domingo, 1 de abril de 2012

Las Tandas, su significado en el siglo XVII.

Veíamos que en el pleito entre las villas de Salamanca y Guanajuato por la congregación de Irapuato uno de los argumentos que Guanajuato presenta es la importancia que tiene para su administración los ingresos que llegan de Irapuato por concepto de tandas, dice que "produciendo en tandas de mucha consideración para la Real Hacienda..." Esto no quiere decir otra cosa que los impuestos municipales que en la actualidad conocemos como "plaza". Pues cada que se instalan los puestos de comida o chucherías por motivo de alguna celebración, sea el grito de la Independencia que alguna fiesta patronal, los puestos deben pagar una cantidad al municipio para poder ejercer el comercio en la calle durante ese día, y lo que pasaba en Guanajuato, que es a lo que se refiere ese punto del alegato es lo siguiente:


"Desde esta fecha (1689) comienzan a figurar los Alcaldes mayores de Guanajuato, con el título de ´Jueces de Tandas´; y es, seguramente, porque en ellas se establecieron las que tenían lugar en esta población y en Irapuato, las cuales duraron hasta 1810; habiéndose suspendido en este año, porque las hizo impracticables la revolución de Independencia. Estas tandas consistían en una especie de feria, que se celebraba ocho veces en el año, y por espacio de tres días, durante los cuales solo pagaban derechos los efectos extranjeros y los nacionales de consumo diario, quedando libres todos los demás.


Deben de haber sido de grande importancia, pues que dieron origen a un nuevo título para la primera autoridad de Guanajuato, el cual requería nombramiento especial del Rey, que expedía independientemente del de Alcalde Mayor; y por otra parte, se recuerda por los que las presenciaron, que era tal la afluencia de gente que a ellas concurría, y tanta la multitud y variedad de efectos que venían a expenderse, que fue necesario distribuir éstos ordenadamente por los diversos rumbos y calles de la ciudad; habiendo sucedido que algunas de éstas recibieron sus denominaciones con este motivo, como por ejemplo, la calle del Truco, que durante largos años, se llamó "de los guadalajareños", por ser allí el punto destinado para la venta de la loza de Guadalajara.


Fácil es comprender el impulso que con estas tandas recibiría el comercio; pero cesaron en 1810, según arriba dijimos; y aunque el Congreso Constituyente las restableció en 1826, solo subsistieron ya un poco tiempo". (1)

Fuente:


Efemérides Guanajuatenses ó datos para formar la Historia de la Ciudad de Guanajuato. Obra escrita con presencia de los más auténticos e interesantes documentos. Por el presbítero Lucio Marmolejo. Guanajuato, Imprenta del Colegio de Artes y Oficios. 1883

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