domingo, 11 de septiembre de 2011

De los cuatro rumbos y novenos decimales: El Obispado de Michoacán.

Al ir profundizando en la historia de Salamanca, hemos dado con el estupendo documento que forma en sus Noticias el canónigo José Guadalupe Romero. Esto nos conlleva a ir analizando ciertas palabras que se transforman en conceptos que, estando en uso durante el siglo XVI y XVII, al paso del tiempo cambian, se actuaizan y luego pierden su vigencia y pasan al olvido, como es el caso de lo que hoy nos ocupa: los cuatro rumbos en que fue dividida la parte del obpispado de Michoacán en donde se encontraba la villa de Salamanca y el beneficio que recibían los curas denominado novenos decimales y que no era otra cosa que un salario. "...Sea de esto loque fuere, lo cierto es que el Sr. Quiroga asignó a éste beneficio en 1563 los cuatro novenos decimales por la pobreza de sus productos..." (1). Esta vez, para entender mejor el concepto nos apoyaremos en el libro de Oscar Mazín Gómez de El Colegio de Michoacán.

El Obispado de Michoacán fundado en 1538 era de un territorio enorme, que abarcaba lo que hoy conocemos como estado de Michoacán e incluía al de Guanajuato, Colima, parte de Querétaro, San Luis Potosí y Jalisco. Fue don Vasco de Quiroga su primer obispo y la sede original fue en Tzintzuntzan, luego él decidiría moverla a Pátzcuaro. Eran apenas los primeros años de la conquista el norte del obispado sufría las hostilidades del pueblo chichimeca y la Iglesia si bien se había establecido en la Nueva España para encaminar almas de las ancestrales prácticas locales y sembrar el Evangelio, los curas requerían de dinero para poder continuar su labor. Para ese entonces el diezmo y la primicia, esa especie de impuesto era más que obligatorio, se hacían incluso censos para saber a cuanta gente se le tenía que colectar en sonante o en especie su contribución a la "santa obra". Consecuentemente, abusos, envidias, reclamos y un poco de todo se vino sobre la institución, en primer lugar hubo necesida de dividir en zonas el vasto territorio obispal, se crearon zonas con nombres por demás emblemáticos: La Zona del Viento, por ejemplo, que abarcaba el norte del actual Guanajuato y el sur del actual San Luis Potosí. Fue así como en el norte del Obispado de Michoacán se dividió en Cuatro Rumbos.

"El ajuste frecuentemente de la geografía decimal imponía a las propiedades el ceconocimiento de sus respectivas cabeceras parroquiales. Se definieron en 1684 cuatro rumbos o cordilleras de administración decimal directa en la porción norte de la diócesis. En lugar de encargarlas a agentes clérigos pagados a comisión se decidió asignar a cada una a un capitular.

Primer rumbo: San Miguel el Grande, San Felipe, más el diezmo del Viento y diferencias.
Segundo rumbo: León Silao, Irapuato y Marfil.
Tercer rumbo: Celya, Salamanca, Acámbaro, Yuririapúndaro, Valle de Santiago, Salvatierra, Chamacuero, Apaseo y San Juan de la Vega.
Cuarto rumbo: San Luis Potosí, Valle de San Francisco y Anexas. (2)

Sabemos bien de la existencia de los curatos, esas cabeceras en ciertas áreas que se van estableciendo de acuerdo al número de "parroquianos" en el extricto sentido de la palabra, a Salamanca, se dice, fue el obispo Quiroga quién le da el título en 1563, tres años después de la llegada del Cristo negro. Se dice que él, don Vasco, venía en un último recorrido por su obispado cuando pasó por la villa de Salamanca y otorgó el titulo de curato, además de definirlo como "beneficio" y otorgarle "los cuatro novenos decimales". Esto nos lleva a una nueva consulta, en ella veremos lo que era la administración tributaria, es decir, la administración del diezmo palabra que, si la analizamos, nos remite al número diez, y de allí se derivan los decimales del diezmo, el diez: diezmo: decimal. El autor en referencia nos da una explicación que, siendo un poco técnica y sin contar con toda a visión tributaria propia del complicado siglo XVII, nos da luz de eso que el canónigo Romero menciona de los cuatro novenos decimales.

