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miércoles, 3 de mayo de 2017

La buena, la mala y la peor... las canoas y el río Lerma

    La buena es que, debido al cambio climático en que estamos inmersos y a la temporada de estío extrema que vivimos, el nivel del río Lerma está muy bajo, quizá 9 centímetros apenas, esto me dio la oportunidad el día de hoy de ver algo que nunca había visto, quizá por el caudal más alto y la maleza... o porque no le había puesto atención. Y ahora sí que vemos con claridad la otra parte del embarcadero, el que era el más grande de todos y tal vez el más nuevo, pues en los años veinte y treinta, incluso pasaban carros en la canoa y tal vez era aquí en donde embarcaban... o desembarcaban.

  La mala.. o malas... por un lado que, a pesar de ser una obra del siglo XIX que fue tan bien construida que ha soportado 5 inundaciones y corrientes de fuertes en las ocasionales crecidas que el río tenía a lo largo del siglo XX, no ha sido rescatada y normalmente no se menciona el estupendo vestigio que contamos en Salamanca.

  La peor... debido a este alarmante bajo caudal que lleva el Lerma, surgen esta suerte de islotes que nos dejan ver la cantidad de llantas que el río va acumulando al paso por la zona urbana... que igual han sido arrojadas aquí o que han sido arrastradas hasta acá... no me puedo imaginar lo que será el desagüe del río en la laguna de Chapala.

  A lo que no puse atención fue al terraplén que llegaba a la mitad del río para cruzar los vehículos. ¿Seguirá allí?


jueves, 17 de noviembre de 2016

De las tarifas establecidas en las canoas que cruzaban el río Lerma

   Para todos los salmantinos (los que tenemos varias décadas de vida) la imagen del río, antes de que hubiera tan solo un puente (no digo los muchos que hay ahora), era más que emblemática y nos refería a los tiempos ya idos, en los que para ir a Valle, a Morelia o tan solo a San Juan de Razos, a Chávez, al Molinito, a la Hacienad de San Antonio Abad y a tantas otras que estaban en "la otra banda", es decir, del lado sur, la cosa se complicaba, especialmente en tiempo de aguas. En esta foto, que es de por 1925, más o menos, vemos que el embarcadero de la rivera norte del río estaba al finalizar la actual calle Río Lerma (continuación de Tomasa Esteves). Para cruzar el río había la necesidad de usar la canoa.

  No era una sola canoa la que había, eran varias, y varios eran los propietarios de ellas, no tengo idea de que tan abundante haya sido el tránsito de ellas de un lado al otro, pero, para nuestra fortuna, se han conservado varias tomas hechas de estos emblemáticos medios de transporte. Escribe Rojas Garcidueñas que los empresarios de las canoas eran Lucas Salas, Luis Jurado, Domingo García, Epigmenio Garcilita y Margarito Rodríguez. (Te recuerdo que aun hay ejemplares a la venta del libro Salamanca, recuerdos de mi tierra guanajuatense.)

 Bien, pero lo que hoy nos ocupa, además de admirar, estas interesantes fotografías en las que, si eres observador, habrás notado que en las canoas de estas imágenes seleccionadas, se ve el transporte de animales, de bestias de cargas y de chivos. No es casual, es debido a que el documento que ahora encuentro en el Archivo Histórico local nos habla precisamente de eso, año de 1868.

Tarifa para el cobro del ramo de canoas.

