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viernes, 12 de mayo de 2017

La triste historia del Canal de Sardinas, al norte de la ciudad de Salamanca

   Hace un par de meses por motivo que no viene al caso comentar, estuve parado poco más de media hora en la entrada al estacionamiento de Home Depot, justo a unos metros de donde los conductores acaban de pagar su peaje de la Autopista y entran a Salamanca, en ese lapso (me pareció increíble) cuatro conductores se detuvieron a preguntarme por dónde seguían para la libre a Celaya... eso nos da una idea del tránsito de vehículos que atraviesan la ciudad, más allá de los locales... y andar en auto implica no ver la basura no todo lo que hay en el entorno pues cada quien va atento a su volante.

  Lo menciono para ponernos en la circunstancia de que habitualmente yo ando a pie, prefiero siempre caminar, ocasionalmente uso el "urbano", de ahí que note las enormes cantidades de basura de todo tipo que hay por todos lados de la ciudad... de eso he dado cuenta y ahora nos enfocamos a algo que está ahí y que no alcanzamos a ver si vamos en auto... el canal o drén de Sardinas.

  Quizá ni te has dado cuenta de que hay un canal que limita la parte norte de Riama, en nuestros días se pierde en la mancha urbana, en los años de 50 era hasta donde llegaba la ciudad, el trazo del canal sirvió como límite, primero para la propia refinería, luego para la Colonia Bellavista y luego para la Ampliación Bellavista, alias "Bondojo". La razón de que lleve ese nombre es debido a que cruza, de oriente a poniente la que fuera la Hacienda de San José de la Sardina. La línea amarilla indica el Canal de Sardinas, el cuadro rojo marca la propiedad que tuvo la Hacienda, en el entendido de que la actual Colonia Las Reynas eran tierras de la Hacienda de San José de Tena, muchas de las tierras de Tena fueron anexadas a la de Sardinas, pero eso lo veremos en otra ocasión, lo que nos interesa ahora es el Canal de Sardinas.

  En este plano, que supongo es de 1970 aproximadamente, ya vemos la autopista, el punto amarillo indica en donde se construyó hace poco el puente de la calle Veracruz, justo sobre el Canal de Sardinas; ese canal si se conocía también como Drén, palabra que, como la acción de drenar la Real Academia la define como "Dar salida y corriente a las aguas muertas o a la excesiva humedad de los terrenos, por medio de zanjas o cañerías", entendemos que lo que drenaba era el Canal Bajo Salamanca que estaba contemplado dentro del programa de la extinta Secretaría de Recursos Hidráulicos como "Alto Lerma" el cual consistía en un canal "alto" que es el Coria y uno bajo, que eran los que llevaban (y siguen llevando) el agua a esa zona que era eminentemente agrícola.

  Solo que, eso fue... en la actualidad, son pocas las tierras que se alimentan del agua del canal de Sardinas. Las colonias Albino García, Rinconada El Vergel, Las Reynas, Aztlán, Praderas del Sol, Las Américas, Valle Dorado, 1910, Felipe Ángeles y Cipreses, más el proyecto denominado Loma de Granados dejan dos lunares de zonas de cultivo...

  Al lado poniente, que no dudo sea fraccionado en los próximos años...

  Y al oriente, que si se da la "reconfiguración" el lunar de cultivo que queda, lo dejará de ser.

  Mientras, el Canal de Sardinas, en ocasiones se pudre... las menos veces trae agua y, cotidianamente sirve de basurero.











  Así estaba hace poco las calles a cada lado del Canal...

  Ahora fueron "raspadas" es decir, aplanadas y matorrales y basura, eliminados...


Difícil pensar que esos kilómetros que ocupa el Canal de Sardina puedan ser saneados... soñaré y pensaré que se creará una zona verde... lo soñaré...


miércoles, 3 de mayo de 2017

La buena, la mala y la peor... las canoas y el río Lerma

    La buena es que, debido al cambio climático en que estamos inmersos y a la temporada de estío extrema que vivimos, el nivel del río Lerma está muy bajo, quizá 9 centímetros apenas, esto me dio la oportunidad el día de hoy de ver algo que nunca había visto, quizá por el caudal más alto y la maleza... o porque no le había puesto atención. Y ahora sí que vemos con claridad la otra parte del embarcadero, el que era el más grande de todos y tal vez el más nuevo, pues en los años veinte y treinta, incluso pasaban carros en la canoa y tal vez era aquí en donde embarcaban... o desembarcaban.

  La mala.. o malas... por un lado que, a pesar de ser una obra del siglo XIX que fue tan bien construida que ha soportado 5 inundaciones y corrientes de fuertes en las ocasionales crecidas que el río tenía a lo largo del siglo XX, no ha sido rescatada y normalmente no se menciona el estupendo vestigio que contamos en Salamanca.

