lunes, 17 de diciembre de 2012

1750: El capitán Don Juan Antonio Santana, el amo de Salamanca.

Tenemos la idea de que nuestros vecinos son Irapuato, Valle y Celaya, esto creo se debe a que, cuando vemos el mapa carretero, Salamanca aparece al centro de las poblaciones mencionadas, pero olvidamos que, geográficamente, hacia el escarpado norte del actual municipio de Salamanca, se encuentra el municipio de Guanajuato. Guanajuato esencialmente minero, Salamanca, esencialmente agrícola. A esto aunamos la riqueza que las minas de Guanajuato produjeron, especialmente en el siglo XVIII y la feracidad de los campos salmantinos. Esto trajo por consecuencia el oportunismo siempre reinante a lo largo de la Historia de México y tenemos por resultado que, hubo una vez en Salamanca, Guanajuato, un hombre tan rico que poseyó terrenos que abarcaban casi la mitad de la municipalidad, los cuales equivaldrían, hoy día a algo así como 30,000 hectáreas. El capitán don Juan Antonio Santana era un auténtico terrateniente. De él no encontramos muchos datos en cuanto a fechas, pero sabemos que nación en la Villa de Lagos, quizá en el primer cuarto del siglo XVIII.

La siguiente duda que hay es sobre su grado. En algunos documentos se anota como Capitán, títulos que, en la Nueva España se solían comprar y no nos indica que haya sido, precisamente un capitán de Dragones, simplemente era Capitán ¿de quén? no lo sé. Otra duda que aparece es que, en ocasiones, se le anota como Santana, en otras como Santa Ana y en otras más como Santa Anna, cosa que, también era común en la época virreinal en la que los escribanos no tenían precisamente una magnífica ortografía. Intuimos que se avecindó en la ciudad de Guanajuato en la década de los años 60 del siglo XVIII pues hay noticias de que en 1764 recibe cuatro barras de la mina La Valenciana. Tradicionalmente las minas constaban de 24 barras, que eran lo que hoy conocemos como las acciones, así pues, nuestro personaje era poseedor del 16.6%, en pocas palabras, era un auténtico millonario.

"De manera paralela y unos años antes -en 1764- por medio de una memoria extrajudicial Francisco de Espinoza relata haber donado una de las barras de la mina de Valenciana de que era poseedor su compadre Juan Antonio de Santa Ana y en el caso de que el donante falleciera de la enfermedad que le aquejaba en ese momento habría de donarle al mismo personaje las restantes tres barras. No obstante lo anterior, lo que en 1764 parecía el traspaso de unas acciones de minas aparentemente sin ningún valor para el donante se convirtió después de la muerte de Espinoza en un largo y penoso litigio entre sus sucesores y Santa Ana en 1776, quienes habían de disputarse la posesión de las barras del yacimiento que en esa fecha ya había dado muestras importantes de los valiosos frutos que sería capaz de producir. A pesar de los reclamos de los sucesores de Espinoza, la donación fue declarada válida por el Alcalde Mayor y Juan Antonio de Santa Ana obtuvo la posesión definitiva de las cuatro barras de la mina de Valenciana". (1) Lo que vemos es el mapa del actual municipio de Salamanca.

En todos los libros consultados, -que fueron una docena- para que nos dieran más datos sobre este personaje de nombre José Antonio de Santana se menciona solamente que era un "socio inactivo de la mina de la Valenciana" que poseía 4 de las 24 barras en que se dividía la posesión de la mina más rica de la Nueva España y que fuera entorno a ella que se dijera "Tres cuartos de la plata que circula en el mundo viene de Guanajuato".  No nos dice más. Aunque hay un dato, ligero pero que nos conduce a las relaciones que mantenía con la gente de Guanajuato pues era compadre de Francisco de Espinoza.

"De la misma manera, el futuro conde de la Valenciana tampoco permaneció mucho tiempo en el poder de sus 16 barras restantes, ya que tan solo catorce días después -el 24 de noviembre de 1760- vende cuatro barras más a Francisco de Espinoza, comerciante de la ciudad en 200 pesos de oro común, con lo que su participación en la Mina de las Ánimas quedó reducida a tan sólo doce barras que representaban el 50% del total de las acciones. En este asunto resulta muy interesante notar que en la escritura de venta a Espinoza, Antonio de Obregón asegura ser el propietario de las 18 barras originales de la mina, siendo que el día 10 de ese mismo mes ya había vendido dos de sus acciones a Pedro Luciano de Otero, cuya escritura correspondiente fue levantada en el mismo libro y ante el mismo escribano que la referente a Francisco de Espinoza". (2)

Como veremos más adelante Jose Antonio Santana obtiene abundantes utilidades de la mina y comienza a hacerse de propiedades, primero en Guanajuato, luego en Salamanca que se volvería su sitio de residencia. En los libros consultados no aparecen las fechas en que vive aquí ni la ubicación de su casa la cual bien podemos pensar que era la más rica de la villa. Me pregunto si habrás ido su casa esa que conocemos tradicionalmente como "la casa del inquisidor", o, en todo caso, la de la esquina poniente de la misma manzana, esa que conserva parte de un rica rica arcada que nos dice haber sido una auténtica mansión virreinal.