Art. 1°.- Todo individuo deberá pagar por su transporte un octavo de real.
Art. 2°.- Los carruajes de cuatro ruedas pagarán dos pesos y los de 2 un peso, 4 reales.
Art. 3°.- Por los caballos, mulas y reses se pagará medio real ya sean transportados a barba o dentro del barco.
Art. 4°.- Por los burros se pagará cuartilla dentro o fuera de la canoa.
Art. 5°.- Por los cerdos y ganado menor se cobrará un octavo por cabeza y respecto de los cerdos gordos una cuartilla por cada uno.
Art. 6°.- Por las cargas mayores de mula se cobrará medio real y por las menores o de burro, cuartilla.
Art. 7°.- Son equipajes y demás objetos que no pueden designarse en esta tarifa los cobrará el recaudador comparativamente y en proporción a lo que  se cobra a las cargas mayores de mula o las menores de burro.
Art. 8°.- Cuando el río hubiere salido de madre se cobrarán dobles los transportes.
Art. 9°.- El recaudador municipal de canoas tiene la precisa obligación de observar y hacer observar bajo su más estrecha responsabilidad la presente tarifa, prohibiendo a los barqueros hagan cualquier otro cobro a no ser que el recaudador se los ordene.
Art. 10°.- Quedan eximidos del pago de transporte los militares en servicio activo y los agentes de policía.

Salamanca, Julio 31 de 1868.
Porfirio Sánchez.

   A todo esto debemos agregar que, en agosto de 1864, cuando SM, Maximiliano estuvo en Salamanca, vio la necesidad de un puente que cruzara el río Lerma, fue hasta 1934 que se construyó.

   Seguiremos descubriendo en este espacio electrónico una buena cantidad de detalles que forman parte de la historia colectiva de todos nosotros que nos dejarán ver lo que fue la vida en esta villa hace ya muchos ayeres... Habrá que anotar que las fotos son de las primeras décadas del siglo XX y el documento del tercer cuarto del XIX.


Fuente:

AHMS. Gobierno. Ganadería, Industria y Comercio, 1831-1894. Caja 320.

jueves, 7 de julio de 2016

El río Lerma visto desde Valtierrilla hasta La Charca, municipio de Salamanca

   Hay un punto que era (desconozco si lo sigue siendo) destino de paseos dominicales: las Adjuntas, tiempos en los que el río Lerma estaba medianamente limpio pues, cuando estaba limpio, los paseos eran justo por la orilla que pasa junto a Salamanca. Esas adjuntas se refieren al punto en donde el río La Laja descarga sus aguas en el Lerma, rumbos de la colonia Barlovento, del rancho del Calabozo, el Ciprés y la Manga, entre otros.

   No vamos río arriba hasta llegar al límite sur en donde se juntan los municipios de Salamanca, Valle de santiago y Jaral del Progreso. La constante, además de los campos bien sembrados, son los pasos que hay por el río, pasos que se vuelven peligrosos e intransitables cuando descargan la Presa de Solís o cuando las lluvias son intensas y el caudal aumenta. La idea era llegar a ver los restos de la Hacienda de la Charca, pero no dimos con ellos.





















viernes, 13 de mayo de 2016

El Puente Negro en 1975

   Estas fotografías las tomé en 1975, hace 40 años, cuando aun estaba el tendido de vías en el puente, creo ya entonces no operaba la Burra, pero el tendido continuaba, no sé cuándo lo habrán retirado. Podemos ver que el rumbo eran tierras de cultivo, ni idea de que allí sugieran Las Glorias ni las demás colonias que ahora existen, mucho menos que el puente del ferrocarril se volviera un puente para autos.




lunes, 5 de octubre de 2015

El Río Turbio.- Afluente del Lerma por la margen derecha.

   Es lastimoso para quienes vivimos en armonía con la naturaleza ver que cada día lo que vemos, oímos, leímos sobre los ríos en México, es su alarmante nivel de contaminación. Es triste ver que aquellos lugares en donde la gente solía hacer paseos dominicales, bañarse en las aguas del río, nadar en ellos e incluso pescar bagre y otro tipo de peces, ahora lo que se ve es basura, olores de pronto pestilentes y lo que menos ansía uno es hacer paseos en a lo largo de sus riveras. Esta es una descripción del que era el Río de León, ese llamado Turbio.