  La peor... debido a este alarmante bajo caudal que lleva el Lerma, surgen esta suerte de islotes que nos dejan ver la cantidad de llantas que el río va acumulando al paso por la zona urbana... que igual han sido arrojadas aquí o que han sido arrastradas hasta acá... no me puedo imaginar lo que será el desagüe del río en la laguna de Chapala.

  A lo que no puse atención fue al terraplén que llegaba a la mitad del río para cruzar los vehículos. ¿Seguirá allí?


lunes, 16 de enero de 2017

Un vestigio del manejo de agua dentro de la zona urbana de Salamanca

   Esta vez partimos de lo dicho, y más que dicho, de lo escrito por Goethe, el alemán que me iluminó con su frase de que "sólo vemos lo que conocemos"... frase que, por cierto, conocí en el Parque Bicentenario. Y la frase lo que nos dice, y que he comprobado unas buenas docenas de veces al oír lo que la gente dice, lo que comenta en torno a algo y eso que dice haber visto es, justamente lo que conoce, pues, cuando no lo conoce pasa {simplemente} desapercibido.
   Todo eso viene a colación porque la última vez que fui a Valle, cosa de tres meses, esperé el autobús en la esquina de la Farmacias Guadalajara, por la calle Morelos, y siguió su rumbo por el puente nuevo, iba en el lado derecho, así que, un poco más adelante, vi una estructura que me dijo, de inmediato que era parte del sistema de riego que en algún tiempo hubo por la zona. Seguramente parte del Rancho de Chávez, que es el más próximo de esa zona.

   Ayer, caminando por el rumbo lo recodé, para allá me dirigí y, sin, efectivamente, tenemos un vestigio más de lo que fue el manejo de agua en Salamanca. Este no es tan antiguo como los que hay por el rumbo de Cerrogordo, Doña Rosa, Ancón y Temascatío, por los elementos constructivos, cemento, específicamente, podemos pensar que se trata de algo construido en el siglo XX, tal vez a mediados, cuando no estaba tan poblada la zona que ahora conocemos como Colonia Guanajuato.

   El vestigio está dentro de un terreno municipal, como límite del Eco Parque, según lo verás en el mapa que sigue, por lo tanto, sugiero que sea preservado y no solamente tenerlo ahí como barda alterna, sino como un elemento que nos cuenta algo de la historia de Salamanca.




  En esta fotografía aérea, tomada en 1945, antes de comenzar la construcción de la Refinería, vemos claramente al centro, en la parte baja, la tarjea competa y comprobamos que el agua iba a dar a un canal que irrigaba el rancho de Chávez.

lunes, 1 de agosto de 2016

La necesidad de construir una presa para Salamanca en 1864

   La idea no era nada nueva, ya se había planteado desde antes de la fundación de la villa, cuando el virrey, Conde de Monterrey, incluye en la merced de fundación la nota de que una presa es requerida para poder irrigar la parte norte; luego se sabrá que la presa costaría la inmensa fortuna (pensando en pesos de oro) de 16,000 de ellos. La presa se trató de construir, pero el proyectó se abandonó. En cambio, al sur, en el brazo de Moreno, del lado oriente y en las inmediaciones de Parangueo, por el poniente, se construirían, más que presas, canales de distribución de las abundantes aguas del río Lerma.

   En el norte de Salamanca no se crearía sistema alguno, hasta que, el caudal de un marqués, el de San Clemente, se permite gastar en la construcción de una presa: la de Mendoza, pero esa fue para su propio uso y no el de la comunidad, esto ocurre en el primer cuarto del siglo XVIII. Luego de la intervención francesa y antes del inicio del Segundo Imperio, el encabezado por Maximiliano, la Autoridad Central pide un reporte a la Junta local sobre la situación de aguas, siembras y tierras en la municipalidad de Salamanca. El documento revela una buena cantidad de datos que son dignos de análisis. Habla de la “desidia” de los salmantinos, habla de lo poco que se aprovechaban las bondades de la tierra. Nos dice de lo que se producía y de lo que se podría producir. Los que están interesados en el tema agrícola en la historia de Salamanca disfrutarán mucho la siguiente lectura:

 Salamanca, 27 de abril de 1864.-

  En contestación a la nota oficial que V.S. se sirve dirigirme con fecha 23 del corriente, nombrándome presidente de la Junta comisionada a informar a su Subprefectura, cuales son los terrenos o propósito para los plantíos de algodón, lino, viñedo y moreras para la cría del gusano de seda: así como que de mejorar es susceptible, digo a su V.S. que asociado a los otros miembros he discutido aquellos puntos, y la resolución unánime queda sujeta a los artículos siguientes:

  Primero: por consecuencia de la situación astronómica y grado de latitud en que nos encontramos disfrutando de la zona templada y una pequeña parte de la tórrida, nuestra temperatura es benigna n general, y solo se conocen heladas en Enero y Diciembre cuando el sol está distante de la línea equinoccial.

