Mostrando entradas con la etiqueta Hidalgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hidalgo. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de febrero de 2014

El ex convento de San Martín en Alfajayucan, donde la leyenda del Señor del Hospital se integra a la cultura Ñahñhú.

   Bien aplica esta vez, recordar aquella muy trillada frase de "parece que fue ayer" pero sí, efectivamente, así parece, hace cuatro años nos estábamos preparando para conmemorar el 450 Aniversario de la llegada del Cristo negro del Señor del Hospital a Salamanca. En aquella ocasión, a fin de tener una idea más clara y precisa de lo que todos conocemos como leyenda, cosa que casi se ha oficializado como la historia del Señor del Hosptial, en un relato épico por demás extraordinario, con fuertes toques del estilo medieval de las historia que hablan de milagros, apariciones, y hechos portentosos que muchos entienden por milagros pero que, siendo bien honestos, solo son leyendas, leyendas hermosas que nos dan o nos refuerzan una identidad.

   Ese relato me parece extremadamente bien documentado pues, para ser algo que se cree, se escribió en base a las memorias que algunos personajes guardaban en Salamanca, se dice que el relato tuvo su base en un manuscrito de un sacristán de apellido Marañón, apellido que nos hace dudar de la autenticidad del origen de la historia dado que, por Marañón sabemos de las familias de ese apellido asentadas en el que fuera Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato, quienes, por cierto, llegaron a tener propiedades en Salamanca por el rumbo de la que fue la Hacienda de Cruces, en los límites con el actual municipio de Irapuato.

  Se dice que el tal Marañón se basó en un manuscrito escrito en otomí y que se encontró en la Parroquia de Santa María de Natívitas, que gozó de la autorización del cura Saavedra para su transcripción al español. Con ese dato podemos deducir que la fecha de la aparente transcripción y traducción fue entre 1850 y 1865, en plena guerra de la Reforma, en plena proclamación de la Ley Lerdo y la desamortización de los bienes eclesiásticos y, además, en pleno Segundo Imperio.

   Luego de leerlo una y otra vez, luego de analizar la ruta y los personajes que van apareciendo, que llegan a ser más de 30, sólo podemos concluir que ese relato fue concebido por una persona muy bien documentada en lo que era el siglo XVI mexicano, y la única persona que tenía ese conocimiento en Salamanca no era otra más que José Rojas Garcidueñas, por eso me atrevo a afirmar que el relato fue concebido por él. Una segunda opción sería la pluma de don Florentino López Lira, quién gozaba también de un alto nivel cultural. Será cosa de confrontarlos con un especialista para determinar a ciencia cierta a cuál de los dos personajes se debe de dar la autoría del relato que se volvió leyenda y que hay quién asume que es la Historia del Señor del Hospital.

  Quizá a quién dirige la Casa de la Cultura en Salamanca se le ocurra un día organizar un seminario en el que se analice el estilo, la sintaxis, las precisiones en los escritos de Rojas Garcidueñas y de López Lira para determinar cuál de los dos fue quien concibió el relato.

    Las imágenes que ahora te presento corresponden al sobrio templo y ex convento franciscano de San Martín en Alfajayucan, estado de Hidalgo, sitio que es mencionado como la cuarta referencia dentro del relato del Señor del Hospital, el cual comienza en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, sigue a Chincuautla, luego a Huichapan y continua en Alfajayucan. Estas últimas tres poblaciones en el actual estado de Hidalgo.

  "Existió su primer establecimiento monástico fundado en 1559, pero en 1576, la población de Alfajayucan, junto con otras, a raíz de las depredaciones chichimecas, tuvieron que congregarse en el valle de Maxcala, al norte y al este de Querétaro. De aquí que los trabajos de la iglesia y el convento, ambos terminados en 1586, tuvieron que haber sido comenzados después del restablecimiento. Ponce nos habla de una iglesia de una nave, con bóveda de cañón, "sin clave alguna", es decir, una bóveda de cañón". (1)

  Si no conoces el relato del que hago mención, aquí podrás darte una idea de él. Hay una segunda parte, esa está aquí. Y continúa en una tercera, aquí. Sigamos conociendo el templo y ex convento de San Marín.
















Fuentes:

1.- Kruger

martes, 26 de febrero de 2013

La presencia ñhañhu (otomí) sigue vigente en La Ordeña, Salamanca, Guanajuato.