  "Al Norte de la populosa ciudad de León, cabecera del Distrito de su nombre en el Estado de Guanajuato, y del elevado cerro del Gigante en su vertiente occidental, parte este macizo de la sierra del Estado, se desprenderla débil corriente de unos ojos de agua que, aumentada por algunos otros que encontrará en su curso, y robustecida por el poderoso tributo que le ministran muchos arroyos en tiempo de lluvias, forman la corriente troncal del "Río Turbio," llamado en la primera parte de su curso "Río de los Gómez." Desde su nacimiento, su dirección general es aproximativamente la del Sur pero describiendo un arco que lo va desviando hacia el O., hasta que en el Distrito de San Pedro Piedra Gorda practica una grandiosa curva, por cuyo medio llega á variar su dirección rumbo al E. para derivarla después al S.E., y por fin al S. en el Distrito de Abasolo, en donde verifica su confluencia con el Lerma.

  "Los ríos de la Laja y Turbio verifican su curso en los dos extremos oriental y occidental del Estado de Guanajuato, y los dos describen un arco inverso el uno del otro que forman como los dos brazos de un paréntesis, dentro del cual se comprende la parte más rica y poblada del Estado, que todavía cuenta como corriente central la del tan modesto como benéfico río que lleva el nombre de Guanajuato. El Turbio no desmerece en la comparación que pudiera establecerse con los otros dos ríos sus paisanos; como el Laja es de corriente constante en una parte de su trayecto, y como el Guanajuato si en sus postrimerías interrumpe su curso, es porque se agota derramando su caudal en beneficio de los agricultores del Occidente del Estado, confiados por la naturaleza á su benéfica influencia, y aun en esa comparación pudiera decirse que supera á uno y otro, por las grandes obras que en lo porvenir pueden construirse en su lecho y en el de sus afluentes para el desarrollo de la industria y de la agricultura. En la cañada de Alfaro y en la hacienda de Lagunillas, Distrito de León, existen dos saltos que se estiman el primero en cien metros de altura y en cuarenta metros el segundo, llamados los dos á servir de fuerza motriz en cuanto se estudien convenientemente sus condiciones; cerca de la ciudad de León puede construirse una gran presa capaz de contener quince millones de metros cúbicos de agua, y en la cañada de los Ochoas hay también otro sitio á propósito para la construcción de otra gran presa.

  "El Turbio atraviesa los Distritos de León, Romita, San Pedro Piedra Gorda, Pénjamo y Abasolo, describiendo un trayecto que con sus diversas curvas puede exceder de 140 kilómetros; durante su curso va recibiendo el tributo de muchos arroyos que sólo tienen corriente durante la estación de lluvias, y de los que, los unos se forman en los mismos Distritos que recorre el río, y los otros verdaderos riachuelos provienen de los Distritos limítrofes, siendo notable, por ser de corriente constante, el de la Sauceda que se junta al río en Atotonilquillo, predio que corresponde al Distrito de Piedra Gorda. La corriente del Turbio es, en lo general, asentada por verificar su tránsito en un valle de muy débil inclinación, así es que sólo al desprenderse de las montañas de la serranía tiene corriente muy rápida y con diversos saltos y caídas de agua; es constante todo el año en los Distritos de León y Romita, aunque se debilita mucho en la época de secas y se interrumpe después por las frecuentes tomas de agua que hacen los hacendados para la irrigación de sus fincas, pues tanto sobre el lecho troncal, como sobre el de los arroyos y riachuelos tributarios, hay construidas diversas obras para el aprovechamiento de las aguas, bien depositándolas en grandes presas, ó bien formando en las márgenes de los ríos y arroyos lagunas artificiales, cuya agua emplean en el riego de los puntos más bajos, y después siembran la tierra que sirvió de lecho á esos depósitos y la que queda convenientemente enlamada.

  Las presas de Santa Rosa, Palote é Ibarrilla en León, y las de Santa Ana y la Concepción en Piedra Gorda, son de las más notables. Aunque en lo general es muy satisfactorio el aprovechamiento que se hace de las aguas del Turbio, puede aumentarse mucho más el bien que ahora se obtiene porque hay aún bastantes lugares por donde se pueden derivar las corrientes bravías para almacenar considerables cantidades de agua; en el Distrito de Abasolo, que es la última parte del territorio guanajuatense que atraviesa el río, son más necesarias esas obras de provisión, porque allí sólo llegan las grandes avenidas quedando después el Turbio sin corriente. En este Distrito, y en terrenos  de un rancho llamado Los Cerritos, se verifica la confluencia con el Lerma".  (1)

Fuente:

1.- Domínguez, Angel M. Descripción de los ríos principales del mundo. T-I. Oficina Tip. De la Secretaría de Fomento, México. 1902 pp.156-157

sábado, 3 de octubre de 2015

Sobe el río Temascatío, Guanajuato e Irapuato, 1902.