En esta fotografía que tomé hace pocos días vemos una espléndida salida de la luna, la doceava del año de 2012, recordemos que este año contiene 13; al fondo se los terrenos llanos del centro del Bajío se levanta el cerro Gordo, el campo apenas cosechado de su abundante producción de maíz, misma que mantiene la tradición de más de cuatro siglos. Así de importante fue y sigue siendo Salamanca. A continuación transcribo el documento que nos muestra la cantidad de propiedades que Juan Antonio Santana poseía en Salamanca.

"Por superior decreto de cuatro de febrero proveído por el exmo. Señor Virrey, con previo dictamen del Señor Auditor, se manda que para la cómoda división de los Herederos del Capitán Juan Antonio Santana, salgan sus bienes al pregón por el término de derecho, comunicándose esta noticia en la presente Gazeta de los que son pertenecientes a esta 

TESTAMENTARIA

En la ciudad de Guanaxuato.

En la calle que llaman de Sopeña una casa alta valuada en 13 786 ps. 4 rs.
En la misma calle otra en 5 731 ps.
En el barrio que llaman del Calvario otra en 788 ps. 31/2 rs.
En la plazuela que nombran del Ropero otra, conocida por de Lucas el Monacillo, en 2 153 ps. 6.rs.
En el puente de Nava otra, conocida por de Alvarado, en 1 162 ps. 4 1/2 rs.
En el barrio de Desterrados otra, conocida por de Félix Rangel, en 584 ps. 3 1/2 rs.
Otra contigua a la misma, en 646 ps. 4 1/2 rs.
Otra en la calle de San Roque, conocida por de Joaquín, en 875 ps. 7 1/2 rs.
Última en la misma calle, conocida por de Córdova en 778 ps. 1/2 rs. Importando el valor de las nueve casas 26,506 ps. 3rs.

En la Jurisdicción y Real de Marfil.

Una hacienda de beneficiar plata nombrada San Nicolás, con su vivienda antigua y nueva: su fundición; azoguería: norias: tinas de deslame: pilas de lo mismo, y apuradora: patio de montones: galera de arrastres: idem de molinos: vivienda del Mayordomo: caballerizas: troxes: nueve casillas para vivienda de los operarios, con otras piezas más que constan en los Inventarios, y hoy se halla mas adelantada su construcción por el arrendatario D. Juan de Villamor, en 30 520 ps 3 1/2 rs. 
Otra hacienda de beneficiar plata en la misma Jurisidicción de Marfil, nombrada San Jospeh de Barreda, con su noria: vivienda: una pieza y otra casa nueva con carias piezas: atarjeas; capitalizados, todo en 12 845 ps. 4 1/2 rs .
Dos casas ubicadas en la misma Jurisdicción, la una que llaman de la Plazita, y la otra del Zancito: la primer en 4 602 ps. 1 1/2 rs. y la otra en 1 429 ps. 6 1/2 rs.
                                                                  Haciendas de labor
Dos haciendas de campo nombradas la una de la Santísima Trinidad, con tierras para labor de trigo y maíz; monte: potreros: muebles y fabrica en 14 226 ps. 1 1/2 rs.
La otra nombrada  San Francisco del Chapín, en 3 041 ps. 3 rs. y 250 ps. de un Rancho nombrado Calderones, que todas tres partidas hacen 17 517ps. 4 1/2 rs.

En la Jurisdicción de Irapuato.

Una casa en la calle Real, que fue de la asistencia de D. Vicente Miñón, con otras dos contiguas y otra en la misma calle Real con un pedazo de solar, cuyas tres fincas se hallan apreciadas en 7 522 ps. 1 1/2 rs. sin el menaje, y con ese y el todo de ellas, 8 238 ps. 1 1/2 rs.

"En la jurisdicción de Salamanca.- 

Once casas en diversas calles y a precios que por evitar prolixidad no se pone la suma de cada una y todas importan 20,303 ps. 1.5 rs. Las alhajas de oro, plata y diamantes, los reloxes de bolsa, armas, ropa de uso, fierro labrado, sillas de montar, cuero, jarcia, menage muebles de casa, imagenes de bulto y lienzo, carruages, vidrio, cristal, madera y otras cosas sueltas que se hayan apreciadas en los inventarios en 7,409 ps 5 rs.


