miércoles, 3 de febrero de 2010

El Templo Nuevo de Pueblo Nuevo, Gto. Recordando al Padre fray Ángel Gasca. OSA. (1826-1890)

Hoy, 2 de febrero, es el mero día de la fiesta en Pueblo Nuevo, pues, a pesar de que es San Antonio el Santo Patrono, hay una enorme veneración a Nuestra Señora de la Candelaria, la cual engalana la parte central del altar mayor. Este templo tiene una particular característica y es que funciona, por así decirlo, como Parroquia alterna, de la Parroquia de San Antonio Abad, la que fuera levantada en 1776, de tamaño más bien chico y, al no tener suficiente espacio para las misas dominicales, es cuando entra en función el llamado Templo Nuevo.


En el Templo Nuevo puso la primera piedra el Sr. Obispo José María de Jesús Díez de Sollano y Dávalos el 23 de abril de 1877. El ideó las dimensiones y fue promotor de su construcción. Es aquí donde se ligan, de alguna manera, la historia de Salamanca con la de Pueblo Nuevo, pues si nos ubicamos en esa época, segunda mitad del siglo XIX, recordaremos que era cuando se comenzaban a aplicar la Ley Lerdo, la Ley Juárez, es decir las Leyes de Reforma que incluían la desamortización de los bienes de la Iglesia.


Los padres agustinos de Salamanca eran propietarios de varias haciendas, la mayoría ubicadas en los actuales municipios de Valle de Santiago y Abasolo, mismas que fueron perdidas debido a las leyes mencionadas, era el tiempo en que el Prior de San Agustín en Salamanca era el fray Ángel Gasca, cargo que adquirió en 1857, a los 31 años de edad, al renunciar fray Vicente Garcidueñas. Fray Ángel Gasca escribió en sus memorias: “Todo esto pasó en 1860 desde cuya fecha desde cuya fecha permanecimos todos los religiosos de esta provincia, unos errantes por los montes y los cerros y otros escondidos…”


No comenta Alfredo Medina, de los pocos que siguen interesados en la historia de su lugar de origen, Pueblo Nuevo, “El padre Gasca, fue inauguró la primer escuela católica para niños del pueblo, estaciones para rezar en la semana mayor en todo el pueblo, muchas celebraciones a diferentes santos en el año y como los frailes de antaño, muy preocupados por la salud espiritual de las personas. Muy querido en Pueblo Nuevo. Aunque la parroquia ya pertenecía a la nueva Diócesis de León, se dio permiso de que el último fraile de la Diócesis de Michoacán, estuviera de cura en Pueblo Nuevo y lo fue los primeros ocho o diez años de la casa cural del pueblo”.


Esto queda reconfirmado en las memorias del propio fray Ángel: “En septiembre de 1864 pasé a Pueblo Nuevo en donde permanecí seis años de Vicario y nueve de Cura párroco… fundé un Tercer Orden de Nuestro Padre San Francisco, compré ornamentos, varias imágenes de escultura regular, fabriqué un Bautisterio, una cural… levanté los cimientos de un nuevo Templo y sobre todo fundé un Colegio Auxiliar del Seminario de León para enseñar latinidad y filosofía…”.


El Templo Nuevo tiene una forma sobria, toda forrada en piedra de oscuro color y en un diseño por demás característico de los primeros templos levantados en el Bajío: tipo espadaña, solo que, esta nueva Parroquia es una enorme espadaña que se levanta una buena cantidad de metros, quizá 20. Su interior mantiene la misma sobriedad, paredes altas, un solo cuerpo, claro está, manteniendo la tradición de la cruz latina y un altar mayor de una ligera influencia del neoclásico tardío.









Las fotografías fueron tomadas en la víspera de la celebración de Nuestra Señora de la Candelaria. Los escrito en cursiva fue tomado del libro: Salamanca, recuerdos de mi tierra guanajuatense. José Rojas Garcidueñas. Editorial Purrúa, México 1974.



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