  "Este río forma la corriente central del Estado y tiene su origen en los Distritos de Guanajuato y de la Luz. El arroyo de "Santa Ana" que se desprende de la serranía del primero de estos Distritos y los de "La Palma", "Cabras" y "Los Lorenzos", que se forman y descienden de la ramificación de cerros que constituye el suelo del Mineral de La Luz, y que tiene como centro la gran altura del "Gigante", son los generadores del río de Guanajuato, conocido también por "de Irapuato", por ser en este Distrito á donde llegan á unirse las corrientes. Los arroyos provienen del mineral de La Luz, pasan por el Distrito de Silao ya unidos y allí no les dan otro nombre que el de torrentes; el de Santa Ana, robustecido con el tributo que le dan los escurrimientos de toda la región que atraviesa, entra al Distrito de Irapuato con el nombre de Río de Guanajuato y se une con los arroyos provenientes de La Luz, que al entrar unidos á Irapuato llevan ya el nombre de río de Silao y lo superan en caudal. La unión de los dos ríos se verifica á loa dos kilómetros al S. de Irapuato, ciudad cabecera del Distrito. Tanto las corrientes que proceden de La Luz, como la que proviene de Guanajuato, si bien forman las diversas curvaturas consiguientes al escabroso terreno que les sirve de lecho, marcan desde luego una dirección general hacia el S., porque en ese rumbo encontrarán su término en el Lerma, á cuya gran cuenca hidrográfica corresponde la central de Guanajuato

  "Unida la corriente en el punto ya expresado, y sin variar la dirección del S., recibe más adelante el tributo del "Río de Temascatío," riachuelo que se forma en el vecino Distrito de Salamanca, y en seguida el Guanajuato deriva un poco su dirección hacia el S.E., para entrar al referido Distrito de Salamanca por terrenos de la hacienda de Huatzimitiro, municipalidad de Pueblo Nuevo, á cuyas inmediaciones encuentra la corriente del Lerma á la cual entrega su tributo. 

  "De un trayecto tan corto que apenas excederá de 100 kilómetros, y de corriente tan torrencial como pasajera, este río es uno de los muy bien aprovechados en la República, hasta el grado de que los ribereños de su curso inferior, muchas veces no pueden hacer uso de la agua, porque desde sus primeras crecientes se ve detenida por las haciendas del curso superior, que derivan la corriente por medio de diques de pilares construidos en el lecho para llenar sus presas y preparar sus tierras para las siembras. Las crecientes pasan pronto, porque no tienen más origen que las lluvias; así es que después de esa época el río se agota y no es común que su corriente llegue completa á aumentar la del Lerma, ni aun en la época de sus crecientes. Mientras dura su travesía por el terreno montañoso de su origen, el lecho del río tiene una inclinación muy pronunciada y no permite la construcción de obras para formar depósitos; pero desde que entra al valle, la corriente se asienta y pueden aprovecharla los ribereños, que á este bien agregan el que las lluvias son frecuentes y muy regularizadas. Por los bienes que prodiga, el reducido rio de Guanajuato es digno de llevar el nombre de su Estado". (1)


Fuente:

1.- Domínguez, Ángel M. Descripción de los ríos principales del mundo. T-I. Oficina Tip. De la Secretaría de Fomento, México. 1902 pp. 154-155

viernes, 2 de octubre de 2015

Una descripción del Río La Laja, hecha en 1902

   Luego de buscar por mucho tiempo una descripción del Río La Laja, finalmente doy con ella, escrita en 1902 por el Ministerio de Fomento, en plena época Porfiriana, cuando se impulsó mucho la documentación de todos los recursos naturales de México.