Asimismo en dicha Jurisdicción se haya una hacienda nombrada de Los Dolores, valuada en 7,426 ps. Otra nombrada de Sardinas en 16,966 ps. Otra nombra de Doña Rosa, en 7,748 ps. Otra nombrada Santo Domingo en 6,192 ps. Otra nombrada de La Magdalena y Santiaguillo en 17,984 ps. 3 rs. Otra nombrada de St. Joseph Uruétaro en 51,575 ps. y su mueble en 4,553 ps. El rancho nombrado Santa Catarina en 10,000 ps. La Hacienda de Manzera y sus agregados, en 32,699 ps. 7 rs. Importando el todo de los bienes muebles, alhajas, aperos y haciendas de dicha Jurisdicición de Salamanca 185,256 ps. 4 rs.

En la Jurisdicción de San Luis de la Paz.

Se hallan cinco casas: la una en la esquina de la primera cuadra de la plaza: otra en que vivió D. Fernando de Villela: tercera en la calle Real donde vivió Doña María Francisca Cos: otra en el barrio del Tepetate, que fue de D. Juan Francisco Regis: apreciadas la primera en 3 487 ps. 1 rl. La segunda en 417 ps. y su Huerta que está al frente, en 740 ps. 1 rl. La tercera que también tiene Huerta, en 1 393 ps. La cuarta en 457 ps. y la quinta  en 173 ps. 5 rs. y todas juntas en 5 757 ps. 5 rs.

"Ultimamente en las haciendas referidas de Salamanca se han agregado, posteriormente varios pedazos de tierra, que en junto importan por sus escrituras de venta 2,258 ps. 4 rs. lo que deberán tener presentes los compradores que quisieren hacer postura, para que la hagan con arreglo a lo agregado de tierra a cada finca.

El cuerpo del caudal y bienes de la Testamentaria, reconocen con hipoteca general y especial, y deudas personales, 95 617 ps. 3 rs. y el cuerpo íntegro del cauda, 440 913 ps. 1 rl. 

Que posturas se admitirán según la inclinación de los licitantes a una o más fincas, sin que e entienda por ello que se deben hacer aquellas al todo.

En el oficio del Superior Gobierno del Señor D. Juan Martínez de Soria se hallan los Autos de esta Testamentaria, donde podrán instruirse los postores". (3)

"La nueva riqueza aportada por la élite terrateniente del Bajío por los beneficiarios del auge minero en Guanajuato se extendió más allá de León. La familia Septién lucró enormidades tanto con la minería como con el comercio en Guanajuato y luego invirtió en extensas haciendas en el Bajío oriental. El plan reivindicó con presteza la jefatura de la oligarquía terrateniente de Querétaro. Don Juan Antonio Santa Ana sacó las ganancias de sus acciones en la gran mina de la Valenciana y adquirió en los alrededores de Salamanca, ciudad del Bajío, propiedades que valían 450,000 pesos. En la segunda mitad del siglo XVIII vivió allí como un patriarca invirtiendo aun en la minería y en el comercio en Guanajuato y explotando allí una refinería de plata, a la vez que vigilaba las florecientes operaciones comerciales de sus fincas". (4)

Si no estas muy familiarizado con el territorio del municipio de Salamanca, te comento que de todas las haciendas mencionadas, ninguna de ellas existe. A lo más quedarán en pie algunos restos -escasos- de sus paredes de adobe. Doña Rosa estaba al centro-norte. Sardinas y Dolores al centro-oriente. Mancera, Santo  Domingo, Magdalena, Santiaguillo y Uruétaro al sur, abarcando toda la cuenca baja del río Lerma hasta los límites con el valle de Santiago. Juan Antonio Santana fue el "amo" de Salamanca durante la segunda mitad del siglo XVIII.

   Una de las casas que fueran propiedad de Juan Antonio Santana es la que se ubica en el Portal Bravo Nº. 15, actualmente allí es la Farmacia Guadalajara, antes fue La Minerva. "Un de esos poquísimos datos lo he encontrao en mi archivo particular, en una de las viejas escrituras relativas a la casa que fue más tarde de mis abuelos Rojas y Cerón de Cisneros; dice: 'En la Villa de Salamanca a primero de agosto de mil y ochocientos y veinte y uno... don Francisco Santana vende... a doña Juana Duarte... una casa ubicada en la plaza mayor desta dicha Villa... tiene fabricado un portal que cae a la misma plaza, tienda, trastienda, zagúan, sala, cocina, boega'. etc., y otros cuartos en los altos, la que hubo por herencia que le dejó su padre capitán don Juan Antonio de Santana, quien la tuvo por compra "como es de verse e la escritura que en esta villa le otorgó a quince de junio del año de mil setecientos noventa y dos ante don Ysidro Rodrigues del Cstillo Escrivano Real, publico y de cavildo que fue desta villa..." (5)