"Del total recaudado por año correspondían a la catedral las siguientes porciones de la gruesa de diezmos: la cuarta espiscopal, es decir el 25%. La mesa capitular, esto es otro 25%. Como la otra mitad de la gruesa estaba dispuesta en nueve novenas partes (novenos), de estas también absorbía la catedral los siguientes: cuatro novenos para el pago de salarios de la capilla catedralicia y el coro (22.2%), noveno y medio para el gasto del hospital de Valladolid (8.3%) y noveno y medio para la fábrica espiritual (8.3%), el principal ramo de gastos de la catedral. Este solía a sí mismo socorrer la fábrica espiritual y el hospital de uno que otro beneficio de españoles, como fue el caso de San Miguel el Grande y de Zamora.

Estaba previsto que de la porción llamada cuatro novenos se erigieran beneficios simples, es decir, sin cura de almas, para aumento del culto en las parroquias de población hispana. Pero tal erección solo se efectuaría si el monto respectivo de diezmos por localidad lo permitía al irse incrementando la gruesa del obispado. No obstante, los curas desde muy temprano (ca 1560) ante la Real Audiencia de México que se les pagasen los cuatro novenos, se cumpliese o no con aquella condición. ganaron los pleitos a la catedral.

Existía una porción restante de otros dos novenos llamada novenos reales. Esta era la pare que el rey reservaba para sí de las rentas decimales y se pagaban a la real caja de México. Con todo, hasta 1611 el rey concedió los reales novenos a la catedral de Valladolid. Además de las rentas decimales la catedral también percibió, por lo menos hasta Ca 1752, los ingresos correspondientes a las vacantes menores esto es, la congrua o salario devengado entre la muerte de cada cura beneficiado y la presentación de su sucesor. (Cfr. ACCM, actas capitulares, sesiones del 23 de septiembre de 1667 y 7 de abril de 1671.)

"Un aspecto más habría de ausentar por temporadas a los prebendados de Valladolid. En su ánimo de aprovechar hasta el mínimo recurso para mejorar los ingersos de la mesa capitular, el cabildo entró en pleitos con algunos curas de las villas y congregaciones de españoles. Mucho más que en otras diócesis, en la de Michoacán el proceso de fundación de asentamientos hispánicos, consolidados durante el último tercio del siglo XVI, ganó para sus curas la porción llamada de los cuatro novenos de diezmos. Aplicada a la mesa capitular servía para pagar en la iglesia catedral los salarios de los acólitos, los músicos, el pertiguero y demás personal del coro. Además, la Erección de la iglesia prescribía en su número 27 que con los cuatro novenos se dotaran beneficios simples, es decir, sin cura de almas, en las ciudades y villas de españoles cuando lo permitiera el crecimiento de los diezmos. Sin embargo, desde tiempos del obispo Quiroga el cura de San Miguel entendió esta asignación para los beneficios curados y así ganó un pleito ante la audiencia. Este caso sentó precedente para que los demás beneficiados de lugares de españoles también pelearan el pago de los cuatro novenos. Por esta razón en el obispado de Michoacán estaban incluidos en esta porción los curas beneficados de San Miguel el Grande, León, Zamora, Silao, Irapuato, Salamanca, Colima y Zacatula. (3)

Fuente:

1.- Romero, José Guadalupe. Noticias para formar la historia, y la estadística del Obispado de Michoacán. Imprenta de Vicente García Torres. México, 1862.

2.- Mazín Gómez, Oscar. El Cabildo catedral de Valladolid Michoacán. El Colegio de Michoacán. Zamora, 1996.

3.- Mazín Gómez, Oscar. Op. cit.

Tres boletos de tren de los años veinte. Estación de Salamanca, Guanajuato.

Esto me ocurrió hace más de un año, iba caminando en mi rumbo habitual, cruzando por las vías, pero enfilé esa vez por la estación, la estaban remozando, fue cuando le anularon el tradicional letrero con la grafía oficial, igual al que hay en todas y cada una de las estaciones, pero, alguien decidió hacerlo y ahora, con otra tipografía se anuncia: 333 SALAMANCA 1640 (los 333 son los kilómetros a México, los otros a Ciudad Juárez). Vi entonces unos papelitos que no eran ni del color ni de la forma habitual, los recogí todos, eran unos seis, aquí solo te muestro tres de ellos: talones de los boletos del ferrocarril del 6 de diciembre de 1928 uno, el otro del 28 de septiembre de 1927, el siguiente no se nota la fecha, pero es interesante pues es un medio boleto, es decir, tarifa de niño o de algún descuento. Uno de ellos nos dice que el pasaje Morelia-Salamanca costaba $5.50, me imagino que este trayecto se hacía vía Celaya. El siguiente no es del todo claro, parece ser que era uno de Salamanca-Celaya con valor de $0.50. Me imagino la cantidad de documentos que se perdieron, que se quemaron, cuando se hizo esa remodelación a la estación del ferrocarril de Salamanca.





viernes, 9 de septiembre de 2011

1862: Noticias para formar la historia de la villa de Salamanca.

