miércoles, 14 de septiembre de 2011

El extraño caso de los nopales mutantes del río Lerma en Salamanca.

El libro de la historia reciente nos dice que el 11 de septiembre fue el ataque a Nueva York, eso lo sabemos y lo hemos visto casi hasta el cansancio en la televisión y en varias revistas. Pero no solo eso ha sucedido en el que ya se considera fatídico día. El 11 de septiembre, hace 40 años, también sucedió el festival de Avándaro, si eres joven esto no te dirá nada seguramente, pero si cuentas al menos con 50 años de vida, te acordarás de muchas cosas. Pero hay algo que para toda la memoria de los salmantinos lo deberíamos tener muy presente: un 11 de septiembre (hace 12 años) fue cuando hubo la fuga del paratión en la planta de Teckem.

Biólogo no soy, así que aseveración alguna no puedo hacer. Esto que ahora te muestro es, simplemente, algo que me llamó mucho la atención en días recientes que paseaba por ese sitio a donde los habitantes de Salamanca evitan ir desde hace mucho tiempo: el bordo del río Lerma.

Lo que encontré fueron estos nopales, que de entrada no te dirán nada, pero que si los observas con atención la forma habitual de la penca, que es una especie de óvalo está cambiando. Vemos unas formas que asemejan una manopla para jugar Béisbol, vemos unas especies de paletas de pintor y, más claramente, vemos la forma tradicional de representar un corazón.

¿Serán estas mutaciones a causa de la contaminación del río Lerma? Los nopales se encuentran a pocos metros del cauce del río, absorben todo el tiempo eso que el río lleva y va dejando en su bulbo húmedo... me pareció muy extraño, por eso te lo comparto. Las fotos apenas las tomé ayer, 13 de septiembre de 2011.






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