lunes, 29 de agosto de 2011

San Bartolomé Apóstol, ¿Segundo santo patrono de Salamanca?

El pasado miércoles 24 de agosto fue el día de San Bartolomé Apóstol, al que también se le llamó Natanael y cuyos atributos son el cuchillo, debido a que fue martirizado arrancándosele la piel. Debido a ésto, cuando se dio la evangelización en la Nueva España, se buscó la manera de darles a las celebraciones que los antiguos mexicanos tenían un valor dentro de las festividades Católicas, esto con el fin de hacer esa evangelización más fácil. Se encontró una similitud con el sacrificio practicado durante la fiesta de Xipe Tótec, en el mes denominado: Tlacaxipehualitzli.

Salamanca, la villa de, fue fundada, bien lo sabemos, el 1 de enero de 1603. Meses antes, el 16 de agosto de 1602, el virrey Martín Enríquez de Almanza, conde de Monterrey otorga la Licencia y Mercedes en la que se estipula, entre otras cosas que "...en nombre de la dicha villa de Selaya en la parte y lugar donde se a de hazer la saca del agua del dicho río que es donde llaman el Rincon de Alonzo Hernandes junto a Summutaro y por nuebo nombre que se le dio el Rincon de San Bartolome..."(1). Es aquí, en este documento, donde vemos por primera vez mencionado a San Bartolomé, hay quien dice que es debido a que el español, avecindado en Irapuato, que hizo los trámites par que se otorgara el permiso de una nueva fundación llevaba el nombre de Bartolomé, efectivamente, nos referimos a Sánchez Torrado, fue esa la razón de asignar al apóstol como santo patrono. Será bueno anotar que ese sitio al que se refiere como el Rincón de Alonzo Hernandes, seguramente era propiedad de Alonso Hernández Romero, uno de los españoles que aparece en el acta de fundación de la ciudad.

Yo me atrevo a pensar otra cosa, algo más real y auténtico. Dudo que alguien quisiera congraciarse con Sánchez Torrado ya que ni título ni nobleza ostentaba. Sabemos muy bien de la complicada y barroca burocracia que existió a lo largo de la Colonia, acabamos de ver que fue el 16 de agosto cuando el virrey otorgó la Licencia y las Mercedes, es decir, que fue el 16 de agosto que el virrey autorizó la fundación de una nueva villa, ese permiso seguramente llegó a las manos de Sánchez Torrado una semana después, justo el día de su Santo, San Bartolomé, el 24 de agosto de 1602... esta es una posibilidad que podemos sustentar al saber que en esos años antes que cualquier otra cosa estaba la Religión, en muchas ocasiones no se marcaban fechas con número de día y mes, sino lo que el calendario litúrgico señalaba.

Los santos que más se celebraban en ese inicio del siglo XVII eran los cuatro Evangelistas, los doce Apóstoles, Los Cinco Señores y los Padres Fundadores de las órdenes establecidas en la Nueva España. La fecha en que el virrey da la autorización para que se funde la villa de Salamanca es apenas un día después de una de las festividades más importantes de mitad del verano: la Asunción de María. A lo largo de la semana es decir, del 17 al 23 de agosto no hay ninguna festividad litúrgica de importancia hasta el día 24, día en que, de acuerdo a los cánones de conducta de la época, era misa obligatoria pues era un Apóstol al que se celebraba. Esto, creo yo, tiene mayor y mejor sustento que el pensar en los buenos actos e intenciones que pudiera haber tenido Bartolomé Sánchez Torrado.

Sabemos también que unos años antes de la fundación de la villa de Salamanca, 43 para ser exactos; había ya llegado la imagen del Cristo Negro, el que llegó con el nombre de Cristo de los Agonizantes y que ahora conocemos como Señor del Hospital, esto se dio en el año de 1560, el Cristo Negro llegó para quedarse en Salamanca cuando aun se llamaba Xidoó y llegó cuando aun existían algunos ligeros conflictos entre los distintos pueblos que habitaban la zona: otomíes, purépechas y chichimecas, al paso del tiempo el Cristo Negro quedó para el culto de los indios, mientras que, los españoles asentados ya en Salamanca tenían en su primitiva parroquia al que había sido nombrado como Santo Patrono de la villa: San Bartolomé.