Quizá así lucía el conjunto agustino de San Juan de Sahagún en Salamanca hace 150 años, cuando el canónigo de la Catedral de Morelia, el Sr. D. José Guadalupe Romero realiza un viaje por todo el Obispado de Michoacán al cual, por cierto, pertenecía Salamanca desde su fundación hasta la creación de la diócesis de León el 26 de enero de 1863. Ese viaje lo realizó el canónigo Romero entre 1860 y 1862 que se publica su libro conocido como "Noticias" pero que en realidad tiene un nombre bastante largo: Noticias para formar la historia y la estadística del Obispado de Michoacán, una auténtica joya a la cual finalmente tengo acceso gracias a la gentileza del Lic. Rafael Reyes Gómez, en este libro tenemos de primera mano una descripción exacta de lo que era la Villa de Salamanca en ese periodo en el que México se encontraba inmerso en una estabilidad, el cual conocemos como Guerra de Reforma. Será bueno recordar que una de las batallas que se considera el inicio de esta guerra se dio precisamente aquí en Salamanca, esto en marzo 9 de 1858, a esta batalla localmente se le conoce como La Batalla de Arroyo Feo.

Dos años después de publicarse el libro será que pase por Salamanca y duerma aquí una noche Maximiliano de Habsburgo cuando decidió (o le sugirieron) que saliera de la ciudad de México y conociera su Imperio. Creo que ya nos estamos adecuando a la época en que el canónigo Romero describe a la villa de Salamanca. El autor de este interesantísimo y valioso libro nació en Silao, Guanajuato en 1814, muere en 1866, contaba 48 años cuando hace la visita a nuestra población, de él no hay muchos datos, encontramos que "Liberales radicales de Michoacán, tales como Melchor Ocampo presentaban la privatización de las tierras comunales como una medida de protección para los indígenas nos sufrir abusos a manos de propietarios privados, como modo de rescatarlas de su pobreza y convertirlos en ciudadanos "libres e iguales" dentro una nación moderna. La necesidad de esta estrategia para evitar conflictos sociales también fue reseñada por defensores de la reforma liberal de tierras de corte mas conservador, tales como el Canónigo de la Catedral de Morelia Dr. José Guadalupe Romero, quien era un entusiasta partidario del Emperador Maximiliano". (1)

El canónigo doctoral de la Catedral de Morelia es propuesto como Primer Obispo cuando se crea la diócesis de León, esto a consecuencia de la bula "Gravissimun Sollicitudinis" expedida el 16 de marzo de 1863 pero, el papa Pío IX decide otorgar el título al Dr. D. José María Diez de Sollano y Dávalos, originario de San Miguel el Grande. La razón fue una y muy poderosa. El doctor Sollano fue el autor de la disertación del dogma de la Inmaculada Concepción.

Ahora que sabemos quien fue la persona que visitó la villa de Salamanca entendemos mejor la importancia de este libro y los datos que allí estamos por descubrir. Me permito transcribir todo el capítulo correspondiente a nuestra ciudad y hacer los comentarios y enlaces pertinentes con el fin de tener un panorama aun más amplio de todo lo allí escrito. Esta es una fuente grande de datos, te los comparto completos:

La villa de Salamanca en el año de 1862. (2)

"Muchos años antes de que fundara la villa de este nombre erigió en curato el Illmo. Dr. D. Vasco de Quiroga presumir que el año de 1563, en que fue creado el beneficio, había ya alguna pequeña y nombró para servirlo uno de los primeros clérigos que trajo consigo de España. Así lo asegura el Dr. D. Juan José Moreno, en la vida de aquel venerable obispo. Esto me hacecongregación que fue elevada al rango de Villa el año de 1603, en los últimos meses del gobierno de el virrey D. Luis de Velasco II.