  "Este río es el principal entre los que nacen y mueren en el Estado de Guanajuato, constituyendo por sí y por sus afluentes una gran parte de la riqueza agrícola en las regiones Norte y oriental del Estado; la dirección general del Laja no conserva un rumbo fijo, porque su curso describe un arco mediante el cual la corriente va bañando los Distritos de San Felipe, Dolores, San Miguel de Allende, Comonfort, Celaya, Cortazar y Salamanca, que es en el que verifica su confluencia con el Lerma. El río no tiene por origen ni manantiales, ni escurrimientos que provengan de pantanos ó deshielos, sino que llega á constituirse sencillamente por la reunión de diversos arroyos formados por los escurrimientos de las aguas llovedizas en todo el Distrito de San Felipe, hoy ciudad González, formando con sus tributos la corriente troncal del río, aunque entre todos esos tributarios se reconoce como troncal por excelencia, la que se desprende de la serranía de la Cuatralva, cuyo trayecto por el Distrito se estima en 56 kilómetros. Los habitantes de esa región dan al río el nombre de "La Quemada", tal vez porque la corriente pasa por la hacienda de ese nombre, que es de las muy importantes y cuyos terrenos atraviesa al pasar del Distrito de San Felipe al de Dolores; el curso del río por toda esta su parte superior se verifica en un terreno de pendiente muy pronunciada, por lo cual no se presta á la construcción de obras para formar grandes depósitos de agua, y es muy poco lo que se aprovecha para el riego de las sementeras, siendo el maíz y el frijol las semillas que forman el cultivo general.

    El Laja entra al Distrito de Dolores Hidalgo por terrenos de la hacienda del Rincón, adoptando en esta parte de su travesía la dirección del S.O. como línea general, y así camina 36 kilómetros hasta que sale de él por tierras de la hacienda de Tequisquiapan. En esta parte de su curso recibe el río el tributo de dos caudalosos arroyos conocidos con los nombres de "Río del Llanito" y "Río de Dolores", los cuales sólo tienen corriente en la época de lluvias y verifican su unión con el Laja al S. de la población de Dolores. La feracidad natural de esta región no recibe todavía el correspondiente impulso que podría darle un mejor aprovechamiento de las corrientes temporales que la atraviesan; sin embargo, la hacienda del Gallinero tiene una presa bastante buena á los 9 kilómetros al N. de Dolores, y la del Rincón utiliza alguna agua por medio de dos pequeñas tomas, de las que destina una para riegos y otra para llenar un vallado de poca extensión, siendo posible construir además, y entre otras obras que aumentarían la riqueza del Distrito, un canal en el de San Felipe, para conducir el agua que se destinara á la irrigación de los feraces terrenos llamados del Tablón que se encuentran al N. de la ciudad de Dolores Hidalgo, cabecera del Distrito y ciudad histórica por haberse proclamado en ella la independencia de México, el 15 de Septiembre de 1810.

   Penetra el río al Distrito de San Miguel por terrenos que corresponden á la hacienda de la Petaca, endereza su dirección un poco más al S. y recibe desde luego el tributo de unos manantiales de aguas termales que brotan en las haciendas de Atotonilco y de la Cieneguita, los que aun cuando no son muy abundantes hacen del Laja un río de corriente constante, y así mejoradas sus condiciones atraviesa todo el Distrito pasando no muy lejos de San Miguel de Allende, pintoresca ciudad que es la cabecera, hasta salir por el rancho de Tovares y penetrar al de Comonfort por tierras de la hacienda de los Morales, después de haber recorrido en San Miguel un trayecto de 53 kilómetros 700 metros de longitud.

