martes, 23 de septiembre de 2014

La calle del Fortín y la hacienda del Fuerte: Vestigio de la presencia de Iturbide en Salamanca.

   Quizá esta fotografía la hemos visto muchas veces, se trata de la esquina de Aldama con Sánchez Torrado. Ese tramo de la Sánchez Torrado llevaba el nombre de Socorro, debido a que, a una cuadra de allí al poniente, estaba el Puente del Socorro, sobre uno de los arroyos que cruzaban por la Villa. Lo que me llama la atención es el nombre de la otra calle, Fortín, pues bien sabemos que antes, los nombres de las calles no eran otra cosa que el nombre de algo que había por ahí, entonces, surge la duda si hubo por esa calle un fortín, tal vez uno de los que Iturbide mandó construir en el tiempo que fue Comandante Militar de la Provincia de Guanajuato. De eso no tenemos noticia, fuera de aquello que escribió diciendo en dónde serían colocados y, al reflexionar sobre ese documento, vemos que el menciona los límites de la población y para ese 1816 el límite poniente estaba justo en el Puente del Socorro, lo cual nos va dando indicio en una certidumbre de que el nombre del la calle Fortín no fue capricho alguno, sino que, quizá en la actual calle de Aldama estuvo, en ese tiempo, el fortín que mandó construir Iturbide.

(Misma esquina, así luce en la actualidad.)
     De lo que sí tenemos noticia es del fuerte que se construía para defensa de los realistas hacia 1816 un poco al norte de la villa, por el rumbo de lo que ahora es Cárdenas. Si conoces esa región, recordarás que hay una Hacienda llamada El Fuerte, pues su nombre no es invención, sino que allí, se construyó un fuerte según lo podemos corroborar en el parte enviado por el realista Elorza a Iturbide:

     "El 15 del pasado salí de la Zanja para Salamanca, donde permanecí el 16. A las diez de la mañana del 17 aumentó mi sección el comand. de Salamanca con 25 infantes de la Corona y 50 caballos de Rurales y á las tres de la tarde cai de sorpresa sobre Sta. Cruz por tres puntos; mas como la partida del centro avanzó mas de lo regular se fugaron 6 rebeldes, abandonando 2 caballos ensillados, uno de estos en que iba el cap. Romero, y se aprehendieron 3 desertores y 8 cargas de piloncillo.
     De resultas de haber intentado quitar la vida a 2 dragones entre varios del pueblo de Santa Cruz, mandé recoger cuantos hombres había por aquel barrio con intención de diezmarlos; mas usando de conmiseración solo castigué a 80 con la pena de destinarlos a trabajar por algún tiempo en las fortificaciones que se están construyendo en la hac. de Cruces, y regresé para dicha villa, cuyo comandante agregó a mi sección 25 infantes más de la Corona.
     El 19 salí para la hac. de Dos ríos y aunque anduve por varios cerros y cañadas no se vio mas que 1 rebelde, que murió y se cogió su caballo y machete. En virtud de no haber noticia de que hubiese por aquellas inmediaciones enemigo alguno pasé al pueblo de Sta. Cruz, en donde me aseguraron que desde el indulto de Villarroel no había parecido nadie, por cuyo motivo en varias partidas cai el 21 sobre el de Amoles, pero no se vio un rebelde.
     El 22 pasé para Salamanca por el monte y la guerrilla compuesta de 20 hombres se encontró con una gavilla de 12 rebeldes mandada por el Giro á tiempo que este se venía a entregar inadvertidamente y aun con todo no se le puedo dar alcance y solo abandonó 5 caballos y 2 sillas, habiendo también cogido a 1 desertor y a otra 2 rebeldes.
    El 23 apresé a Pedro Aguilar y Antonio Pasos, y desde el 24 al 28 que anduve por Celaya, Chamacuero, hac. del Potrero y cerros y cañadas del puerto del Purgatorio no vi un rebelde.
    El 29 salí de Chamacuero con dirección a Dos ríos y por haber recibido un oficio del Comand. de Celaya dandome aviso de una gavilla de bandidos, marché a S. Juan de la Vega, en donde me reunió Villarroel con su partida comunicándome que la expresada gavilla se había dispersado y que los cabecillas que habitan Dos ríos pasaron la hac. de Burras, cuya noticia confirmaba las que yo tenía. En vista de eso vuelto Villaroel para Celaya marché para Sta. Cruz con el objeto de caer allí despues del anochecer, lo que verificado con solo la caballería no se halló nada.
     El 30 pasé a Salamanca y descansé el 31.
   El 1º del corriente me dirigí al pueblo de Amoles y en los bosques espesos del rancho de la Capilla Pintada persiguió la guerrilla a 5 rebeldes que conducían ganado de Sta. Cruz para el Valle, que abandonaron, con mas 3 caballos ensillados y 1 machete.
     En los mismos ranchos apresé 2 rebeldes e igualmente .... (se brinca el renglón)... trage del pueblo de Amoles 2 indios que por ladrones tenía presos el gobernador, los que en número hasta de 14 robaron á varios en el camino real e hicieron a uno del mismo pueblo; luego que declarasen sus complices convendrá ser pasados por las armas en aquel paraje para escarmiento publico.
     Dios guarde a V.S. muchos años, Celaya 3 de Abril de 1816. -Agustín Francisco de Elozra. -Sr. coronel D. Agustín de Iturbide. (1)

   Esto que acabamos de leer me parece interesante por varias cosas, la primera porque nos dice de la construcción del Fuerte de la Hacienda de Cruces, luego porque nos va mencionando lugares del norte del actual municipio de Salamanca y la situación que privaba. Nos podemos imaginar el trazo que había en los caminos de la región y, nuevamente, vemos el concepto del bosque, pero esta vez además dice "bosques espesos" y lo apunta por el rumbo del actual Cortazar. Me queda la duda si al mencionar la Zanja, se refiere a la hacienda que había por el rumbo de Jaral, que ahora nombran como la Victoria. Otro punto que no logro identificar es el de la Capilla Pintada. Y algo que aparece allí y que nos dice que en toda la zona rural de Salamanca había partidas insurgentes, pues menciona a la Hacienda de Dos Ríos. Y ya como buena conclusión sacamos que la antigüedad del Fuerte la podemos datar en 1816.

Fuente:

1.- Gaceta del Gobierno de México, Vol. 11. pp.566-568

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