sábado, 16 de mayo de 2015

Una pérdida más del patrimonio cultural de Salamanca: La placa de mosaicos de la SRH.

   Es cruel, es triste, es desesperanzador... decía mi abuela: "es poco el amor y lo desperdicias en celos". Creo la idea aplica pues algo así acaba de ocurrir en Salamanca, la ciudad que "se dice" se quiere mucho, se ama mucho, se lleva en el corazón, etc., etc., frases por demás hechas y preconcebidas pero que, al llevarlas a la realidad quedaron en eso, en frases. ¿Quién habrá dado la orden? me pregunto. Y remato la pregunta con otra pregunta: ¿Qué necesidad había de destruir esto y en absolutamente nada estorbaba?  Lo que estamos viendo en esta imagen es el escudo, el logotipo que había (sí, lo leíste bien, había, en pasado); en el tanque de agua de la calle Guerrero. Ya no está allí. La foto creo es la última que se le tomó, eso ocurrió exactamente el 2 de Abril de 2015, Jueves Santo que andaba por el centro.

   Por esa calle camino casi siempre que voy al centro, me gusta la línea que hay allí. La sobriedad de la fachada del que fuera Teatro Juan Valle, con una modernidad (modernidad de 1950) de la "bola" de agua que bola no es pero sí tanque de agua, el cual fue el primer surtidor que hubo en Salamanca. Recordemos que a mitad de los años cuarenta del siglo XX, el agua aun se surtía del pozo artesiano que había en la plaza de San Agustín. 

   Y así lo recuerda la placa, que fue en Agosto de 1950, diré que el 1º, cuando se puso en operación el servicio de agua potable entubada en la población. Por cierto, esta es de las pocas placas que han sobrevivido a ese robo incontrolable de metal que se soltó no solo por Salamanca sino por todo el país.

   Así, pues, ésta era la forma en que lucía hasta regresar de las vacaciones de Semana Santa, pues luego de ellas, se dio la orden de hacer algunas adecuaciones a las instalaciones que fueron de Recursos Hidráulicos, y ahora lo son, (quiero pensar) de la CMPAS, y ocurrió que....

   Que decidieron tirar esa obra, yo diría, esa maravilla, que sobrevivía en Salamanca a la vorágine de la destrucción de algo que se llama memoria colectiva. Sé que INAH protege a todo edificio de 1899 hacia atrás, es decir, del siglo XIX y anteriores, pero, esto, que era del 1950 no entra en ese concepto de protección federal, pero bien podría haber sido protegida a nivel municipal. Bien se pudo haber bajado de allí, hubiera sido relativamente fácil, dado que esa placa, hecha en mosaico veneciano, no estaba pegada a la pared, sino en un marco metálico que la sostenía.

   La paca en nada estorbaba a las obras que actualmente se están realizando. Se pudo haber conservado, es memoria colectiva, pero no, la orden fue: "al modo", tiren todo. Y todo se tiró.


  Esta era la placa, era, lamentablemente.


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