    Dentro de todas las relaciones que se hicieron sobre lo que hoy conocemos como Salamanca, en las pocas del XVII, específicamente la más antigua que es la de 1683, no aparece ningún rancho con el nombre de Ordeña, aunque sí aparecen ranchos como la de San Nicolás de Ancón (1). Para el siglo XVIII no tengo los suficientes documentos para afirmar si, transcurrido el siglo que fue de gran prosperidad para la región del Bajío y comenzaron a surgir las grandes Haciendas, para afirmar que La Ordeña surgió entonces, aunque, pudiera ser que allí se denominaba originalmente como Rancho de Nuestra Señora de Guadalupe, esto debido a que en la actualidad el templo que se encuentra en ese rancho está dedicado a esa advocación mariana y que  en documento de 1818 las haciendas de Ancón y Guadalupe aparecen como propiedad de la misma persona: don Crescencio Rodríguez. Aparece también la hacienda de Marigomez, propiedad de "los Pérez" (2)

    Por otra parte, y yéndonos a cosa más antigua, sabemos que antes de la fundación de la villa de Salamanca en 1603, y a lo largo de la segunda mitad del siglo XVI, los estancieros de la región habían ya desplazado a buen número de indígenas traídos de la zona otomí o ñhañhu para nombrarlo con mayor precisión, todos ellos venidos de la provincia de Jilotepec. Al ser desplazados ellos trajeron su idioma, sus costumbres y tradiciones, una de ellas, me atrevo a asegurar, es la muy peculiar forma de levantar bardas de piedra sin utilizar argamasa alguna, simplemente colocándolas una encima de la otra manteniendo un perfecto equilibrio y una estética sin igual.

    Estos ñhañhús se dice fueron congregados en el pueblo de Santa María Nativitas, y en el barrio de San Juan de la Presa, sitio en donde se afirma está el origen del nombre ñhañhu de Salamanca: Xidóo. Es lógico pensar que una vez fundada la villa de Salamanca y al ir aumentando la población indígena de la región, éstos se fueron desplazando a los nuevos caseríos que se fueron desperdigando por toda la geografía de lo que actualmente es el municipio de Salamanca, manteniendo esa tradición que sus padres y abuelos, les transmitieron. Si estamos pensando en la población de mediados del siglo XVII, esto quiere decir que habían pasado al menos 80 años del arribo ñhañhu, consecuentemente dos generaciones estaban ya nacidas en Salamanca.

    Todo esto viene a colación debido a que me encuentro en este momento justamente en Jilotepec, sitio en donde, de acuerdo a la leyenda, se dice partió el Cristo del Señor del Hospital y, más aun, acabo de regresar de un giro por el valle del Mezquital, la región original del pueblo ñhañhu y veo una muy clara y marcada influencia en las bardas de piedra que existen en los ranchos de la Ordeña y San Nicolás de Ancón al norte de Salamanca. la técnica es la misma, la estética también.

   Es abundante la piedra en la región nor-oriente del municipio de Salamanca, razón por la cual la encontramos continuamente en las bardas de los dos ranchos mencionados. Algo me dice que el origen de esa técnica de construcción está en el ancestral y poco conocido pueblo ñhañhu. Dejo la inquietud sembrada para que, personas que conocen a profundidad esta cultura nos de su punto de vista pero para mí es claro que en Salamanca hay una fuerte presencia del pueblo que conocemos por otomí y que en realidad se llama ñhañhu.

   








   Todas las fotografías que has visto las tomé en el rancho de La Ordeña y, para que quede bien clara la idea que tengo acerca de esa relación con el pueblo ñhañhu, la siguiente fotografía corresponde a unas bardas de piedra que retraté en Alfajayucan, Hidalgo.



Fuentes:

1.- Carrillo Cázares, Alberto. Partidos y padrones del obispado de Michoacán 1680-1685. El Colegio de Michoacán. Zamora, 1996. p.422

2.- Contreras, Espiridión. Nuestra tierra. Salamanca, historia y cultura. Marzo-Abril 2012. Casa de la Cultura, Salamanca. pp. 15-16

jueves, 29 de noviembre de 2012

Confirmando que Miguel Hidalgo pasó dos veces por Salamanca en 1810.

 Qué mejor manera de concluir el sexenio, -que bien lo podemos nombrar como el "Sexenio del Bicentenario", esto debido a que durante su transcurso una de las celebraciones máximas fue el conmemorar los 200 años del inicio de la guerra de Independencia-, que el corroborar que fueron dos veces las que el cura de Dolores, nuestro Padre de la Patria, pasó y pernoctó en Salamanca; una de ellas, la que todos saben muy bien, cuando, viniendo de Celaya, rumbo a Guanajuato, el ejército Insurgente hace escala en Salamanca y pernoctan dos noches, esto el 24 y 25 de Septiembre de 1810.

 La segunda escala, con una pernocta también, fue de regreso de la sangrienta toma de Granaditas, cuando se enfilaban rumbo a Valladolid, sede de los poderes de la Iglesia, ya que allí se asentaba el Obispado de Michoacán. Este paso ocurrió el 10 de octubre. El mapa que ahora, que vemos lo maca claramente, la ruta en verde indica el camino que siguieron de Dolores a Guanajuato; el rojo de Guanajuato a Valladolid y vemos ese doble paso por Salamanca.