Escribe Rojas Garcidueñas: "La villa de Salamanca crecía y, naturalmente, substituyó su primitiva parroquia, que sería de adobe y pequeña, por una construcción importante, suntuosa y de tales pretensiones, que parece haber sobrepasado las posibilidades de entonces y quedó inconclusa en partes secundarias y detalles de ornato" (2). Evidentemente que se refiere a lo que conocemos como Parroquia Antigua. Antes, en 1904, Pedro González escribió: "La actual parroquia quedó concluida en 1690, sin las torres que debe tener, pues quedó en el primer cuerpo la que existe en el mismo estado..." (3). Era esa la parroquia de la villa de Salamanca, era el lugar en donde se veneraba a San Bartolomé, el santo patrono y en el templo de Nuestra Señora, lo que ahora conocemos como Expiatorio, estaba el Cristo Negro que ya era conocido con el nombre de Señor del Hospital. Estamos hablando de la última década del siglo XVII.

Seguramente en el 1700 seguía, como siempre ha sido en nuestro país, una división social. Los indios teniendo acceso al sencillo templo del Hospital (el Expiatorio) y los criollos, pues para entonces españoles no creo vivieran en Salamanca, tenían su Parroquia. El Señor del Hospital para unos, San Bartolomé para otros pero, considerando que es en este siglo, ya el XVIII, que los agustinos decoran "el templo de San Juan de Sahagún (que) es, a no dudarlo, uno de los monumentos barrocos más notables del país; particularmente sus retablos, porque perteneciendo al estilo decorativo del siglo XVIII en el Bajío son, en varios sentidos, únicos y representativos tanto de la comunidad que los promovió -religiosos agustinos y sociedad criolla- como del momento histórico en que se construyeron..." (4)

No tengo el dato ahora de cuando la Parroquia de la villa de Salamanca dejó de serlo y por costumbre la gente siguió refiriéndose al recinto como la Parroquia, pero agregándole el título de Antigua, para entonces había ya una nueva Parroquia, esta fue la del Señor del Hospital; sin querer se dejó al Santo Patrono oficial en la "Antigua", consecuentemente su culto se fue olvidando paulatinamente, pero, si sangre llama a sangre, oro llama a oro, es decir, los ricos de la villa tenían ahora una sede ostentosa, rica, dorada y soberbia: el ya concluido templo de San Juan de Sahagún que, desde entonces era mejor conocido como el Templo de San Agustín.

"San Agustín fue fundado en 1609 por fray Diego de Ávila y por el obispo fray Baltasar de Covarrubias, habiéndose reedificado desde 1771 hasta 1810 por fray José de Ortega" (5). Es así que, a finales del siglo XVIII San Agustín lucía con el esplendor que todos lo conocemos actualmente y hay algo que, seguramente orilló aun más al olvido al Santo Patrono de la villa de Salamanca, esto fue la festividad del Padre Fundador de los Agustinos, San Agustín de Hipona.

La lógica nos lo dice, no podemos tener tantas fiestas en tan solo una semana, el templo donde se encontraba la imagen de San Bartolomé había sido degradado. El culto al Señor del Hospital seguía creciendo en su recinto que ahora era Parroquia y la exuberancia de San Agustín atraía más y más fieles, la fiesta del 24 de agosto a San Bartolomé se apagaba y relucía dentro del ornamento que sigue siendo hoy día la joya del barroco novohispano, la del 28 de agosto a San Agustín... tan solo 4 días de diferencia. Esa, esa es mi teoría del por qué nos hemos ido olvidando que el Santo Patrono oficial de Salamanca es el Apóstol San Bartolomé.