El venerable Basalenque, historiador de mucho crédito, hablando de esta fundación dice: "Esta villa se fundó en el año de 1603 en una tierras que eran estancia de ganado mayor". Sea de esto lo que fuere, lo cierto es que el Sr. Quiroga asignó a este beneficio en 1563 los cuatro novenos decimales por la pobreza de sus productos. La población no tomó incremento sino hasta mediados del siglo XVII.

La parroquia actual está construida con solidez: es sencilla en el exterior; pero triste y pobre en el interior: su fábrica material se concluyó en 1690. (Se refiere a la Parroquia Antigua, me parece extraño que diga que es sencilla en el exterior).

Hay erigidas en ella cofradías del Santísimo, de Nuestra Señora y de Ánimas, confraternidades de Vela Perpetua, y de Cocheros de Nuestro Amo. La administración espiritual se hace por el párroco, un padre sacristán y cuatro vicarios. (En el libro de Monserrat García Rendón, Génesis de una villa, se mencionan las cofradías existentes en la villa de Salamanca, de ello profudizaremos más adelante).

La población del curato asciende a 32 100 habitantes, la mayor parte de ella es de indios otomites. La cabecera cuenta con 14 000 y los demás están diseminados en haciendas y ranchos. La villa está situada en una llanura espaciosa y fértil, rodeada de tierras negras que se inundan en tiempos de aguas y forman una especie de ciénaga, a la que se ha dado el nombre de Charca.

En este mapa de 1860 aparece justo lo que menciona el Canónigo Romero, la charca, que se extendía desde el norte de la Hacienda de Mancera hasta las faldas de los cerros en donde hoy están Los Cenizos y Los Razos en el norte. Al oriente eran las faldas de Cerrogordo las que la limitaban.

Muy cerca de la población corre el río grande de Lerma que se pasa por canoas para ir a el Valle Santiago. El octavo congreso constitucional de Guanaxuato decretó la construcción de una calzada en la charca para evitar los gravísimos peligros y molestias de los caminantes: el Sr. Muñoz Ledo, que era gobernador del Estado, cumplió esta disposición; y a sus esfuerzos se debe una mejora que honrará la época de su gobierno.

Inmediato al río, en una ligera elevación, fundaron los padres agustinos su primer convento el año de 1616, siendo provincial Fr. Juan Caballero, con tanta pobreza que fue necesario que el convento de Cuitseo hubiera donado á éste una finca que le producía cuatrocientos pesos anuales de renta.

La fundación pasó del modo siguiente: El padre Provincial Fr. Diego de Ávila, consiguió del rey Felipe III en 1609, las licencias necesarias para fundar en el Obispado de Michoacán cuatro conventos de su orden. El Illmo. Sr. D. Baltazar de Covarrubias le designó a Salamanca, que estaba recién fundada, para que allí erigiese uno de los referidos conventos. Admitida la propuesta, se verificó la fundación con "mucha paz de todos", como dice el cronista Basalenque. La primera iglesia y convento fueron muy miserables: eran todos de adobe y no había local más que para cuatro religiosos; pero considerando la provincia las muchas ventajas que sacaría el público, de situar la casa capitular en una villa tan céntrica y cómoda como Salamanca, se decidieron a construir la Iglesia y convento que hoy admiramos. El año de 1771 se concluyó la fábrica y desde entonces ha sido ésta casa el lugar de la residencia del provincial y de todos los capítulos.

La iglesia es magnífica por sus dimensiones y por sus costosísimos adornos góticos. Los altares están llenos de estatuas y ornamentos de todo género, entre los que figuran algunas pinturas de Juárez y de Cabrera. La sacristía abraza los cruceros y el presbiterio: el convento es una obra de mucha solidez, extensión y buen gusto. El culto es decente. (Habrá que aclarar que los adornos no son góticos sino barrocos. Es la primera vez que leo acerca de obras de Cabrera y Juárez en el recinto agustino de Salamanca).

En este convento costeaban los religiosos una escuela de primeras letras y sostenían un colegio donde se enseñaba gramática y filosofía.

Hay además en esta villa seis templos sujetos a la jurisdicción parroquial: á saber: el santuario del Señor del Hospital, la Santa Escuela de Jesús Nazareno, Ntra. Señora de Guadalupe y tres capillas.