Nota:: Todas las imágenes las tomé recientemente en la zona centro-norte de Salamanca, en lo que fueran las extensas tierras que abarcaba la Hacienda de Sardinas, parte de ellas, en donde hoy se asienta la Refinería. La esquina retratada es la de Allende y Andrés Delgado, la única que conserva vestigios de construcciones del siglo XVIII en el centro de la población. Los mapas coloreados nos dan una ligera idea de la ubicación de las propiedades de don Juan Antonio Santana en Salamanca. Las de los portales, corresponden a uno de las festividades de Corpus pasadas.


Fuentes:

1.- Serrano Espinoza, Luis. Valenciana. El edificio y sus programas iconográficos. Ediciones La Rana. Guanajuato, 2003. pp 47, 48.

2.- Serrano Espinoza. Op cit. pg 43.

3.- Gazeta de México. Tomo VIII. No. 19. Del viernes 17 de Abril de 1795.

4.- Turino, John. De la insurrección a la revolución en México. Las bases sociales de la violencia agraria 1750-1940. Ediciones Era. México, 1999. pp 64, 65.

5.- Rojas Garcidueñas, José. Salamanca, Recuerdos de mi tierra guanajuatense. Editorial Porrúa. México, 1982.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Cada bajada de Obispo.

Hace un año me propuse incluir en éste blog la refranería mexicana. No toda, sino la que hace mención a las cosas religiosas. La idea era encontrar la escena que, en nuestros días, nos recreara ese refrán. Nunca pensé fuera cosa tan difícil encontrarlas. Hoy, luego de muchas semanas, caminando por la Hacienda del Tunal, en el municipio de Apaseo el Grande, Guanajuato, encuentro este letrero que nos da clara cuenta del dicho "cada bajada de Obispo", el cual indica que son eventos más que ocasionales.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Señor de Ojo Zarco en San Miguel Istla, municipio de Apaseo, Guanajuato.

 Como bien lo sabrás -eso espero, como quiera ahora te lo cuento- este blog surgió a raíz de la celebración del 450 aniversario de la llegada del Cristo Negro del Señor del Hospital a Salamanca, dentro de lo mucho que publiqué sobre el tema, un capítulo importante consistió en la recopilación de las historias de los muchos Cristos que son venerados no solo en la región del Bajío, sino, prácticamente  en todo el país. Hoy retomo el concepto y llegamos al enigmático pueblo de San Miguel Istla en el municipio de Apaseo el Grande, estado de Guanajuato para ver allí al Cristo de pasta de caña de maíz denominado El Señor de Ojo Zarco. En su historia encuentro un dato que me indica una estrecha relación con El Señor del Hospital de Salamanca el cual, bien lo sabemos, mantiene una tradición franciscana que es del mismo origen de ambas imágenes.

 "Del olvido sólo se salvó la noción de que , en sus orígenes, Istla (lugar donde abunda la obsidiana) fue lugar de paso de las tribus chichimecas, y que las sucesivas tragedias que cayeron en el lugar obedecieron a castigo divino: según oyó decir a su padre el agricultor José Olvera, de 60 años de edad, el águila legendaria que hallaron los aztecas en lo que hoy es el DF, pasó primero por Istla, pero fue ahuyentada a pedradas por los indígenas. A raíz de aquel suceso, dice Olvera, no volvió a llover en Istla en muchos años, y precisamente por eso, cuando llegaron los españoles al lugar, comenzaron a "construir capillas a fin de atraer la gracia divina y terminar con las sequías (la licenciada Rosa María Sánchez Lara, en un estudio elaborado para el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, señala que la fundación de Pueblo de Istla se debió, quizás, a la necesidad de detener la invasión de tribu chichimecas hacia el centro del país). Al cabo, lo que pareció terminar con el tiempo de seca fue, según Eutimio Sánchez Ayala, antiguo delegado político del lugar, la aparición del Señor de Ojo Zarco.

 "En una época indeterminada, en el rancho de Ojo Zarco un campesino halló, entre 2 milpas, una planta de 3 mazorcas que semejaba la imagen de Cristo. El campesino mostró el hallazgo a su patrón y éste dio la noticia a las autoridades religiosas, quienes decidieron erigir una capilla en Istla, para agradecer el milagro. La capilla (en la cual permaneció el Cristo, hecho de caña de maíz hasta 1959, año en que fue trasladada a la a la iglesia principal) es una de las más bellas del lugar: su portada ostenta un par de ángeles guardianes, labrados en cantera, que por fortuna no fueron saqueados y permanecen intactos, al igual que la cruz atrial, "historiada" en bajorrelieve al estilo del siglo XVI. Según la creencia popular, en cuanto se comenzó a adorar la imagen, el cielo prodigó sus frutos nuevamente sobre Istla y el Señor de Ojo Zarco repartió milagros a granel: curó enfermos, resolvió problemas, atrajo a gente de los alrededores, revivió Istla.