Fuentes:

1.- Licencia y mercedes otorgadas en 1602 por el virrey conde de Monterrey para la fundación de la villa de Salamanca. Apéndice 1. José Rojas Garcidueñas. Salamanca, recuerdos de mi tierra guanajuatense. Editorial Porrúa. México, 1982.

2.- Rojas Garcidueñas, José. Salamanca, recuerdos de mi tierra guanajuatense. Editorial Porrúa. México, 1982.

3.- González, Pedro. Geografía Local del Estado de Guanajuato. Ediciones la Rana. Guanajuato, 2004.

4.- De Santiago Silva, José. El templo agustino de San Juan de Sahagún en Salamanca. Ediciones la Rana. Guanajuato, 2004.

5.- González, Pedro. Op cit.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Cría fama y échate a dormir. La contaminación en Salamanca

La semana pasada regresé a Salamanca luego de varios meses de ausencia, venía de México pero nunca me ha gustado llegar a la Central de Autobuses, prefiero llegar al centro, es por eso que regularmente tomo el autobús directo a Celaya y allí transbordo al que va a Santa Cruz de Juventino para tomar luego uno más que me dejará, efectivamente en el centro de Salamanca. Esa me parece una ruta más agradable, más auténtica. En ella vamos viendo el espléndido campo del Bajío, esa zona rural que nos saca del ajetreo que es la Carretera 45 y su Corredor Industrial.

Así pues, íbamos pasando por el rumbo de El Divisador cuando se nos presenta este panorama. Obvio fue que lo primero que pensé era lo excesivamente contamiando que estaba Salamanca ese día, cosa que no era así, era solo una enorme nube que estaba descargando agua por el rumbo de Irapuato, desde donde la estaba viendo parecía que la Rufianería estaba en un álgido momento escupiendo toneladas de contaminantes.

Estas imágenes bien nos pueden llevar a hacer una profunda reflexión en torno a aquella consabida frase, a ese refrán popular que es sabiduría pura que dice aquello de que "cría fama y échate a dormir"...



martes, 23 de agosto de 2011

Dibujo de San Juan de Sahagún en el Convento de San Juan Evangelista, Culhuacán, Distrito Federal.

La idea en este blog es la de incluir todo lo relacionado a Salamanca y su región circunvecina, solo que esta vez nos vamos un poco más lejos, hasta la ciudad de México, a uno de los conventos más antiguos fundados por los agustinos, el de San Juan Evangelista que se localiza justo en las faldas del cerro de la Estrella, lagar en donde se realizaba la ceremonia del Fuego Nuevo y que en la actualidad es la célebre representación de Semana Santa en Iztapalapa. La razón que tengo de incluir estas tomas es una asociación de ideas, una, la de estar en un recinto agustino, la otra que el personaje que vemos en el estupendo dibujo, característico de la pintura del siglo XVI en los templos y conventos de la Nueva España; es justamente San Juan de Sahagún, el mismo al que fuera dedicado el templo y convento aquí, en Salamanca, Guanajuato.

En el siglo XVI solamente dos conventos se edificaron en la Nueva España, este fue el segundo de ellos, de allí su importancia. Estuvo abandonado durante una buena cantidad de años y fue apenas hace poco tiempo que se restauró. Existe en sus corredores una buena cantidad de excepcionales pinturas que, como se estilaba, usando solamente el negro, retratan los pasajes de la vida de Nuestro Señor, así como varios santos, especialmente los agustinos, como es el caso de San Juan de Sahagún, el cual vemos del lado izquierdo y al fondo una escena de la Adoración de los Reyes. El Ex convento de San Juan Evangelista en Culhuacán es un lugar hermoso que bien vale la pena aprovechar una visita a la ciudad de México para conocerlo.

(Si te interesa conocer más sobre este sitio, proximamente en el blog hermano El Bable, http://vamonosalbable.blogspot.com, haremos un artículo más completo.)

lunes, 22 de agosto de 2011

Las Luminarias, las Pléyades, el Tianguis...

