lunes, 7 de septiembre de 2015

1982: cuando se construyó el Puente Nuevo en la calle Obregón.

  En pocos días Salamanca contará con un puente más, sobre el Río Lerma, que agilizará el tránsito vehícular. El primer puente que hubo en la villa era, más que un puente propiamente, el cruce conocido por Molinito, el otro era el de San Miguelito, por el rumbo de Mancera. Seguramente había otros cruces que en época de secas hacía posible ir de norte a sur y de sur a norte con facilidad, tal vez había uno por el rumbo de Uruétaro, pero de eso no hay constancia. Lo que sí sabemos es que ya desde la visita del Emperador Maximiloiano en 1864, se le planteó la necesidad que había de tener un puente sobre el río.

  El primero que se levantó fue el de fierro, por el Ingeniero Ernesto Barton, luego sería sustituido, cuando se hizo el cambio de la vía angosta a la ancha, por el puente que conocemos como Negro. Había otros pequeños puentes en Salamanca, estaban sobre el Arroyo de San Antonio, uno era en la calle Porfirio Díaz y se le conocía como de San Antonio, uno más era el Puente del Socorro, uno más el Puente Pinto.

  Para la década de los años treinta es cuando se construye el primer puente carretero en forma, al que se le puso por nombre El Molinito, tendrían que pasar varias décadas para que se construyera un puente más, esto debido al crecimiento de la población en la parte sur, en la llamada "otra banda" del río, pues ya no era solamente la Colonia Guanajuato sino varias más las del rumbo. Fue en 1982 que se puso en servicio el Puente Nuevo prolongando así, hacia el sur la calle Obregón, que era, por cierto, la que se llamaba, al comenzar el siglo Calle Porfirio Díaz.




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