  Segundo: los terrenos son generalmente resecos y muy planos, abrigados entre norte y sur por dos cordilleras de montañas que corren de oriente a occidente y entre los que corre también el río Grande de Lerma. Las tierras que forman este valle de una longitud de 9 leguas y de 4 de ancho son de migajón negro en lo general y de una fertilidad admirable.

  Tercero: los frutos que actualmente producen estos terrenos (muy mal cultivados) son el maíz en abundancia, trigo, cebada, frijol, chile, garbanzo, habas y lentejas así como algunas legumbres que se cultivan muy poco por la desidia de los habitantes: lo mismo sucede con los árboles frutales, solo se cultiva la lima dulce que se da en mucha abundancia.

  Cuarto: los terrenos que se ha hecho referencia pueden producir el algodón, lino, viñedo (hasta de uva moscatel) gusanos de seda en morera, higos, duraznos, membrillos, anón, chirimoya, aceite de oliva, pera, manzana, capulín, fresa y otras muchas plantas pertenecientes al reino vegetal.

  Quinto: para el mejoramiento de los plantíos y legumbres, su consideración y productos abundantes se hace indispensable el regadío y este no lo hay: y por consiguiente es de necesidad una fuerte empresa para explotar los elementos que tenemos a la vista, solo será una grande presa para extraer del río grande a sus correspondientes depósitos, la suficiente cantidad de agua o bien sea la grande presa planteada entre los cerros de la hacienda de Doña Rosa, Ancón y Marigómez, recogiendo la llovediza en aquella rinconada, desde cuyo punto por los grados de nivel que tiene sobre el pilón del valle referido, lo bañaría todo. Los croquis de una y otra presa, presupuesto y pormenores, no rendimos a esa Subprefectura; tanto porque costaría algún dinero y tiempo sus medidas, así como por que no es de la misión de la Junta: y si toca a los ingenieros empleados en el Departamento.

El presidente de la Junta
Coronel de Infantería.
(Rúbrica)

Tomás M. Moreno
Ignacio Machuca
Eduardo Partida (1).

  La presa nunca se construyó, quedó solamente como una buena propuesta por parte de las autoridades locales, los recursos eran limitados y las condiciones del país no permitían semejantes gastos. Por un lado estaba la Presidencia itinerante de Benito Juárez, por el otro la presencia de tropas francesas y, al poco de la emisión de esta carta, se instalaría el Segundo Imperio, el de Maximiliano. A esta petición debemos agregar que, para agosto del mismo año, en viva voz se le hizo al Emperador la solicitud de la construcción de un puente sobre el río Lerma, cosa que, bien lo sabemos, no ocurrió.

  El mapa que ahora vemos fue elaborado en 1920, luego de medio siglo de que se solicitó la construcción de la tal presa. Vemos algo interesante aquí: la cantidad de arroyos que bajaban de la Sierra de Codornices, justo por la zona mencionada de Doña Rosa, Ancón y Marigómez. No visualicemos la dimensión de esas haciendas como ahora son, sino como eran. En el caso de Doña Rosa y Ancón, sus tierras llegaban hasta más allá de las faldas de la sierra, justo por donde era la bajada de los arroyos, de ahí la idea del proyecto. El mapa nos muestra las cajas de agua que se habían construido, la más grande en Santa Rosa, a la derecha vemos la de San Isidro, la que aparece más arriba no la conozco, intuyo que estaba por el rumbo de Barrón.

  Varias veces lo he comentado, lo hago una vez más. Si algo se desarrolló en Salamanca desde su fundación hasta mediados del siglo XX fue el manejo del agua, eso que ahora conocemos como Ingeniería Hidráulica. Testimonios hay muchos, documentos los hay más. Quizá alguno de los salmantinos que están en formación para convertirse en Historiadores le llegara a interesar este tema para desarrollar su tesis. Seguro estoy que haría una buena aportación, no solo a la historiografía local, sino al manejo del agua que en la actualidad es el recurso que comienza ya a escasear y si no tenemos la base histórica, los esfuerzos por almacenaje y distribución no serán del todo los más adecuados. Si algo supieron hacer bien nuestros antepasados, eso fue el manejo del agua.


Fuentes:

1.- AHMS. Gobierno. Agricultura 1864-1938. Caja 8

2.- Mapoteca Orozco y Berra. 21952-CGE-7244-A