 "Al correr de los años, la fama de la imagen se extendió y comenzaron a llegar al santuario peregrinaciones procedentes de lejanos puntos del país. El 31 de diciembre, día de la veneración, 40 autobuses hacen viajes de Querétaro a Istla para trasladar a los devotos: se ofrendan flores, se encienden veladoras, se colocan puestos de antojitos y fritangas por la calle principal, se cumplen mandas y se entregan generosas limosnas. En la capilla especial, adornada con una gran pila bautismal al centro, se colocan ex votos, trozos de cabello, cartas, fotografías, certificados de escuela y aun huaraches de los agraciados. Otra de las peregrinaciones importantes se realiza el Miércoles Santo: a los peregrinos se les cobra el derecho de entrada y, a los vendedores, el espacio para sus puestos. Hasta hace unos años, los encargados de cobrar eran los representantes de las autoridades municipales, por lo que el dinero rara vez beneficia a Istla. Lo mismo ocurre con las limosnas recaudadas por el cura del Santuario: sólo él sabe a dónde van a parar". (1)

 Hasta aquí una interesante reseña que encontré en la revista Contenido de hace 22 años, en donde nos dice, de modo muy puntual, como fue que surgió la veneración al Señor de Ojo Zarco; por cierto, por si no lo sabes, zarco era la manera en el siglo XIX y siglos anteriores a denominar algo que fuera de color azul. Ahora bien, en el texto que a continuación sigue, escrito por el cronista de Apaseo el Grande, encuentro esa relación intensa en cuanto a la concepción de la idea de veneración del Cristo Negro de Salamanca, que conocemos como Señor del Hospital, ese que, como San Miguel Arcángel, expulsa al demonio de los cielos:

 "No hay razones para creer que la evangelización, especialmente de un pueblo aliado, impidiera la continuación de la práctica de erigir capillas-oratorios, ahora en honor del Dios de los Cristianos y sus diversos atributos y de ciertos santos, particularmente San Miguel Arcángel, el santo soldado quien con su espad expulsó al demonio del cielo, como los otomíes expulsaron a los chichimecas del Bajío. (...) A partir de los anteriores datos, podemos deducir que en el siglo XVIII, los otomíes de la cuenca alta del Río Laja, que habían sufrido un sistemático ataque a sus derechos obtenidos durante la conquista del Bajío y que ahora habían sido desplazados de sus posiciones políticas en pueblos cabecera como Querétaro y Apaseo, deciden  que en el último de sus pueblos cabecera se erija por cada comunidad de la región una capilla, signo de reafirmación racial y política". (2)


 "Los habitantes de Istla y comunidades circunvecinas son tradicionalmente religiosos y profesan una devoción muy señalada a la imagen de Cristo crucificado, hecha con técnica de pasta de caña, a quien llaman el Señor de Ojo Zarco. Antiguamente venerada en otra capilla, se ha quedado permanentemente en el templo parroquial de Istla, a donde acuden peregrinaciones del municipio, de otros municipios, de Estados vecinos y del Distrito Federal, la fiesta principal tiene lugar el miércoles dela Semana Santa". (3)

Al recordar la historia, matizada de leyenda, de cómo fue la llegada del Cristo Negro a Salamanca, vemos que el trayecto fue, una vez llegados a Salamanca los otomíes que la traían, continuaron rumbo a Apaseo y ahora aprendemos que, en San Miguel Istla, era el paso del Camino Real justo al medio de ambas poblaciones. Esto, aunado a la idea marcadamente franciscana en cuanto a parámetros seguidos en la evangelización de lo que hoy conocemos como El Bajío nos da una posible escala más en el trayecto, pero, sobre todo, nos dice de una ruta "del alma", en cuanto a ideas religiosas se refiere.

 Esta es la capilla en donde estuviera depositado el Señor de Ojo Zarco, es una de las cuatro capillas restauradas, del total de cuarenta que se dice existen en el lugar, aunque hay quien dice de 60 o, incluso 72 capillas que hubo en un pueblo que abarca una superficie de 40 kilómetros cuadrados. (Foto tomada de Wikipedia).

Fuentes:

1.- De Mauleón, Héctor. Las fantasmales capillas de Ixtla, Gto. Revista Contenido, número 322. México, Abril de 1990.