Hace apenas una semana escasa publiqué las fotos que ahora estamos viendo, pero sin acercamientos, como lo hago ahora, para mostrar la ubicación de las Siete Luminarias del valle de Santiago, así como el cerro del Culiacán, lugares que, debido a lo despejado del día, pude captar desde los 10 mil metros de altura por donde pasaba el jet. En ese artículo me llegó un comentario que decía que, las historias urbanas cuentan que las Siete Luminarias tienen la misma posición de las Pléyades, esto me hizo pensar en algunos conceptos que ahora te presento. Le agradezco al arquitecto Antonio Silva Talavera que me haya ayudado a identificar cada una de las 8, no 7, luminarias:

1.- Hoya de Álvarez.
2.- Hoya de Cíntora
3.- Hoya de Solís
4.- La Alberca
5.- Hoya Blanca
6.- Hoya de Estrada
7.- Hoya de San Nicolás de Parangueo
8.- Rincón de Parangueo.

Será bueno recordar que el 7 siempre ha sido considerado como un número mágico o cabalístico, más aun, de acuerdo a las antiguas tradiciones Católicas el 7 tiene una fuerza representativa que se la da la suma del 3, el numero de Dios, recordemos la Trinidad; más el 4, el número de lo humano, recordemos los cuatro puntos cardinales o las cuatro estaciones; así pues 3+4= 7. Siete colores, siete pecados, siete virtudes, siete notas musicales, en fin, el siete tiene muchas representaciones, creo que de allí se tomó la idea de las 7 Luminarias. Pero son 8 y seguramente más, de los pequeños volcanes que seguramente los habrá. Agreguemos una novena hoya: la de Yuriria. Ahora vemos en la foto un acercamiento a la ciudad de Valle de Santiago, y las luminarias que alcanzamos a captar son las siguientes:

1.- Hoya de Álvarez.
2.- Hoya de Cíntora.
3.- La Alberca.
4.- Hoya Blanca.
5.- Hoya de Estrada.

Esta es una de las fotografías más difundidas y más claras que hay de las Pléyades, esas que en ocasiones están muy cerca de Venus y que para los Aztecas y demás pueblos prehispánicos tenían una gran importancia ya que eran, al juntarse ambas (Venus y Pléyades) las que marcaban la llamada "atadura de los tiempos" el fin del siglo de 52 años que ellos mantenían, consecuentemente la renovación del fuego, la ceremonia del Fuego Nuevo. Tal vez pudieran a llegar a tener una cierta similitud en cuanto a la posición de las Luminarias. Hay quien dice en Valle que las Luminarias tiene la posición de la Osa Mayor... leyendas urbanas al fin.

Lo que me parece sumamente interesante es la manera en que los Aztecas denominaban a las Pléyades en la lengua náhuatl: Tianquiztli. Efectivamente, la palabra nos es conocida, ya en su deformación que se le dio al introducirse la lengua castellana como idioma de México, se refiere al Tianguis pues ellos asociaban esa gran cantidad de estrellas agrupadas en lo que conocemos como Pléyades a una multitud que asiste al tianguis. Por cierto, lo que vemos en la fotografía es el antiguo tianguis, actual mercado de Tepoztlán, Morelos. Uno de los mejores lugares para comer la auténtica comida mexicana.

Y el primer dibujo que vemos, arriba a la izquierda, es lo que fray Bernardino de Sahagún, seguramente por 1524 o 25, pudo rescatar como interpretación gráfica del Tianquiztli, es decir de las Pléyades. Fascinante en verdad es la historia de las ideas en el antiguo México.

sábado, 20 de agosto de 2011

Por las calles de México...

Visitar la ciudad de México significa que, siendo observadores, encontraremos siempre algún detalle que nos remite a una historia o, en todo caso, que nos hace referencia de un lugar en el lugar que menos esperábamos. Esto fue lo que me sucedió al comenzar esta semana que estamos ya terminando, me encontraba allá con la intención de visitar algunos conventos, uno agustino, como el que tenemos aquí, en Salamanca, solo que el de Culhuacán tiene cerca de cien años más de antiguedad. Para allá me dirigía preguntando por todos lados como llegar a ese sitio, enfilé en el Metro rumbo a la estación Taxqueña y allí, en un infinito paradero al que le faltaban letras al abecedario para poderlo contener, es decir, cada parada de ruta tiene una letra, que llegando a la Z siguen más paraderos... total que, abordo la ruta 34 y al pasar por la avenida Taxqueña veo un letrero con el nombre de la calle que me fue más que familiar.