   En el Distrito de Comonfort vuelve el río á variar un poco su dirección adoptando la del S. que conserva en todos los 19 kilómetros de su travesía por esta fracción territorial del Estado; por la circunstancia de haberse convertido en río permanente, hace que sus beneficios á la agricultura sean mucho más considerables, y que sus aguas se aprovechen también como fuerza motriz para molinos de harina y para las fábricas de tejidos de lana y algodón, denominadas San Fernando y la Providencia, situadas en el molino de Soria, límite entre los Distritos de Comonfort y de Celaya. Estos beneficios es posible aumentarlos mucho más, si llegan á utilizarse de una manera más extensa las aguas bravías, formando depósitos en las vastas extensiones que permite el terreno tan plano por el que el río verifica su curso; Chamacuero, cabecera del Distrito y edificada á la margen izquierda, recibe también mucha vida de esta corriente que á los pocos kilómetros y á un lado de Soria pasa al Distrito de Celaya; pero agotado por el uso frecuente de su caudal, vuelve á interrumpir su corriente desde Soria, quedando de nuevo convertido en río temporal.

  El paso del Laja por el Distrito de Celaya, que puede estimarse en un trayecto de 25 kilómetros, se verifica en un lecho plano, poco profundo y cavado por la misma acción de la corriente. Después de Soria practica el río un pequeño arco, inclinándose hacia el E. en su curvatura, pero luego recobra su dirección anterior para pasar entre las poblaciones de Celaya y Apaseo, mucho más inmediata á la primera que á la segunda, y allí atraviesa tanto la línea del Ferrocarril Central, como la antigua carretera que en un tiempo fué la vía principal de comunicación con la capital de la República, existiendo aún el magnífico puente sobre el rio, construido para mantener siempre expedito el tráfico. Pasada la hacienda de Trojes, abandona el Laja la dirección S. practicando una curva para tomar la del O. que es la que conserva basta su confluencia con el Lerma; pero antes de su fin tiene todavía que verificar su tránsito por el Distrito de Cortazar, abandonando el de Celaya por un punto perteneciente al rancho de la Máquina.

   Las tierras de una pequeña propiedad llamada Él Salitre, son las primeras que baña el río en Cortazar; su trayecto por este Distrito es de 28 kilómetros de longitud, durante el cual conserva la dirección del O. adoptada á su paso por el Distrito anterior. La configuración de la cuenca que toca al río atravesar en esta última parte de su curso, obliga á todas las corrientes á buscar su punto de unión en el vecino Distrito de Salamanca, así es que en el Cortazar no recibe el Laja ningún tributo; esto no obstante, las crecientes en tiempo de aguas son muy caudalosas por estar el río tan próximo ya al fin de una línea de 226 kilómetros de largo, durante Cuyo trayecto han ido afluyendo al lecho común los derrames de muchas é importantes cuencas menores que le tributan en tiempo de aguas caudalosos contingentes, y que entre todas forman la importante cuenca hidrográfica del río. Al terminar su travesía por Cortazar, ya no quedan al Laja más que nueve kilómetros que recorrer para depositar sus aguas en el Lerma, y el Distrito de Salamanca en la extremidad de su región oriental es el último terreno guanajuatense que á su paso beneficia.

   La confluencia se verifica poco después del pequeño pueblo de Valtierrilla, en terrenos de un rancho que por la unión de los ríos ha tomado el nombre de "Las Adjuntas", sin que ni por su aspecto, ni por otra circunstancia presente nada de notable. En Salamanca, como en Cortazar, se aprovecha en parte el beneficio de la corriente; pero en ellos como en todos los Distritos que recorre el río es posible aumentar en mucha parte el aprovechamiento, debiendo servir de estímulo para emprender las obras necesarias y conducentes, la seguridad que dan á las buenas cosechas, tanto lo suave del clima como la fertilidad del suelo de Guanajuato en casi todas sus regiones. El maíz, frijol, cebada, trigo, chile, garbanza, alfalfa y camote, forman la producción agrícola de la región que recorre el Laja, y el Estado de Guanajuato está agregando hoy á todas sus riquezas anteriores el cultivo de la morera, la cría de los gusanos y la filatura de la seda". (1)


Fuente:

1.- Domínguez, Angel M. Descripción de los ríos principales del mundo. T-I. Oficina Tip. De la Secretaría de Fomento, México. 1902 pp.149-153