residencia, pues don Carmelo Servín vivió algunos años allí. Y la funeraria del Sindicato Petrolero también se ubicó durante algún tiempo en ese espacio (dato por verificar). Es decir, de todo, de todo ha habido en el ex convento de San Agustín de Salamanca.


sábado, 3 de diciembre de 2011

Un detalle encontrado en la Parroquia Antigua de Salamanca, Guanajuato.

Estamos, una vez más, frente a la Parroquia Antigua, el segundo templo que, arquitectónicamente, es el más interesante, luego del de San Agustín. Se le denomina como Antigua debido a que desde la fundación de la villa hasta la primera década del siglo XX fue el templo principal, luego quedaría oficialmente como Templo de la Santísima Trinidad, pero, con ese nombre, nadie lo conoce, todos seguimos nombrándolo con el nombre tradicional: Parroquia Antigua.

Hasta la fecha no se ha hecho, que yo sepa, un estudio a profundidad del templo desde el punto de vista arquitectónico, cosa un poco difícil de desarrollar dado que sus nichos están vacíos, se dice que nunca se colocaron en ellos imagen alguna. El nombre original del templo fue el de San Bartolomé, debido a que la villa fue fundada bajo su patronazgo, quizá su imagen sería colocada en el nicho central, pero, a sabiendas que la veneración original en Salamanca, antes de ser villa era hacia Nuestra Señora de la Asunción, tal vez era esa advocación la que iría en el mencionado nicho. En los laterales tal vez iría, como era la tradición, San Pedro y San Pablo, será interesante deducir quienes pudieran haber sido representados en los otros seis nichos. Datos no hay.

El templo, se dice, fue construido de 1630 a 1690, sesenta años que tardó su construcción nos muestra claramente que no había recursos en la villa, eso lo sabemos bien, pues no fue hasta casi finalizar el siglo XVII que las construcciones se comenzaron a relazar en una forma más rica debido a que fue hasta ese entonces que la industria textil se instaló en el lugar, por ende los recursos comenzaron a fluir. De la autoría de tan soberbia fachada no tenemos el dato, como quiera mantiene todo el estilo de la época.

Vemos una ornamentación profusa, columnas del tipo estípite ricamente decoradas con frutos, notamos ya ese mestizaje que se dio; aparecen granadas y uvas; los pelícanos son seis y de los rostros que allí están son un buen número: treinta y cuatro.

El arquitecto encargado de la obra, de nombre desconocido, trajo, seguramente, canteros de algún sitio próximo, quizá Querétaro; ese dato tampoco lo conocemos. La piedra se trabajó con precisión, los rostros se elaboraron artísticamente y con conocimiento del oficio, se concluyó una hermosa fachada pero, tal vez la falta de recursos impidió que se terminara por completo. Solo se terminó la primera parte de la torre oriente. Entraría luego el siglo XVIII y los ojos se pondrían en el templo de San Agustín en donde ya se contaba con un recinto concluido más grande e imponente.

Incluso la fachada lateral de la Parroquia fue ricamente decorada. Pero hubo un detalle, un detalle que ha pasado casi inadvertido a nuestros ojos: las ventanas octagonales de la fachada principal.

Esta es la ventana del lado derecho (oriente), vemos claramente que se mantiene el trabajo de cantera bien elaborado y preciso. Las hojas de acanto, dentro de su rebuscada sencillez aparecen dispuestas en forma de cruz... o de los cuatro rumbos, si es que queremos mantener la idea de los antiguos mexicanos. Hasta aquí todo embona, en cuanto a habilidad artística se refiere.

Al ver la ventana del lado izquierdo (poniente) notamos un brusco cambio en cuanto a definición en las hojas, esto nos indica que esos hábiles canteros ya habían partido de la villa de Salamanca y esos detalles finales se los dejaron a los locales, los cuales, dado que estamos en una zona totalmente llana en donde la piedra existente es el tezontle, la habilidad en la talla de cantera era, practicamente, nula.

Al hacer un acercamiento a la parte alta del lado derecho vemos el trabajo fino y bien elaborado.

En cambio, en la misma posición, pero del lado izquierdo vemos como ya la interpretación que se dio fue una un tanto cuanto primitiva. Bien podemos entender aquí que la construcción de ese templo había sido casi abandonada y jamás sería finalizado.

Si te interesa leer más sobre su historia, entra aquí.