La iglesia del Hospital es coetánea de la villa; en aquella se venera desde hace mucho tiempo una imagen de Cristo Crucificado á la que tiene singular devoción todos los pueblos inmediatos. Es chica, con poca luz y no ha habido mucho gusto en las reformas que se han hecho á sus altares en estos últimos años.

La de Jesús Nazareno fue levantada en la calle principal hace pocos años: se estrenó en 1840. Es de calicanto, aun no tiene decoración interior arquitectónica. (Este templo es el que conocemos en la actualidad como Las Tres Caídas.)

Las otras capillas son de poca consideración. En las haciendas inmediatas hay cuatro capillas rurales. Los presos de la cárcel tienen una capilla pequeña. Hay otra en el campo santo y en ambas se dice misa algunos días festivos. (Las otras capillas a las que se refiere son: San Pedro, Santa María y San Juan de la Presa).

En la villa hay una gran fábrica de porcelana del país, debida a los nobles esfuerzos del Sr. cura D. Luis Saavedra quien descubrió en 1844, la arcilla, los barnices y dorados. Con el tiempo será éste para Salamanca un ramo productivo. La única industria del lugar, son los tejidos de lana, porque los de algodón los arruinó la fábrica de mantas que puso uno de los vecinos, el Sr. D. Patricio Valencia. La agricultura y el comercio ocupan a la mayor parte de los habitantes: algunos se dedican á hacer sombreros, rebozos y zapatos que expenden por mayor en las poblaciones inmediatas.

Salamanca depende de la jefatura política de Guanaxuato: tiene ayuntamiento, juez letrado, doce mesones, buen comercio al menudeo y dos escuelas de enseñanza. Los fondos municipales producen 1800 pesos que no alcanzan a cubrir las necesidades de la población. Las calles están sin alumbrado, ni banquetas: las casas son todas de un solo piso, pero bastante cómodas.

El cima sano: la temperatura en verano de 25º del termómetro de Reaumur y en el invierno de 10º aun en los días más rigurosos de la estación. Su situación geográfica es a los 1º52' de longitud y 20º32'8" de latitud.

Este curato tiene una vicaría fija en la hacienda de los Dos Ríos, y una hermosa capilla en la de Cerro-Gordo, que mandó construir en 1854 el Sr. D. Ramón Muñoz, propietario de la finca. Este curato tiene un área de 74 leguas cuadradas, en las que están comprendidos los pueblitos de Nativitas y Valtierrilla que tienen sus capillas, doce haciendas de labor, treinta y nueve ranchos anexos y diez y ocho independientes. 

En esta villa se ha desarrollado, de pocos años a esta parte, la elefantiasis o mal de San Lázaro. Como todos saben esta terrible enfermedad afecta sobre todo la piel, que se cubre de pústulas o de manchas rojas y blancas, corroe el exterior del hombre dejandole intactas todas sus facultades, de suerte que lo hace testigo de su propia descomposición. El gobierno debe tomar providencias para averiguar las causas de este cruel y asqueroso mal. (Habíamos oído de las epidemias de cólera y tifo, este dato sobre elefantiásis llama la atención.

Pues bien, nos quedamos con algunas intrigas en torno a lo escrito y descrito por el canónigo José Guadalupe Romero, nos daremos a la tarea de continuar por esta complicada y apasionante madeja que es la historia de Salamanca.

Fuente:

1.- Gledhil, John. Sitio Electrónico: Ostula - Historia Moderna. Londres, Inglaterra. 2003.

2.- Noticias par formar la historia , y la estadística del Obispado de Michoacán presentadas por su socio de número, el Sr. D. José Guadalupe Romero, Canónigo doctor de la santa Iglesia Catedral de Michoacán. México, 1862. Imprenta de Vicente García Torres.

Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato.





Si lograste identificar las escenas, estamos, efectivamente en Santa Cruz de Juventino Rosas, en el estado de Guanajuato, muy cerca de Salamanca, a unos 15 kilómetros rumbo oriente, cruzando la zona rural de ambos municipios. Y si notaste la festividad, es, efectivamente en mitad de mayo, cuando acababa de pasar el día de la Cruz, san Isidro Labrador y las apariciones marianas que dicen que "el 13 de mayo la virgen bajó" y que dejaron por consecuencia la tradición de ir a ofrecer flores a la virgen. Notamos también una imagen de bulto de Nuestra Señora del Monte Carmelo, mejor conocida como la virgen del Carmen, todo esto dentro del templo atendido por los hermanos menores de la orden franciscana.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La restitución de la corona robada al Señor del Hospital en Salamanca.