2 y 3.- Buenrrostro López, José G. Apaseo el Grande, la primera frontera. Colección Monografías Municipales. Gobierno del Estado de Guanajuato. Guanajuato, 2010.

4.- Muñoz-Ledo C., Luis. Apaseo, monografía histórica. Edición Privada. Apaseo el Grande, 1995.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Valle de Santiago visto en 1907, antes del Centenario.

Eran los tiempos en que Justo Sierra estaba al frente del Ministerio de Instrucción Pública, como se conocía entonces, 1907, a lo que hoy es la Secretaría de Educación Pública. La idea era crear un presentación que llegara a todas las escuelas primarias de México para que vieran los niños con los recursos más avanzados de la época, que eran las fotografías llamadas Daguerrotipo, los sitios más emblemáticos del recorrido que hizo Miguel Hidalgo luego del Grito, esto formaría parte de los festejos del Centenario. Fueron contratadas dos personas para que hicieran este recorrido por todos los puntos tocados por el Padre de la Patria retratando los sitios más emblemáticos de la población. Al pasar por Valle de Santiago, esta fue la toma realizada por el fotógrafo Gustavo Silva en compañía del historiador Luis Castillo Ledón.

Si te interesa ver la historia completa de este trabajo fotográfico, entra aquí.

Para ver la fotografía que Gustavo Silva tomó en ese recorrido en Salamanca, entra aquí.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Confirmando que Miguel Hidalgo pasó dos veces por Salamanca en 1810.

 Qué mejor manera de concluir el sexenio, -que bien lo podemos nombrar como el "Sexenio del Bicentenario", esto debido a que durante su transcurso una de las celebraciones máximas fue el conmemorar los 200 años del inicio de la guerra de Independencia-, que el corroborar que fueron dos veces las que el cura de Dolores, nuestro Padre de la Patria, pasó y pernoctó en Salamanca; una de ellas, la que todos saben muy bien, cuando, viniendo de Celaya, rumbo a Guanajuato, el ejército Insurgente hace escala en Salamanca y pernoctan dos noches, esto el 24 y 25 de Septiembre de 1810.

 La segunda escala, con una pernocta también, fue de regreso de la sangrienta toma de Granaditas, cuando se enfilaban rumbo a Valladolid, sede de los poderes de la Iglesia, ya que allí se asentaba el Obispado de Michoacán. Este paso ocurrió el 10 de octubre. El mapa que ahora, que vemos lo maca claramente, la ruta en verde indica el camino que siguieron de Dolores a Guanajuato; el rojo de Guanajuato a Valladolid y vemos ese doble paso por Salamanca.

 Quien nos está confirmando el dato es, ni más ni menos, que el historiador más informado que existe actualmente en México sobre la vida de Miguel Hidalgo y Costilla, el Dr. Carlos Herrejón Peredo, profesor-investigador del Colegio de Michoacán. Y lo hace en su libro La Ruta de Hidalgo, cuya edición electrónica recién se publicó en el mes de junio de 2012 el INEHRM (Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México), avalado por la Secretaría de Educación Pública.

 Del primer paso de Hidalgo por Salamanca todos los historiadores han dado cuenta basándose en lo escrito por Lucas Alamán, pocos habían dado relación de cual había sido la ruta que tomaron una vez concluidos los sangrientos hechos de Granaditas. Se mencionaba del paso por Valle de Santiago y de la pernocta allí en la casa de don Benito González. Si venían de Guanajuato y se dirigían a Valle es evidente que pasaron por Salamanca, pero pocos, muy pocos lo habían escrito. Uno de ellos, en el cual me basé para un artículo que publiqué anteriormente, en donde menciona que fueron tres veces las que Hidalgo pasó por aquí fue el libro editado por el Prof. Felipe de la Rosa cuando las celebraciones del Sesquicentenario en 1960. La aclaración de esa tercera vez es, quizá, la aportación más valiosa que el Dr. Herrejón Peredo está haciendo a la Ruta de Hidalgo. Pero vamos por partes.

 El primer paso fue el 24 y 25 de septiembre, que fueron lunes y martes, respectivamente. "Villa de Salamanca. Estando aquí Hidalgo tienen la primera noticia de que Abad y Queipo lo ha declarado excomulgado. Hidalgo designa comisionados para que mantenga el movimiento en Salamanca y lo extiendan en el Bajío. Parten en la mañana. 25 de septiembre, Hacienda de Temascatío, a unos pasos de la congregación de Irapuato. Es saqueada a mediodía

 El segundo paso se dio el miércoles 10 de octubre. "Hidalgo y Allende dejan Guanajuato por la mañana, se dirigen a Irapuato, y luego a Salamanca donde pernoctan.Otorga indulto a Manuel Doblado y escribe al ayuntamiento de la villa de León sobre tropas y cañones. Jueves 11 de octubre. Parten de ahí y prosiguen hacia Valle de Santiago.

