jueves, 18 de febrero de 2016

Don José Escandón, conde de la Sierra Gorda.

   Quizá has oído del Conde de la Sierra Gorda, su nombre fue José de Escandón (1700-1770) él fue quien pacificó la conflictiva Sierra Gorda, entre Guanajuato y Querétaro, de allí su título, obtenido gracias a su estrategia militar y, sobre todo, a la incursión que hizo hacia el norte, a la llamada Nuevo Santander, eso que conocemos ahora como Tamaulipas. Lo del nombre se debe a que era de Cantabria, cuya capital es Santander. El conde, no estuvo propiamente en Salamanca, aunque sí pasó por aquí cuando iba rumbo a Guanajuato en 1732. Y antes, cuando vino por el rumbo a pacificar un levantamiento de indios en Celaya, en 1728, quizá llegó a las inmediaciones de la villa, pero eso no lo sabemos. Me parece un personaje interesante que bien vale la pena saber algo sobre su vida:

   "…pasan tres años más en Mérida hasta que el año 1721, no sabemos si por propia voluntad o por traslado, es destinado a Querétaro, a la Compañía de Milicias urbanas. Querétaro era entonces una de las primeras ciudades de la Nueva España, con unos 35.000 habitantes, y una de las más ricas con sus 20 obrajes, en los que se consumían unas 30.000 arrobas de lana y unas 200.000 libras de algodón. Con Puebla formaba el nudo industrial en cuanto a tejidos. De los 35.000 habitantes unos 10.000 eran españoles, repartiéndose en partes similares los indios y las castas, y como dato curioso el predominio de las mujeres era aproximadamente de unas 1.500 más que varones en cada uno de los estamentos sociales.

  Esta misma riqueza y el estar rodeada de muchas tribus indias hacían necesario el estar preparados, ya que eran frecuentes los ataques a las villas cercanas e incluso a la misma capital. Asentado en la ciudad, Escandón contrae matrimonio por primera vez el año 1724 con María Antonia Ocio Ocampo, que quizá fuera el arranque de Escandón como hombre de empresa, la de tener un obraje, donde era una industria que rendía pingües beneficios.

   El año 1727 hubo de sofocar uno de los muchos levantamientos de los indios, esta vez en Celaya, donde tuvo que ir acompañado de 80 lanceros, poniendo fin a la rebelión apresando a sus principales cabecillas. Un año después, el 22 de agosto de 1728, el virrey Marqués de Casafuerte firma un decreto con el ascenso de Sargento Mayor en favor de Escandón. La situación en aquella zona no era para lucir charreteras ni galones, sino para demostrar las dotes de un buen militar, aunque Escandón hizo uso más veces de la diplomacia que de las armas para apaciguar a los indios, tal como sucediera con la tribu que mandaba el indio Lázaro, quien llegó a reducirse admitiendo un sacerdote para que les instruyera en el cristianismo.

   Otras veces sin embargo tuvo que hacer valer sus dotes y fama de buen soldado como le sucedió con motivo de la sublevación de los indios en 1732 en el Real de Minas de Guanajuato e Irapuato donde, con sólo su presencia dado su prestigio, apaciguó los ánimos de los aborígenes llevando la tranquilidad a los pobladores. El año 1734 San Miguel el Grande fue abandonado por sus habitantes dejando a merced de los 10.000 indios que se habían sublevado casas y haciendas.

   Avisado Escandón por el Alcalde Mayor de la villa don Gaspar Hurtado de Mendoza acudió en su auxilio con cinco compañías de caballería, logrando sofocar la rebelión aprehendiendo a más de 400 de los indios más significativos, con 10 que volvió la paz a la villa y con ella los habitantes a sus domicilios.

  La actuación de Escandón hasta entonces se había limitado a lugares que se podían considerar como colonizados. Pero muy cerca, -en la Sierra Gorda, estaba el refugio inaccesible de pueblos indios temidos por su belicosidad; mecos, chichimecas, janambres, jonaces, etc., eran lo suficientemente valientes y atrevidos para que sus tierras no fueran invadidas por los españoles obligando a éstos a permanecer incluso alejados de lo que consideraban sus fronteras.

  El año 1735 Escandón entró por primera vez en la Sierra Gorda llegando hasta un cerro conocido por San Cristóbal en el paraje de la Media Luna y allí estableció un poblado con 50 familias de colonos para que defendieran la explotación de una mina que había sido abandonada por los continuos ataques indios.

   No pasaron desapercibidos para sus superiores estos hechos militares y a la muerte del Alférez Real José Ortiaga se le dio el despacho de Coronel de las Compañías de Infantería y Caballería de Santiago de Querétaro el 24 de febrero de 1740. Al año siguiente, el día 18 de noviembre de 1741, la Capitanía General de México despachó el título de Teniente de Capitán General de la Sierra Gorda y Fronteras en favor de José de Escandón”. (1)

Fuente:

1.- Canales Ruiz, Jesús. José de Escandón: La Sierra Gorda y el Nuevo Santander. Institución Cultural de Cantabria. Santander, 1985 pp.

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