Seguramente te enteraste que el año pasado, además de haber celebrado el 30 de marzo (2010) el 450 aniversario de la llegada del Cristo del Señor del Hospital, sucedió que el 9 de agosto de ese mismo año la corona que durante muchos años portaba el Cristo fue robada. De lo que sucedió después, de que si fueron detenidos sospechosos o culpables nada se supo, lo que si se supo fue de la movilización que a lo largo de un año los fieles de la zona tuvieron para colectar los fondos necesario para reponer la corona. A raíz de lo sucedido se especuló mucho sobre la antigüedad y valor de la pieza, hubo quien se atrevió a decir y publicar que la corona tenia casi la misma antigüedad que el Cristo, incluso hubo quién dijo que casi 500 años tenía, aseveraciones por demás exageradas y absurdas.

Recientemente apareció un libro que publica la Presidencia Municipal de Salamanca en la que se hace, por primera vez, un estudio profesional de la historia de la fundación de esta ciudad. Son muchos los datos que hemos encontrado en él, pero ahora nos enfocamos a uno en específico, el que aclara la antigüedad que la corona del Cristo del Señor del Hospital tiene: 233 años al día de su robo.

La historiadora, Monserrat García Rendón, tiene a bien ofrecernos un capítulo que habla sobre las cofradías que en Salamanca se formaron en el siglo XVI y XVII, allí menciona sobre la existencia de una de esas cofradías que tenía por sede la Capilla de la Asunción, templo que en la actualidad conocemos como El Expiatorio y que para entonces, 1777, se le denominaba Santuario del Señor del Hospital. La cofradía se llamaba La Preciosa Sangre de Cristo y su mayordomo era José Leonicio.

"(...) José Leonicio yndio descendiente de los que fundaron la Iglesia y Santuario del Señor del Hospital de esta villa (...) he sido seis años mayordomo contados desde el año setenta y cinco para el de setenta y seis en el que pinte la Yglecia con la aprobacion del Sr. Cura D. Pedro fernandes de Agreda. El siguiente en que tambien lo fui se le hizo al Señor una corona de oro. En el tercero trate de entarimar la Iglesia.Y fui en persona a Ucareo a que se cortaran las vigas y tablas. Y en el cuarto fue cuanto tuvo efecto dho entarimado y en el mismo se hicieron Albas, manteles, Amitas, purificadores (...) (Archivo Parroquial del Señor del Hospital. Varios, paquete: Cofradías, juicios y peticiones, año de 1783). (1)

Fuente:

1.- García Rendón, Moserrat. Génesis de una villa y su parroquia. Salamanca siglos XVI-XVII. Presidencia Municipal de Salamanca, Administración 2009-2012. Salamanca, 2011.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Irapuato es algo más que fresas.

En el ejercicio fotográfico del día de hoy lo que nos proponemos es desmitificar la idea que hay de que en Irapuato solamente hay fresas. Irapuato, en su centro histórico, encontraremos impresionantes obras arquitectónicas coloniales, estupendos trabajos en madera, un regalo de un revolucionario Presidente de la República, una calle que el día que la descubran los estudios cinematográficos seguramente querrán filmar allí una película de época y en general, un pasado glorioso.











martes, 6 de septiembre de 2011

San Jerónimo Araceo, pretendiendo saber su origen.

Esta región de los Araceos se localiza al sur de Valle de Santiago, dentro del municipio de ese nombre y al norte de la laguna de Yuriria, son cuatro los ranchos que conforman el área: La Magdalena, San Jerónimo, San José y el Puerto de Araceo. Lo primero que me intriga es su nombre, los Araceos son, de acuerdo a la Biblia, Génesis 10:17 en donde menciona la larga lista de los descendientes de Noé y menciona específicamente a tres: al heveo, al araceo, al sineo. Dentro de estos tres encontramos a uno de los más importantes, al heveo que es el origen del pueblo Hebreo. Siendo este el Génesis, se habla del principio de los tiempos y en ese capítulo 10 se narra lo que, al paso del tiempo se convirtió en la tierra de Cannán.