El primer episodio oscuro del inicio de la guerra de Independencia se da el 7 de octubre, luego del triunfo en Monte de las Cruces, Hidalgo, por razones desconocidas, ordena la retirada; en Aculco se enfrentan los Insurgentes con el ejército realista comandado por Calleja y son vencidos. Allende enfila rumbo a Guanajuato, Hidalgo lo hace a Valladolid. Se ha especulado mucho sobre la ruta que toma el Padre de la Patria, se afirmó que luego de Aculco siguió a Celaya, pasando por Amealco, Coroneo y la Hacienda de Juan Martín; luego de Celaya seguiría a Cortazar, un tercer paso por Salamanca y de allí a Araceo, Uriangato, Tarímbaro y Valladolid.

Es así como el Dr. Herrejón Peredo, basándose en todas las fuentes existentes, determina que, luego de Aculco, Hidalgo continua, efectivamente, a Valladolid, pero lo hace tomando la ruta a Tlalpajahua, pueblo en el que vivía la familia Rayón, para seguir a Maravatío, o Zinapécuaro o Queréndaro, y de cualquiera de estos tres puntos, rumbo a Valladolid.  Pero no olvidemos que Allende, de Aculco partió a Guanajuato y seguramente él sí pasó una tercera vez por Salamanca, eso lo debemos de documentar para tener una certeza de cuales fueron los pasos que por Salamanca hubo de los caudillos de la Independencia Nacional.

Para leer completa la edición electrónica del libro La Ruta de Hidalgo del Dr. Carlos Herrejón Peredo, da click aquí.

lunes, 19 de noviembre de 2012

El legado de José Rojas Garcidueñas: Un pasaporte Nansen

 Fue este viernes, el 16 de noviembre, que se celebró el Centenario del nacimiento de José Rojas Garcidueñas, el llamado Bachiller, entre sus colegas y Pepe, entre sus amigos. Del evento hemos dado ya cuenta en "el otro blog" el que llamado Bable; aquí lo que queremos es dejar muestra de uno de sus escritos, quizá el más corto de ellos, pero el que guarda un conocimiento bastante particular sobre algo que en la década de los años cuarenta, del siglo XX, años en los que el fantasma de la guerra azolaba a todos y por todas partes. José Rojas escribe uno de sus relatos, los cuales solía enviar a sus más cercanos amigos a manera de saludo navideño en sus ya míticas Ediciones La Paloma, uno en el que da cuenta de ese sentimiento reinante en el tiempo que le tocó vivir, más específicamente, en el tiempo de la post guerra. Las imágenes que estamos viendo las tomé en la exposición El legado de José Rojas Garcidueñas que la Casa de la Cultura de Salamanca montó como parte del Homenaje a su memoria.  

 Un pasaporte Nansen.

"El caso debe haber ocurrido hacia 1948 aproximadamente. Fue así


Un norteamericano, digamos Mr. Smith, estaba en el restaurante de un céntrico hotel de Cuernavaca. En otra mesa había cuatro o cinco norteamericanos, residentes en la misma ciudad, todos ellos periodistas o escritores que habían salido de Estados Unidos huyendo del macarthismo. En otra mesa un matrimonio de gringos turistas.


Entró una pareja de norteamericanos negros, ocuparon otra mesa e inmediatamente la pareja de gringos blancos turistas dijeron a los negros que se salieran; como los negros no hicieron caso, el gringo se levantó y con visible ira fue a exigir del gerente del restaurante que expulsara de ahí a los negros.

 "El gerente se negó, el gringo se irritó más y el gerente acabó por decirle secamente que en México no existe discriminación, que los negros tenían derecho a ser atendidos en ese restaurante y que si ellos, la pareja de turistas, no querían estar en el mismo local que los negros, podrían salirse de allí.


Los escritores que estaban en la otra mesa, al darse cuenta de lo que ocurría, y mientras la pareja de turistas recogía furiosa sus sombreros y lo que llevaban y salían dando un portazo, los escritores norteamericanos desde su mesa gritaron dos o tres veces : "Viva México", "Down the United States", "Viva México"

 "Sin duda el turista gringo, que salió lívido de ira, hizo averiguación de quiénes eran los que estaban en el restaurante, pues días más tarde Mr. Smith fue llamado a la oficina de su Embajada donde le notificaron que su pasaporte había sido cancelado, y aunque él aseguró que no había gritado ni dicho nada, sino que sólo fue testigo de aquella escena, la Embajada dijo tener órdenes y lo dejó sin pasaporte.