 Quien nos está confirmando el dato es, ni más ni menos, que el historiador más informado que existe actualmente en México sobre la vida de Miguel Hidalgo y Costilla, el Dr. Carlos Herrejón Peredo, profesor-investigador del Colegio de Michoacán. Y lo hace en su libro La Ruta de Hidalgo, cuya edición electrónica recién se publicó en el mes de junio de 2012 el INEHRM (Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México), avalado por la Secretaría de Educación Pública.

 Del primer paso de Hidalgo por Salamanca todos los historiadores han dado cuenta basándose en lo escrito por Lucas Alamán, pocos habían dado relación de cual había sido la ruta que tomaron una vez concluidos los sangrientos hechos de Granaditas. Se mencionaba del paso por Valle de Santiago y de la pernocta allí en la casa de don Benito González. Si venían de Guanajuato y se dirigían a Valle es evidente que pasaron por Salamanca, pero pocos, muy pocos lo habían escrito. Uno de ellos, en el cual me basé para un artículo que publiqué anteriormente, en donde menciona que fueron tres veces las que Hidalgo pasó por aquí fue el libro editado por el Prof. Felipe de la Rosa cuando las celebraciones del Sesquicentenario en 1960. La aclaración de esa tercera vez es, quizá, la aportación más valiosa que el Dr. Herrejón Peredo está haciendo a la Ruta de Hidalgo. Pero vamos por partes.

 El primer paso fue el 24 y 25 de septiembre, que fueron lunes y martes, respectivamente. "Villa de Salamanca. Estando aquí Hidalgo tienen la primera noticia de que Abad y Queipo lo ha declarado excomulgado. Hidalgo designa comisionados para que mantenga el movimiento en Salamanca y lo extiendan en el Bajío. Parten en la mañana. 25 de septiembre, Hacienda de Temascatío, a unos pasos de la congregación de Irapuato. Es saqueada a mediodía. 

 El segundo paso se dio el miércoles 10 de octubre. "Hidalgo y Allende dejan Guanajuato por la mañana, se dirigen a Irapuato, y luego a Salamanca donde pernoctan.Otorga indulto a Manuel Doblado y escribe al ayuntamiento de la villa de León sobre tropas y cañones. Jueves 11 de octubre. Parten de ahí y prosiguen hacia Valle de Santiago.

El primer episodio oscuro del inicio de la guerra de Independencia se da el 7 de octubre, luego del triunfo en Monte de las Cruces, Hidalgo, por razones desconocidas, ordena la retirada; en Aculco se enfrentan los Insurgentes con el ejército realista comandado por Calleja y son vencidos. Allende enfila rumbo a Guanajuato, Hidalgo lo hace a Valladolid. Se ha especulado mucho sobre la ruta que toma el Padre de la Patria, se afirmó que luego de Aculco siguió a Celaya, pasando por Amealco, Coroneo y la Hacienda de Juan Martín; luego de Celaya seguiría a Cortazar, un tercer paso por Salamanca y de allí a Araceo, Uriangato, Tarímbaro y Valladolid.

Es así como el Dr. Herrejón Peredo, basándose en todas las fuentes existentes, determina que, luego de Aculco, Hidalgo continua, efectivamente, a Valladolid, pero lo hace tomando la ruta a Tlalpajahua, pueblo en el que vivía la familia Rayón, para seguir a Maravatío, o Zinapécuaro o Queréndaro, y de cualquiera de estos tres puntos, rumbo a Valladolid.  Pero no olvidemos que Allende, de Aculco partió a Guanajuato y seguramente él sí pasó una tercera vez por Salamanca, eso lo debemos de documentar para tener una certeza de cuales fueron los pasos que por Salamanca hubo de los caudillos de la Independencia Nacional.

Para leer completa la edición electrónica del libro La Ruta de Hidalgo del Dr. Carlos Herrejón Peredo, da click aquí.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Algunos Cristos en el Estado de Hidalgo

Cristo en el Ex convento de San Nicolás en Actopan, Hidalgo


Cristo en la Parroquia de San Francisco en Tepeji del Río, Hidalgo

Cristo en la Catedral de Tula, Hidalgo.


Cristo en el Altar Mayor del Templo del Ex convento en Actopan, Hidalgo.

Cristo en un lateral del Templo del Ex convento en Actopan, Hidalgo.


Cristo en la Capilla Bautismal del Templo del Ex convento en Actopan, Hidalgo.


Cristo en la Parroquia de Santa Magdalena en Nopala, Hidalgo.


Cristo en la Parroquia de San Mateo en Huichapan, Hidalgo.


Cristo en Parroquia de Santiago en Tecozautal, Hidalgo.


Cristo en la Parroquia de Santiago en Tecozautla, Hidalgo. Nótese la forma en que están los pies, algo único en las representaciones de Cristos virreinales.