Quizá sea esa la razón por la cual los primeros evangelizadores que llegaron a esta porción sur del estado de Guanajuato y que fueron los franciscanos, hayan nombrado a la región como Araceo, o tal vez fueron los agustinos quienes asentando el primer gran convento en la región, en Yuririapúndaro, tuvieron alguna idea de que, dado que en la tierra de Cannaá se ubicaba el mar de Galilea y ellos habían creado una especie de "mar interior" al formar la laguna de Yuriria, decidieron nombrar a la región con ese nombre: Araceo. Al buscar en el AULEX, el diccionario purépecha-español, alguna voz en esa lengua que de origen al nombre de Araceo y no encontrar nada, me inclino por la asociación de ideas de referencia bíblica.

La razón por la cual llegué aquí se debió al recorrido que hacía en busca de los monumentos que marcan la Ruta de Hidalgo, conocidos como Cabezas de Águila, el cual se localiza a un lado de la carretera Salamanca-Morelia en la comunidad de San Jerónimo. Estando allí caminé un poco rumbo al rancho para encontrar este templo que por su diseño nos dice que no fue pensado tan solo como una capilla, sino que, seguramente en la región hubo una congregación de indios que, convocados por los padres Agustinos trabajaron a lo largo de un año en la construcción del canal que bajaría el agua del río Grande e inundaría las zonas pantanosas para dar así con la creación de la laguna de Yuriria.

Esta placa, localizada a la derecha de la puerta principal del templo fue retocada como bien lo apreciamos, además fue cambiada en su ortografía original, si bien conserva un poco de la sintaxis utilizada en el siglo XVI, dice que "Este pueblo fue donado por don Luis de Velasco, el primer Capitán General de los Reales Ejércitos de su Magestad, Gobernador y Birrey y de sus Ejércitos y de esta Nueva España del año 1550. Por la presente Real Merced hago constar lo siguiente en esta Corte de México fecha ut supre habiendo los indígenas del pueblo de San Jerónimo Araceo".

Efectivamente, fue don Luis de Velasco y Ruíz de Alarcón, el segundo virrey de la Nueva España el que otorgó una enorme cantidad de mercedes, era el tiempo en que se construía y se descubría por todos lados del territorio desconocido para los europeos. Esta merced que se menciona fue dada, quizá el 5 de diciembre de 1550, junto con muchas más. Velasco, el padre, llegó en agosto de ese año procedente de España, se instaló en Puebla todo el mes de septiembre mientras que en la ciudad de México, el primer virrey, don Antonio de Mendoza, decidía si se quedaba en la Nueva España o tomaba el mando en la nueva conquista española, la del Perú. Decidió partir, fue entonces que Velasco tomó el cargo, era ya el 25 de noviembre, la abrumadora burocracia novohispana era lenta, cientos de mercedes esperaban ser autorizadas, entre ellas, las de Yuririapúndaro.

La peste había azolado la Nueva España, la población estaba diezmada, además de temerosa a ser sometida, las prácticas de congregación de indios se daban: "Durante la conquista e inicios del virreinato los indios de Michoacán solían vivir en asentamientos semidispersos, pero cuando multitud de ellos fueron devastados por las grandes pestes dejándolos casi desiertos, se hizo necesario para la Corona reunir a los sobrevivientes en las cabeceras tanto para continuar la labor evangelizadora como para tener controlada y disponible la mano de obra en un sólo lugar..." (1)

Estas congregaciones se dieron, entre otros sitios, en Uriangato y en San Jerónimo. El fraile agustino Diego de Chávez y Alvarado había ya elegido la zona para levantar en ella un magno convento, su ubicación geográfica era ideal para lo que en ese entonces se conocía de la Nueva España en una mediana cercanía a las primeras villas españolas (Valladolid y Celaya), la fertilidad de la tierra y la vastedad del Bajío la hacían ideal para la instalación de haciendas productoras de cereales, solo que, había un problema, la ciénaga que se formaba con las crecidas del río Grande. De allí es que surge la idea de hacer del problema una virtud y se comienza la primera gran obra hidráulica en todo el Nuevo Mundo: la inundación de la zona baja del sur del Bajío.

"Todo hace pensar que a lo primero en que metieron mano fue en desviar las aguas del río Grande o de Toluca para crear una gran laguna de 17 kilómetros e largo por 6 de ancho, porque el lugar es seco, y al observar las alturas relativas del río y los terrenos bajos y pantanosos que forman una pequeña cuenca endorréica, dedujo, y el tiempo le concedió la razón que haciendo un tajo o canal se transformaría la economía y el paisaje de la región.