Entonces Mr. Smith recurrió a la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Refirió el caso de don Lorenzo Hernández y éste le consiguió una audiencia con el ministro don Jaime Torres Bodet.

 "El Secretario de Relaciones indicó el procedimiento para poder ayudarlo; hizo que Mr. Smith solicitara por escrito de la Embajada de Estados Unidos la reposición de su pasaporte como ciudadano de aquel país, la Embajada contestó negándose porque, según ella, Mr. Smith había perdido su ciudadanía por haber insultado a los Estados Unidos. Ya con esa respuesta por escrito, que fue presentada a la Secretaría de Relaciones, ésta resolvió que se trataba de un individuo que había quedado apátrida y que era el caso de expedirle, como en efecto se hizo, un pasaporte Nansen". 4 de mayo de 1966. (1)

 El relato lo encontrarás, quizá, muy sencillo y muy anecdótico; pero en realidad encierra un gran conocimiento. Menciona a don Jaime Torres Bodet, quién fuera, Secretario de Relaciones Exteriores, así como Secretario de Educación Pública y, además, Director de la UNESCO. Menciona al Pasaporte Nansen, el cual "era una cédula personal destinada a servir de documento de viaje, expedida a los refugiados de acuerdo con las disposiciones de instrumentos de la anteguerra. Las cédulas fueron diseñadas por Fridtjof Nansen en 1922, como parte de sus gestiones para atender a la problemática de los desplazados surgida a raíz de los diversos conflictos armados del siglo XX (antes y después de la primera guerra mundial). Como resultado, Nansen fue nombrado Alto Comisionado de los Refugiados para la Liga de las Naciones, y fue uno de los motivos que contribuyó a que recibiera el Premio Nobel de la Paz". (2) Además nos deja ver lo que fue el inicio de un severo problema de segregación racial que hubo en los Estados Unidos durante los años cincuenta, en el que los negros o afroamericanos no eran aceptados por la sociedad "blanca" de ese país.

Leer a José Rojas Garcidueñas es ir de la mano hacia una buena cantidad de conocimientos que nos amplían  más y más el panorama y nos ayudan a seguirnos cultivando en las infinitas formas de saber humano.

Fuentes:

1.- Rojas Garcidueñas José. El erudito y el jardín. Anécdotas, cuentos, relatos. Academia Mexicana. México, 1983.

2.- Wikipedia.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Programa del Homenaje a don José Rojas Garcidueñas.

 El próximo viernes 16 de noviembre estaremos celebrando el Primer Centenario del nacimiento de don José Rojas Garcidueñas, sin lugar a dudas el salmantino más ilustre que tenemos en la más bien corta lista de personajes destacados de Salamanca. Con tal motivo, en la Casa de la Cultura, ubicada en el Claustro Menor del Ex convento agustino de San Juan de Sahagún, en la calle Revolución del Centro Histórico de Salamanca, se le estará rindiendo los días 15 y 16 de noviembre un Homenaje a su memoria y su obra.

 Programa:

Jueves 15 de Noviembre, 2012.

11:30 Inauguración de la exposición El legado de José Rojas Garcidueñas en el deambulatorio superior.
12:00 El erudito y su jardín. Lectura de algunas de sus obras de narrativa y cuento.
13:00 Momento musical
13:30 Continuación de las lecturas en la Sala del Refectorio.
18:00 Acercamiento a la persona de José Rojas Garcidueñas, con la participación del Maestro Juan Diego Razo Oliva, Dr. Juan Alcocer Flores, Lic. Gabriel Santoscoy Domenzáin, Lic. Mariel Vera Serna, Maestro José Luis Lara Valdés y Lic. Beatriz Rojas Herrera.
19:30 Momento musical.

Viernes 16 de Noviembre, 2012.

11:00 Vida y obra de José Rojas Garcidueñas, charlas a cargo del Dr. Luis Rionda Arreguín, Dr. Diego León Rábago, Maestro Eugenio Trueba Olivares y Lic. Benjamín Arredondo.
13:00 José Rojas Garcidueñas y la génesis de una facultad por el Maestro Luis Palacios Hernández. Participación de la Universidad de Guanajuato. Proyección del documental 60 años de la facultad.
17:00 Homenaje solemne que realiza la Presidencia Municipal de Salamanca.
18:00 Trascendencia, obra y los recuerdos. Simposio coordinado por Lic. Roberto Ruiz Rojas, con la participación de: Dr. Adolfo Castañón, Dra. María Rosa Palazón Mayoral, Dr. Jaime Morera y González y el Maestro Juan Diego Razo Oliva.
20:00 Momento musical a cargo del grupo Ópalo Jazz Paper.

El Homenaje a don José Rojas Garcidueñas está abierto a la participación de todos los interesados, la entrada es libre.