Efectivamente, en esa Delegación Coyoacán, al sur de la ciudad, existe una colonia llamada Petrolera Taxqueña y allí una de las calles lleva el nombre de Refiniería Salamanca. Sorprendente, ¿no lo crees?. Sabía muy bien que en la Colonia Condesa hay una Calle Salamanca, pero creo que más bien hace referencia a Salamanca en España, esta de Coyoacán es, definitivamente, haciendo mención a nuestra Salamanca.

Pero las sorpresas no terminaron allí, al día siguiente iba ahora en dirección totalmente opuesta para visitar el convento dominico en Azcapotzalco, al llegar a la estación del Metro que lleva el nombre de la Delegación y ver el "mapa de barrio" como se le denomina a los mapas que marcan las calles aledañas a cada estación del Metro, veo que allí, en la Delegación Azcapotzalco también hay una calle de nombre más que familiar.

Es el mismo nombre, Calle Refiniería Salamanca, Colonia Reynosa Tampaulipas. Esta placa pudiera ser un poco más lógica debido a que en esa zona, hace algunos años hubo una refinería. Como quiera, ahora sabemos que en la ciudad de México varias son las calles que recuerdan a la Salamanca Criolla, como la denominara don José Rojas Garcidueñas, la Salamanca de Guanajuato.

viernes, 19 de agosto de 2011

María Manuela, una belleza salvaterrense.

Hace apenas una semana tuve la oportunidad de conocer el Castillo de Chapultepec o, en todo caso, re-conocerlo, pues hacía al menos 40 años que entré en él la primera vez, ahora, con otros ojos encuentro algo que me llamó la atención: el retrato de la señorita doña María Manuela Esquivel y Serruto, originaria de Salvatierra, Guanajuato. Con esto comprobamos el altísimo nivel social que esa ciudad guanajuatense adquirió durante el periodo colonial. Si observamos los detalles, el hecho de que María Manuela lleve en ambas manos pulseras con al menos cien perlas en cada una de ellas y el collar y los aretes, también de perlas, denota el poder adquisitivo de su padre, don Antonio José Esquivel y Vargas. Vemos, así como la moda lo marcaba en ese final del siglo XVIII, que de su cintura penden dos relojes.

12 de febrero de 1777 fue el día en que nació María Manuela, era la hija menor y la más bella. En este retrato quizá este en sus quince años, por lo que supongo fue ejecutado en 1792. Más información de tan noble familia no he podido encontrar, pero seguramente alguien de Salvatierra tendrá algunos datos que nos pueda compartir.

jueves, 18 de agosto de 2011

Las siete luminarias desde el aire

Miércoles 10 de agosto, 2011. Interjet 2800, vuelo de Los Cabos a México, 13:57 horas, momento justo de pasar encima de Salamanca y ver, del lado derecho esta imponente vista del Bajío, llama la atención el círculo blanco, es el cráter del extinto volcán, Hoya de Parangueo, un poco más arriba alcanzamos a notar las demás hoyas que conforman las que conocemos como "Siete Luminarias", en el mero Valle de Santiago, Guanajuato.

Así luce el valle de Santiago y la ciudad de Valle de Santiago desde 10 mil metros de altura. Vemos como la Alberca, el otro extinto volcán ha sido ya absorbido por la mancha urbana, notamos a la derecha otras dos de las hoyas que conforman las Siete Luminarias.

Apenas han pasado dos minutos, son las 13:59 y ahora sobrevolamos Villagrán y lo que vemos claramente abajo es Cortazar, destaca el imponente cono del cerro del Culiacán.