Las obras requerían estudios, consenso y autorizaciones, fray Diego todo lo consiguió en un lapso menor a un año, fue necesario congregar un número considerable de operarios que por si mismos construyeron un pueblo, Taramatacheo." (2)

Como buen fundo agustino, al pueblo que se formó en Taramatacheo luego se le agregó el de San Nicolás, en franca referencia a San Nicolás Tolentino, pues el convento que se crearía, el de San Pedro y San Pablo estaría enclavado en la Provincia Agustiniana de San Nicolás de Tolentino. "Para la creación de esta obra hidráulica, por supuesto, fue necesario conocer la región y averiguar cuál era el punto más adecuado para sangrar el río, pero ya para diciembre de 1548 Chávez inició los trabajos en la parte noreste de la laguna actual, cerca del sitio llamado Loma de Cempoala, punto más estrecho entre los pantanos y el río Lerma". (3) Se llevaron seis meses en terminar el canal, la creación de la laguna de Yuriria prosperaba.

"La construcción del conjunto conventual comenzó formalmente a principios de noviembre de 1550, es probable que su inicio haya tenido que esperar a que se concluyeran las obras del canal de Taramatacheo que tuvo lugar el Jueves de Corpus, (15 de junio) del mismo año, ese día se abrieron las compuertas y comenzó a formarse la laguna. Seguramente en ese momento se pudo disponer de los numerosos operarios que hasta ese día trabajaban abriendo el tajo." (4)

Bueno pero, ¿quién fue fray Diego de Chávez y Alvarado? recurramos al Dr. De Santiago para saber más del fraile: "El fundador y primer prior del convento, este si ya avalado por el Obispo (se refiere a Vasco de Quiroga) fue fray Diego de Chávez, que en realidad se apellidaba de Alvarado -sobrino de los conquistadores de ese nombre-, personaje de gran importancia para el establecimiento de los patrones culturales europeos en la región. Fue electo Prior Provincial y su desempeño en este cargo le permitió incrementar la prosperidad económica del convento, que llegó a ser uno de los más productivos y ricos de la orden agustina, tuvo importante participación en la disputa de los agustinos con el clero secular de Michoacán, promoviedo por el Obispo Quiroga, uno de cuyos incidentes culminó con el famoso pleito por la parroquia de Tlazazalca, las pugnas entre los dos bandos eclesiásticos llegaron a extremos escandalosos que evidenciaron diferencias entre los dos proyectos de evangelización y control social". (5)

Pues bien, estamos viendo que en rededor de la laguna de Yuriria tenemos varias interesantes contrucciones, esta de San Jerónimo es la más antigua de todas, en Magdalena hay una que más bien fue la adaptación de una troje a templo, seguramente de mediados del XIX. Nos vamos con la duda de que este sea un templo agustino, asociado así porque muy cerca hubo esa fuerte presencia pero, si observamos con atención la novena fotografía, veremos del lado izquierdo la puerta que mira al oriente, una Porciúncula, tan característica de las construcciones franciscanas.

"Ya en 1528 -habiendo sido conquistada para la corona española en 1522- el franciscano fray Juan de San Miguel había iniciado la predicación del Evangelio en Yuriria, que entonces quedaba comprendida dentro de una gran parroquia de más de treinta leguas de atravesía a cargo del capellán que Juan de Villaseñor, encomendero de Puruándiro, tenía en Huango. (Probablemente se tratara de Cristóbal de Rodríguez, clérigo que para 1553 tenía tres estancias de ganado menor y mayor en términos de dicho pueblo. AGN, ramo tierras, vol, 2737). (6)

En esta fotografía vemos al lado izquierdo el rancho de San Jerónimo Araceo, destaca la cúpula del templo. Al fondo, del lado derecho se ve la laguna de Yuriria. Y esta es el penoso estado en que se encuentra la estela de Cabeza de Águila de la Ruta de Hidalgo 1810-1811.

Fuentes:

1.- Ayala Calderón, Javier. Yuriria (1522-1580). Ediciones La Rana. Guanajuato, 2005.

2.- De Santiago Silva, José. Yuririapúndaro. Ediciones La Rana. Guanajuato, 2006.

3.- Ayala Calderón. Op. cit.

4.- De Santiago Silva. Op. cit.

5.- De Santiago Silva. Op. cit.

6.- Ayala Calderón. Op. cit.